jueves 24 de julio de 2008 21:45
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A debate

Racismo, totalitarismo y democracia

Respuesta al artículo de Esteban Morales publicado en el semanario castrista 'La Jiribilla', sobre el problema racial en la Cuba revolucionaria.

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Vejez

I. Cuba y los negros, los negros y Cuba

Recientemente, La Jiribilla, publicación cultural online del régimen, publicó el artículo "El tema racial y la subversión", firmado por el Dr. Esteban Morales. Más allá de las omisiones, mentiras y descalificaciones (entre ellas, la demonización de quien escribe), resulta interesante el intento de re-abordar ¡por fin! el tema racial, aunque sea desde los paradigmas de las ya desgastadas ideología y práctica "revolucionarias". El reconocimiento, leve y tangencial, de los descalabros del régimen a la hora de lidiar con la tradición racista y discriminatoria indica la dificultad del poder para seguir negando la existencia de semejante flagelo en el seno del llamado régimen "socialista".

Se trata de un problema central a la hora de valorar hasta qué grado la sociedad y los regímenes políticos cubanos de cualquier época son democráticos o no. Por suerte para los estudiosos de Cuba, aunque no para los negros cubanos, estos se han convertido en el vector que permite medir hasta qué punto las libertades, los derechos civiles, la movilidad social, la dignidad de todas las personas y la impartición de la justicia son iguales para todos los cubanos. Hasta qué punto un grupo social puede agruparse, discutir libremente sus problemas, crear una agenda al respecto y llevarla libremente al foro, al parlamento y a los medios de prensa, hasta convertirlas en agendas políticas, normativas jurídicas y acciones de poder.

Y, por último, hasta qué punto la élite en el poder ha rebasado, respecto a los negros, la ideología esclavista de hacerles creer que le deben sus logros a una entidad superior a sí mismos (entendida como la Revolución, la Iglesia, el Rey, el "buen amo" o el líder máximo, a la cual deben estar agradecidos), mientras que la responsabilidad de su desventaja se le achaque a algo tan impreciso como "la herencia histórica" o a su intrínseco desarrollo menor como grupo social —¿o biológico?— respecto al resto de la sociedad blanca, sea ésta revolucionaria o desafecta al régimen, burguesa o comunista.

Los negros cubanos constituyen el único grupo social en Occidente que, en los últimos dos siglos, ha pasado por la experiencia histórica de la esclavitud, la libertad bajo las condiciones de la segregación colonial, la racista seudodemocracia de la República y, en otra vertiente no menos racista, del socialismo caudillista de Estado. Es desde esa perspectiva que analizo el artículo del Dr. Morales.

Considero alentador que un autor vinculado a la oficialidad académica del régimen y, más aún, a sus organismos de inteligencia —el CESEU, del cual Morales es o fue director—, decida abordar el tema racial en una publicación como La Jiribilla. A su vez, resulta lastimoso que (cuando la mayoría de la población negra sigue viviendo mayoritariamente en barrios marginales, detentando los peores empleos y constituyendo la mayoría de la población penal del país) el racismo, en lugar de abordarse como el motivo central que explica las causas internas de tales condiciones, se asuma como una preocupación tangencial, sólo para hacerle frente a la opinión de "grupos subalternos" de la política norteamericana, entre los que se me ubica.

Si ese fuese el precio a pagar, con tal de que un intelectual negro subalterno pueda abordar y desarrollar en Cuba una estrategia sobre un problema al que hasta hace poco le tenían puesta la mordaza, asumiría el intento de linchamiento mediático como moneda de cambio, en aras del avance de la discusión pública del tema dentro de la Isla; pero Morales, carente de independencia intelectual y política, ni siquiera cumple ese objetivo.

II. Anticubanías

El articulista de marras asume que el hecho de ser opositor y crítico del régimen convierte ipso facto a tal sujeto en miembro de una "subversión anticubana". Su posición es "tan independiente y democrática", que no concibe una posición "cubana" que no sea a la vez seguidora fiel de las políticas y despropósitos del gobierno castrista. Que quien se presenta como un académico identifique al pueblo y al país con el gobierno, carece del más elemental rigor conceptual. Acaso sea semejante limitación la que le impide vislumbrar otras opciones para los negros cubanos, que no sean las de repetir desgastadas consignas y obedecer a los amos de turno.

