lunes 7 de julio de 2008 0:08
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Paisaje después de la batalla

De los discursos y consignas a la 'eliminación de prohibiciones' del gobierno de Raúl Castro.

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Un hombre lee un periódico en el que aparece la imagen de Raúl Castro

Un hombre lee un periódico en el que aparece la imagen de Raúl Castro. (AFP)

La Batalla de Ideas ha terminado. Las tropas que ayer se destacaron en aguerridos actos de repudio, heroicas mesas redondas y gloriosas marchas del pueblo combatiente, hoy regresan al hogar con la ilusión de comprar algún día una olla arrocera o un teléfono móvil y, quién sabe, hasta de llegar a pasar un fin de semana en un hotel de Varadero.

Las medidas que en las últimas semanas ha tomado el Gobierno Revoluseptuagenario de Castro II equivalen en la práctica a una proclama unilateral de cesación de hostilidades. Lo curioso de esta tregua es que la presunta ofensiva de Washington no ha variado ni un ápice en los últimos doce años.

Si en 1996 hubo un sobresalto retórico tras el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, en 2000, el enemigo, en un acto de sospechosa generosidad, decidió venderle al gobierno alimentos y medicinas. Siempre y cuando éste pagara en dólares contantes y sonantes, porque tampoco era cuestión de financiar a crédito su ineficiencia productiva. Pero si se exceptúan esas dos fintas —una de cal, otra de pollo congelado—, la estrategia del Goliat imperialista sigue igual.

Esto no ha sido óbice para que el David socialista deponga de hecho su actitud numantina —aunque todavía no lo ha reconocido— y empiece a desmovilizar los efectivos que hasta hace poco combatían encarnizadamente en todos los frentes internos. Claro que entre esos combatientes alguno habrá que se pregunte cómo es posible declarar una tregua que preludia una paz inminente cuando el enemigo ataca todavía por todos los flancos.

¿No será un error del alto mando, que ve un gesto amistoso en lo que sólo es una transacción filistea de lentejas por divisas arduamente ganadas? ¿O acaso la amenaza desapareció hace ya muchos años y toda la gesticulación de marchas, protestas, maniobras, excavación de trincheras y preparación combativa no ha sido sino un sainete, una broma de mal gusto, una gigantesca tomadura de pelo?

En cualquier caso, las huestes agradecen el respiro y se aprestan al bíblico empeño de convertir las espadas en arados —y en ventiladores y en casetes de DVD. Aparcar la paranoia de la fortaleza sitiada y el discurso ampuloso de la resistencia numantina no será tarea sencilla. Todavía se reproducirán esporádicamente algunas escaramuzas, más simbólicas que reales. Modestas maniobras de opereta, para no complicarle con el síndrome de abstinencia la agonía al Estratega en Jefe.

Pero en el ánimo de la tropa —sobre todo de los conscriptos más jóvenes que padecen una evidente falta de espíritu bélico— la guerra es asunto concluso. Allá los abuelos, ministros o generales, con sus batallitas anacrónicas y sus polvorientos manuales de marxismo-leninismo. El hombre nuevo socialista no quiere saber nada de la honda de David. La suya no lleva hache: es la onda del reguetón, el hip-hop, las motos, los blogs, las películas de acción y toda la panoplia de instrumentos del siglo XXI que los adultos, tan serios ellos, no alcanzan a entender y mucho menos a ofrecerles.

Porque el panorama que los desmovilizados encuentran al volver es desolador. Las casas se desmoronan, los puentes se hunden y los campos están en barbecho. El dinero no alcanza para gran cosa; la comida es cara; el agua, escasa; el transporte, pésimo, y muchos servicios han dejado de existir. Las guerras son así, incluso las de mentirita. Hay víctimas, damnificados y múltiples secuelas materiales.

La súbita liberalidad con la que el Gobierno Revoluseptuagenario devuelve ahora prerrogativas y derechos que nadie sabe muy bien por qué confiscó alguna vez, suscita más interrogantes que respuestas. Hasta los más lerdos empiezan a sospechar que la defensa de la soberanía nacional quizá fue la coartada que impidió la soberanía personal. Que la dictadura era sobre —y no de— el proletariado y que los campesinos actuaron con una lógica impecable cuando dejaron que los prados se llenaran de marabú.

En 1945, cuando la infantería norteamericana desembarcó en las Filipinas, algunos soldados japoneses se refugiaron en las montañas para continuar la lucha. Perdido todo contacto con sus superiores, erraron en la selva durante largo tiempo. Dos o tres décadas después bajaron a rendirse, sin saber que la guerra había terminado y nadie se acordaba de ellos.

A la tropa de los hermanos Castro le ha ocurrido tres cuartos de lo mismo. La Batalla de Ideas ha concluido. En la Isla, los supervivientes cantan victoria porque ningún general enemigo los esperaba, cuando salieron de la jungla de discursos, consignas y estupideces donde andaban extraviados, para exigirles la rendición. Apenas empiezan a darse cuenta de que la Guerra Fría concluyó hace casi 20 años, el día en que un puñado de jóvenes derribaron un trozo del Muro de Berlín y la libertad se coló por la brecha, como un irresistible vendaval de alegría y esperanza.

