Opinión
Nuevos inquisidores
¿Cómo se puede pedir respeto hacia los gays y al mismo tiempo condenar los 'comportamientos homosexuales'?
Desde su fundación misma, y a fuerza de invocar un supuesto poder celestial para ganar el terrenal, la Iglesia Católica ha esgrimido como estandarte el dogma y el oscurantismo. Incluso, ha sido la institución ligada al crimen que más ha perdurado en el tiempo y en el espacio (recuérdese su participación en las Cruzadas, en la Santa Inquisición, en la Evangelización de América y su complicidad con regímenes como el nazi).
Aunque ha intentado enmendarse, la curia católica no deja de emprender otras cruzadas modernas, esta vez discursivas, vista la pérdida real de aquel poder supranacional que en peores tiempos ostentó el Vaticano, y que le permitía participar en guerras y organizar fogatas purificadoras.
Recientemente, en Cuba, a raíz de la primera celebración oficial del Día Mundial contra la Homofobia y de la aprobación de una ley que permitiría las operaciones de cambio de sexo, la publicación católica Palabra Nueva puso el grito en el cielo ante la normalización del "homosexualismo" en la Isla.
En la revista aparece el artículo "¿Llegamos o nos pasamos?", firmado por Orlando Márquez, y se reproduce un escrito firmado en 2003 por Joseph Ratzinger, cuando era Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, con el título "Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales". Las palabras del actual Papa están introducidas por el arzobispo de La Habana, el cardenal Jaime Ortega.
La 'moderación' de la Iglesia
En una primera lectura, pareciera que la Iglesia Católica ha tomado posturas más moderadas frente a la homosexualidad. Y en parte es así, sabiéndose que en otra época estaba el fuego resolutorio de la hoguera.
-"Respeto a la persona homosexual sí, promoción de la homosexualidad no", dice Orlando Márquez. "Quizás ya hemos tocado fondo con la aprobación de las operaciones de cambio de sexo y de identidad", agrega.
-"Muy bien que se hagan esfuerzos por humanizar la vida social en este aspecto como en otros muchos. Pero la campaña fue más allá de combatir el rechazo o el maltrato a las personas homosexuales, para entrar en tópicos acerca del homosexualismo que, con pretensiones científicas a veces, o recurriendo al llevado y traído tema de los 'derechos humanos', han levantado debates y suscitado posturas antagónicas en los Estados del Primer Mundo, que pudieran ser ubicados bajo el influjo de una vieja ideología liberal sustentadora del 'todo vale', que exalta la libertad individual hasta cotas inaceptables", escribe el cardenal Ortega.
-"La Iglesia enseña que el respeto hacia las personas homosexuales no puede en modo alguno llevar a la aprobación del comportamiento homosexual ni a la legalización de las uniones homosexuales", sentencia la Congregación para la Doctrina de la Fe en el documento firmado por Ratzinger.
Lo que resulta difícil de entender de estas palabras es cómo se puede pedir respeto hacia las personas que se sienten atraídas por las de su mismo sexo y, al mismo tiempo, condenar lo que ellos llaman "comportamientos homosexuales", que más que comportamientos, son una forma de ser.
Ascos compartidos
Sobre la programación en televisión del filme Brokeback Mountain, el 16 de mayo, una feligresa escribió a Palabra Nueva para mostrar su repugnancia: "Ante tal barbaridad y falta de respeto a los televidentes, dentro de los cuales, en este país, debían haberla visto jóvenes varones, adolescentes y otros incluso que ni siquiera han visto o participado en un acto sexual; sentí asco y apagué el televisor".
Es lícito que Hilda Mejías sienta asco y hasta quiera expresarlo. Sólo que sus expresiones lindan con lo políticamente incorrecto y, por desgracia, alientan la discriminación. Pero, por suerte, se sabe que hasta tiempos recientes ese mismo asco lo experimentaban obispos y cardenales, cuando —armados con tijeras— arrancaban de las películas escenas "de deseo". Del llamado "deseo heterosexual", por cierto.
La carga moral de la feligresa asqueada y del articulista que la cita parece ser idéntica. Y así sucede con el cardenal Ortega y con el papa Ratzinger. Pero lo más grave son algunos calificativos vertidos en la revista: la normalización de la homosexualidad y la adopción de leyes en tal sentido constituyen mensajes que "hacen peligrar la inocencia de los más pequeños" (Márquez), y "la inclinación homosexual es 'objetivamente desordenada' y las prácticas homosexuales 'son pecados gravemente contrarios a la castidad'" (Ratzinger).
