domingo 23 de noviembre de 2008 10:44
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A debate

Racismo, totalitarismo y democracia

Respuesta al artículo de Esteban Morales publicado en el semanario castrista 'La Jiribilla', sobre el problema racial en la Cuba revolucionaria.

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IV. La democracia

Más que interesado en la situación de sus hermanos negros, el texto de Morales aparece centrado en la defensa —no sé si por vocación o por encargo— del discurso y las prácticas antidemocráticas del régimen castrista. En su criterio, un régimen democrático sólo sería beneficioso "para los racistas de Miami y Washington". Con semejante lógica podríamos afirmar que un régimen totalitario como el cubano sólo es beneficioso para los racistas que, como los capitanes generales del siglo XIX, gobiernan el país como una finca particular.

Respecto a la democracia, Morales tiene un punto que no voy a negarle. A saber: la democracia no es una condición suficiente para acabar con el racismo y la discriminación. Por eso, extendería el calificativo de "republiqueta" —pues eso fue para los negros, a pesar de haber sido los hacedores de la República— tanto a la Cuba anterior como a la actual. El racismo y la discriminación racial no surgieron a causa de la democracia, sino por su ausencia desde el momento histórico de la colonización. Cargar sobre la democracia semejante responsabilidad sólo se le ocurre más a un defensor de dictaduras que a un intelectual preocupado por la situación de los miembros de su grupo socio-racial. La "republiqueta" era caricaturesca no por sus rasgos democráticos, sino por no ser lo suficientemente democrática.

Si no una condición suficiente, la experiencia histórica muestra que la democracia constituye también una condición necesaria para combatir los flagelos del racismo y la discriminación, los cuales no pueden eliminarse a partir de la voluntad de poder de un tirano. En el sistema democrático, por naturaleza siempre perceptible, la solución depende del tramado institucional, la presión ciudadana y la voluntad de los sujetos políticos en juego.

Porque estoy abiertamente a favor de un régimen democrático para mi país, Morales me percibe como un intelectual subalterno de un proyecto pronorteamericano y anticubano. El subconsciente lo traiciona hasta el punto de que, cada vez que alguien habla de régimen democrático, piensa en Estados Unidos y no en el régimen al cual sirve. El gobierno cubano se hace muy poco favor ocupándose en reconocer públicamente las opiniones de los intelectuales negros si se expresan desde el exilio, mientras las ignora, encarcela o silencia cuando se vierten dentro de la Isla. Así, mientras en las élites prerrevolucionarias en el poder, el racismo y la discriminación racial funcionaron como un freno al ejercicio de la democracia; en las actuales, su antidemocratismo las obliga a frenar y silenciar las reivindicaciones antirracistas y antidiscriminatorias.

V. La mirada del enemigo. Agentes del imperio

Según Morales, los "llamados documentos de la transición" de 2004 y 2006 se han propuesto una crítica sin límites de todos los procesos que tienen lugar en la Isla, con el objetivo de ofrecer la peor imagen de Cuba en todos los aspectos de la vida nacional". Agrega que "algunos negros del otro lado del estrecho de la Florida [yo entre ellos] tratan de situar a los negros y mestizos en Cuba como víctimas en su propia tierra". El autor trata de demostrar que mis críticas al régimen se deben a la intención de ponerme a tono con los citados documentos norteamericanos sobre "la transición".

La preocupación sobre la condición de los negros en Cuba, antes y durante la Revolución, ha sido una constante de la intelectualidad negra y, en mi caso, viene desde la década del setenta, cuando aún jóvenes nos reuníamos para discutir estos problemas que, en aquel entonces, pensábamos erróneamente (antes lo hicieron figuras como Walterio Carbonell y Carlos Moore) podían solucionarse en el seno de la Revolución.

La discusión aparecía como un eterno ritornelo en privado, cada vez que intelectuales y profesionales negros de distintas esferas nos encontrábamos a solas, pero nunca podía convertirse en pública debido a las experiencias de represión que sufrieron todos los que en algún momento trataron de hacerlo. Mi llegada al exilio me permitió articular el tema en la esfera pública, no sin una enorme resistencia de parte de sectores del exilio, pero lejos de convertirse en represión política. Mis textos al respecto en Norteamérica son anteriores y posteriores a los años 2004 y 2006. La atención hacia dicho discurso, por parte de sectores del exilio histórico, se debió a muchos factores:

a) La tradicional actitud de rechazo, propia de quienes se dedican a negar el fenómeno de la discriminación racial en la cultura cubana y que, como hace ahora Morales, se dedicaban a criticar mis posiciones.

b) La experiencia norteamericana y del movimiento de los derechos civiles de muchos exiliados los abría a escuchar las visiones que los negros tienen del fenómeno en la cultura cubana.

c) En otros, el oportunismo político de utilizarlo como parte del discurso anticastrista, en un área en la que Castro se ganaba más reconocimiento en la comunidad afroamericana que entre los negros de Cuba.

