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Actualizado: 07/11/2009 19:40
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Opinión

OEA: Percepción y política

No sorprende que La Habana intente dar la falsa impresión de que derrotó a Washington. Lo insólito es que sea ayudada por sus acérrimos enemigos.

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Manuel Zelaya, presidente de Honduras, interpretó la derogación de la resolución de 1962 como una absolución de Fidel Castro. (AFP)

Manuel Zelaya, presidente de Honduras, interpretó la derogación de la resolución de 1962 como una absolución de Fidel Castro. (AFP)

En política, hay algunas reglas elementales, entre las que se encuentran no asumir metas inalcanzables como criterio de éxito, saber distinguir lo esencial de lo que no lo es y asegurarse de que lo que se gane de manera objetiva no se pierda luego por una errada percepción de lo sucedido. En política, lo subjetivo —las percepciones— cuenta.

En la asamblea de la OEA, en Honduras, el criterio de éxito de Fidel Castro no era lograr el reingreso a la institución, sino aislar a Estados Unidos en el debate. Quería que la OEA expresara un mea culpa por la resolución aprobada en 1962, y que, sobre esa base, se derogara. También aspiraba a que la organización le extendiese una amable e incondicional invitación al reingreso, haciendo caso omiso de sus prácticas, propósitos y valores en temas de derechos humanos, democracia y seguridad hemisférica colectiva. Pero eso no era todo.

Su objetivo estratégico era —y es— liquidar la OEA. Por ello, quería usar esta ocasión para dividirla y lograr que se aprobase una resolución que provocara la furia de los congresistas conservadores de EE UU. El fin era motivarlos a cortar el apoyo financiero a la organización, y empujarla a la quiebra. Sin embargo, Castro no pudo alcanzar sus metas.

Por su parte, el criterio de éxito de Estados Unidos en Honduras era impedir una derogación lagrimosa de la resolución de 1962, que, además, se tradujera en una invitación inmediata e incondicional a La Habana para que reingresara. Su objetivo estratégico era mantener la unidad de la organización —que Castro y Chávez están empeñados en destruir— y que ello se lograse reafirmando, a la vez, los pilares fundacionales de la OEA. La delegación de Washington alcanzó todo lo que se proponía.

La inevitabilidad

Los tres elementos claves de la nueva resolución son los siguientes:

a) El preámbulo recalca los principios clave en que se basa la OEA y que todavía presentan dificultades para el reingreso de La Habana (entre ellos, democracia, derechos humanos y seguridad).

b) El primer párrafo operativo dice que deja sin efecto la resolución de 1962, pero no pide excusas al gobierno de Cuba —que fue en realidad el suspendido, no el Estado cubano— por la decisión tomada entonces.

c) El segundo párrafo operativo autoriza a iniciar un proceso de diálogo con el gobierno de Cuba, si éste pidiese el reingreso. Algo extremadamente improbable mientras exista Fidel Castro. Pero la resolución especifica que el diálogo acerca de esa posibilidad ha de producirse a la luz de los principios y propósitos de la institución (antes recordados en el primer párrafo del preámbulo). Traducido al lenguaje común, esto equivale a decir que si La Habana diese el paso de solicitar su reingreso —que ha reiterado no va a dar—, no lo obtendría de forma automática, sino que se enfrentaría a un proceso de diálogo, cuya duración no se precisa, en que la solicitud se analizaría a la luz de los citados principios de la organización.

Esta era en esencia la posición declarada de antemano por Hillary Clinton. EE UU ha obtenido la aprobación de su postura por consenso, sin ir a una votación que pusiera en evidencia la falta de unanimidad en torno a su propuesta y sin arriesgarse a perderla por no obtener los apoyos suficientes.

Adicionalmente —y contrario a los objetivos de Fidel Castro—, la Administración Obama ha reforzado su imagen conciliadora al aceptar como concesión lo que resultaba obvio: la inevitabilidad de levantar una sanción de 1962, cuyo texto aludía una alianza cubana con un país inexistente desde hace 18 años. Su ausencia en la organización se explica, a partir de ahora, por motivos mucho más vigentes y claros.