Morales, repetidor de las políticas y discursos, me niega la independencia intelectual y política para no quedarse solo en su impuesta militancia subordinada. Cubanía y anticubanía habitan a ambos lados del Estrecho de la Florida, tanto en el poder como en la oposición. Puedo catalogar de pro cubanos, aunque con limitaciones, los programas educativos, de salud pública y servicios sociales gratuitos para todos. Y como anticubano, el deterioro de esos servicios, en aras de una política exterior tendiente a lograr de otros pueblos el agradecimiento que ya el cubano no les tiene.

En la misma dirección, son anticubanas las políticas confiscatorias que niegan a los ciudadanos el derecho a conservar sus propiedades cuando salen del país y les exige —como si fueran extranjeros— un visado para regresar a su tierra, como aquellas políticas que implementan mejores servicios de salud para los extranjeros que para sus propios ciudadanos.

Pasemos a un ejemplo más que ilustrativo: cuando en 1962 el gobierno cubano —de acuerdo con la ex Unión Soviética— introdujo cohetes nucleares de alcance medio en nuestro país, provocando la "Crisis de los Misiles", la Isla estuvo a punto de desaparecer. La dirigencia revolucionaria se oponía a la retirada de los misiles y hasta era partidaria de lanzarlos contra Estados Unidos en caso necesario. Los norteamericanos hubieran sobrevivido a ataque semejante; pero los cubanos, como pueblo, habríamos desaparecido. En tal contexto, los extremismos suicidas de la llamada "política de principios" del gobierno castrista —en tanto implicaban nuestra desaparición— eran totalmente anticubanos.

En esa época, el gobierno cubano calificó de traición el acuerdo entre Estados Unidos y la ex Unión Soviética para retirar los cohetes. Hay que concluir que la URSS —que, además, obtuvo el compromiso norteamericano de que Cuba no sería agredida— adoptó una posición a favor de la preservación de Cuba como entidad nacional y humana, posición más pro cubana que la del gobierno de Fidel Castro, atrincherado en posiciones lesivas a la propia supervivencia de la nación.

Profundizando en anticubanismos, y sin tocar siquiera la naturaleza del sistema político vigente en la Isla, es evidente que una política económica que impide a los cubanos desarrollar mejores niveles de vida y los hace miserablemente dependientes del Estado, es más anticubana que el propio embargo norteamericano. En definitiva, el embargo externo es la política de un país históricamente en conflicto con el nuestro, mientras que el interno es resultado de las prácticas de un gobierno que, además, en el extremo del delirio, dice representar y defender nuestros intereses.

La población negra es la más afectada por esa política económica. En una economía que no genera riqueza —y dada la herencia histórica de 450 años de colonialismo y neocolonialismo a que se refiere Morales—, las élites en el poder se atrincheran aún más en la tradición de percibir a los negros como accionistas minoritarios a la hora de repartir el poder y la riqueza. Eso explica, en parte, el porqué, a cincuenta años de un proceso que ya es más conservador que revolucionario, los negros constituyen el grupo poblacional de peor nivel de vida en el país, cuya presencia es mayoritaria en las "justas" y "humanas" prisiones de la Cuba "revolucionaria" y "antirracista".

No me molesta coincidir con el señor Morales en el criterio de que las políticas sociales de acceso a la educación y la salud (beneficiadoras de la población negra, tanto como del resto de la ciudadanía) son y fueron medidas pro cubanas; pero, a su vez, el articulista de La Jiribilla carece de la independencia o el valor para concluir conmigo que la situación actual de los negros en Cuba y la ideología racista que aún es, no por inconsciente, menos común y central en el imaginario nacional —e, incluso, en actos del gobierno—, es responsabilidad, por omisión o acción, del grupo que detenta no sólo el poder político sino también la propiedad de todos los medios de producción.

Es el grupo que cuenta con un parlamento unánime y que, por lo tanto, es capaz de legislar la aplicación de políticas específicas para problemas específicos, como la discriminación racial y el racismo, con la misma celeridad con la que —a la luz del Proyecto Varela— legislaron el carácter irreversible del desorden social imperante.

No hacerlo —a pesar de tener todo el poder y los medios a su alcance— se debe, primero, a una cultura racista que la dirigencia revolucionaria, heredera de la ideología de la época colonial, no ha podido ni querido superar, y, segundo, no quiere hacerlo debido a que, con la aparente desaparición de las clases sociales en Cuba —al margen de las que se alientan mediante el usufructo del poder estatal—, el único grupo social que aún mantiene consistencia —ya que su constitución no se reduce a la posición económica, como creía la ortodoxia marxista— es el de los negros.

