Opinión
Otra política
Una dictadura de medio siglo no se borra de la noche a la mañana. Washington haría bien en considerar esta realidad.
Cuba sigue siendo una dictadura a pesar de los cambios en los cargos y de los movimientos en los puestos dentro del círculo de poder. Ni Fidel ni Raúl Castro toleran a la oposición política o respetan las libertades civiles. Ambos se sienten amenazados por los ciudadanos que reúnen firmas, como hizo Osvaldo Payá; por los que promueven la sociedad civil, como hace Martha Beatriz Roque; por los que defienden una izquierda democrática, como los integrantes del Arco Progresista; o por los que se unen al movimiento Yo No Coopero, que busca la no participación de los ciudadanos en la Cuba oficial.
Raúl representa, sin embargo, un cambio potencial, aunque no hacia la democracia. Al no gozar de carisma, tiene que gobernar a través de las instituciones y buscar el mejoramiento de los niveles de vida.
Por su parte, después de la visita del Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado del Vaticano, la Iglesia Católica cubana confía en tener mayores oportunidades para su acción social. A fines del mes de febrero, además, el régimen firmó dos acuerdos sobre derechos humanos, acción que siempre rechazó llevar a cabo y que aún repugna al más viejo de los Castro. Podrían ser liberados más presos políticos si La Habana y la Unión Europea de hecho normalizan sus relaciones.
Para empezar, el próximo gobierno de los EEUU debería realizar una evaluación profunda y exigente de su política actual. A comienzos de la década de los años noventa, la Ley para la Democracia en Cuba —que reforzaba el embargo— tenía algún sentido. Sin el comercio y los subsidios soviéticos, el embargo pudiera, quizás, haber funcionado. En 1996, Helms-Burton —cuya ley se aprobó después que Cuba derribara dos aviones civiles y acabara con la vida de cuatro personas— fortaleció el embargo aún más.
Y el régimen siguió.
Las reservas cubanas de petróleo
Hoy, Cuba satisface sus necesidades energéticas gracias a Venezuela y a sus propias, aunque hasta ahora modestas, reservas petroleras. Sin embargo, se estima que en aguas cubanas hay unos cinco mil millones de barriles de petróleo. Si esto se confirma, el petróleo y el etanol podrían representarle a Cuba unos cinco mil millones de dólares anuales en unos cinco años. Además, La Habana cuenta ahora con un escenario internacional más favorable que en cualquier otro momento desde la Guerra Fría.
¿No es hora ya de que los Estados Unidos considere políticas alternativas? Al gobierno cubano siempre le ha sido fácil la confrontación con los Estados Unidos. Un toma y daca diplomático en medio de un relajamiento parcial del embargo es un reto mucho más difícil para La Habana. Un compromiso limitado pudiera ser la verdadera línea dura.
Las regulaciones del 2004, que impusieron restricciones severas sobre los viajes de los cubanoamericanos y sobre las remesas deben revocarse. En ellas no se consideran lazos familiares como tíos, primos o sobrinos, por lo que no podemos viajar para verlos o enviarles remesas. Se permite sólo viajar una vez cada tres años para ver a la familia inmediata. Las ganancias económicas que los viajes y las remesas le representan a La Habana no se comparan con las razones humanitarias y los contactos personales pues, éstos, como dice el anuncio de la MasterCard, no tienen precio. Durante casi cincuenta años Castro ha dividido a las familias cubanas. ¿No es incongruente, poco "americano", en verdad, que Estados Unidos le siga los pasos?
Luiz Inácio Lula da Silva visitó La Habana en enero. Aunque su encuentro con el Comandante acaparó los titulares, Raúl y Lula se reunieron durante cuatro horas y de esta entrevista se filtraron muy pocas cosas. Brasil y Cuba acordaron aumentar su cooperación económica, incluyendo la industria azucarera. El etanol no se mencionó, pero no había necesidad de mencionarlo: las ganancias no están en el azúcar refino. Lula y Raúl pudieran, quizás, compartir cierta antipatía hacia Hugo Chávez. La disminución de la dependencia de Venezuela es de interés nacional para Cuba, para Brasil y para los Estados Unidos.