72 Comentarios


47 por humberto Herrera Carles (Usuario no autenticado) 29/04/2008 9:00

Sr.Gonzalo Valdés-Busto de Iznaga Usted es de una izquierda para quien lo mire de frente, porque es rara, pero es su opinion y la respeto. La logica retorcida es la que ud supone , atribuye y por eso afirma que una condicion casi absoluta sine qua non es la independencia economica y mas aun caundo afirma que los primeros 59 años fueron casi "divinos" para nuestro pais. Desgraciadamente o por suerte ningun pais vive en una urna de cristal todos dependemos en mayor o menor medida de todos, la autarquia no existe para nadie y lo que Ud como tantos otros soslayan y ocultan es la guerra economica (bloqueo) que tambien nos tiene sometido desde 1960 a nuestro pais. Y reitero que fueron los USA los que no quisieron que se les indemnizaran las propiedades confizcadas, porque habia un interes mayor politico de ahogar la revolucion. Que la pequeña propiedad es eficiente, eso dista mucho de ser asi. Concuerdo que nuestra economia no es eficiente como quisieramos y las relaciones de produccion establecidas no permiten en todos los sectores un desarrollo libre de las fuerzas productivas, maxime con el nivel de instruccion de nuestro pueblo, pero de eso a decir que la revolucion destruyo todo lo "bueno" antes del 59 por culpa de los metodos centralistas, eso ya es desconocimiento y perdon lo invito a leerse el libro del actual ministro de economia Jose Luis Rodriguez " Critica a nuestros criticos" o el capitulo de los errores cometidos en el Informe al Primer Congreso del PCC, para que tenga una vision, clara y honesta de la realidad cubana y finalmente lease los informes de la ONE o para ser mas imparcial de la CEPAL o de la ONU para que vea que a pesar de todas nuestras dificultades se reconoce que Cuba, no lo dice el Granma, ocupa el lugar 53 en el Indice de Desarrollo Humano entre todos los paises del mundo y ademas esta calificado en el grupo de desarrolo humano alto, asi que perdon, estamos hablando de perfeccionar mas el socialismo y en ello va por supuesto la economia en el mismo concepto de Fidel "cambiar todo lo que tiene que ser cambiado". En definitiva la ciencia del socialismo esta por crear, en eso hay que poner todo el empeño e inteligencia.

46 por ATAQUE AL BLOG (Usuario no autenticado) 29/04/2008 9:00

OTRO QUE BIEN BAILA, IZNAGA DEL BUSTO, QUE CLASE ARROZ CON MANGO FORMA UD.

Citando sus propias palabras: "La historia de Cuba en los últimos 50 años es la historia del triunfo de buenas ideas" pero mala politica...

Si UD opina que en los ultimos anos en Cuba "triunfaron las buenas ideas" le ruego que no nos aconseje mas. Ud es dueno de sus opiniones y si en el futuro como deberia ser, existiera una 1ra Enmienda como la de los EEUU, en Cuba deberia permitirse la mayor libertad de expresion.

Por eso lo leo y lo respeto pero no puedo mas que pensar que Social Democracia es el germen benigno de una infeccion maligna como el comunismo. Sus ideas si fueron la que le dieron base al proyecto actual cubano. Por eso es que me siento e invito a todos los cubanos a sentirse tAN LEJOS COMO YO, de la ideas social Democratas.

A confesion de parte, relevo de evidencias.

45 por Gonzalo Valdés-Busto de Iznaga (Usuario no autenticado) 28/04/2008 23:20

Sr. Humberto Herrera Carles y Sr. Darío L. Machado:

