viernes 5 de septiembre de 2008 14:18
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A debate

Racismo, totalitarismo y democracia

Respuesta al artículo de Esteban Morales publicado en el semanario castrista 'La Jiribilla', sobre el problema racial en la Cuba revolucionaria.

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IV. La democracia

Más que interesado en la situación de sus hermanos negros, el texto de Morales aparece centrado en la defensa —no sé si por vocación o por encargo— del discurso y las prácticas antidemocráticas del régimen castrista. En su criterio, un régimen democrático sólo sería beneficioso "para los racistas de Miami y Washington". Con semejante lógica podríamos afirmar que un régimen totalitario como el cubano sólo es beneficioso para los racistas que, como los capitanes generales del siglo XIX, gobiernan el país como una finca particular.

Respecto a la democracia, Morales tiene un punto que no voy a negarle. A saber: la democracia no es una condición suficiente para acabar con el racismo y la discriminación. Por eso, extendería el calificativo de "republiqueta" —pues eso fue para los negros, a pesar de haber sido los hacedores de la República— tanto a la Cuba anterior como a la actual. El racismo y la discriminación racial no surgieron a causa de la democracia, sino por su ausencia desde el momento histórico de la colonización. Cargar sobre la democracia semejante responsabilidad sólo se le ocurre más a un defensor de dictaduras que a un intelectual preocupado por la situación de los miembros de su grupo socio-racial. La "republiqueta" era caricaturesca no por sus rasgos democráticos, sino por no ser lo suficientemente democrática.

Si no una condición suficiente, la experiencia histórica muestra que la democracia constituye también una condición necesaria para combatir los flagelos del racismo y la discriminación, los cuales no pueden eliminarse a partir de la voluntad de poder de un tirano. En el sistema democrático, por naturaleza siempre perceptible, la solución depende del tramado institucional, la presión ciudadana y la voluntad de los sujetos políticos en juego.

Porque estoy abiertamente a favor de un régimen democrático para mi país, Morales me percibe como un intelectual subalterno de un proyecto pronorteamericano y anticubano. El subconsciente lo traiciona hasta el punto de que, cada vez que alguien habla de régimen democrático, piensa en Estados Unidos y no en el régimen al cual sirve. El gobierno cubano se hace muy poco favor ocupándose en reconocer públicamente las opiniones de los intelectuales negros si se expresan desde el exilio, mientras las ignora, encarcela o silencia cuando se vierten dentro de la Isla. Así, mientras en las élites prerrevolucionarias en el poder, el racismo y la discriminación racial funcionaron como un freno al ejercicio de la democracia; en las actuales, su antidemocratismo las obliga a frenar y silenciar las reivindicaciones antirracistas y antidiscriminatorias.

V. La mirada del enemigo. Agentes del imperio

Según Morales, los "llamados documentos de la transición" de 2004 y 2006 se han propuesto una crítica sin límites de todos los procesos que tienen lugar en la Isla, con el objetivo de ofrecer la peor imagen de Cuba en todos los aspectos de la vida nacional". Agrega que "algunos negros del otro lado del estrecho de la Florida [yo entre ellos] tratan de situar a los negros y mestizos en Cuba como víctimas en su propia tierra". El autor trata de demostrar que mis críticas al régimen se deben a la intención de ponerme a tono con los citados documentos norteamericanos sobre "la transición".

La preocupación sobre la condición de los negros en Cuba, antes y durante la Revolución, ha sido una constante de la intelectualidad negra y, en mi caso, viene desde la década del setenta, cuando aún jóvenes nos reuníamos para discutir estos problemas que, en aquel entonces, pensábamos erróneamente (antes lo hicieron figuras como Walterio Carbonell y Carlos Moore) podían solucionarse en el seno de la Revolución.

