domingo 23 de noviembre de 2008 10:13
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A debate

Malas lecciones

¿Qué 'expectativas cubanas' ha de considerar Washington: las del gobierno o las de la oposición?

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El legado de la Revolución: un país hastiado de consignas y discursos

El legado de la Revolución: un país hastiado de consignas y discursos. (AP)

"La revolución se acercó a la Unión Soviética para protegerse de Estados Unidos y con esta acción colocó a Cuba, por un tiempo, en el centro de la Guerra Fría", dice rotundamente Marifeli Pérez-Stable en su artículo Lecciones sabias, escamoteando así toda la compleja dinámica de los tres años que siguieron a la huida de Batista: cómo Castro fue desplazando a la gente del Directorio Revolucionario y situando a los cuadros del PSP (Partido Socialista Popular) en posiciones de mando; cómo desde el verano de 1959 el acercamiento al comunismo fue parte de una política dirigida a afianzar la dictadura.

En su monumental historia de Cuba, el historiador británico Hugo Thomas afirma que "en el invierno de 1959-1960 la Unión Soviética no encontraba especialmente deseable una Cuba comunista". Utilizando hábilmente la confrontación con Estados Unidos, Castro aprovechó el contexto de la Guerra Fría para sentar las bases de un poder unipersonal que ha durado casi cinco décadas.

Pérez-Stable afirma que Estados Unidos buscaba en los sesenta un cambio de régimen, pero nada dice de las características del régimen que se pretendía cambiar; ni que no era sólo Estados Unidos, sino muchos cubanos que, cerrada la vía política, no tuvieron otro camino que las armas. Fueron ellos, más que el gobierno norteamericano, los derrotados en Playa Larga y Playa Girón.

¿Qué "expectativas cubanas" ha de considerar Washington: las del gobierno o las de la oposición? Quien sin conocer nada del asunto lea el texto de Pérez-Stable podría pensar que la culpa del desastre es, sobre todo, de Estados Unidos. Es evidente el esfuerzo de la articulista por salvar a la Revolución, similar al que encontramos en el prefacio a su libro La revolución cubana. Orígenes, desarrollo y legado, donde afirma:

"Mucho antes de que la guerra fría llegara a su fin, la revolución había dejado de tener vigencia como proyecto social y se había convertido en historia. Al igual que en la URSS y Europa del Este, el socialismo en Cuba había estado dando señales de decadencia desde hacía algún tiempo; sin democracia y sin eficiencia económica su esencia se había desvirtuado". (Colibrí, p. 14)

Ahora bien, ¿cuánto antes de 1989 desapareció la vigencia de la revolución? ¿Cuándo empezó la decadencia? ¿Cuándo, si la falta de democracia y la ineficiencia económica era evidente desde mucho antes de 1980, y aun, de 1970; si la libreta de racionamiento se estableció en 1962 y los Comités de Defensa de la Revolución en 1960?

Ponerse a buscar un momento en que la revolución dejó de ser revolucionaria conduce al fracaso; siempre hay uno anterior: la Revolución es o los cincuenta años de dictadura, o aquel momento único, el "minuto sagrado" que describiera Piñera, en que el pueblo fue por una vez el dueño absoluto de la ciudad. Si reconocemos que ese "triunfo psicológico" —recordemos el auge nacionalista del año 1959, con sus postalitas y sus cuchillas de afeitar— no ha traído sino miseria y dictadura, debemos preguntarnos si el nacionalismo necesita realmente una "victoria sicológica" como la de México en 1938.

La esencia de la revolución, inalterable por cinco décadas, es justamente la negación de la democracia y la ineficiencia económica. Por ello, no queda claro de qué legado habla Pérez-Stable cuando en las conclusiones de aquel libro, intentando salvar una vez más la supuesta esencia revolucionaria de su corrupción, afirma: "mientras el revolucionario Fidel había consolidado una Cuba de mayor igualdad y soberanía, el caudillo Castro estaba destruyendo el legado de la revolución" (p. 341).

El legado de la revolución es exactamente el mismo que el del comunismo en los países de Europa del Este: una "nueva clase" que controla la economía y se prepara para reciclarse en la transición, un país destruido y miserable, un pueblo carente de cultura cívica, hastiado de consignas y discursos.

20 Comentarios


15 por Nicolás Águila (Usuario no autenticado) 09/08/2008 8:00

Impecable y bien argumentado el análisis de Duanel. Sus conclusiones se basan en citas cuestionables de MFPS que por cierto no hay que buscar con lupa ni mala intención. Son abundantes en la producción escrita de MFPS.

Eso no quiere decir que MFPS no tenga el derecho de expresar lo que quiera. Incluso de haber sido fidelista y de no serlo ahora (o seguir siéndolo, que no creo que sea el caso). Tampoco creo que haya sido y/o siga siendo lo que se dice una espía, pues no da el perfil discreto de un agente. Sus simpatías castristas siempre fueron pubícamente asumidas y no podía engañar a nadie.

Lo que hace Duanel es puntualizar las inconsistencias de MFPS en su apreciación de un 'proceso' que fue siempre dictatorial y totalitario. Ya en 1960 no cabía la menor duda de que aquello pintaba para rojo. Algunos hasta se dieron cuenta en los primeros meses. Días Lanz y luego Húber Matos, p.e.

La tesis de MFPS de que FC se acercó a la URSS por el acoso de USA es insostenible, y a estas alturas se pasa de ingenua.

