jueves 24 de julio de 2008 9:05
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A debate

Racismo, totalitarismo y democracia

Respuesta al artículo de Esteban Morales publicado en el semanario castrista 'La Jiribilla', sobre el problema racial en la Cuba revolucionaria.

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IV. La democracia

Más que interesado en la situación de sus hermanos negros, el texto de Morales aparece centrado en la defensa —no sé si por vocación o por encargo— del discurso y las prácticas antidemocráticas del régimen castrista. En su criterio, un régimen democrático sólo sería beneficioso "para los racistas de Miami y Washington". Con semejante lógica podríamos afirmar que un régimen totalitario como el cubano sólo es beneficioso para los racistas que, como los capitanes generales del siglo XIX, gobiernan el país como una finca particular.

Respecto a la democracia, Morales tiene un punto que no voy a negarle. A saber: la democracia no es una condición suficiente para acabar con el racismo y la discriminación. Por eso, extendería el calificativo de "republiqueta" —pues eso fue para los negros, a pesar de haber sido los hacedores de la República— tanto a la Cuba anterior como a la actual. El racismo y la discriminación racial no surgieron a causa de la democracia, sino por su ausencia desde el momento histórico de la colonización. Cargar sobre la democracia semejante responsabilidad sólo se le ocurre más a un defensor de dictaduras que a un intelectual preocupado por la situación de los miembros de su grupo socio-racial. La "republiqueta" era caricaturesca no por sus rasgos democráticos, sino por no ser lo suficientemente democrática.

Si no una condición suficiente, la experiencia histórica muestra que la democracia constituye también una condición necesaria para combatir los flagelos del racismo y la discriminación, los cuales no pueden eliminarse a partir de la voluntad de poder de un tirano. En el sistema democrático, por naturaleza siempre perceptible, la solución depende del tramado institucional, la presión ciudadana y la voluntad de los sujetos políticos en juego.

Porque estoy abiertamente a favor de un régimen democrático para mi país, Morales me percibe como un intelectual subalterno de un proyecto pronorteamericano y anticubano. El subconsciente lo traiciona hasta el punto de que, cada vez que alguien habla de régimen democrático, piensa en Estados Unidos y no en el régimen al cual sirve. El gobierno cubano se hace muy poco favor ocupándose en reconocer públicamente las opiniones de los intelectuales negros si se expresan desde el exilio, mientras las ignora, encarcela o silencia cuando se vierten dentro de la Isla. Así, mientras en las élites prerrevolucionarias en el poder, el racismo y la discriminación racial funcionaron como un freno al ejercicio de la democracia; en las actuales, su antidemocratismo las obliga a frenar y silenciar las reivindicaciones antirracistas y antidiscriminatorias.

V. La mirada del enemigo. Agentes del imperio

Según Morales, los "llamados documentos de la transición" de 2004 y 2006 se han propuesto una crítica sin límites de todos los procesos que tienen lugar en la Isla, con el objetivo de ofrecer la peor imagen de Cuba en todos los aspectos de la vida nacional". Agrega que "algunos negros del otro lado del estrecho de la Florida [yo entre ellos] tratan de situar a los negros y mestizos en Cuba como víctimas en su propia tierra". El autor trata de demostrar que mis críticas al régimen se deben a la intención de ponerme a tono con los citados documentos norteamericanos sobre "la transición".

La preocupación sobre la condición de los negros en Cuba, antes y durante la Revolución, ha sido una constante de la intelectualidad negra y, en mi caso, viene desde la década del setenta, cuando aún jóvenes nos reuníamos para discutir estos problemas que, en aquel entonces, pensábamos erróneamente (antes lo hicieron figuras como Walterio Carbonell y Carlos Moore) podían solucionarse en el seno de la Revolución.

La discusión aparecía como un eterno ritornelo en privado, cada vez que intelectuales y profesionales negros de distintas esferas nos encontrábamos a solas, pero nunca podía convertirse en pública debido a las experiencias de represión que sufrieron todos los que en algún momento trataron de hacerlo. Mi llegada al exilio me permitió articular el tema en la esfera pública, no sin una enorme resistencia de parte de sectores del exilio, pero lejos de convertirse en represión política. Mis textos al respecto en Norteamérica son anteriores y posteriores a los años 2004 y 2006. La atención hacia dicho discurso, por parte de sectores del exilio histórico, se debió a muchos factores:

a) La tradicional actitud de rechazo, propia de quienes se dedican a negar el fenómeno de la discriminación racial en la cultura cubana y que, como hace ahora Morales, se dedicaban a criticar mis posiciones.

b) La experiencia norteamericana y del movimiento de los derechos civiles de muchos exiliados los abría a escuchar las visiones que los negros tienen del fenómeno en la cultura cubana.

c) En otros, el oportunismo político de utilizarlo como parte del discurso anticastrista, en un área en la que Castro se ganaba más reconocimiento en la comunidad afroamericana que entre los negros de Cuba.