La discusión aparecía como un eterno ritornelo en privado, cada vez que intelectuales y profesionales negros de distintas esferas nos encontrábamos a solas, pero nunca podía convertirse en pública debido a las experiencias de represión que sufrieron todos los que en algún momento trataron de hacerlo. Mi llegada al exilio me permitió articular el tema en la esfera pública, no sin una enorme resistencia de parte de sectores del exilio, pero lejos de convertirse en represión política. Mis textos al respecto en Norteamérica son anteriores y posteriores a los años 2004 y 2006. La atención hacia dicho discurso, por parte de sectores del exilio histórico, se debió a muchos factores:

a) La tradicional actitud de rechazo, propia de quienes se dedican a negar el fenómeno de la discriminación racial en la cultura cubana y que, como hace ahora Morales, se dedicaban a criticar mis posiciones.

b) La experiencia norteamericana y del movimiento de los derechos civiles de muchos exiliados los abría a escuchar las visiones que los negros tienen del fenómeno en la cultura cubana.

c) En otros, el oportunismo político de utilizarlo como parte del discurso anticastrista, en un área en la que Castro se ganaba más reconocimiento en la comunidad afroamericana que entre los negros de Cuba.

Mi enfoque al respecto ha sido, y es, no excluir al exilio y a las élites prerrevolucionarias de una práctica que han compartido y comparten con la élite actual cubana. Es lógico que Estados Unidos, en la posición del adversario o enemigo que el castrismo siempre ha deseado tener, trate de criticar y combatir el castrismo en aquellos temas donde realmente ha fallado, a pesar de que la propaganda castrista proclame lo contrario. No es que yo, u otros intelectuales negros en el exterior, me incorpore al discurso norteamericano, sino que el discurso norteamericano ha tomado nota de un tema en el que el castrismo, después de un prolongado ejercicio en el poder, no tiene cómo defenderse a cabalidad.

El enemigo usará las debilidades del castrismo con la misma destreza con que éste usa, en contra de Estados Unidos, los problemas que afronta con el sistema de salud. Sin embargo, sería estúpido pensar que cuando los que aquí vivimos abogamos por reformar el sistema de salud, se debe a que nos incorporamos a la campaña castrista de propaganda antinorteamericana. Tanto un caso como el otro, son realidades que cada quien puede analizar y usar sin necesidad de ponerse en función de intereses ajenos. Las realidades no tienen ideología ni agendas políticas, pertenecen a eso que Lenin llamaba "la terquedad de los hechos". No voy a silenciar mi crítica porque los norteamericanos hayan tomado nota del problema racial en la Isla.

Más allá de que sea una buena o mala política, EE UU puede tener todo el derecho a comerciar o no con Cuba, hacerle préstamos o negárselos; pero no tiene ningún derecho a establecer cuándo el sistema cubano es democrático, ni a decidir los tiempos y las formas en que la democracia tiene que establecerse en Cuba. Puedo coincidir con el doctor Morales en esos temas. Él sí está totalmente incapacitado para coincidir conmigo en cualquier tema crítico hacia el régimen castrista.

