Opinión
Los pilares de la nación
Desde el punto de vista moral, la Cuba que viene ya se podría estar configurando hoy.

Dos mujeres posan en La Habana, durante la marcha oficial contra la homofobia, en mayo pasado. (AFP)
La dosis de pasión y choteo (sistemático) que los cubanos ponemos en los debates, así como la recurrencia al argumento fácil de comparar la situación actual con los tiempos pasados, suelen impedir que reflexionemos sobre un tema tan importante como es el de los valores que deberían ser la base de la vida nacional.
No es algo de ahora. Y no hay que ser un pesimista antropológico para constatar que la preocupación por los pilares morales, económicos y políticos, que son los que hacen estable, próspera y virtuosa a una nación, quedó y queda siempre a un lado, reemplazada por lo cotidiano y por la exaltación.
De hecho, dicha realidad fue objeto de reflexión de importantes intelectuales como Enrique José Varona y Jorge Mañach. Este último, en su Indagación sobre el choteo, reconoce, por ejemplo, que la práctica sistemática del choteo "es responsable de una gran parte de la morosidad con que hemos progresado hacia la realización de cierto decoro social y cultural". Además, alertó que "nadie se emociona con más facilidad ni con más pueril plenitud que el cubano", lo cual podría ser utilizado por políticos manipuladores.
Tenía razón Mañach en su diagnóstico. Una vez derrotado el machadato se abrió una oportunidad histórica, pero el gobierno de corte socialdemócrata y nacionalista dejó poco espacio para cualquier planteamiento serio de otra tendencia. La socialdemocracia populista se convirtió en la moda nacional y la mayoría de los políticos querían ser rosaditos o por lo menos aparentarlo, incluido Batista, en una de sus varias versiones.
Con frecuencia se escuchaban incendiarias arengas antiyanqui en el mundo político (venidas de personas hoy veneradas en ambientes del exilio, que representan todo lo contrario al discurso dominante de aquellos tiempos republicanos), acompañadas de propuestas de nacionalización de un profundo corte estatista. Lo importante era "llegar a las fibras del corazón…".
La historia de un país es la que es. La Cuba anterior a 1959 verdaderamente puede ser motivo de orgullo en muchos aspectos, pero es poco comprensible que nos instauremos en su apología, olvidando su inestabilidad política y, por así decir, emocional. Aquella República tuvo momentos positivos, pero también fue la que salió a las calles a vitorear a Batista en 1952 (los archivos fotográficos no engañan) y después a Fidel Castro, también en sus varias versiones.
El castrismo sí mostró desde el principio su interés en instaurar sus propias bases de la vida social cubana, incluso morales, como se puso de manifiesto con la persecución a católicos y homosexuales. Quizás hoy no es tan prioritario, porque la consigna oficial actual es subsistir; pero, en la mayor parte de este medio siglo, el régimen tuvo bien claro ese objetivo, y el control absoluto de la enseñanza y de los medios de comunicación fueron sus garantías para lograrlo. La utopía del "hombre nuevo", que ya todos sabemos qué cosa es, iba en serio.
¿Qué país queremos?
¿Por qué es importante que los demócratas reflexionen sobre este tema? Porque si bien no se sabe con exactitud cuándo será el cambio político estructural, determinada élite ya se plantea cómo debe ser la sociedad del mañana. La Cuba que vendrá ya se podría estar configurando hoy, desde el punto de vista moral.
Por ejemplo, es sintomático, o por lo menos suspicaz, que en un país donde no hay libertad para expresarse libremente, para entrar y salir, para cambiar de provincia o para vender la casa, hoy se esté hablando de libertad para cambiar de sexo, de ideología de género y de otros temas que están en la base del sistema cultural relativista que se quiere imponer desde determinadas tendencias políticas contemporáneas.
Algunos astutos ya empiezan a garantizar su reciclaje, de ahí su interés por comenzar a establecer las bases de la nueva sociedad sobre la ruina antropológica actual. Aunque por la crudeza de la situación del país la gente se burle de sus ocurrencias comparseras, la intención y el proyecto no son un chiste.
Por ello, a la hora de pensar el futuro, no podemos contentarnos confiando que Cuba es una "isla de corcho" que siempre sale a flote a pesar de sus desgracias. Aunque lo que pueda venir tenga posibilidades de ser cualitativamente mejor que lo actual, tendríamos que preguntarnos con seriedad qué país queremos.
El milagro de Miami puede orientarnos, pero no podemos perder de vista que ese gran enclave cubano está bajo el amplio paraguas de las instituciones norteamericanas, en especial, del poder judicial. El know how (saber hacer) miamense difícilmente sería aplicable en un ambiente de irrespeto a las instituciones o en una nación sin conciencia de hacia dónde quiere ir.
