martes 7 de octubre de 2008 0:40
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A debate

Racismo, totalitarismo y democracia

Respuesta al artículo de Esteban Morales publicado en el semanario castrista 'La Jiribilla', sobre el problema racial en la Cuba revolucionaria.

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III. Desigualdades y divisiones

Morales se suma al criterio —conservador y reaccionario— asumido tanto por comunistas como por muchos de sus opositores, que explica las desventajas de los negros respecto al resto de la sociedad como "resultado de los diferentes puntos de partida históricos con que arribaron a 1959 los diferentes grupos raciales". Es decir, que aun con las políticas universalistas de la Revolución, los negros siempre formarán un grupo subordinado, debido a que su punto de partida —a la hora de apropiarse de los accesos universales brindados por la revolución— era inferior. En esa lógica, los negros —no importa cuánto avancen— serían siempre subordinados, parafraseando la aporía de Aquiles y la Tortuga.

Más que un luchador por la igualdad, Morales se convierte en un teórico en desigualdades cuasi naturales. Tanto él como el poder que lo emplea, han olvidado que la llamada Revolución se anunció bajo la consigna de la igualdad y la libertad. En el proceso, presuntamente la segunda fue sacrificada en beneficio de la primera. Pues bien, resulta que ahora la única desigualdad tolerable —por razón de la historia—, en un régimen que presume de ser igualitarista, es la que ubica a los negros en la peor situación económica y social en el conjunto de la ciudadanía.

El argumento —típicamente racista— es añejo, y pervive a pesar de la diferencia de ideología política de los grupos en el poder y sus voceros intelectuales. Ya Mañach — escuela a la que tanto el Dr. Morales como los hermanos Castro pueden suscribirse— argumentaba que la solución del problema racial había que dejársela "al tiempo" y que no era conveniente fomentar las ideologías de los "particularismos" al respecto. En Cuba, hasta los que se llaman revolucionarios son conservadores —y coinciden con ellos— cuando se trata del problema racial.

En círculos del exilio se dice que el racismo, como práctica y propaganda, comenzó con el régimen de Fidel Castro y —a partir de las diferencias entre el modelo de racismo anglo (de exclusión) respecto al latino (de convivencia)— consideran que los racistas propiamente son "los americanos". El régimen, en la voz de Morales, ve ahora también el racismo y la discriminación como fenómenos propios de "los americanos" y de "la republiqueta" del Miami blanco cubano.

Ambos bandos expulsan hacia el otro —los yanquis o el castrismo— el fantasma de su mal interior y signan al adversario político como discriminador y racista, mientras se perciben envueltos en las sedas neutras de la inocencia. Ya tienen algo en común: el síndrome de la negación respecto al tema negro. Por cierto, en el necesario y útil discurso de la reconciliación, a ninguno de sus ponentes en el exilio le he escuchado incluir el tema negro, a pesar de que cincuenta años de división nacional pesan —histórica, social y políticamente— menos que cuatrocientos de división racial. ¿O no es la discriminación racial un problema nacional para ellos?

Si nos atenemos al Programa del Moncada, expuesto por Castro en La Historia me Absolverá, el problema racial no ocupó ni una línea en su "alegato de defensa". Nunca en el Movimiento 26 de Julio, ni en el Directorio, ese fue un tema de preocupación. El problema, al parecer, era visto "como una costumbre" acaso tan folclórica como arroyar en los carnavales o pelear gallos. Morales reconoce que el tema, "después de ser fuertemente abordado por el máximo líder de la Revolución en 1959, no fue consecuentemente seguido después y pernoctó desde entonces en el silencio". ¿En el silencio de quién?

En verdad, el líder apeló al tema negro cuando, al darle a la Revolución un viraje ideológico hacia un sistema totalitario, parte de la clase media —fundamentalmente blanca, que era la base del Movimiento 26 de Julio— se apartó de sus filas sintiéndose traicionada. En ese momento, para reconstituir su base política, la Revolución apeló al único grupo social que siempre había sido preterido. Luego de afianzarse en el poder, los negros dejaron de ser necesarios, para convertirse en un grupo molesto si eran capaces de articular su voz y abogar por sus reivindicaciones.

El silencio del líder se identifica con el silencio voluntario de los interesados, pero no fue así. El silencio del líder estuvo acompañado por la represión de los intelectuales negros que creyeron que, en la Revolución, tenían derecho a una voz independiente. Creencia por la cual enloquecieron al teórico marxista Walterio Carbonell. Menos ingenuo, el sociólogo marxista René Betancourt emigró a Norteamérica. El etnólogo Carlos Moore —que se dirigió personalmente a Castro, señalándole el problema en los años sesenta, y después fue internado en una granja de reeducación y trabajo forzado— tuvo que exiliarse en la Embajada de Guinea para salvar la vida o la razón.