123 Comentarios


23 por El indiano (Usuario no autenticado) 11/11/2007 2:20

El testimonio de "Aspirante a Blogger" habla por sí mismo. Yo tuve exáctamente la misma experiencia cuando era estudiante universitario a finales de los años ochenta. Una amiga con la que había tenido algunas discusiones sobre el tema me invitó al comedor de la universidad un mediodía y me dijo: "Mira para la caja y díme cuantos negros pasan por el comedor". Era la hora pico y cientos de estudiantes iban a almorzar a ese sitio. En el lapso de 30 minutos, de 54 personas, sólo 3 eran obviamente afro cubanas. De ese día en adelante, me dediqué a hacer ese tipo de observación antropológica y así noté el componente racial de las personas en los teatros, los cines de ensayo, los recitales de música y poesía, y las visitas a los museos, entre otras muchas actividades sociales. No me fue difícil reconocer que mi amiga tenía razón y de que incluso, mi propia percepción de la armonía racial en Cuba, era completamente ficticia y de que el poder político, económico y cultural está obstentando por hombres blancos o blanqueados y sus familias blancas o blanqueadas.
Pero lo más preocupante fue descubrir que el sistema educativo cubano, en un gesto de ignorancia cultural inconsebible, seguía y sigue considerando lo afro cubano como atrasado, degradante y peligroso. Bajo esta concepción se crean las leyes, los programas escolares y hasta las series de televisión. En otras palabras, se les pide a los negros que se asimilen a una cultura que no los representa, que no los respeta y que, en rigor, los sigue considerando esclavos. Ojalá que, bajo el gobierno que sea, los responsable de las políticas sociales superen sus propios prejuicios y respeten a sus compatriotas negros como seres humanos que son y no como problemas a resolver.

22 por Digno de la Paz Guerra (Usuario no autenticado) 11/11/2007 2:20


Paterson, atinado como siempre, nos acerca a una dura y lamentable realidad: la discriminación racial en Cuba. También destacada que no se trata de una problema nuevo sino de una herencia que arrastramos del largo período de exclavitud en la isla. Sin embargo, observo, al igual que el artículo (lo leí) del Dr Estaban Morales, iguales descalificaciones en Paterson.
Vivo en Miami y conozco sus presentaciones en Televisión. He asistido en conferencia donde Paterson expone sus puntos de vistas, ya sea en la Uiversidad de Miami u otros foros de los tantos que se realizan en esta ciudad.
También se que tiene un programa por Radio Martí varias veces a la semana, sin embargo critica la ayuda que puede recibir un programa como el de Mississippi que ayuda a cubanos negros por parte de Estados Unidos, siendo la primera vez que esto sucede y ha sido gracias a la actual administración.
Algunas preguntas serían importantes responder por parte de Paterson. Quien le paga a usted en Radio Marti? Es inmoral recibir ese salario cuando usted hace un ejercicio intelectual a favor de los cubanos de su propia raza? Por que critica a otros por recibir fondos estadounidenses cuando sus arca se llena de ese dinero que para usted es importante porque si ello no hiciera su programa por Radio Marti? Olvido que Radio Marti es la unica y mejor referencia informativa que existe en Cuba?. Entonces cual es su bochorno con que su programa se trasmitiera por esa emisora que todos los meses le emite un cheque y usted acepta con placer?. Si los fondos privados son importantes para un proyecto racial porque usted no lo busca para evitarse tener que recibir salario de un gobierno que usted obviamente odio a pesar de vivir en Estados Unidos?
Existen muchas formas de complicidad con la dictadura cubana y las criticas de Paterson (mejor dicho su defensa) son descalificaciones propia de su estilo de confrontación, donde intenta demostrar que su lucha es solo suya.

21 por Jorge Perez (Usuario no autenticado) 11/11/2007 2:20

COMPANERO DARIO, JUANA BACALLAO, MULATAS DE TROPICANA, MIEMBROS DE LA BRIGADA BLAS ROCA CLADERIO, ALCIDES SAGARRA, REVOLUCIONARIOS MULATOS Y REVOLUCIONARIOS NEGROS,

QUE ORGULLO PODER MOSTRAR AL MUNDO TODO LO QUE HA HECHO LA REVOLUCION DESPUES DE 1959 POR LA MINUSCULA POBLACION NEGRA DE LA ISLA, TRAS SIGLOS DE ESCLAVISMO Y OLVIDO.

NO HAY DUDAS QUE NUESTRO INMORTAL COMANDANTE EN JEFE NOS DIO A TODOS LA CONDICION DE SERES HUMANOS Y DE HOMBRES NUEVOS, PERO HA SIDO ESPECIALMENTE PATERNAL Y SALVADOR CON LOS HOMBRES Y MUJERES DE COLOR SUBIDO, A EL LE DEBEN SU PRESENCIA EN LA TIERRA.