Resulta claro que un Estado totalitario no puede enarbolar y legislar la práctica de las reivindicaciones específicas de un grupo social cuando la filosofía política y jurídica del poder se basa en la discriminación de la ciudadanía por criterios ideológicos, políticos, económicos y hasta religiosos. En consecuencia, abrir la discusión del problema negro, permitirles organizarse para abogar por sí mismos, resquebrajaría la estructura del sistema totalitario. Otros grupos sociales podrían emerger al escenario político, al menos al civil.

Por eso, la incapacidad del sistema político cubano actual para resolver consecuentemente el problema negro, lo convierte en antinegro, más allá de las declaraciones o deseos de su dirigencia política. El reconocimiento de esa imposibilidad explica que la dirigencia cubana apoye, fuera de Cuba, las agendas que no le permiten defender a los negros en su país. En la nación cubana, por la importancia de los negros en la conformación de la identidad nacional y la independencia del país, es imposible ser antinegro y procubano.

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122 Comentarios


22 por Digno de la Paz Guerra (Usuario no autenticado) 11/11/2007 2:20


Paterson, atinado como siempre, nos acerca a una dura y lamentable realidad: la discriminación racial en Cuba. También destacada que no se trata de una problema nuevo sino de una herencia que arrastramos del largo período de exclavitud en la isla. Sin embargo, observo, al igual que el artículo (lo leí) del Dr Estaban Morales, iguales descalificaciones en Paterson.
Vivo en Miami y conozco sus presentaciones en Televisión. He asistido en conferencia donde Paterson expone sus puntos de vistas, ya sea en la Uiversidad de Miami u otros foros de los tantos que se realizan en esta ciudad.
También se que tiene un programa por Radio Martí varias veces a la semana, sin embargo critica la ayuda que puede recibir un programa como el de Mississippi que ayuda a cubanos negros por parte de Estados Unidos, siendo la primera vez que esto sucede y ha sido gracias a la actual administración.
Algunas preguntas serían importantes responder por parte de Paterson. Quien le paga a usted en Radio Marti? Es inmoral recibir ese salario cuando usted hace un ejercicio intelectual a favor de los cubanos de su propia raza? Por que critica a otros por recibir fondos estadounidenses cuando sus arca se llena de ese dinero que para usted es importante porque si ello no hiciera su programa por Radio Marti? Olvido que Radio Marti es la unica y mejor referencia informativa que existe en Cuba?. Entonces cual es su bochorno con que su programa se trasmitiera por esa emisora que todos los meses le emite un cheque y usted acepta con placer?. Si los fondos privados son importantes para un proyecto racial porque usted no lo busca para evitarse tener que recibir salario de un gobierno que usted obviamente odio a pesar de vivir en Estados Unidos?
Existen muchas formas de complicidad con la dictadura cubana y las criticas de Paterson (mejor dicho su defensa) son descalificaciones propia de su estilo de confrontación, donde intenta demostrar que su lucha es solo suya.

21 por Jorge Perez (Usuario no autenticado) 11/11/2007 2:20

COMPANERO DARIO, JUANA BACALLAO, MULATAS DE TROPICANA, MIEMBROS DE LA BRIGADA BLAS ROCA CLADERIO, ALCIDES SAGARRA, REVOLUCIONARIOS MULATOS Y REVOLUCIONARIOS NEGROS,

QUE ORGULLO PODER MOSTRAR AL MUNDO TODO LO QUE HA HECHO LA REVOLUCION DESPUES DE 1959 POR LA MINUSCULA POBLACION NEGRA DE LA ISLA, TRAS SIGLOS DE ESCLAVISMO Y OLVIDO.

NO HAY DUDAS QUE NUESTRO INMORTAL COMANDANTE EN JEFE NOS DIO A TODOS LA CONDICION DE SERES HUMANOS Y DE HOMBRES NUEVOS, PERO HA SIDO ESPECIALMENTE PATERNAL Y SALVADOR CON LOS HOMBRES Y MUJERES DE COLOR SUBIDO, A EL LE DEBEN SU PRESENCIA EN LA TIERRA.