México, España, Canadá y otros aliados de EEUU se disponen a abrir más líneas de comunicación con La Habana. Una dictadura de medio siglo no se borra de la noche a la mañana y eso es una realidad que la actual política de EEUU no considera. De hecho, Washington está mejor preparado para el escenario más improbable: la implosión rápida del régimen. Si se adoptaran medidas modestas, alejadas de la política actual, es decir, una mayor flexibilidad en las restricciones sobre los viajes y las remesas, el próximo gobierno tendría más posibilidades de establecer una política común con sus aliados.
Utilizar el sentido común
Si persiste en su rumbo, el llamado de Washington para adoptar una política común seguirá sin ser atendido. Estados Unidos, en varias ocasiones desde la Guerra Fría, reforzó el embargo con la convicción de que el fin del régimen cubano estaba cerca. La Habana ha sobrevivido a todas las medidas. El sentido común dicta la necesidad de una nueva política que, sin dudas, implicaría tanto riesgos como beneficios. La política actual, sin embargo, también los supone, pero el gobierno de Estados Unidos nunca ha llevado la cuenta de los costos en que incurre. Dos décadas después del fin de la Guerra Fría, otro Castro preside en Cuba.
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41 Comentarios
31 por Desde donde estoy en el exilio (Usuario no autenticado) 23/03/2008 18:20
Depender del embargo es como el mono cultivo de la azucar. Este último nos creó la ilusión (alimentada por las garantías estadounidenses) de que eramos economicamente independientes. No lo éramos. Desde hace 48 años el embargo crea la ilusión de que nos liberará y también de que su continuación depende de nosotros.
El dejar o quitar el embargo es la decisión estratégica de los EE.UU, no nuestra y está para satisfacer los intereses de ellos.
Si los EE.UU. lo quitan unilateralmente, que harán todos los exilados que lo apoyan? ¿Irse a dormir?
30 por elberraco (Usuario no autenticado) 23/03/2008 18:20
dice CABRERA INFANTE: ¿qué es lo que sostiene a Castro en el poder? Físicamente, la permanente policía política; personalmente, el orgullo desmedido, pero también la conducta de un criminal que sabe que la revelación de la escena del crimen le será aún más onerosa que la permanencia. Hitler, con la guerra perdida, lanzó sus últimas campañas suicidas para evitar que, con su derrota, se revelaran todos los crímenes del nazismo, como sucedió al terminar el conflicto. Castro no hace menos, y las revelaciones de lo que ha ocultado su largo gobierno servirán para hacer conocer al mundo, con la vergüenza de los que lo han apoyado hasta el amargo final, el horror de su régimen.
29 por elberraco (Usuario no autenticado) 23/03/2008 18:20
?QUIEN NOS REPRESENTA?......los que se RINDEN ante Kastro II......o los que GENUFLEXAN ante Bush II son las CARICATURAS y MASCARAS de actores de pacotilla que ante la ausencia de algo mejor en esta TRAGICOMEDIA pretenden continuar con el SAINETE. Triste y pateticamente despues de 50 a~os SEGUIMOS SIN UNA REPRESENTACION VERDADERA, GENUINA QUE TENGA SOLO COMO PROPOSITO LA DEFENSA, PRESERVACION Y CONSECUCION DE LOS VALORES E INTERESES PERMANENTES DE LA NACION CUBANA.......INTERESES PERMANENTES que como lineas divergentes se alejan cada dia mas de los intereses de los KASTRO-BUSH. !!!!!SE~ORES A RECOGER LOS BARTULOS Y REGRESAR P'A CUBA!!!!!!!.
28 por Poseidon (Usuario no autenticado) 23/03/2008 18:20
Habría que ser experto en derecho internacional, habría que revisar los convenios internacionales, como las Convención de Ginebra, Habría que leer detalladamente que dice la declaración internacional de los Derechos Humanos y entenderla, Habría que conocer que significa y representa la Palabra Constitución.