TRAS SU TRIUNFO, NUESTRO ILUMINADO LIDER LES REGALO LAS MISMAS OPORTUNIDADES. AHORA TODOS TIENEN LAS MISMAS OPORTUNIDADES DE IR A LA CARCEL, A LA AGRICULTURA, A ANGOLA, A ETIOPIA, A LOS TRABAJOS VOLUNTARIOS, A LOS TUNELES, A LAS MODERNAS VIVIENDAS DE MICROBRIGADAS, A LOS ALBERGUES PARA LOS POCOS DESAFORTUNADOS, AL ACCESO A LA INTERMINABLE LISTA DE PRODUCTOS ALIMENTICIOS QUE SE OFERTA A TRAVES DE LA LIBRETA DE RACIONAMIENTO, AL MODERNISIMO SISTEMA DE TRASPORTE, A LOS HOTELES DONDE NO SE HACE DISTINCION ENTRE NACIONALES Y EXTRANJEROS, A LOS EXTRAORDINARIOS HOSPITALES Y LAS ABASTECIDAS FARMACIAS, A LAS FILAS DEL PARTIDO, DE LA UJC, DE LA POLICIA, DE LOS SINDICATOS, DE LAS BRIGADAS DE RESPUESTA RAPIDA, DE LOS GRUPOS MUSICALES Y DE LOS EQUIPOS DE BOXEO.

SIN EMBARGO, LA CARA MAS PALPABLE DE COMO EL PARAISO COMUNISTA HA SIDO ESPECIALMENTE NOBLE E IGUALITARIO CON LOS NEGROS, SE REFLEJA EN SU MAYORITARIO ACCESO A LOS ALTOS CARGOS DEL BURO POLITICO, DEL SECRETARIADO Y DEL CONSEJO DE MINISTRO. ESOS MAXIMOS ORGANISMOS DE LA DIRECION POLITICA Y DEL ESTADO ESTAN REPLETOS DE HOMBRES DE PIEL OSCURA, A PENSAR DE QUE LA CONTRARREVOLUCION Y LAS MULTINACIONALES SE EMPENEN EN TRATAR DE MANIPULAR LA REALIDAD.

ES CIERTO QUE JUAN ALMEIDA, ESTEBAN LAZO Y ROSS LEAL TAL VEZ SEAN LOS MAS OSCURITOS, PERO SOLO LA CIA Y LOS VENDEPATRIAS
(A LOS QUE DIARIAMENTE NUESTRO COMPATRIOTA DARIO VALIENTEMENTE ENFRENTA EN ESTE FORO) SON CAPACES DE NEGAR QUE RAUL, LAGE, RAMIRO, PEREZ ROQUE, MACHADO VENTURA, COLOME IBARRA, EUSEBIO LEAL, TALADRID Y HASTA NUESTRO PROPIO PADRE FIDEL NO SON TODOS NEGROS...EN DEFINITIVA EL FALLECIDO CAMARADA NICOLAS GUILLEN AFIRMO QUE LOS CUBANOS TODOS TENIAMOS DE CONGO O DE CARABALI...
Y LOS COMUNISTAS NUNCA MENTIMOS.

VIVA ANGOLA, GUINEA, EL CONGO, JIBUTI Y TODA NUESTRA HERENCIA AFRICANA!!!

VIVA NUESTRO MAXIMO LIDER, EL AFROCUBANO MAYOR!!!!

VIVA LA IGUALDAD SOCIALISTA!!!

VIVA EL PENSADOR DARIO, TEOFILO STEVENSON Y MICHAEL JACKSON!!!