El acceso gratuito a la educación y la ya deficiente cobertura universal de salud se les ha querido cobrar a los negros con una cuota extra de un agradecimiento que no se corresponde con la actitud de un ciudadano digno y libre. Como si en lugar de derechos, fueran dádivas inmerecidas, dada su condición de ciudadanos de segunda. Nunca he escuchado al gobierno sueco exigirle semejante actitud a los lapones, ni he visto lapones con actitudes genuflexas hacia el poder y la corona sueca, como las del Dr. Morales hacia el poder castrista.

Morales nos explica parcialmente a qué se debió esa política de ruidos (1959) y silencios (casi hasta hoy) respecto al problema racial. Para la dirigencia de la Revolución, "el tema racial pasó a ser considerado como algo que podía dividir a las fuerzas revolucionarias ante las difíciles batallas que se debían enfrentar" (el subrayado es mío). O lo que es lo mismo, que ante los retos que la Revolución debía enfrentar, el problema de la desigualdad racial podía pasar —como siempre— a un segundo plano. La desigualdad racial sólo podía ser tratada en los términos en que la nueva élite la entendía. Al cerrar la dirigencia dicha discusión, los negros no tenían el derecho ni la autonomía para plantearlo con sus términos. De nuevo, las necesidades de la "unidad nacional" y la estabilidad del régimen se daban sobre la base de sacrificar los intereses de la parte más explotada y/o preterida de la población.

La justificación o la comprensión de un intelectual negro acerca de semejante política lo convierte ipso facto en un despreciable "subalterno". En mi opinión, tal concesión no debemos hacérsela ni a la "republiqueta" miamense, ni al castrismo, ni a los extraterrestres o a los norteamericanos. La subordinación de los problemas de la población negra cubana a una supuesta unidad nacional que los ubica en la categoría subalterna, fue la política de las élites desde antes de la constitución de la República nacida en 1902, que sin el concurso de los negros en tres guerras independentistas, no habría visto la luz.

La única diferencia entre la situación prerrevolucionaria y la actual radica en que la limitada democracia racista surgida en 1902, si bien impidió —por la vía legislativa y las masacres genocidas de 1912— la creación de partidos políticos negros, aún les permitía la expresión de sus intereses en la arena pública, mientras que el nuevo poder revolucionario, más antidemocrático, lo prohibió.

Los mismos argumentos de Morales describen un patrón de comportamiento de las élites blancas en el poder o que aspiran a estarlo: convocar y utilizar a los negros con el discurso abstracto de la igualdad y la integración, si son necesarios para llevar a cabo una agenda política, para luego subordinarlos y/o silenciarlos cuando se logran esos objetivos.

123 Comentarios


113 por EL AFROCUBANO (Usuario no autenticado) 12/12/2007 20:40

Sra Inesita
Partiendo de ese paralogismo de que cada raza esta dotada de cieros infusos y que los negros masivamente solo sirven para el deporte. Bueno al menos los negros cubanos han demostrado ser buenos deportistas a nivel internacional ganando medallas de oros olimpicas y mundiales. Ahora bien yo me pregunto que han logrado los blancos cubanos en el campo de la ciencia, la economia y la politica?
La falta de atletas blancos en el deporte cubano se debe a que el blanco cubano no posee las cualidades fisicas para competir internacionalmente, como dijo Nubia en su mayoria no alcanzan los seis pies de altura, son obesos y padecen de alopecia. Ahora bien el blanco cubano si posee un ego muy grande y una necesidad de poder, someter, dominar y controlar a otros. Por lo menos deberian tener la humildad de reconocer el dano que le han hecho a esa isla desde que la descubrieron en 1492 y su ineptitud para dirigirla actualmente. Sus antepasados son responsables no solo por la trata de esclavos sino por el genocidio de los indios que habitaban la isla y sus actuales dirigentes son responsables por el desastre economico. Ahora bien el blanco cubano si posee un ego muy grande y una necesidad de poder, someter, dominar y controlar a otros. Observen el genotipo de Raul Castro, Perez Roque, Alarcon etc.
Si un 90% de las jineteras son negras y mulatas esto no solo responde a una necesidad economica, olvida usted que las mujeres mas bellas en Cuba son las negras y las mulatas. Ningun extranjero va a Cuba en busca de una blanca cuando la puede encontrar en su pais original. Imaginense un sueco, un aleman, un irlandes buscando una blanca en Cuba.
El blanco cubano es victima de su propio mito de belleza, los galanes en Cuba son Robert Redford, Alain Delon, Brad Pitt etc.
Saludos
El Afrocubano

