viernes 5 de septiembre de 2008 14:12
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A debate

Racismo, totalitarismo y democracia

Respuesta al artículo de Esteban Morales publicado en el semanario castrista 'La Jiribilla', sobre el problema racial en la Cuba revolucionaria.

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IV. La democracia

Más que interesado en la situación de sus hermanos negros, el texto de Morales aparece centrado en la defensa —no sé si por vocación o por encargo— del discurso y las prácticas antidemocráticas del régimen castrista. En su criterio, un régimen democrático sólo sería beneficioso "para los racistas de Miami y Washington". Con semejante lógica podríamos afirmar que un régimen totalitario como el cubano sólo es beneficioso para los racistas que, como los capitanes generales del siglo XIX, gobiernan el país como una finca particular.

Respecto a la democracia, Morales tiene un punto que no voy a negarle. A saber: la democracia no es una condición suficiente para acabar con el racismo y la discriminación. Por eso, extendería el calificativo de "republiqueta" —pues eso fue para los negros, a pesar de haber sido los hacedores de la República— tanto a la Cuba anterior como a la actual. El racismo y la discriminación racial no surgieron a causa de la democracia, sino por su ausencia desde el momento histórico de la colonización. Cargar sobre la democracia semejante responsabilidad sólo se le ocurre más a un defensor de dictaduras que a un intelectual preocupado por la situación de los miembros de su grupo socio-racial. La "republiqueta" era caricaturesca no por sus rasgos democráticos, sino por no ser lo suficientemente democrática.

Si no una condición suficiente, la experiencia histórica muestra que la democracia constituye también una condición necesaria para combatir los flagelos del racismo y la discriminación, los cuales no pueden eliminarse a partir de la voluntad de poder de un tirano. En el sistema democrático, por naturaleza siempre perceptible, la solución depende del tramado institucional, la presión ciudadana y la voluntad de los sujetos políticos en juego.

Porque estoy abiertamente a favor de un régimen democrático para mi país, Morales me percibe como un intelectual subalterno de un proyecto pronorteamericano y anticubano. El subconsciente lo traiciona hasta el punto de que, cada vez que alguien habla de régimen democrático, piensa en Estados Unidos y no en el régimen al cual sirve. El gobierno cubano se hace muy poco favor ocupándose en reconocer públicamente las opiniones de los intelectuales negros si se expresan desde el exilio, mientras las ignora, encarcela o silencia cuando se vierten dentro de la Isla. Así, mientras en las élites prerrevolucionarias en el poder, el racismo y la discriminación racial funcionaron como un freno al ejercicio de la democracia; en las actuales, su antidemocratismo las obliga a frenar y silenciar las reivindicaciones antirracistas y antidiscriminatorias.

V. La mirada del enemigo. Agentes del imperio

Según Morales, los "llamados documentos de la transición" de 2004 y 2006 se han propuesto una crítica sin límites de todos los procesos que tienen lugar en la Isla, con el objetivo de ofrecer la peor imagen de Cuba en todos los aspectos de la vida nacional". Agrega que "algunos negros del otro lado del estrecho de la Florida [yo entre ellos] tratan de situar a los negros y mestizos en Cuba como víctimas en su propia tierra". El autor trata de demostrar que mis críticas al régimen se deben a la intención de ponerme a tono con los citados documentos norteamericanos sobre "la transición".

La preocupación sobre la condición de los negros en Cuba, antes y durante la Revolución, ha sido una constante de la intelectualidad negra y, en mi caso, viene desde la década del setenta, cuando aún jóvenes nos reuníamos para discutir estos problemas que, en aquel entonces, pensábamos erróneamente (antes lo hicieron figuras como Walterio Carbonell y Carlos Moore) podían solucionarse en el seno de la Revolución.

La discusión aparecía como un eterno ritornelo en privado, cada vez que intelectuales y profesionales negros de distintas esferas nos encontrábamos a solas, pero nunca podía convertirse en pública debido a las experiencias de represión que sufrieron todos los que en algún momento trataron de hacerlo. Mi llegada al exilio me permitió articular el tema en la esfera pública, no sin una enorme resistencia de parte de sectores del exilio, pero lejos de convertirse en represión política. Mis textos al respecto en Norteamérica son anteriores y posteriores a los años 2004 y 2006. La atención hacia dicho discurso, por parte de sectores del exilio histórico, se debió a muchos factores:

a) La tradicional actitud de rechazo, propia de quienes se dedican a negar el fenómeno de la discriminación racial en la cultura cubana y que, como hace ahora Morales, se dedicaban a criticar mis posiciones.

b) La experiencia norteamericana y del movimiento de los derechos civiles de muchos exiliados los abría a escuchar las visiones que los negros tienen del fenómeno en la cultura cubana.

c) En otros, el oportunismo político de utilizarlo como parte del discurso anticastrista, en un área en la que Castro se ganaba más reconocimiento en la comunidad afroamericana que entre los negros de Cuba.