Según ambos, se trata de un atentado contra la familia, contra un tipo de familia que es, al parecer, la única que ellos reconocen, la tradicional.
En el fondo del asunto, que "toda ley es conforme con la ley moral natural" (Ratzinger). Es la vieja fórmula de la Iglesia para calificar de antinaturales las relaciones homosexuales. Un término no muy adecuado hoy día, porque si algo parece bastante antinatural, y hasta desordenado, es el celibato, que el Vaticano ordena practicar a monjas y curas, sin que se logren evitar escándalos de pederastia en medio mundo.
Como decía un escritor español ante los ataques homófobos del purpurado ibérico, "que carguen todos los silicios del mundo, que se autoflagelen, pero que nos dejen en paz".
© cubaencuentro

16 Comentarios
11 por PONGANSE PARA ESTO (Usuario no autenticado) 02/07/2008 23:20
DICE ALICIA" Cuba hay una necesidad urgente de evangelizar a las familias (hay mucho aborto, promiscuidad, divorcio, infidelidad conyugal), me parece a mi que eso es más importante y urgente que debatir sobre el tema de la homosexualidad que a fin de cuentas es un asunto bastante minoritario en nuestro país. Es un tema importante pero no prioritario. Otro tema urgente es crear las bases de una sociedad civil, que los cubanos aprendamos a ser tolerantes, valores, civismo...
ALICIA, DEJA DE DEMONIZAR A CUBA, QUE TODO ESO QUE TU MENCIONAS ESTA EN TODAS PARTES
10 por La iglesia católica siempre tiene la razón (Usuario no autenticado) 02/07/2008 17:40
Como ejemplo de su sabiduría aquí les pongo dos joyitas:
Son de la Edad Media
A los hombres epilépticos se les castraba. Si eran mujeres las que convulsionaban, se enterraban con los hijos.
Y no me van a decir que estos dos ejemplos no muestran la sabiduría de la Iglesia. ¿O acaso podemos negar hoy que la epilepsia sea algo diabólico? La ciencia de hoy está equivocada.
¿Y qué podemos decir del celibato?. Es muy científico. E higiénico. Purificador de las almas.
Por cierto, por más que leo y releo la Biblia, a penas la emprendo, bueno como no hablo arameo me la leo en español e inglés, encuentro aquello de que el hombre y la mujer se unirán y formarán una sola carne. Y no me queda muy claro que lo que hace la Iglesia no sea una violación total y absoluta de la palabra de Dios.
Aclaro que, no sólo la sexualidad entre los curitas es hiperbólica. Que las monjitas también se las traen. Y sino, hablen con quienes se hayan asqueado de sus interiores y de los celos que se viven, como en las prisiones, en esos imperios del lesbianismo.
Gracias. Ameeén.
9 por Alicia Bombino (Usuario no autenticado) 02/07/2008 17:40
Sobre las declaraciones de Orlando Márquez en Palabra Nueva yo pienso que la Iglesia en Cuba ahora mismo, año 2008, debería ocuparse de otros temas de mayor urgencia y dejar estos temas de moral (minoritarios) para más tarde.
Por ejemplo: en Cuba hay una necesidad urgente de evangelizar a las familias (hay mucho aborto, promiscuidad, divorcio, infidelidad conyugal), me parece a mi que eso es más importante y urgente que debatir sobre el tema de la homosexualidad que a fin de cuentas es un asunto bastante minoritario en nuestro país. Es un tema importante pero no prioritario. Otro tema urgente es crear las bases de una sociedad civil, que los cubanos aprendamos a ser tolerantes, valores, civismo...
Resumiendo que hay cosas más importantes de atajar.
8 por REDACCIÓN CUBAENCUENTRO.com (Usuario no autenticado) 02/07/2008 17:40
Para los que insisten, recordamos que NO se aprobarán comentarios que representen un intento de suplantación de identidad.
7 por Mario Faz (Usuario no autenticado) 02/07/2008 17:40
Lo mas gracioso de la Iglesia Catolica o mejor dicho de la jerarquiacatolica son los malabarismos idiomaticos que usa en sus pastorales. Da gusto leer para no entender. Como se puede calificar esta actitud?
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