TRAS SU TRIUNFO, NUESTRO ILUMINADO LIDER LES REGALO LAS MISMAS OPORTUNIDADES. AHORA TODOS TIENEN LAS MISMAS OPORTUNIDADES DE IR A LA CARCEL, A LA AGRICULTURA, A ANGOLA, A ETIOPIA, A LOS TRABAJOS VOLUNTARIOS, A LOS TUNELES, A LAS MODERNAS VIVIENDAS DE MICROBRIGADAS, A LOS ALBERGUES PARA LOS POCOS DESAFORTUNADOS, AL ACCESO A LA INTERMINABLE LISTA DE PRODUCTOS ALIMENTICIOS QUE SE OFERTA A TRAVES DE LA LIBRETA DE RACIONAMIENTO, AL MODERNISIMO SISTEMA DE TRASPORTE, A LOS HOTELES DONDE NO SE HACE DISTINCION ENTRE NACIONALES Y EXTRANJEROS, A LOS EXTRAORDINARIOS HOSPITALES Y LAS ABASTECIDAS FARMACIAS, A LAS FILAS DEL PARTIDO, DE LA UJC, DE LA POLICIA, DE LOS SINDICATOS, DE LAS BRIGADAS DE RESPUESTA RAPIDA, DE LOS GRUPOS MUSICALES Y DE LOS EQUIPOS DE BOXEO.

SIN EMBARGO, LA CARA MAS PALPABLE DE COMO EL PARAISO COMUNISTA HA SIDO ESPECIALMENTE NOBLE E IGUALITARIO CON LOS NEGROS, SE REFLEJA EN SU MAYORITARIO ACCESO A LOS ALTOS CARGOS DEL BURO POLITICO, DEL SECRETARIADO Y DEL CONSEJO DE MINISTRO. ESOS MAXIMOS ORGANISMOS DE LA DIRECION POLITICA Y DEL ESTADO ESTAN REPLETOS DE HOMBRES DE PIEL OSCURA, A PENSAR DE QUE LA CONTRARREVOLUCION Y LAS MULTINACIONALES SE EMPENEN EN TRATAR DE MANIPULAR LA REALIDAD.

ES CIERTO QUE JUAN ALMEIDA, ESTEBAN LAZO Y ROSS LEAL TAL VEZ SEAN LOS MAS OSCURITOS, PERO SOLO LA CIA Y LOS VENDEPATRIAS
(A LOS QUE DIARIAMENTE NUESTRO COMPATRIOTA DARIO VALIENTEMENTE ENFRENTA EN ESTE FORO) SON CAPACES DE NEGAR QUE RAUL, LAGE, RAMIRO, PEREZ ROQUE, MACHADO VENTURA, COLOME IBARRA, EUSEBIO LEAL, TALADRID Y HASTA NUESTRO PROPIO PADRE FIDEL NO SON TODOS NEGROS...EN DEFINITIVA EL FALLECIDO CAMARADA NICOLAS GUILLEN AFIRMO QUE LOS CUBANOS TODOS TENIAMOS DE CONGO O DE CARABALI...
Y LOS COMUNISTAS NUNCA MENTIMOS.

VIVA ANGOLA, GUINEA, EL CONGO, JIBUTI Y TODA NUESTRA HERENCIA AFRICANA!!!

VIVA NUESTRO MAXIMO LIDER, EL AFROCUBANO MAYOR!!!!

VIVA LA IGUALDAD SOCIALISTA!!!

VIVA EL PENSADOR DARIO, TEOFILO STEVENSON Y MICHAEL JACKSON!!!

20 por Desde Miami (Usuario no autenticado) 10/11/2007 7:50

Fui compañero de Patterson en la Universidad de la Habana y tuve como decano al entonces coronel de la Inteligencia Morales. No conozco el artículo de este último, pero la respuesta de mi amigo Patterson me pareció un ensayo excelente de sociología política, si es que existe tal disciplina. En todo caso, la historia de Cuba demuestra, como dice Patterson, la "terquedad de los hechos" [Lenin]. También lo indefendible de la posición anticubana y racista de un negro como Morales, que en lugar de luchar por su país y su raza lo que hace es justificar la opresión de que es víctima todo el pueblo cubano, los blancos y los negros, tras la traición de la camarilla privilegiada semifascista que gobierna desde hace casi cincuenta años a Cuba. No me identifico mejor porque tengo muchos familiares cercanos en el gulag cubano. Pero puedo decir que en la sala de mi apartamento en La Habana tenía las obras completas de Marx (en alemán) y las de Lenin (en español). Yo sí fui durante un tiempo profesor, no sólo de Historia de la Filosofía, sino de Marxismo. Y no me arrepiento, porque desde esa perspectiva puedo comprender mejor el inmovilismo y el carácter conservador y reaccionario de los que se autotitulan comunistas no solo en mi país sino en otros lugares.
Entre paréntesis, la actual efervescencia de populismo seudomarxista en América Latina demuestra que Germán Sánchez, embajador de Cuba en Venezuela y asesor privilegiado de Chávez, tenía razón cuando postulaba, hace más de treinta años, que se podía esperar algo más que reformismo de las tendencias populistas. Ahora es uno de los ideólogos del llamado "Socialismo del Siglo XXI". En otras palabras del totalitarismo moderno de vocación fascistoide en todo el Continente. Mariátegui decía que el problema del indio no tenía solución sin que se resolviera el "problema de la tierra". Lo mismo el "problema negro", tampoco tiene solución sin el triunfo de la democracia como condición necesaria, aunque no suficiente en el caso de Cuba.