Podríamos comenzar apoyándonos en los mejores valores alcanzados en el período republicano (por ejemplo, lo aplicable de la Constitución de 1940), pero, al mismo tiempo, sin permitir, como sucedió en el pasado, que la irresponsabilidad, la inmadurez emocional de seguir ciegamente a un líder carismático y la falta de respeto a las instituciones democráticas se sobrepongan a la estabilidad que ofrece una sólida institucionalidad.
© cubaencuentro.com


57 Comentarios
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57 por Pedro Pablo el de Baracutey Cubano (Usuario no autenticado) 28/07/2009 13:00
Nuestros males vienen realmente desde los tiempos de la Colonia y de la Metrópoli. El azúcar, el tabaco y el color tuvieron que ver, pero para mi criterio, el factor decisivo fue el factor hereditario de pertenecer a la América española o ¨ la del perro de presa ¨( la que arrebata riquezas ) y no a la América Inglesa ¨la del arado ¨ ( la que crea riquezas ) con todo lo que esos implicaba en cuanto a falta de derechos ejercidos, sinecuras, despotismos, etc... Esas caracterizaciones de nuestras dos América es de nuestro Apóstol José Martí
56 por Jorge 66 (Usuario no autenticado) 26/07/2009 10:40
Pedro Pablo, en lo referente a los hechos y datos me aclara muchas dudas, pero esa historia desde lo politico no permite observar todo la complejidad y mantiene un estado de polemica constante entre vencedores y vencidos donde parece que terminan abrazados. Yo sostengo la tesis de que a pesar del golpe del castrismo este no es la causa de nuestras desgracias. Sostengo que el Castrismo es la cristalizacion de todo el proceso de corrupcion, discriminacion, bandidismo que se implanto desde 1901. Nuestra historia es mas compleja. A la tesis de Ortiz de que hay que observarla a traves del azucar y del tabaco, hay que adicionarle y del color. Despues que se reescriba la historia poltica quisiera saber mas acerca del efecto migratorio, entradas y salidas, en nuestro proceso nacional, y muchos datos ocultos de los primeros anos republicanos que nadie conoce, eso explica mas porque Castro llego a esa estatura y que la Cuba que traiciono ya venia invertebrada. Interpretar el hecho historico junto con su protagonista, de eso se trata. Y nuestro material es bastante convulso.
55 por Pedro Pablo el de Baracutey Cubano (Usuario no autenticado) 19/07/2009 9:40
Perdón, debe secir: Batista tenía bajo control a LA MAFIA, de ahí que no hubieran ajustes de cuenta ni drogas en La Habana.
54 por Pedro Pablo el de Baracutey Cubano (Usuario no autenticado) 18/07/2009 10:40
A Humberto Herrera Carlés Los datos y la información están a su alcanze . El exmarxista italiano Vittorio Messori dice: ¨ Pero la búsqueda de una verdad escondida y borrada bien vale el trauma de la lectura ¨ Usted debe saber que el primer mártir después del Golpe del 10 de Marzo fue Rubén Batista Rubio ¿ Sabe cuantos policías fueron heridos por armas de fuego en esa maifestación y quiénes, que no eran estudiantes, empezaron a disparar desde dentro de los muros de la Universidad de La Habana ? Le iba a narrar una anécdota de Fructuoso Rodríguez cuando fue a dinamizar la lucha en una de las provincas y lo que sugirió; me la contó un miembro de la Jefarura Provincial del Directorio, pero no voy a perder más tiempo. Batista no era un santo, pero muchos de los hechos no fueron como lo narra el Castrismo. Hasta el Instituto de Historia de Cuba está empezando a contar las cosas como fueron. Ah !, no invierta los términos: Batista tenía bajo control a La Habana de ahí que no hubieran ajustes de cuenta ni drogas. El ambiente no era el de lostiempos de Al capone sino el que hay hoy en Las Vegas
53 por Humberto Herrera Carles 13/07/2009 19:20
Pepdro Pablo discrepo de Ud. la revolucion cubana, para no decirlo en terminos marxistas, se dio por la corrupcion , la probreza de la poblacion principalemnte del campo, y la represion contra el pueblo que desatato Batista de forma ascendente desde 1952 con su Golpe de Estado, asi como habian convertido a Cuba en el apendice de la mafia norteamericana. En cuanto al PIB segun la metodologia existente entonces se consideraban la salaud, educucacion y hasta la prostitucion, algo que no se contabilizaba en al etapa revolucionaria a pesar de que formaba parte de uina partida principal en el prespuesto, fue sustituido por El Producto Social Global, de influenza de la URSS.
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