Opinión
Plumas al aire
'Ni Castro es un faraón, ni los cubanos viven en la esclavitud de Egipto'. Respuesta a la entrevista al rabino Rigoberto Viñas, publicada por este diario.
En el libro El ser judío, el rabino Hayim Halevy Donin dice que "aquel que escucha una mentira sin refutarla tiene menor estatura moral que el que la dice. Si no fuera por los que escuchan, ningún daño se causaría". Para no permanecer callado ante calumnias contra la comunidad hebrea de Cuba y los que la ayudan en Estados Unidos, escribo este artículo en respuesta a la entrevista al rabino Rigoberto Viñas, publicada por ENCUENTRO EN LA RED el 23 de enero de 2008.
El motivo de la entrevista fue un viaje del rabino Viñas a la Casa Blanca para conmemorar el día internacional de los derechos humanos. ¿Cuáles son los méritos del rabino en la lucha por los derechos de religión para ir a tal reunión? Según el entrevistador, Viñas, que nació americano, "puede hablar de exilio y represión por partida doble", pues es de origen sefardí y cubano y sus padres le enseñaron a orar mirando hacia Jerusalén.
Por la entrevista, conocemos que Viñas apoya el embargo contra La Habana, considerado por Amnistía Internacional y Human Rights Watch una violación sistemática de los derechos humanos de cubanos y norteamericanos. Es curioso.
"La actual comunidad judía de Cuba es una vitrina para aprovecharse de los ricos hebreos estadounidenses que viajan a la Isla llevando dinero, medicinas y alimentos", blasfema Viñas y anuncia que establecerá su sinagoga "sobre un desierto" en la Cuba postcastrista. Dice con desenfado que antes de 1980 "dejó de existir una forma organizada de vida judía" en la Isla.
El único problema es que existen fotos e informes de visitas de rabinos, del Congreso Judío Americano, del Congreso Judío Canadiense, de la Embajada israelí en La Habana hasta 1973, y de otras delegaciones internacionales, que atestiguan que en medio de la discriminación ateísta oficial contra los judíos, las sinagogas de La Habana nunca cerraron y hubo judíos organizados allí.
Si Viñas argumenta que la mayoría de la comunidad emigró entre 1959 y 1962, incluidos sus rabinos y educadores, que el gobierno discriminó a los creyentes y la propaganda oficial ateísta atacó a la religión como "rezago de la vieja sociedad destinada a desaparecer", está en lo cierto.
Si denuncia el cierre infame de la Unión Sionista en 1978 y el apoyo bochornoso de La Habana a la resolución Sionismo igual racismo, o si se opone a la ruptura gratuita de relaciones con Israel en 1973 (con la que el gobierno subordinó el interés nacional a presiones árabes), que pida el último en una larga cola que incluye a muchos que hicieron vida comunitaria judía en Cuba, justo cuando él afirma rampante que no existía.
Derecha y judaísmo
Es curioso que Viñas se agache ante la referencia al voto en 1947 del gobierno de Grau contra la partición. ¿Cuál fue la actitud de la derecha cubana hacia los judíos? Fulgencio Batista y Federico Laredo Bru cerraron indolentes la entrada a Cuba de los refugiados del San Luis. Derechistas del Diario de la Marina, el Partido Nazi Cubano, y Primitivo Rodríguez, del ala derecha del Partido Auténtico, fueron los mayores opositores a la emigración hebrea en la historia de Cuba.
Si Viñas quiere batir lanzas, puede denunciar a Armando Pérez Roura, quien el 14 de agosto de 2000 llamó en Radio Mambí a votar contra el ticket Gore/Lieberman, porque el senador de Connecticut "es judío, como Bernardo Benes, que promovió el diálogo con Castro".
"Honrar honra", decía José Martí. Cuando Viñas jugaba debajo de la cama, José Miller y Adela Dworin, a quienes calumnia de "no haber hecho vida de judíos" y ser nombrados "por el gobierno" como "militantes del partido comunista" para dirigir la comunidad, sufrieron muchas de las discriminaciones que ahora denuncia. Es un hecho probado que Miller y Dworin estaban en el Patronato antes de 1980 y contactaban a cuanto judío pudieran para que la comunidad no muriera.
En lugar de inventar núcleos del partido en las comunidades judías que nunca existieron, pero que de haber existido no quitaban el carácter judío de sus miembros, Viñas haría justicia en honrar a Miller, Dworin y otros judíos, como Moisés Baldas, Abraham Marcus Matterin, Abraham Berezniak, Alberto Mechulam, Moisés Asis, Eugenia Farin Levy y José Chanivecki, como artífices de la derrota del ateísmo en Cuba.
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24 Comentarios
9 por Angel Tur. Lexington KY (Usuario no autenticado) 07/02/2008 1:00
Solo puedo decir que mi tia politica a estado al frente de Hadassah en Cuba por muchisimos años, como miembro activo de la sinagoga del vedado. Esto repercutio en que aunque fue una renmbrada Gastroenterologa en el Calixto Garcia (cuando era el Calixto) nunca ocupara cargos de importancia. Por supuesto que nunca fue miembro del Partido Comunista de Cuba y aunque nunca me lo dijo, siempre veia como la tristeza la embargaba al ver la manera en que la propaganda oficial castrista ofendia y vituperaba y aun lo hace, al gobierno y el pueblo de Israel.