20 por Desde Miami (Usuario no autenticado) 10/11/2007 7:50

Fui compañero de Patterson en la Universidad de la Habana y tuve como decano al entonces coronel de la Inteligencia Morales. No conozco el artículo de este último, pero la respuesta de mi amigo Patterson me pareció un ensayo excelente de sociología política, si es que existe tal disciplina. En todo caso, la historia de Cuba demuestra, como dice Patterson, la "terquedad de los hechos" [Lenin]. También lo indefendible de la posición anticubana y racista de un negro como Morales, que en lugar de luchar por su país y su raza lo que hace es justificar la opresión de que es víctima todo el pueblo cubano, los blancos y los negros, tras la traición de la camarilla privilegiada semifascista que gobierna desde hace casi cincuenta años a Cuba. No me identifico mejor porque tengo muchos familiares cercanos en el gulag cubano. Pero puedo decir que en la sala de mi apartamento en La Habana tenía las obras completas de Marx (en alemán) y las de Lenin (en español). Yo sí fui durante un tiempo profesor, no sólo de Historia de la Filosofía, sino de Marxismo. Y no me arrepiento, porque desde esa perspectiva puedo comprender mejor el inmovilismo y el carácter conservador y reaccionario de los que se autotitulan comunistas no solo en mi país sino en otros lugares.
Entre paréntesis, la actual efervescencia de populismo seudomarxista en América Latina demuestra que Germán Sánchez, embajador de Cuba en Venezuela y asesor privilegiado de Chávez, tenía razón cuando postulaba, hace más de treinta años, que se podía esperar algo más que reformismo de las tendencias populistas. Ahora es uno de los ideólogos del llamado "Socialismo del Siglo XXI". En otras palabras del totalitarismo moderno de vocación fascistoide en todo el Continente. Mariátegui decía que el problema del indio no tenía solución sin que se resolviera el "problema de la tierra". Lo mismo el "problema negro", tampoco tiene solución sin el triunfo de la democracia como condición necesaria, aunque no suficiente en el caso de Cuba.

19 por Amicus Plato sed magis amicus Verita (Usuario no autenticado) 10/11/2007 7:50

Fui compañero de Patterson en la Universidad de la Habana y tuve como decano al entonces coronel de la Inteligencia Morales. No conozco el artículo de este último, pero la respuesta de mi amigo Patterson me pareció un ensayo excelente de sociología política, si es que existe tal disciplina. En todo caso, la historia de Cuba demuestra, como dice Patterson, la "terquedad de los hechos" [Lenin]. También lo indefendible de la posición anticubana y racista de un negro como Morales, que en lugar de luchar por su país y su raza lo que hace es justificar la opresión de que es víctima todo el pueblo cubano, los blancos y los negros, tras la traición de la camarilla privilegiada semifascista que gobierna desde hace casi cincuenta años a Cuba. No me identifico mejor porque tengo muchos familiares cercanos en el gulag cubano. Pero puedo decir que en la sala de mi apartamento en La Habana tenía las obras completas de Marx (en alemán) y las de Lenin (en español). Yo sí fui durante un tiempo profesor, no sólo de Historia de la Filosofía, sino de Marxismo. Y no me arrepiento, porque desde esa perspectiva puedo comprender mejor el inmovilismo y el carácter conservador y reaccionario de los que se autotitulan comunistas no solo en mi país sino en otros lugares.
Entre paréntesis, la actual efervescencia de populismo seudomarxista en América Latina demuestra que Germán Sánchez, embajador de Cuba en Venezuela y asesor privilegiado de Chávez, tenía razón cuando postulaba, hace más de treinta años, que se podía esperar algo más que reformismo de las tendencias populistas. Ahora es uno de los ideólogos del llamado "Socialismo del Siglo XXI". En otras palabras del totalitarismo moderno de vocación fascistoide en todo el Continente. Mariátegui decía que el problema del indio no tenía solución sin que se resolviera el "problema de la tierra". Lo mismo el "problema negra", tampoco tiene solución sin el triunfo de la democracia como condición necesaria, aunque no suficiente en el caso de Cuba.


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