domingo 23 de noviembre de 2008 10:49
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A debate

Racismo, totalitarismo y democracia

Respuesta al artículo de Esteban Morales publicado en el semanario castrista 'La Jiribilla', sobre el problema racial en la Cuba revolucionaria.

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III. Desigualdades y divisiones

Morales se suma al criterio —conservador y reaccionario— asumido tanto por comunistas como por muchos de sus opositores, que explica las desventajas de los negros respecto al resto de la sociedad como "resultado de los diferentes puntos de partida históricos con que arribaron a 1959 los diferentes grupos raciales". Es decir, que aun con las políticas universalistas de la Revolución, los negros siempre formarán un grupo subordinado, debido a que su punto de partida —a la hora de apropiarse de los accesos universales brindados por la revolución— era inferior. En esa lógica, los negros —no importa cuánto avancen— serían siempre subordinados, parafraseando la aporía de Aquiles y la Tortuga.

Más que un luchador por la igualdad, Morales se convierte en un teórico en desigualdades cuasi naturales. Tanto él como el poder que lo emplea, han olvidado que la llamada Revolución se anunció bajo la consigna de la igualdad y la libertad. En el proceso, presuntamente la segunda fue sacrificada en beneficio de la primera. Pues bien, resulta que ahora la única desigualdad tolerable —por razón de la historia—, en un régimen que presume de ser igualitarista, es la que ubica a los negros en la peor situación económica y social en el conjunto de la ciudadanía.

El argumento —típicamente racista— es añejo, y pervive a pesar de la diferencia de ideología política de los grupos en el poder y sus voceros intelectuales. Ya Mañach — escuela a la que tanto el Dr. Morales como los hermanos Castro pueden suscribirse— argumentaba que la solución del problema racial había que dejársela "al tiempo" y que no era conveniente fomentar las ideologías de los "particularismos" al respecto. En Cuba, hasta los que se llaman revolucionarios son conservadores —y coinciden con ellos— cuando se trata del problema racial.

En círculos del exilio se dice que el racismo, como práctica y propaganda, comenzó con el régimen de Fidel Castro y —a partir de las diferencias entre el modelo de racismo anglo (de exclusión) respecto al latino (de convivencia)— consideran que los racistas propiamente son "los americanos". El régimen, en la voz de Morales, ve ahora también el racismo y la discriminación como fenómenos propios de "los americanos" y de "la republiqueta" del Miami blanco cubano.

Ambos bandos expulsan hacia el otro —los yanquis o el castrismo— el fantasma de su mal interior y signan al adversario político como discriminador y racista, mientras se perciben envueltos en las sedas neutras de la inocencia. Ya tienen algo en común: el síndrome de la negación respecto al tema negro. Por cierto, en el necesario y útil discurso de la reconciliación, a ninguno de sus ponentes en el exilio le he escuchado incluir el tema negro, a pesar de que cincuenta años de división nacional pesan —histórica, social y políticamente— menos que cuatrocientos de división racial. ¿O no es la discriminación racial un problema nacional para ellos?

Si nos atenemos al Programa del Moncada, expuesto por Castro en La Historia me Absolverá, el problema racial no ocupó ni una línea en su "alegato de defensa". Nunca en el Movimiento 26 de Julio, ni en el Directorio, ese fue un tema de preocupación. El problema, al parecer, era visto "como una costumbre" acaso tan folclórica como arroyar en los carnavales o pelear gallos. Morales reconoce que el tema, "después de ser fuertemente abordado por el máximo líder de la Revolución en 1959, no fue consecuentemente seguido después y pernoctó desde entonces en el silencio". ¿En el silencio de quién?

En verdad, el líder apeló al tema negro cuando, al darle a la Revolución un viraje ideológico hacia un sistema totalitario, parte de la clase media —fundamentalmente blanca, que era la base del Movimiento 26 de Julio— se apartó de sus filas sintiéndose traicionada. En ese momento, para reconstituir su base política, la Revolución apeló al único grupo social que siempre había sido preterido. Luego de afianzarse en el poder, los negros dejaron de ser necesarios, para convertirse en un grupo molesto si eran capaces de articular su voz y abogar por sus reivindicaciones.

El silencio del líder se identifica con el silencio voluntario de los interesados, pero no fue así. El silencio del líder estuvo acompañado por la represión de los intelectuales negros que creyeron que, en la Revolución, tenían derecho a una voz independiente. Creencia por la cual enloquecieron al teórico marxista Walterio Carbonell. Menos ingenuo, el sociólogo marxista René Betancourt emigró a Norteamérica. El etnólogo Carlos Moore —que se dirigió personalmente a Castro, señalándole el problema en los años sesenta, y después fue internado en una granja de reeducación y trabajo forzado— tuvo que exiliarse en la Embajada de Guinea para salvar la vida o la razón.