Mi enfoque al respecto ha sido, y es, no excluir al exilio y a las élites prerrevolucionarias de una práctica que han compartido y comparten con la élite actual cubana. Es lógico que Estados Unidos, en la posición del adversario o enemigo que el castrismo siempre ha deseado tener, trate de criticar y combatir el castrismo en aquellos temas donde realmente ha fallado, a pesar de que la propaganda castrista proclame lo contrario. No es que yo, u otros intelectuales negros en el exterior, me incorpore al discurso norteamericano, sino que el discurso norteamericano ha tomado nota de un tema en el que el castrismo, después de un prolongado ejercicio en el poder, no tiene cómo defenderse a cabalidad.

El enemigo usará las debilidades del castrismo con la misma destreza con que éste usa, en contra de Estados Unidos, los problemas que afronta con el sistema de salud. Sin embargo, sería estúpido pensar que cuando los que aquí vivimos abogamos por reformar el sistema de salud, se debe a que nos incorporamos a la campaña castrista de propaganda antinorteamericana. Tanto un caso como el otro, son realidades que cada quien puede analizar y usar sin necesidad de ponerse en función de intereses ajenos. Las realidades no tienen ideología ni agendas políticas, pertenecen a eso que Lenin llamaba "la terquedad de los hechos". No voy a silenciar mi crítica porque los norteamericanos hayan tomado nota del problema racial en la Isla.

Más allá de que sea una buena o mala política, EE UU puede tener todo el derecho a comerciar o no con Cuba, hacerle préstamos o negárselos; pero no tiene ningún derecho a establecer cuándo el sistema cubano es democrático, ni a decidir los tiempos y las formas en que la democracia tiene que establecerse en Cuba. Puedo coincidir con el doctor Morales en esos temas. Él sí está totalmente incapacitado para coincidir conmigo en cualquier tema crítico hacia el régimen castrista.

122 Comentarios


122 por Asdrubal Freire (Usuario no autenticado) 23/02/2008 18:20

LLegué a Miami hace apenas cuatro años, y sólo quedaba en mi mente la discriminación racial de la época en que los negros en Cuba no podian entrar a determinadas playas a algunas escuelas privadas otras católicas y que no podian pertenecer a las sociedades de blancos por su condición racial, muy pocos tenian acceso a las Universidades a no ser que fueran hijo de algun rico o de un alto oficial de la Guerra de Independencia, que de hecho se retiraron con un salario bastante alto para la época y otros que ocuparon altos cargos en los gobiernos de ese entonces.Ahora aqui en Miami no pasa un dia sobre el tema del racismo en Cuba claro en función de los interes del exilio. Incluso manipulan de forma burda la composición racial de Cuba, haciendo caso omiso a los datos oficiales, se habla de que las provincias orientales son mayoritariamente negra, cosa que es falsa, puesto que la provincia de Holguin que es la cuarta más poblada de Cuba es blanca en más de un 90 por ciento, lo mismo suce con Bayamo, Tunas y Manzanillo, que estan entre las maores ciudades del Pais. Si pasas a Camaguey, la tercera poblacion de Cuba, Ciego de Avila , Santic Spiritus, Santa Clara, Cienfuegos y muchas otras la poblacion es no negra en u 90 por ciento.Aqui me he dado cuenta que casi todos los comentarios de personas no blancas estan llenos de odio y racismo. Es verdad que hay mulatas y negras muy bellas, pero le dire'que en el caso de las jineteras, esto no sucede, pues en su inmensa mayoria las piernas de estas jóvenes son palitos de escoba, sin caderas y con nalgas de puya o de coco.Me pregunto, porque más del 90 por ciento de la poblacion penal de Cuba es negra, al igual que aqui, donde el 98 por ciento de los crimenes más horrendos so cometidos por ellos, es acaso un fenómeno sociocultural. aqui se quejan de que los negros en Cuba no estan representados en el Estado Cubano porque hay racismo, pero si embargo estan más de un 95 por ciento en el boxeo, pelota basquet, volibol, campo y pista, deportes de combate,estan representados en el arte, la música, etc.Esto es un factor sociocultural y genético ancestral.Decian que Antonio Maceo, a quien lo considero junto a Flot Crombet mis idolos de la Guerra del 95, no era racista, recordando su famosa sentencia; pero por qué su Estado Mayor estaba constituido casi en su totalidad por hombres blancos, cuando los oficiales de segundo rango eran negros en su mayoria negros. A mi juicio Antonio Maceo era tan racista como Salvador Cisneros Betancourt.