Lo normal y lo insólito

La fórmula aprobada, en realidad, preserva los logros de varios años de trabajo de decenas de organizaciones de la sociedad civil regional, que promovieron con persistencia y paciencia la aprobación de la Carta Democrática Interamericana. Gracias a ese documento fueron revertidos golpes militares en Paraguay y Venezuela y se previno la ocurrencia de otros.

Haber menospreciado la vigencia y valor de ese instrumento para abrir paso a un régimen político de partido y pensamiento únicos, hubiera significado una irresponsabilidad mayúscula, de incalculables consecuencias futuras para la región.

Sucede que quienes no logran imponerse en la realidad objetiva, luego intentan declararse ganadores en las percepciones y en la subjetividad de la opinión publica. Cuando se llega a un acuerdo por consenso, ocurre a menudo que la batalla negociadora se transforma en una nueva contienda por manipular la percepción sobre lo sucedido.

Cada cual quiere que la opinión pública vea los resultados de la negociación del modo que mejor sirve a sus intereses. Quieren ganar en los periódicos lo que no alcanzaron en la mesa de conversaciones. No sorprende por ello que La Habana y sus amigos traten de dar la falsa impresión de que impusieron una derrota rotunda a la actual Administración de Estados Unidos. Eso es normal. Lo insólito es que en ese esfuerzo sean ayudados por quienes se proclaman sus acérrimos enemigos.

Hay cierto sector de la prensa y el público cubanoamericano que alberga sentimientos tan negativos hacia Obama como el propio Fidel Castro. No se trata de ser o no simpatizante del Partido Republicano. Es un estado mental. Exhiben una vocación permanente por anotarle derrotas a la Casa Blanca, incluso donde ninguna ha ocurrido.

Algunas de esas personas han decidido sumarse a la interpretación castrista de lo ocurrido en Honduras e impulsar el único objetivo —ya perdidos los demás— que queda pendiente al caudillo cubano: la liquidación de la OEA por vía del recorte financiero. Los extremos siempre se tocan.


84 Comentarios



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84 por Juan.Isla (Usuario no autenticado) 16/06/2009 21:20

Siempre fue difícil hacerse entender con quienes solo saben copiar. Peor aún con los que acceden a informaciones de segunda y son portadores de un análisis de cuarta. Buen apetito. Juan.Isla

83 por guajirai (Usuario no autenticado) 16/06/2009 18:00

Lo siento no puedo car en controversia con personas que no estan debidamente informados. Nada de pasillos.