El acceso gratuito a la educación y la ya deficiente cobertura universal de salud se les ha querido cobrar a los negros con una cuota extra de un agradecimiento que no se corresponde con la actitud de un ciudadano digno y libre. Como si en lugar de derechos, fueran dádivas inmerecidas, dada su condición de ciudadanos de segunda. Nunca he escuchado al gobierno sueco exigirle semejante actitud a los lapones, ni he visto lapones con actitudes genuflexas hacia el poder y la corona sueca, como las del Dr. Morales hacia el poder castrista.

Morales nos explica parcialmente a qué se debió esa política de ruidos (1959) y silencios (casi hasta hoy) respecto al problema racial. Para la dirigencia de la Revolución, "el tema racial pasó a ser considerado como algo que podía dividir a las fuerzas revolucionarias ante las difíciles batallas que se debían enfrentar" (el subrayado es mío). O lo que es lo mismo, que ante los retos que la Revolución debía enfrentar, el problema de la desigualdad racial podía pasar —como siempre— a un segundo plano. La desigualdad racial sólo podía ser tratada en los términos en que la nueva élite la entendía. Al cerrar la dirigencia dicha discusión, los negros no tenían el derecho ni la autonomía para plantearlo con sus términos. De nuevo, las necesidades de la "unidad nacional" y la estabilidad del régimen se daban sobre la base de sacrificar los intereses de la parte más explotada y/o preterida de la población.

La justificación o la comprensión de un intelectual negro acerca de semejante política lo convierte ipso facto en un despreciable "subalterno". En mi opinión, tal concesión no debemos hacérsela ni a la "republiqueta" miamense, ni al castrismo, ni a los extraterrestres o a los norteamericanos. La subordinación de los problemas de la población negra cubana a una supuesta unidad nacional que los ubica en la categoría subalterna, fue la política de las élites desde antes de la constitución de la República nacida en 1902, que sin el concurso de los negros en tres guerras independentistas, no habría visto la luz.

La única diferencia entre la situación prerrevolucionaria y la actual radica en que la limitada democracia racista surgida en 1902, si bien impidió —por la vía legislativa y las masacres genocidas de 1912— la creación de partidos políticos negros, aún les permitía la expresión de sus intereses en la arena pública, mientras que el nuevo poder revolucionario, más antidemocrático, lo prohibió.

Los mismos argumentos de Morales describen un patrón de comportamiento de las élites blancas en el poder o que aspiran a estarlo: convocar y utilizar a los negros con el discurso abstracto de la igualdad y la integración, si son necesarios para llevar a cabo una agenda política, para luego subordinarlos y/o silenciarlos cuando se logran esos objetivos.

123 Comentarios


68 por Negron Cubanon. (Usuario no autenticado) 19/11/2007 0:10

Mama justa:

Creo que exageras, seguro debes ser una monja o una viejita puritana bien feita que nunca le han dicho un piropo. Si quieres ser Justa Mama critica si puedes el racismo que hay en Cuba.

A Nubia mis respetos, hay que darle al Cesar lo que es del Cesar, y Nubia indudablemente dicho en buen cubano es un MELON, nada ofensivo en eso, Melon: Muchacha bonita, agraciada, etc...
Estoy seguro que aqui nadie a querido ofender a Nubia. Nubia si te ofendi me disculpo, no me disculpo con Mama Justa, que entro con la muela(otro cubanismo) del sexismo, Creo que debes escribir un articulo sobre eso, este es sobre discriminacion racial, que por cierto no opinaste nada sobre eso, solo te dedicastes a criticar a "los intelectualmente inferiores negros de la orquesta de Paterson".

No tengo dudas de que Nubia es una persona inteligente en todo sentido y muy dotada para lo que hace que segun lei en su pagina(no solo me dedique a verla) es la danza.

En cuanto a lo de semi-blancos esta es mi justificacion: No me gusta ver a ningun cubano ya sea blanco, negro, Jabao o Mulato discriminar a otro. Lamentablemente lo vivi en carne propia en Cuba. Vi todo lo referente al racismo en Cuba en el turismo, en la universidad, en la calle por la policia, etc.

Por otra parte si les gusta tanto la mezcla SEMI BLANCO deberia ser un halago.

"Esos intelectualmente inferiores miembros de la orquesta de
Paterson" son los que mas han sufrido el comunismo y molesta ver que personas con nombres como Mulato Blanconazo o Jabao Adelantao critcan y dicen que los negros son o no son. Ademas hablan de mezcla cuando se ve clarito que niegan lo negro que hay en ellos(para bien o para mal).
Que quiere decir una persona que se pone "Mulato Blanconazo" y entra criticando a los negros? Para mi es un provocador.

67 por Mama Justa (Usuario no autenticado) 18/11/2007 9:00

Los AfroCubans de la orquesta de Patterson y sus Maravillas Afrocubanas dejan mucho que desear. No les falta ritmo, pero carecen de melodía y armonía. Intelectualmente, son un desastre sinfónico.