Entres todas las convenciones, pactos internacionales y todos los acuerdos, analizar cuales fucnionan, Ninguno hoy funciona, la convencion de viena los guerrerista se las pasan por el forro de los c..., los Derechos Humanos ¿Quíen la cumple? Nadie, es una declaración o intención, no es una obligación. Las Constituciones Nacionales Prevalecen sobre todas, aquí está la cuestíon, pudieran gustarnos o no, pero ninguna nación la pisotearía cuando está en juego los intereses de la nación, los demás toma un caracter secundario y se postergan antes lo que se puede convertir en un problema nacional.
Cuando se va a un juicio internacional, todo se analiza en función de la Constitución del país donde ocurre el suceso, y todo queda con efecto y sin efecto en funcion de si se ha violado o no la cosntitución nacional del país donde se ha producido el suceso.
Cuba tiene su constitución y sus organizaciones constitucionales, como la usa, la de los paises europeos, y de cualquier país. A la fuerza nada se consigue, eso lo conocen los políticos y los encumbrados magistrado. Mientra se intente resolver cualquier divergencia fuera del marco constitucional, jamás se llevará a ningún puerto.
Suele ocurrir que los presidentes de todos los países, sobre todo en usa y cuba, tienen en ultima instancia derecho a veto sobre cualquier desición que se tome.
Por lo que pienso que nuestro problema, los cubanos hay que resolverlo en el marco cosntitucional, si no todo se convierte en una gritería de ranas de pantano con el gobierno cubano ganando las batallas, pq se apoya en su marco constitucional.
Respecto a la nacionalizaciones e indendinasaciones, deudas etc, todo es relativo fuera del marco constitucional. Aquí habría que analizar el origen de las posesiones ¿como se obtubvieron?, algunas se obtuvieron por amiguismo, por corrupción sin pagar nada, y en esto la historia pesa muchísmo, las mayorías de las propiedades en cuba se adquirieron por partes de los propietarios sin pagar nada. Remitirnos en este punto al periodo colonial y neocolonial después, y todo lo que se hizo en esos marcos son cuestionables. Puede que hubiese que indemnizar a alguien, es cierto, pero no precisamente las posesiones americanas y españolas (¿Como la obtubieron?). Si cuba superó el neocolonialismo que surgio después del colonialismo español, es justo que se empezara de nuevo reorganizándolo todo, aquí se puedes discrepar, pero dentro del marco cosntitucional de Cuba no procede, de las mismas maneras que los indios cheroskis u otros quisieran reclamar las las tierras arrebatadas por los colonizadores, en el marco constitucional USA no procede, como tampoco hoy procedes que los negros sean indemnizados por las esclavitud que le infligieron, como los norteameriacanos de origen ingles e irlandeses o de cualquier nación, perdieron sus derechos en la nación de origen y hoy no la puden recuperar. De igual manera una persona de origen cubano sin nacionalidad cubana, puedes considerarse cubana espriritualmente, pero realmente no es cubana, los negros de origen africanos, oficialmente antes las leyes no son africanos, como los de origen españoles, italianos etc que viven en america desendiente o no, hoy no pueden considerarse nacionales de sus naciones de origen, si en su momento no la conservaron. ¿A caso cuba es diferente?, Los seres humanos fuimos lo que creamos los Estados y sus leyes, desde la cultura Griega hasta la occidental, hay que analizar el origen del estado (Platón, República o Estado). Obsurda o lógicas, hoy son las leyes que gobiernan, los pueblos y la historia están sobrada de razones que lo justifican.
La democracia como tal no existe, ni existirá jamás en ningun lugar de la tierra, porque no le conviene a los de siempre.
Saludos.
27 por Loredana (Usuario no autenticado) 23/03/2008 14:20
Excelente articulo. Ojala y fuera leido por los hacedores de la politica cubana en Washington. Es por articulos como este que en La Habana le tienen terror a Encuentro en la Red. Mas terror que al Herald o que a cualquier pagina del exilio o de los propios EEUU.
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