Bien sé de donde saca usted esa machista filosofía política de ponerle género a un país que, por cierto, tiene nombre femenino. Con esa misma lógica retorcida concluirá que Mariana Grajales era viril, por enfrentar la injusticia de su tiempo y luchar. Su estrechez de mente le impide ver que entre la gente que en este foro critica la postura del gobierno cubano por falaz, hay mucha gente de izquierda, y entre ellas me incluyo. De hecho lo que critico y he criticado siempre son las estúpidas ideas anti-izquierdistas de la llamada izquierda Latinoamericana. La comprensión de que un país debe ser independiente y soberano hace mucho tiempo fue abandonada, si es que alguna vez la hubo, por el gobierno cubano al no resolverla en lo absoluto, cambiando su dependencia de los Estados Unidos a la Unión Soviética, y varios años después que ésta última cayó, comenzamos a depender de Venezuela. Para que un país ser realmente independiente y soberano debe serlo también económicamente. El gobierno de los Castro sigue arrastrando una situación de la que únicamente es culpable. A principios de la década de 1960, Fidel Castro y sus colaboradores no sólo nacionalizaron las empresas, bancos, minas, tierras, etc., en manos extranjeras, con lo que estoy enteramente de acuerdo -más aún con la consabida indemnización por pérdidas, daños y perjuicios, que demostraría seriedad- sino que también expropiaron a pequeños y medianos propietarios cubanos que habrían podido crear riquezas con el sudor de su frente, dar posibilidad de puestos de trabajo a mucha gente que lo necesitan, frente a otras medidas revolucionarias que podrían ayudar a consolidar aún más la economía hasta hacernos independientes económicamente. Todos esos bancos, empresas, tierras, etc., podrían haber pasado también a manos cubanas privadas, por concurso, incluso algunas industrias y fábricas donde sus obreros bien calificados tuvieran los conocimientos suficientes para administrar con total autonomía sus puestos de trabajo, en régimen semi-privado, y otros muchos ejemplo que harían este comentario demasiado largo. Así que el gobierno revolucionario se encargó de centralizar toda la economía, y cuando lo consiguió a toda costa, abandonó todos los medios de planificación y control centrales. En 1969 no había planificación de ninguna clase, ni a medio plazo, ni anual, sólo hubo planificación por sectores, muy limitada, y con pocos esfuerzos de resolver recursos, solucionar proyectos inconexos. También se dejaron de hacer los presupuestos generales del Estado, aunque se hayan dado cuenta con una década de retraso. Lo que quiere decir esto es que en una década destrozaron con sus manazas lo que un país había logrado en 59 años, con todos sus defectos. Con la dependencia económica de la Unión Soviética, después de haber destrozado casi la economía del país, se pudo reponer en algo con las multimillonarias subvenciones de este “hermano país”, pero el gobierno cubano dilapidó enormemente ese dinero en guerritas en África, médicos a ese continente, profesores a Nicaragua, entre otras falsas muestras de solidaridad, pudiéndose utilizar estos valiosos recursos en reconstruir la economía destrozada, y esforzarse en suspender la dependencia. Así que el nacionalismo inspirado en la revolución de poco ha servido para lograr una verdadera soberanía que, forzosamente, pasa por la independencia económica. A todos estos aspectos se suman, dolorosamente, las purgas de todos aquellos que no estaban de acuerdo con la “visión”, muy personal, de Fidel Castro, los fusilamientos, el cierre de varios periódicos, revistas, incluso aquellos que surgieron con la revolución, como Pensamiento Crítico, Lunes de Revolución, etc., que amordazaban la crítica inteligente de aquellos que querían una república cabal, democrática, para todos y para el bien de todos.

Personalmente, no me gusta mucho hacerme cábalas con el típico planteamiento de ‘qué hubiera pasado si…’ pero Cuba habría sido hoy un país muy diferente si las cosas se hubieran hecho realmente bien, económica y políticamente. No tendríamos embargo, no habríamos tenido que seguir esa estúpida política de hacerles la guerra a unos y conchabarnos con otros a costa de cambiar de teta para seguir con lo mismo, sino que habríamos podido ser lo suficientemente inteligentes de poder elegir, una vez nos deshiciéramos de las dependencias económicas, las alianzas que creamos necesarias para el desarrollo del país y el bienestar de nuestro pueblo, al margen de la política y las manipulaciones.

La historia de Cuba en los últimos 50 años es la historia del triunfo de buenas ideas con mala política y peores prácticas, y lo peor de todo es que todos los cubanos lo hemos pagado caro y, encima, sin derecho a protestar.

44 por Para Dario Machado de la conciencia de Raul (Usuario no autenticado) 28/04/2008 22:00

No sé porque, pero Machadito, cuando cuando leí tus comentarios hoy tuve la premonición que ibas a terminar suicidandote. Si eres realmente tan ciego e ignorante (que lo dudo, más bien creo que eres un aprovechao sin alma) cuando caiga las cortinas del acto final y salga a flote toda la pobredumbre de tu cacareado sistema, tendras que cuestionarte lo inutil que fué tu vida ladrando para defender el que se comía tu carne y la de tus cachorros. Por la otra parte, si realmente eres el hipócrita que presumo eres, explicame ¿Como puedes dormir tranquilo con tantas victimas a tu alrededor? Puede que no hayas apretado el gatillo, pero aplaudes ante las descargas, lo que te hace complice ante tamaño crimen. Realmente lo que pienso es que tienes tanto miedo que tienes que gritar tus consignas para convencerte a ti mismo y tratar de alejar los fantasmas que te acosan.

43 por Desde donde estoy en el exilio (Usuario no autenticado) 28/04/2008 21:00

Humberto Herrera Carles

Usted escribe: "En Cuba hay que mejorar y reformar muchas cosas, pero porque no lo dejan hacer al pueblo cubano como le pegue la gana?. "

RESPONDO: Precisamente eso es lo que la mayoría en Cuba y en el exilio queremos, y lo que el régimen inconstitucional que Usted apoya no permite, es decir, que nosotros los cubanos podamos elegir libremente nuestro futuro.

La pregunta sobre cual será ese futuro, si será es socialista o no, es cosa que a nosotros, la totalidad legítima de la nación, nos corresponde decidir libre y democráticamente, cosa que jamás le hemos delegado libremente a este régimen tiránico.

Es sobre esta idea que estamos debatiendo, no otra.


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