Mi enfoque al respecto ha sido, y es, no excluir al exilio y a las élites prerrevolucionarias de una práctica que han compartido y comparten con la élite actual cubana. Es lógico que Estados Unidos, en la posición del adversario o enemigo que el castrismo siempre ha deseado tener, trate de criticar y combatir el castrismo en aquellos temas donde realmente ha fallado, a pesar de que la propaganda castrista proclame lo contrario. No es que yo, u otros intelectuales negros en el exterior, me incorpore al discurso norteamericano, sino que el discurso norteamericano ha tomado nota de un tema en el que el castrismo, después de un prolongado ejercicio en el poder, no tiene cómo defenderse a cabalidad.

El enemigo usará las debilidades del castrismo con la misma destreza con que éste usa, en contra de Estados Unidos, los problemas que afronta con el sistema de salud. Sin embargo, sería estúpido pensar que cuando los que aquí vivimos abogamos por reformar el sistema de salud, se debe a que nos incorporamos a la campaña castrista de propaganda antinorteamericana. Tanto un caso como el otro, son realidades que cada quien puede analizar y usar sin necesidad de ponerse en función de intereses ajenos. Las realidades no tienen ideología ni agendas políticas, pertenecen a eso que Lenin llamaba "la terquedad de los hechos". No voy a silenciar mi crítica porque los norteamericanos hayan tomado nota del problema racial en la Isla.

Más allá de que sea una buena o mala política, EE UU puede tener todo el derecho a comerciar o no con Cuba, hacerle préstamos o negárselos; pero no tiene ningún derecho a establecer cuándo el sistema cubano es democrático, ni a decidir los tiempos y las formas en que la democracia tiene que establecerse en Cuba. Puedo coincidir con el doctor Morales en esos temas. Él sí está totalmente incapacitado para coincidir conmigo en cualquier tema crítico hacia el régimen castrista.

123 Comentarios


58 por Web-OS (Usuario no autenticado) 17/11/2007 8:40

Hola Nubia:
Ya vi tus fotos y eres una mulata de esas de "pa comer y pa llevar". Coincido contigo en algunas cosas y no en otras. Mi esposa no es cubana y la primera vez que estuvo en Cuba quedó impresionada con la belleza corporal y sensual de las negras (además del ritmo al bailar, eso lo sabes mejor que yo), y recuerdo una vez que tres jóvenes pasaron corriendo por nuestro lado, un blanco, un negro y un mulato (dieron varias vueltas a la manzana, así que pudo verlos varias veces) y le llamó la atención que al negro y al mulato se le notaban más los músculos; eso es sólo un comentario.
Te confieso que yo mismo me sentí atraído por una negra de Mali que conocí en la Universidad (unas tetas y unas nalgas que para qué te cuento - un culo antigravitatorio como diría un amigo, muy empinado para atrás y no se caía con nada - y una piel marcadamente más oscura que la tuya), y te aseguro que envidio a David Bowie por haberse casado con Iman, pero si doy todos estos detalles es para explicar simplemente que el hecho de que tengo amigos negros y me hayan gustado las negras no significa bajo ningún concepto que los negros tengan que agradecerme que los tenga de amigos ni que me gusten sus mujeres; me gustan las mujeres (sean del color que sean) y mis amigos son de todos los colores habidos y por haber, nadie tiene que agradecerme nada, soy yo quien le da las gracias a Dios por tener esos amigos maravillosos a los que tanto aprecio y por haberle dado a la humanidad mujeres hermosas, entre las que también hay negras y tú eres un buen ejemplo. Espero haberme hecho entender.

¡ABAJO EL RACISMO! ¡VIVA LA DIVERSIDAD RACIAL Y CULTURAL!