A Nubia le molesta el racismo, y con toda razón. Pero debiera también molestarle ser considerada como una mujer-objeto. Más que las etiquetas inadmisiblemente racistas de "semi-blanco", etc., a mí me repugnan los comentarios sexistas de algunos de los comentaristas, como el del que se identifica como "Negro Cubano y vivo en Estados Unidos".

Está bien admirar la belleza femenina (o la masculina también, según), pero muchas mujeres nos oponemos radicalmente a que se nos considere exclusivamente objeto de placer, como han hecho groseramente los que se han referido a la joven Nubia en términos para mí inaceptables. Las mujeres también deseamos que se nos valore intelectualmente. Basta de acoso sexual y de infravaloración de nuestros valores como seres humanos y como mujeres.

Del régimen de Castro no sólo hay que combatir el racismo persistente. También el machismo y la subestimación de la mujer. La discriminación tiene muchas caras y todas son horrorosas.

66 por Mukato blanconazo (Usuario no autenticado) 18/11/2007 8:50

Negro cubano, no has entendido lo que quise decir. Tal vez no me expliqué bien. En ningún momento he dicho que no existe el racismo, sino que es una forma de ver el mundo, y ciertamente una política, basada en el individualismo e ignorancia de sus practicantes.
El argumento es que no hay ninguna razón genética que diga que hay razas puras, los humanos somos mezcla desde el principio de los tiempos y es esa mezcla lo que nos ha permitido sobrevivir como especie. Que existan determinados fenotipos (africano, europeo, asiático) no significa que no haya mezcla. No se puede avanzar en la búsqueda de justicia si no se parte del concepto de igualdad humana de lo contrario se estaría estimulando un racismo contra otro, siendo el oprimido de ahora el opresor de mañana ¿me explico?
Todos sabemos que en Cuba ha habido negros y mulatos importantes en la historia, la cultura,y la ciencia, pero no son sus ejemplos los que se enseñan o presentan como opciones a la población. En Cuba, y por extensión en Miami, hay un culto al blanco que bloquea la riqueza de lo africano, reduciendo esta última, en el mejor de los casos, algunas artes, el deporte y la religión. Si alguien cree que eso es lo único que se tiene, entonces, en mi opinion, esa persona se autolimita porque permanece encerrada en el universo que el blanco ha creado para ella. Eso lo que hace es reproducir el círculo vicioso y dejar todo como está. Es decir, el blanco arriba y el negro debajo porque así lo estipula ¿quién?
Luego sería necesario pensar el asunto en términos históricos y humanos y reconocer que el racismo es una gesto ignorante que nos afecta a todos directa o indirectamente.

65 por Negro Cubano (Usuario no autenticado) 17/11/2007 23:00

Soy Negro Cubano y vivo en Estados Unidos:

Una vez mas se comprueba la falta de objetividad del semi-blanco cubano ante el problema racial cubano. Ningun semi-blanco cubano admite ser racista, esta claro que muchos semi-blanquitos no lo son; no se trata de señalar a nadie con el dedo; pero Cuba como pais si ha maltratado y segregado a los negros es tan evidente esa verdad que solo un ciego o un racista no lo ve. Preguntenle a un negro Cubano y veran que responde.
Nombrecitos como jabao adelantao y mulato blanconazo lo dicen todo, niegan rotundamente el negro que hay en ellos.
Cualquier cosa que diga un semi-blanquito(o un jabao adelantao o un mulato blanconazo) sobre el racismo en Cuba no tiene practicamente ninguna relevancia objetiva ya que al ser tan egoistas ni cuenta se dan o no se quieren dar del problema que ellos mismos(aunque sea sin querer) alimentan.
El primer paso para resolver el problema es admitirlo.
Seguro en la sudafrica racista tambien hubo muchas uniones interraciales ; pero eso no significa que no habia racismo en el pais.
En Cuba tambien existen uniones de parejas interraciales, en EUA tambien exiten y mas que en Cuba; pero exite el racismo en algunas(o muchas) personas.
Lo que los semi-blancos no entienden es que personas como Paterson, Nubia y otros que han opinado aqui es que ellos lo vivieron en carne propia.
Nubia ningun "blanco" te hizo un "favor" al haber estado contigo, mas bien tu se lo hicistes a ese racista descarado que no le llega a los zapatos a nadie y no es digno de tener un melon como tu en la cama. Tienes muchos de que estar orgullosa.
Los que no te quieran como eres(no creo que hayan muchos) que se vayan a montar camello.
No hay dudas coincido con uno anterior lo mejor de todo es Nubia, que linda!!!!!!

Saludos.

64 por EL NEGRO (Usuario no autenticado) 17/11/2007 23:00

Por fin, nadie ha respondido a una pregunta hecha hace algunos años atrás: ¿Quién tiró la tiza?


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