Cuando ser religioso en Cuba no estaba de moda y mas bien constituia en estigma, ella orgullosamente asistia a su Sinagoga, de tal manera mi prima heredo su amor por su cultura religion hebrea, y se los esta inculcando a sus hijos.
Es por judios como mi tia Rosa Behar y mi prima Rebeca Tur Behar, que la comunidad judia en Cuba no murio, a pesar de que al Castrismo nunca le ha hecho ninguna gracia.
8 por Shalom para el camarada López Levy (Usuario no autenticado) 07/02/2008 0:00
Agradezco encarecidamente a Arturo Lopez Levy las aclaraciones que me hace. Juro y perjuro que no me había dado cuenta que la actitud de Fidel Castro no era megalomaníaca ni faraónica. Gracias. Tampoco el pueblo cubano ha vivido en la esclavitud. No, que va. Ha gozado de plenas libertades. Que se lo pregunten, por nombrar solo a dos instituciones, a uno de la UMAP, o a un médico que fue obligado a trabajar después de una guardia de 24 horas, 8 más, hasta las 36 (hubo una ley que obligó a seguir trabajando después de las 24 normadas y por lo cual el Dr. Oscar Elías Biscet se quejó,). Tampoco el trabajo que hacen los presos políticos de reeducación puede llamarse de esclavitud. No, no, compañeros, es de reeducación. Demos gracias al cielo que es en pro de la conversión. Por lo demás los ya millones de cubanos que estamos en el exilio no somos un éxodo. No. A pesar de que nuestra Real Academia Española de la Lengua expone el siguiente comentario:
éxodo.
(Del lat. exŏdus, y este del gr. ἔξοδος, salida).
1. m. Emigración de un pueblo o de una muchedumbre de personas.
Estamos de vacaciones infinitas para regresar a casa después de este largo estado de turistas eternos. Gracias, muchas gracias, compañero López Levy. Y para ponerme en la misma latitud de onda que usted pues Patria o Muerte. Shalom, que venceremos.
7 por Rafael Pinto. (Usuario no autenticado) 06/02/2008 20:40
Esta es una pieza superior de ética. Mis respetos para Arturo López Levy. La contundencia y la elegancia le asisten en este texto. Lo suscribo absolutamente como testigo.
Sigo pensando, sin embargo, que la perversidad que publicó Encuentro en la Red tiene su origen en el entrevistador más que en el rabino. La chapuza de entrevista creó el espacio fértil para lo tendencioso.
Ya de los otros que comentan aquí el más representativo es uno que se queja de no poder descifrar “las cartas debajo la manga” de López Levy, (como si el autor fuera responsable de su incompetencia), mientras él mismo se oculta tras su “Amadeus”. ¿Sigilo o paradoja?
6 por Milena (Usuario no autenticado) 06/02/2008 20:40
El rabino esta hablando sin fundamentos y, como dice Lopez Levy, solo esta echando plumas al aire. Que las recoja ahora, si es que puede.
Mucho se ha dicho sobre las actividades debajo de la mesa del Jose Miller, pero lo cierto es que él, junto a Adela, ayudaron a revivir el Patronato, de eso no creo que haya duda.
Todas las actividades que tiene el patronato, son en gran parte, gracias al trabajo de aquellos, por lo que llamarlos miembros del PC o colaboradores de Castro, es ademas de una injusticia, una muestra de ignorancia.
No creo que los judios de estados unidos sean tontos al llevar su donativo al Patronato. No lo hacen por estupidez. Lo hacen por la solidaridad que nos ha caracterizado a los judios, de apoyarnos unos a otros. Y esos donativos, de gran calidad y cantidad por cierto, se distribuyen, incluso los medicamentos se dan a gentiles.
Que el rabino vaya a darse su vuelta por el Patronato y vera los esfuerzos que se hacen por reanimar la vida judia.
Tambien vera a los conversos, esos que no se pierden cada shabbat , ni cada merienda (de buena calidad, ademas) para ver si asi se ganan su visa a Israel. Eso de las conversiones es algo muy criticable, que se apliquen metodos mas serios y ortodoxos para tener conversos.
5 por Conchita (Usuario no autenticado) 06/02/2008 17:00
Dice López-Levy, ¿o López-Callejas?, ¿desde el exilio, o desde Cuba? que “las comunidades religiosas cubanas son agrupaciones civiles, no políticas. Interactúan en cooperación o conflicto con el gobierno, en dependencia de sus valores, intereses y el tema que se trate”. Me pregunto cuál ha sido el conflicto de la comunidad judía en Cuba con la dictadura represiva cubana en los últimos años? Igual que me pregunto cuál es el conflicto de la Iglesia Bautista Ebenezer. En aras de permanecer “sin conflicto” hasta la jerarquía de la Iglesia Católica—la más contestataria históricamente de las expresiones religiosas-- ha hecho ciertas concesiones en los últimos años ante la dictadura represiva de La Habana. Para no tener “conflictos” con la dictadura hay que apoyarla o hacer silencio ante sus abusos de poder. No hay más opciones, a menos que se le enfrente, y ese no es el caso de la comunidad judía, ni mucho menos. Escoger “los temas”, las obras de caridad, siempre se puede. ¿Por qué no lo hacen en prisiones? ¿Por qué no con los que se pudren en las cárceles por pensar distinto? Vamos, López-Levy o López- Callejas, no tupa, que usted sabe muy bien de qué se trata; nosotros los lectores también.
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