112 por Cimarron (Usuario no autenticado) 12/12/2007 19:40

Inesita se solto la chancleta, blanca parece, vaya Ud a saber de donde...
Pero mi comentario no es sobre lo que ella, sino sobre el sarcasmo de los de encuentro al anunciar hoy, justo al lado del articulo de Patterson y de este debate, una expo de aristide donde se ridiculiza a los negros (bembones, jaraneros, poco serios), presentandolos como caricaturas y personajes.
Diran que el genero artistico explota eso, pero ni el momento ni el lugar para promover esa ex son los apropiados. Los de encuentro han usado su poder de organziar el discurso para reproducir el esteriotipo. Para estos ultimos siempre se usan aquellos famosos que encajan en los prejuicios racistas.
Por que los de encuentro no promueven un evento historico sobre Maceo o Quintin Banderas o anuncia a una pagina web o blog relacionado con el tema que se discute? Ellos, los que deciden y disenan la presentacion de materiales en esta pagina, escogieron a proposito esa imagen de negros bembones y jaraneros con la ilusion de comunicarse con aquellos que piensan asi y envairles el mensaje de que, bueno, tenemos que poner aceptar este debate, pero nosotros en realidad pesamos que si, los negros seran asi toda la vida. BS! somo se dieria en ingles.
Ese tipo de metodos encuentro lo esta copiando de el pais, el nytimes y muchos otros medios que usan su poder de alcance para promover odio y resentimiento contra la comunidad afrocubana.
Ellos creen que enganan a alguien, pero se equivocan.

111 por Nancy Marilyn Morejón Bobes (Usuario no autenticado) 12/12/2007 18:20

Descubro con asombro que sigue el tema del debate el la portada de este portal. Me pregunto qué se busca con esta extensión forzada del tema de disputa racial para los cubanos. He leído comentarios bien argumentados y otros que no son más que anuncios comerciales sobre las personas que se involucran en ellos. Unos pocos han señalado la verdad incuestionable de que no tiene fundamento el odio de razas porque no hay razas, y hasta los ha habido agrediendo con su "negritud", como si ella los pusiera en un escalón preferente por marginados en el presente y como redimibles en el futuro. En ningún momento ni lugar en el mundo ha habido opinión unánime que sea genuina. Todas han sido impuestas por la fuerza, ajenas a la condición humana. El ideal de justicia racial que se añora en este trabajo del Sr Patterson no se logrará dividiendo a los cubanos en blancos y negros, como no será bueno dividirnos en ricos y pobres, o de adentro y de afuera. La tiranía castrista engañó por igual a blancos y negros. Robó la libertad a unos y otros y nos dejó a todos, sin distinción de color, como esclavos de un tirano. No se prohibe en Cuba a un negro ir a la universidad como no se le impide a un blanco. Raíces mucho más profundas que racismo institucional o cultural de los blancos hacia los negros es lo que hace que los negros en las universidades sean menos que los blancos, así como hace que sean más los negros en las cárceles que los blancos. La cerencia de conciencia de responsabilidad individual con la propia vida, con nuestro futuro, al amparo de un gobierno paternalista, mesiánico, es lo que ha retardado el reconocimiento de amplios sectores sociales en Cuba de su papel como decisivos en su futuro, en sus aspiraciones. No hemos acabado de una vez de entender que nos toca a nosotros, como entes sociales activos, marcar el camino que habremos de recorrer. Nos hemos acomodado a la idea de que del estado vendrá todo lo que necesitamos, empezando por la equidad racial, y a su arbitrio hemos dejado nuestro destino, nuestro futuro. Nada nos dará el Estado que no redunde en mayor beneficio para sí mismo, y la prueba la tenemos en este debate. Blancos y negros, mulatos y casi blancos contendiendo sobre la base de la incomprensión y la intolerancia, agrediéndonos unos a otros y hasta proponiendo separarnos por grupos. Así nos quiere el dictador. Cuba es una sola, plural y abierta. Vamos a preservarla y enriquecerla con el aporte de todos para hacerla libre y democrática.

110 por Inesita Correcalle (Usuario no autenticado) 12/12/2007 10:00

Me encanta todo lo que hablan, tanto blancos como negros o mulatos... Los blancos, tratando de ser "políticamente correctos", y los negros, comenzando por Patterson, destilando odio hacia los blancos y rencor por el pasado histórico.
Déjense de tanta jodienda que en Cuba el negro que no adelanta es porque no quiere. Si había una beca para Islandia, se la daban al negro "porque el compañero provenía de una familia humilde"... ¿Y a mí qué?
¿Por qué no tienen "testículos" y reconocen que para lo único que están preparados, masivamente, es para el deporte? ¿Por qué entonces no hablan de discriminación contra los blancos en los equipos de boxeo, de básquet, de campo y pista, etc, etc.? ¿Por qué el 90 por ciento de las jineteras son negras o mulatas y no blancas? ¿Las obligan? Please... que todos nos conocemos. Ah! Y me importa un comino lo que me contesten.

109 por Amaury Urgellez (Usuario no autenticado) 12/12/2007 9:40

Quisiera hacerle una pregunta a Enrique Paterson y Esteban Morales. En la ley Helms-Burton se dice que ningun gobierno cubano post-castrista va a ser considerado de transicion hasta que no resuelva el tema de las propiedades perdidas por los ricachones de antes de la revolucion. Si se acepta esa logica: ?No seria correcto decir que ningun gobierno cubano sea considerado legitimo hasta que no pague las compensaciones por la esclavitud? ?Por que cuando le quitan algo a los blanquitos hay que resolver el tema antes que se vuelva a poner la musica, mientras que cuando se trata de los negros, no hay tanta urgencia? ?Que fue peor las propiedades confiscadas o la esclavitud? En mi opinion lo digo bien claro, la esclavitud.


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