I

121 por Papa Doc (Usuario no autenticado) 16/12/2007 21:40

Todos estos comentarios son evidencia de lo arraigado que esta el racismo en todos nosotros. Mas no hay que preocuparse, pues eso es simplemente normal. El autor del articulo, un racista el mismo, solo nos ha hecho el favor de encender la luz y miren los resultados. Mas de 120 opiniones en unas pocas horas. Los negros en Cuba solo tienen lo que ellos mismos pidieron bajo la egida de su papa Fidel. Podran compararse con el retrasado mental de Quintin Banderas o con el caudillo Maceo de quien se dice le gustaba entrar en practicas Lezamianas (nada malo hay en ello tampoco. La pederastia es una practica sexual comun entre negros y blancos tambien), o decir que los negros cubanos son excelentes deportistas y que los blancos no, aunque no haya necesidad de expresar o enfatizar lo que es obvio, o que los blancos cubanos aun no han producido nada de valor intelectualmente hablando - creo que con eso se les va la mano y mucho, a menos que se refieran a los blancos balseros que ellos conocen y que son el producto de la politica educativa de su papa Fidel. Aceptemos que somos diferentes y no pensemos en ello. Ah!, y esperemos por el nuevo plan Torrientes que la rubia dama Ballester nos enviara desde la Iberia centenaria para la libertad de Cuba y la erradicacion del racismo en la isla, como si se tratara del mosquito Aedes Aegipty. Buena suerte a negros y blancos! Y si el resentido de Paterson esta pensando en el futuro ser el lider de la mayoria negra cubana, buena sorpresa se llevara cuando vea lo que en la isla ha dejado medio siglo de Castrismo.

120 por lengua viva (Usuario no autenticado) 15/12/2007 1:00

llegue tarde al debate, el asunto racial el lo manipulo, recuerden que no habia guion cinematografico, televisivo, novelistico y teatral que no tratara la supuesta integracion racial. Mentira, fue una mas de las espantozas manipulaciones a que hemos estado sometido durante años. Siempre hubo intagracion entre españoles y negras, chinos y negras y de ahi nuestra ennia, pero de forma natural por propio peso de las siscurtancias. Pero "despues de" todo es manipulacion.

En una ocacion le pregunte a un importante intelectual, que que creia el de todo aquello. Me respondio ---Nada, lo malo es cuando las cosas se mormalise.

gracias por su tiempo.

119 por Lázaro Buría (Usuario no autenticado) 14/12/2007 10:20

Quien defiende o ataca un color; ampara o rechaza un Partido. Y solo hay dos Partidos: el de los que desean mejorar la vida de todos; y el que busca el benefico de algunos solamente. Si quieres saber a cual de ellos perteneces, no mires tu piel. Primero, pregúntate a qué estás dispuesto a renunciar para que todos seamos iguales. Después -con tus ojos-, escucha como responden esta pregunta los otros, pero no olvidés que ellos "ven" tu respuesta también. Gracias a esta manera de entender "el conflicto de los colores", hoy sé cual es el mío: El Transparente. Lamentablemente, para distinguirlo de los demás, primero hay que educar no "la vista" -lo esencial es invisible para el ojo- sino El Corazón y, sobre todo, La Mente. Y después, con todos, compartir lo bueno y útil que ambos producen, sanando el odio ignorante que, por momentos, nos gobierna desde el recuerdo. Sé que no es fácil distribuir equitativamente "el entendimiento" que, a diferencia de lo que comunmente se cree, no sobrevive sin agua y tiene estómago, además de necesitar ropa y techo para protegerse, y electricidad y trasnporte para no aburrirse. No es fácil, pero si se intenta -¡sin que los colores desvien el propósito-, quizá lo logremos. Sólo así tendremos Cuba y podremos llamarnos -sin mentir- cubanos. Espero que Morales, Patterson y los que han opinado en este debate -a pesar de los múltiples y diferentes "colores de sus palabras"-, no conviertan lo que he dicho en "un color más" que aspira a imponerse sino que lo "vean" como el color con que queremos pintar nuestro porvenir.

