A debate
Racismo, totalitarismo y democracia
Respuesta al artículo de Esteban Morales publicado en el semanario castrista 'La Jiribilla', sobre el problema racial en la Cuba revolucionaria.
VI. Supuestas sintonías
Morales me ubica, ideológica y políticamente, en la misma línea del señor Ramón Colás, quien, dice, "lidera en Mississipi un Proyecto de Relaciones Raciales". Quien escribe colaboró, efectivamente, con ese proyecto en sus inicios. Luego me desvinculé, tras llegar al convencimiento de que no iba en la misma dirección de mis principios o ideas.
Antes de la creación de dicho centro, fui invitado varias veces a Misisipi por la Dra. Ally Mack (quien además de su posición de decana, lidera un consorcio dedicado a la solución de conflictos), para que les diera asesoramiento respecto a la situación de los negros en Cuba y evaluar qué ayudas prácticas se les podía ofrecer desde Norteamérica. Se manejaron ideas y proyectos dirigidos a entrenar a negros cubanos en desarrollo empresarial y otorgar pequeños préstamos para crear negocios familiares, cooperativas, etcétera. La idea me pareció excelente.
La pequeña apertura económica del gobierno cubano fue más beneficiosa para aquel sector de la población que recibía dólares desde el exterior y los negros no pertenecen en general a ese sector. Me pareció que un grupo influyente de afronorteamericanos interesados en fomentar la independencia económica para los negros cubanos era mucho más útil estratégicamente que la ayuda de Pastores por la Paz, completamente alineada con la política gubernamental.
Todo aquel que tenga un proyecto tendiente a mejorar el nivel de vida y fomentar la independencia de los negros cubanos tiene y tendrá mi apoyo, sea norteamericano, ruso o aleutino. Si nadie se asombra cuando los proyectos se dirigen a la población indígena, no alcanzo a comprender el resquemor cuando semejantes acciones se dirigen al desarrollo e independencia de los negros. Diseñé para ese centro un proyecto que incluía programa radial, revista, periódico online, cursos de entrenamiento, etcétera. Se suponía que el centro dispondría de fondos. Al menos se me dijo que de eso no tenía que preocuparme. El diseño del programa radial era para ser trasmitido desde emisoras comerciales, de modo que pudiera escucharlo la población de EE UU y no sólo la de la Isla, como ocurriría si se transmitía desde una emisora gubernamental como Radio Martí.
Hubo un momento que se me propuso dejar mis actividades profesionales en Miami y mudarme a Misisipi para participar en dicho proyecto, proposición que rechacé —no así el señor Colás—, pues en ello comprometía mi independencia. Colás fue nombrado director del Centro y entre sus funciones estaba conseguir los fondos que, dicho sea de paso, no son difíciles de obtener de las fundaciones privadas que financian proyectos de desarrollo dirigidos a grupos desfavorecidos en el mundo. Desgraciadamente, los fondos que consiguió el director fueron gubernamentales, no los más apropiados en este caso.
Durante un año dirigí la revista radial Café Palenque. No fue mi decisión que dicho programa saliera por las ondas de Radio Martí y mi proyecto especificaba la conveniencia de trasmitirlo a través de la radio comercial. El uso de fondos gubernamentales para un tema central como el que nos ocupa, puede conducir a que el interés político de quien los aporta predomine sobre el interés del grupo a quien se dirige el mensaje.
Siempre estuve consciente de ese problema y me mantuve haciéndolo por tres razones: mi interés en dirigir el mensaje hacia un grupo social al que no se le había dirigido nada en específico desde los primeros años de la década del sesenta; el mensaje era elaborado por miembros cubanos de ese grupo social, con experiencias tanto de la sociedad cubana como de la norteamericana; y, finalmente, por la esperanza de que la dirección del centro pudiera obtener fondos de fundaciones privadas. Lamentablemente, no sucedió así. Asumo la responsabilidad política de mi participación en ese proyecto.
Durante el año que la revista estuvo en el aire, no permití que nadie me impusiera puntos de vista, qué hacer, qué decir y qué no decir en el programa. Fui totalmente soberano en la elaboración de los mensajes. Por primera vez hicimos un programa producido por y dirigido a afrodescendientes. Cuando no se dieron las condiciones para continuar el programa bajo dichos criterios, dejé de hacerlo.