19 por Amicus Plato sed magis amicus Verita (Usuario no autenticado) 10/11/2007 7:50

Fui compañero de Patterson en la Universidad de la Habana y tuve como decano al entonces coronel de la Inteligencia Morales. No conozco el artículo de este último, pero la respuesta de mi amigo Patterson me pareció un ensayo excelente de sociología política, si es que existe tal disciplina. En todo caso, la historia de Cuba demuestra, como dice Patterson, la "terquedad de los hechos" [Lenin]. También lo indefendible de la posición anticubana y racista de un negro como Morales, que en lugar de luchar por su país y su raza lo que hace es justificar la opresión de que es víctima todo el pueblo cubano, los blancos y los negros, tras la traición de la camarilla privilegiada semifascista que gobierna desde hace casi cincuenta años a Cuba. No me identifico mejor porque tengo muchos familiares cercanos en el gulag cubano. Pero puedo decir que en la sala de mi apartamento en La Habana tenía las obras completas de Marx (en alemán) y las de Lenin (en español). Yo sí fui durante un tiempo profesor, no sólo de Historia de la Filosofía, sino de Marxismo. Y no me arrepiento, porque desde esa perspectiva puedo comprender mejor el inmovilismo y el carácter conservador y reaccionario de los que se autotitulan comunistas no solo en mi país sino en otros lugares.
Entre paréntesis, la actual efervescencia de populismo seudomarxista en América Latina demuestra que Germán Sánchez, embajador de Cuba en Venezuela y asesor privilegiado de Chávez, tenía razón cuando postulaba, hace más de treinta años, que se podía esperar algo más que reformismo de las tendencias populistas. Ahora es uno de los ideólogos del llamado "Socialismo del Siglo XXI". En otras palabras del totalitarismo moderno de vocación fascistoide en todo el Continente. Mariátegui decía que el problema del indio no tenía solución sin que se resolviera el "problema de la tierra". Lo mismo el "problema negra", tampoco tiene solución sin el triunfo de la democracia como condición necesaria, aunque no suficiente en el caso de Cuba.

18 por Aspirante a blogger (Usuario no autenticado) 10/11/2007 7:50

Magnífico artículo, el análisis me parece genial, como todo o casi todo lo que he leído o escuchado de Patterson, creo que para ilustrar un poco la tesis que plantea serviría la siguiente anécdota que es rigurosamente cierta pues fue vivida por mi en persona:

Estudié en los “camilitos” y para los que pasaron por esa escuela durante la década de los `70, esa convivencia en común durante 6 años nos convirtió en algo parecido a una cofradía, independientemente del camino tomado por cada uno (que por cierto, no puede ser más variado y que algún día espero contar). Pues bien, con cierta periodicidad, casi siempre coincidiendo con aniversarios “cerrados” de nuestra graduación, se organizan encuentros a los que casi todos asistimos, más movidos por la curiosidad y la nostalgia que por otra cosa. Al último que se celebró, en el antiguo Vedado Tennis, acudimos al salir del trabajo, o sea, sin tiempo para pasar por la casa, por lo que una parte de los asistentes, que siguieron la carrera militar, ya sea en las FAR o el MININT, estaban de uniforme, ya casi al final alguien propuso tomarnos una foto para que quedara como recuerdo, cuando nos colocamos para la foto, el que la iba a tomar (un gran jodedor, por cierto), hizo el siguiente comentario – ¿Se han fijado que todos los negros tienen un grado menos que los blancos?

Todos nos miramos y empezamos a fijarnos en el detalle, de más está decir que era verdad, no había un solo negro que tuviera un grado militar superior a un blanco, y aquí sí no hay otra explicación: estudiamos juntos y nos conocemos, el nivel de inteligencia en el grupo era bastante parejo, los que se dedicaron a la vida militar estudiaron en las mismas academias, tienen los mismos años de servicio y prácticamente todos pasaron por las mismas “misiones internacionalistas”; si todo esto es así, ¿qué otra cosa si no es puro racismo explica esta situación?

Creo que hoy en día ese es un problema que le tocará resolver a la nueva cuba que inevitablemente vendrá, pero del que, al menos, tenemos que comenzar a hablar ahora, independientemente de los que critican el artículo.


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