57 por Jabao Adelantao (Usuario no autenticado) 17/11/2007 1:20

No se es oligogrénico por no coincidir con todas las ideas de Patterson, o de quien sea. Mal vamos si al que discrepe de una tesis (aunque sea la de un teórico iluminado) se le tacha de retrasado mental. No es políticamente correcto llamarle subnormal ni siquiera a los que lo son. Se considera un lenguaje impropio de un demócrata por ser sumamente agresivo y discriminatorio (y aclaro que hay muchas otras formas de discriminación, aparte de la racial).

La democracia empieza por ahí, por respetar al que piensa diferente. Yo no he dudado de que en Cuba exista racismo antinegro, pero constato el hecho de que también existe racismo antiblanco. Azuzar cualquiera de esas dos formas de racismo resulta negativo para la futura convivencia en Cuba. De ahí mis reservas con las tesis pattersonianas, que en mi opinión se desvían peligrosamente del buen juicio. Nuestro brillante intelectual brillaría más si no embetunara con tanto resentimiento negro sus propuestas.

56 por NUBIA (Usuario no autenticado) 16/11/2007 22:00

Resulta ahora que la causa del racismo en Cuba segun "El JABAO ADELANTAO" Y "EL MULATON MEGATON" radica en el complejo de los negros. Creo que solo mentes oligofrenicas pueden producir tal paralogismo. Yo soy mulata clara, tengo 23 anos, graduada de danza, cantante solista y en Cuba sufri la discriminacion en carne propia. Si los negros en Cuba desean una blanquita como dicen mucho es porque en Cuba ser negro es sinonimo de pobre y feo, por lo contrario ser blanco es sinonimo de belleza. Los blancos en Cuba han dictado su propio standard de belleza lo que significa que mientras mas te acercas a su patron mejor luces ante los ojos de la sociedad. Ahora bien si comparas al blanco cubano que como bien lo describe "EL AFROCUBANO" es un blanco adulterado, que ademas padece de alopecia y en su mayoria no alcanza los seis pies de altura. El negro cubano por lo contrario en un negro hermoso, lleno de talento y esa es la razon por la cual los ciudadanos del primer mundo los encuentran mas atractivos. Es muy comun en Cuba escuchar un blanco decir: "Yo no soy racista ya que me gustan las negras y las mulatas o no soy racista porque tengo amigos negros". Es decir los negros no solo tienen que agradecerle a los blancos su amistad sino tambien que el blanco desee sus mujeres.
El racismo en Cuba es como un cancer que siempre ha estado ahi pero lo han ignorado ya que no existen los mecanismos democraticos para combatirlo. El dia que desaparezca el comunismo y los negros cubanos se den cuenta lo mal que han sido tratados por sus hermanos blancos esto creara un sentimiento de rencor y venganza. Por otra parte al blanco cubano le conviene que el negro cubano piense que Cuba es el pais donde mejor lo tratan pero con la democracia viene el asceso a la informacion y el conejo saldra del sombrero
Saludos
NUBIA
WWWMYSPACE.COM/PRINCESANUBIA

55 por Mulatón megatón (Usuario no autenticado) 15/11/2007 21:30

Lo que les pasa a los del color sufrido es que cuando les hacen algo enseguida piensan que es por su pigmentación cutánea. A todos, en esta vida, siempre hay alguien que se nos atraviese en el camino. Y uno ni sabe por qué. La reacción típica del bajito es decir que fue por la estatura; el gordo, por su gordura; el feo, por su fealdad; y el prieto, por su negrura. Yo que soy un mulatón megatón fuera de serie, pues lo que digo es que tuve una mala tarde y chao. Sean más positivos, hermanos afrodescendientes. Dejen el complejo y la amargura. Y a joder que son dos días.

54 por Abajo el racismo (Usuario no autenticado) 15/11/2007 13:50

Oh cubanos blanquitos anticastristas que pasa?

No hay racismo en Cuba?

El unico problema de Cuba que les molesta es el castro comunismo?

Soy negro y cuando sali de Cuba me sorprendi que era mas apreciado afuera que en mi tierra. Estudie 2 maestrias y un doctorado FUERA DE CUBA.

Esta claro que en cuba nos marginan. Vean a JABAO ADELANTADO negando lo que tiene de congo. Muy pocos blanquitos reconocen su racismo.

Saludos a todos negros y blancos.

Saludos tambien al frankestein de Jabao Adelantado.

Nubia entre a tu pagina de myspace estas pa' comel y pa lleval, tienes mi voto para Miss Universe y tambien para presidente de Cuba.

Muy bien por Patterson reflejastes muy bien el sentimiento de los negros(a mucha honra) cubanos.


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