Che Guevara llegó a La Cabaña con instrucciones de contactar inmediatamente con los camaradas del Partido. Tan pronto ocupó esa fortaleza militar pidió una entrevista con el viejo militante Severo Aguirre (ignoro por qué exactamente él, pero me imagino que fuera porque los dirigentes más destacados del PSP estaban exiliados). Se supo porque le trajeron por equivocación al historiador Sergio Aguirre, según contaba Mirta Aguirre años después.
Felicito a Duanel por su trabajo serio y valioso. Saludos

14 por ID (Usuario no autenticado) 08/08/2008 18:00

Gracias, Sagarra II.

13 por presiprisa (Usuario no autenticado) 08/08/2008 14:40

si usted quiere distinguir entre un auténtico polemista y un simple chanchullero o bretero intelectual, por favor, lea el artículo que está arriba

12 por joseluis sito (Usuario no autenticado) 08/08/2008 9:20

Es evidente, como lo señala Duanel Diaz, que Cuba no fue, ni es, ninguna excepción entre todos aquellos países de Europa del Este, Asia, África o America, todos regimenes dictatoriales.
La familia Castro quiso hacer de la revolución (quizás simplemente guerra civil) un acontecimiento extático y supra-normal a causa de la propaganda interior y exterior que necesitaba a partir de los primeros días de 1959. Enraizaron en las mentes cubanas y no-cubanas la idea falseada de algo fantástico, para poder con ello ensalzar la imagen del Dictador Máximo y mantener viva y activa una mitología. Esto se consiguió a golpes de martillazos desde la niñez. En realidad el proceso de la violencia que lleva a la huida de Batista se puede comparar a la guerra civil española, más que a los acontecimientos de 1917 en Rusia. Los castristas desarrollan a partir de 1960 todo el aparato ideológico, de Estado y de terror que conducirá inevitablemente a lo que Lenin y los bolcheviques pusieron en practica en Rusia y quedará para todos los comunistas como el paradigma del sistema marxista, comunista y revolucionario. La lucha contra Batista puede entonces entenderse como una guerra civil que conduce con el castrismo a la instalación de un régimen típicamente, banalmente y trivialmente lenino-comunista ya a partir de 1960.
En todo esto proceso los Estados Unidos no tienen nada que ver.

Quiero subrayar esta frase de Duanel Diaz: "El legado de la revolución [...]: una "nueva clase" que controla la economía y se prepara para reciclarse en la transición."
Quiero poner la atención sobre esta transición, una transición de la dictadura que ya empezó.
El camino hacia la muralla China ya comenzó, la nomenklatura explotadora ya se está reciclando. Entonces me parece conveniente alertar Duanel Diaz, si fuese necesario, o todos los cubanos, que la transición de la dictadura hacia el modelo chino ya empezó.
No se prepara, ya está en estos momentos reciclándose. Para ayudarla a “transicionar”, están a su lado los numerosos países latinoamericanos, España y los europeos, quizás pronto los americanos. Se le está preparando al pueblo cubano un destino a lo chino. Es decir sin Libertad.

La anti-transición democrática ya empezó desde los primeros meses de la enfermedad del Dictador Máximo. Se hace sin hacer ruido, con cautela y ocultándolo, pero está en marcha. La dictadura sabe que es su única vía de salvación. La nuestra, es la de la Resistencia, la del pueblo cubano y la confianza que debemos depositar en él. Es esta nuestra vía de salvación si no queremos que la explotación castrista siga por otras vías y con otros métodos.

¿ Queremos la Libertad o la ilusión de la Libertad?

RESISTENCIA ¡! UNION ¡!
VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡!

11 por Sagarra II (Usuario no autenticado) 08/08/2008 9:20

" Ahora bien, ¿cuánto antes de 1989 desapareció la vigencia de la revolución? ¿Cuándo empezó la decadencia? ¿Cuándo, si la falta de democracia y la ineficiencia económica era evidente desde mucho antes de 1980, y aun, de 1970; si la libreta de racionamiento se estableció en 1962 y los Comités de Defensa de la Revolución en 1960?

Ponerse a buscar un momento en que la revolución dejó de ser revolucionaria conduce al fracaso; siempre hay uno anterior: la Revolución es o los cincuenta años de dictadura, o aquel momento único, el "minuto sagrado" que describiera Piñera, en que el pueblo fue por una vez el dueño absoluto de la ciudad. Si reconocemos que ese "triunfo psicológico" —recordemos el auge nacionalista del año 1959, con sus postalitas y sus cuchillas de afeitar— no ha traído sino miseria y dictadura, debemos preguntarnos si el nacionalismo necesita realmente una "victoria sicológica" como la de México en 1938.

Los párrafos anteriores son la esencia de la mediocridad de este artículo. Esa constante intervención en la conciencia e intelecto del otro; ese atropello a la subjetividad ajena, en nombre de nuevas y sutiles banderas ideológicas y esquemas autoritarios es realmente grotesco. Este Duanel, parece un inquisidor castrista enjuiciando posturas y exigiendo lealtades uniformadas en tiempo y espacio. A qué edad y dónde Duanel descubrió que la Revolución era un "minuto sagrado"? Cuándo y dónde Duanel obtuvo su triunfo psicológico?

La hipocresía y el oportunismo de este guajirito con ínfulas son insultantes.


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