Mi enfoque al respecto ha sido, y es, no excluir al exilio y a las élites prerrevolucionarias de una práctica que han compartido y comparten con la élite actual cubana. Es lógico que Estados Unidos, en la posición del adversario o enemigo que el castrismo siempre ha deseado tener, trate de criticar y combatir el castrismo en aquellos temas donde realmente ha fallado, a pesar de que la propaganda castrista proclame lo contrario. No es que yo, u otros intelectuales negros en el exterior, me incorpore al discurso norteamericano, sino que el discurso norteamericano ha tomado nota de un tema en el que el castrismo, después de un prolongado ejercicio en el poder, no tiene cómo defenderse a cabalidad.

El enemigo usará las debilidades del castrismo con la misma destreza con que éste usa, en contra de Estados Unidos, los problemas que afronta con el sistema de salud. Sin embargo, sería estúpido pensar que cuando los que aquí vivimos abogamos por reformar el sistema de salud, se debe a que nos incorporamos a la campaña castrista de propaganda antinorteamericana. Tanto un caso como el otro, son realidades que cada quien puede analizar y usar sin necesidad de ponerse en función de intereses ajenos. Las realidades no tienen ideología ni agendas políticas, pertenecen a eso que Lenin llamaba "la terquedad de los hechos". No voy a silenciar mi crítica porque los norteamericanos hayan tomado nota del problema racial en la Isla.

Más allá de que sea una buena o mala política, EE UU puede tener todo el derecho a comerciar o no con Cuba, hacerle préstamos o negárselos; pero no tiene ningún derecho a establecer cuándo el sistema cubano es democrático, ni a decidir los tiempos y las formas en que la democracia tiene que establecerse en Cuba. Puedo coincidir con el doctor Morales en esos temas. Él sí está totalmente incapacitado para coincidir conmigo en cualquier tema crítico hacia el régimen castrista.

123 Comentarios


68 por Negron Cubanon. (Usuario no autenticado) 19/11/2007 0:10

Mama justa:

Creo que exageras, seguro debes ser una monja o una viejita puritana bien feita que nunca le han dicho un piropo. Si quieres ser Justa Mama critica si puedes el racismo que hay en Cuba.

A Nubia mis respetos, hay que darle al Cesar lo que es del Cesar, y Nubia indudablemente dicho en buen cubano es un MELON, nada ofensivo en eso, Melon: Muchacha bonita, agraciada, etc...
Estoy seguro que aqui nadie a querido ofender a Nubia. Nubia si te ofendi me disculpo, no me disculpo con Mama Justa, que entro con la muela(otro cubanismo) del sexismo, Creo que debes escribir un articulo sobre eso, este es sobre discriminacion racial, que por cierto no opinaste nada sobre eso, solo te dedicastes a criticar a "los intelectualmente inferiores negros de la orquesta de Paterson".

No tengo dudas de que Nubia es una persona inteligente en todo sentido y muy dotada para lo que hace que segun lei en su pagina(no solo me dedique a verla) es la danza.

En cuanto a lo de semi-blancos esta es mi justificacion: No me gusta ver a ningun cubano ya sea blanco, negro, Jabao o Mulato discriminar a otro. Lamentablemente lo vivi en carne propia en Cuba. Vi todo lo referente al racismo en Cuba en el turismo, en la universidad, en la calle por la policia, etc.

Por otra parte si les gusta tanto la mezcla SEMI BLANCO deberia ser un halago.

"Esos intelectualmente inferiores miembros de la orquesta de
Paterson" son los que mas han sufrido el comunismo y molesta ver que personas con nombres como Mulato Blanconazo o Jabao Adelantao critcan y dicen que los negros son o no son. Ademas hablan de mezcla cuando se ve clarito que niegan lo negro que hay en ellos(para bien o para mal).
Que quiere decir una persona que se pone "Mulato Blanconazo" y entra criticando a los negros? Para mi es un provocador.

67 por Mama Justa (Usuario no autenticado) 18/11/2007 9:00

Los AfroCubans de la orquesta de Patterson y sus Maravillas Afrocubanas dejan mucho que desear. No les falta ritmo, pero carecen de melodía y armonía. Intelectualmente, son un desastre sinfónico.