LB

118 por María del Carmen Ballester (Usuario no autenticado) 14/12/2007 9:00

"Cubana, Patriota, Blanca y Anti-Racista:\"

Sigo a Cubaencuentro desde que se fundó y por primera vez he sentido la necesidad de participar en uno de sus articulos a debate. Pienso que mi motivación se debe a la suma importancia que este tópico tiene para la Cuba de hoy y sobre todo la Cuba de mañana.
Antes de entrar en materia debo presentarme. Naci en La Habana, Cuba en 1961 de padres españoles que habian llegado a Cuba huyendo del fascismo franquista en su país. Por coincidencia o casualidad, nací no solamente blanca, sino rubia, de ojos azules y de pelo muy lacio. Mi físico no era ni es muy común en mi querida isla a pesar de que hay muchas "rubias" y muchas "blancas". De mis amigas más queridas puedo decir que constituían el clásico rosario cubano de singular belleza. Las habia de piel blanca, de piel morena que se esforzaban por que las asumiéramos como de la "raza" blanca, de pieles bronceadas(mulatas de diferentes tipos), de pieles oscuras y bien oscuras, no todas iguales en color, que eran designadas como de la raza y así las veía a todas con su singular belleza, apariencia física, sentido común, sueños y esperanzas.
Recuerdo, y esto es muy cubano, que todas (fuéramos blancas, mulatas, trigueñitas o negras) queriamos tener los gluteos abultados y los labios sensuales que caracterizan a ciertos grupos de la raza "negra"
Yo personalmente soñaba con añadirle a mis gruesas pantorrillas los gluteos de mi amiguita Aurora y los labios de Noemí. Con el tiempo he visto como desde Evangelina Jolie hasta otras estrellas de Hollywood o personalidades internacionales también se afanan por ese tipo de labios o tener el trasero de la mulata o trigueña Jennifer López.
Quiero decir con esto que en nuestro pais, Cuba, resulta que los patrones de belleza están amalgamados pero también absurdamente enajenados. Las blancas quieren tener gluteos y labios africanos pelo lacio pero con hondas pero a la vez la piel blanca y rosada y el pelo rubio y así llamarse de la raza blanca.
A los 19 años me fui a estudiar a la Unión Soviética y entre aquellos rusos yo me confundía, pasaba como uno de ellos, a pesar de que buena parte de los rusos tienen ojos asiáticos como señal muy palpable de su largo encuentro con mongoles y con chinos.
Mis años en la URSS me hicieron mas cubana si cabe. Extrañaba el colorido de mi país, sobre todo la rica y fantástica variedad de colores de piel, de tipos humanos que tenemos y que no admiramos sino que despreciamos.
Todo esto lo estoy diciendo porque es RIDICULO, VICIOSO, ANTI_HUMANO, SALVAGE, ABSURDO Y MISERABLE juzgar a las personas por el color de su piel o la textura de su cabello o por el origen nacional o étnico de sus progenitores o de sus ancestros.
El racismo para mi es una VULGARIDAD del espiritu, una amarga INJUSTCIA HUMANA que demanda reparación inmediata. Es robarle la condición humana, de seres vivos y pensantes a otras personas por el mero hecho del color de su piel o de su historia.
Debemos recordar que el RACISMO sólo lo puede ejercitar quien tiene el poder político, quien tiene las armas, quien tiene el control economico, quien puede ejercer sobre la sociedad la voluntad politica del grupo erigido como clase o poder social dominante aunque sea minoritario.
Mis amigas eran todas iguales para mi. Yo no era superior a ninguna en ningún aspecto ni ellas eran superiores a mi. Eramos diferentes, simplemente diferentes en estilo, carácter, hábitos heredados en nuestras respectivas familias, pero todas compartíamos la alegría cubana y los gustos generales que hacen del cubano un grupo étnico singular dentro de una diversidad de colores de piel, tipos de pelos y herencias culturales del pasado.
Quien podria negar la enorme influencia de las culturas negras de Egipto, Etiopia y Nubia tuvieran en la cultura de los griegos y quien podria negar que Kofi Annan o Colin Powell, o Antonio Maceo o Juan Gualberto Gómez pudieran ser reputados inferiores de otras personas brillantes también simplemente por el color de la piel.
Como cubana, como patriota, como mujer blanca ODIO el Racismo, lo considero la mas grande bajeza que cualquier ser humano enmascarado en el poder agresivo de un estado pueda ejercitar hacia otros seres humanos.
Considero al racismo REPUGNANTE y VIL y creo que sólo los mediocres de espiritu, los pobres de conciencia y la gente sin sensibilidad son capaces de seguir semejante locura. Si queremos una Cuba nueva en el futuro no basta con que sea democratica sino que debe ser también, ciento por ciento, consecuentemente anti-racista.

Nota: Me he propuesto en el futuro inmediato abrir un Website sobre temas cubanos. Alli no solo verá mi foto, mi curriculum y otras cuestiones relativas a mi vida. Sino el programa politico que me propongo dar a conocer para ayudar a que Cuba sea finalmente un pais de todos los cubanos.
Nota 2: Salí de Cuba hace un año haciendo uso de la condición ciudadana de mis padres, cosa que nunca antes me interesó. Esta absurda manera de liberarme como persona constituye un castigo para mi que debo redimir luchando por una nación libre de ABSURDOS, ENAJENACIONES Y ODIOS DESQUICIANTES


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