82 por Juan.Isla (Usuario no autenticado) 16/06/2009 14:00

Para "Guajirai" # 81: Dice Ud.: "uno fagao (con el arma de la dignidad de nuestro pueblo de intramuros a cuesta) por nuestros disidentes..." Imagino que haya querido decir "fajao", pero se entiende y eso no hace la diferencia. Tampoco hace mucha diferencia lo que hizo, hace o hará la UE con relación a lo que ocurrirá en Cuba en lo inmediato. Y eso no lo ha querido entender porque tampoco lo desea aceptar. Claro que hoy todo se interrelaciona. Claro que existe la interdependencia. Eso ni descubre ni aporta nada. Claro que si desde antes la UE tenía su socialcobarde política comunitaria hacia Cuba, ahora tendrían mayores argumentos para hacerlo al modo de Moratinos. Todo eso está OK. Pero la discusión acá, a partir del artículo en debate, era otra. Se discutía acerca de la percepción, real desde hace mucho para la mayoría de los participantes del foro, de que luego de la resolución de la OEA existía coincidencia de opiniones y criterios entre el gobierno castrista y su principal oposición histórica. Ambas partes criticaron entonces al gobierno de Obama y a la OEA. Se hablaba acá de cómo los extremos se tocaban y de lo dañino que han sido unos y otros, sin dejar de reconocer dónde estaba la causa principal de los males que aquejan a Cuba. Pero también se habló de los que, por interés o incapacidad, o las dos cosas, y tal vez sin desearlo, han justificado tantos años de tiranía e inexistencia de libertades. Otro tema que también fue reflejado con alguna fuerza fue el hecho de que la solución a los problemas de los cubanos dependía esencialmente de los cubanos. El problema fundamental de Cuba, estimado Guajirai, está al interior de Cuba y no necesariamente en sus relaciones con el mundo. Si existe una relación que de algún modo ha condicionado esos problemas ha sido Estados Unidos por las razones harto conocidas por todos. Ud. parte del supuesto, legítimo, ciertamente, de que la decisión de San Pedro de Sula era mala per se para los intereses de Cuba pues supuestamente otorgaba algún reconocimiento al gobierno cubano y dejaba mal parados a los que han combatido la falta de libertades en nuestro país. Pero muchos de nosotros pensamos que la exclusión de Cuba de la OEA bajo aquellos argumentos, así como el mantenimiento del embargo y de la industria anticastrista que ha florecido sobretodo en Miami, a quien único favorece es a un gobierno que siempre ha pretendido victimizarse a través de esas medidas, y que éstas, además, han tenido poco o ningún impacto en nuestro interés común de ver a Cuba libre de una buena vez. Entonces, y aunque coincidamos Ud y yo en el fin, diferimos en los métodos a ser empleados. Cincuenta años con los argumentos y posiciones que al parecer Ud. defiende no han hecho de Cuba un país ni más próspero ni más abierto ni más democrático y sí lo han convertido en eso que sigue siendo: una dictadura que ha recurrido a la manipulación de las amenazas y exclusiones externas en función de sus propios intereses con una ciudadanía harta de tanta politiquería barata en uno y otro lado que los convierte en personas más pobres y sin capacidad de definir su propio destino. Cada una de las agresiones al castrismo que han seguido esa pauta contradictoriamente le han otorgado más credibilidad y salud a un régimen que por sí solo jamás se hubiera mantenido. Me parece que la discusión era esa. Se agradece ciertamente ese paseo por los pasillos de la UE y por refrescar unas consideraciones de la UE que para cualquiera que conoce en poco de esta materia –y ha trabajado con ellas- tampoco han sido novedosas, pero muchos de nosotros creemos que hay elementos que son más de esencia, más trascendentes e importantes y porque debatíamos las tesis del excelente artículo de JAB. Las ideas e hipótesis en discusión iban por otro lado. Si su bronca y dolor, si su llamado radica en el hecho de que la UE intentará profundizar su diálogo con el gobierno cubano y no le concederá reconocimiento a los disidentes al no aceptarlos como interlocutores de la realidad cubana, hay que decir que ese es otro tema que tampoco es nuevo y que merece un especial tratamiento. Tal vez Moratinos no tenga la razón. Personalmente creo que no la tiene. Pero lo que sí parece estar cada vez más claro es que los actores y referentes principales que han definido la política hacia Cuba en las últimas cinco décadas mucho menos la han tenido. Es hora de pensar y actuar no en función de ideologías ni de intereses grupales. Hay que sacarle al castrismo todos los argumentos posibles y poner en primer plano la utilidad práctica que impone un país que se cae en pedazos. Mis respetos a Ud., Saludos, Juan.Isla

81 por guajirai (Usuario no autenticado) 16/06/2009 7:00

"La UE "no puede quedarse atrás" con Cuba, precisamente cuando sus vecinos la han invitado a volver a la Organización de Estados Americanos (OEA), de la que fue suspendida en 1962, y el gobierno de Estados Unidos ha iniciado un deshielo de las relaciones bilaterales, dijo Moratinos en rueda de prensa, tras la decisión de los Veintisiete de continuar el diálogo político con el régimen". Como dije anteriormente, a reconocimiento de las razones del crimen (por Moratinos), relevo de evidencias. Donde estan los equivocados sabiendos(ignorantes) de este foro ahora. Con la lengua en el trasero ? Joder !, uno fagao (con el arma de la dignidad de nuestro pueblo de intramuros a cuesta) por nuestros disidentes y esta guaricandilleria haciendole el trabajo facil dandole la razon anticipada a Moratinos

80 por guajirai (Usuario no autenticado) 13/06/2009 11:20

La presion de la decision en la OEA en San Pedro de Sula fue instrumental en el texto de las Conclusiones del Consejo de la UE este an~o. Ya leeran su contenido el martes cuando se hagan publicas por el Council. En el propio texto hacen refi\rencia a la decision de la OEA. Todavia por ver como salen parados los disidentes.Si los vuelven a tirar a mierda y no visitarlo cuando viajen a Cuba "altos funcionarios" de Europa y la UE o si corrigen a ultima hora el texto. Habra consecuencias.


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