A Nubia le molesta el racismo, y con toda razón. Pero debiera también molestarle ser considerada como una mujer-objeto. Más que las etiquetas inadmisiblemente racistas de "semi-blanco", etc., a mí me repugnan los comentarios sexistas de algunos de los comentaristas, como el del que se identifica como "Negro Cubano y vivo en Estados Unidos".

Está bien admirar la belleza femenina (o la masculina también, según), pero muchas mujeres nos oponemos radicalmente a que se nos considere exclusivamente objeto de placer, como han hecho groseramente los que se han referido a la joven Nubia en términos para mí inaceptables. Las mujeres también deseamos que se nos valore intelectualmente. Basta de acoso sexual y de infravaloración de nuestros valores como seres humanos y como mujeres.

Del régimen de Castro no sólo hay que combatir el racismo persistente. También el machismo y la subestimación de la mujer. La discriminación tiene muchas caras y todas son horrorosas.

66 por Mukato blanconazo (Usuario no autenticado) 18/11/2007 8:50

Negro cubano, no has entendido lo que quise decir. Tal vez no me expliqué bien. En ningún momento he dicho que no existe el racismo, sino que es una forma de ver el mundo, y ciertamente una política, basada en el individualismo e ignorancia de sus practicantes.
El argumento es que no hay ninguna razón genética que diga que hay razas puras, los humanos somos mezcla desde el principio de los tiempos y es esa mezcla lo que nos ha permitido sobrevivir como especie. Que existan determinados fenotipos (africano, europeo, asiático) no significa que no haya mezcla. No se puede avanzar en la búsqueda de justicia si no se parte del concepto de igualdad humana de lo contrario se estaría estimulando un racismo contra otro, siendo el oprimido de ahora el opresor de mañana ¿me explico?
Todos sabemos que en Cuba ha habido negros y mulatos importantes en la historia, la cultura,y la ciencia, pero no son sus ejemplos los que se enseñan o presentan como opciones a la población. En Cuba, y por extensión en Miami, hay un culto al blanco que bloquea la riqueza de lo africano, reduciendo esta última, en el mejor de los casos, algunas artes, el deporte y la religión. Si alguien cree que eso es lo único que se tiene, entonces, en mi opinion, esa persona se autolimita porque permanece encerrada en el universo que el blanco ha creado para ella. Eso lo que hace es reproducir el círculo vicioso y dejar todo como está. Es decir, el blanco arriba y el negro debajo porque así lo estipula ¿quién?
Luego sería necesario pensar el asunto en términos históricos y humanos y reconocer que el racismo es una gesto ignorante que nos afecta a todos directa o indirectamente.

65 por Negro Cubano (Usuario no autenticado) 17/11/2007 23:00

Soy Negro Cubano y vivo en Estados Unidos:

Una vez mas se comprueba la falta de objetividad del semi-blanco cubano ante el problema racial cubano. Ningun semi-blanco cubano admite ser racista, esta claro que muchos semi-blanquitos no lo son; no se trata de señalar a nadie con el dedo; pero Cuba como pais si ha maltratado y segregado a los negros es tan evidente esa verdad que solo un ciego o un racista no lo ve. Preguntenle a un negro Cubano y veran que responde.
Nombrecitos como jabao adelantao y mulato blanconazo lo dicen todo, niegan rotundamente el negro que hay en ellos.
Cualquier cosa que diga un semi-blanquito(o un jabao adelantao o un mulato blanconazo) sobre el racismo en Cuba no tiene practicamente ninguna relevancia objetiva ya que al ser tan egoistas ni cuenta se dan o no se quieren dar del problema que ellos mismos(aunque sea sin querer) alimentan.
El primer paso para resolver el problema es admitirlo.
Seguro en la sudafrica racista tambien hubo muchas uniones interraciales ; pero eso no significa que no habia racismo en el pais.
En Cuba tambien existen uniones de parejas interraciales, en EUA tambien exiten y mas que en Cuba; pero exite el racismo en algunas(o muchas) personas.
Lo que los semi-blancos no entienden es que personas como Paterson, Nubia y otros que han opinado aqui es que ellos lo vivieron en carne propia.
Nubia ningun "blanco" te hizo un "favor" al haber estado contigo, mas bien tu se lo hicistes a ese racista descarado que no le llega a los zapatos a nadie y no es digno de tener un melon como tu en la cama. Tienes muchos de que estar orgullosa.
Los que no te quieran como eres(no creo que hayan muchos) que se vayan a montar camello.
No hay dudas coincido con uno anterior lo mejor de todo es Nubia, que linda!!!!!!

Saludos.

64 por EL NEGRO (Usuario no autenticado) 17/11/2007 23:00

Por fin, nadie ha respondido a una pregunta hecha hace algunos años atrás: ¿Quién tiró la tiza?


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