Puede que el señor Morales objete que el señor Colás tenga como único medio de vida la dirección de un proyecto en el que ya casi no hay negros cubanos trabajando y cuyos fondos dependen de donaciones gubernamentales. Acaso, con el mismo énfasis, el señor Colás puede cuestionarle a Morales su independencia, por el hecho de ser él, también, un empleado no común del régimen cubano. Pero ese es un asunto a resolver entre ellos, cado uno colado y dependiente de la voluntad o la comprensión de los gobiernos respectivos que les financian. Les deseo suerte e independencia en sus quehaceres.
VII. Cosillas tangenciales, aunque no menores
Denomino así las afirmaciones del Dr. Morales sobre mi conducta política, que alcanzan la dimensión de la ficción. Dicho autor escribió lo siguiente: "…abandonó el país en 1990 y reapareció poco después en el congreso de LASA, en Washington, haciéndose acompañar de dos funcionarios, al parecer, del Departamento de Estado. No resultando difícil inferir quién pagaba sus gastos y con qué propósitos lo habían llevado al congreso [El subrayado es mío]. Ahora vive en Miami y se dedica a escribir sobre la problemática racial en Cuba, con una línea de pensamiento que lo vincula directamente a los propósitos del Gobierno Norteamericano".
Algunas salvedades son necesarias:
-Contrario a lo ocurrido con el Dr. Morales, jamás viajé fuera de Cuba antes de mi salida al exilio, en junio 1992. ¿Cómo es posible que el Dr. Morales viera — digo— mi cuerpo astral en Washington DC, en la conferencia de LASA en 1990, cuando en ese año sobrevivía yo en La Habana haciendo zapatos clandestinos? Se trata de una mentira.
-Llegue a Estados Unidos, a San Francisco, en junio de 1992. Antes de salir de Cuba había escrito un trabajo titulado Teoría y Práctica de la Revolución Cubana, que fue sacado de la Isla por un académico norteamericano casado con una profesora universitaria que había sido mi alumna de Historia de la Filosofía (nunca enseñé marxismo, como afirma Morales en su artículo). Fue así como el trabajo se inscribió en LASA, antes de mi llegada a Estados Unidos, pero aún no bajo mi nombre.
-A mi llegada a San Francisco como refugiado, comencé a ahorrar de los cheques de la ayuda y limpiando un cine para poder asistir al congreso de LASA. Los ahorros no fueron suficientes, y una funcionaria de Caridades Católicas consiguió un préstamo de 300 dólares para que pudiera completar los gastos de viaje (préstamo que saldé a mi regreso). Según Morales, no era "difícil inferir quién pagaba (mis) gastos".
-Allí siempre me acompañaba mi colega y amiga Marisela Fleites, y su esposo. Pero hablé con mucha gente, muchas más que con las que habló Morales, al parecer porque yo traía cosas nuevas que ninguno de los miembros de la delegación oficial cubana, financiados como estaban, podían decir. Pero no dudo que entre muchas de las personas con las que hablé hubiera gente del Departamento de Estado. Por la naturaleza de sus filiaciones, las fuentes de información de que podía disponer Morales eran más precisas que las mías.
© cubaencuentro
123 Comentarios
123 por El anticomunista (Usuario no autenticado) 03/08/2008 13:00
Y yo llegue a este articulo muy pero muy tarde y por error, qué cosa tiene la vida!!Sere simple . Que racistas son los cubano y loque los hace mas racista aun es como loniegan como Marti.Yo no sera complise. Mismo si se analisa las estupideses que dicen los que atacan al Sr Patterson ,queda demostrado el gran problema de los racistas cubanosellos noquieren ni que los negros se quejen, pues bien DEJEN DE SER RACISTAS.Que cinismo decir ahora,cinismo!!! queracismo, que los negros se han apartado y ni han aprobechados las supuestas ventajas que da el sistema, recuerden que primero era el cuentecito , que el problema es la herencia de la esclavitus, despues del colonialismo y ahora por arte de magia los negros no se interesan anada(mierda yo pienso a Carbonel, Moore Granados, etc, que fueron humillados cadavez que hablaban de ese problema, todo el mundo sabe como terminaron todos ellos, una prueva viviente podria el Sr Patterson escribir y discutir en cuba sobre el racismo sin negarlo y diciendo la verdad como la dice aqui?)Fijense que por otra parte te dicen ;que los negros son los mas veneficiado de la revolucion, claro otra forma de ser racista,quiere decir que Castro esta en el poder por los negros ,los negros son los culpables , no los blancos que estan en el comite central, ni los generales, coroneles y mandones a todos los niveles, para reir;Ah, hace dos siglos que los negros son el 12% de la poblacion, y que te dicen los antiracistas hiperrasistas cubanos los negros se reproducen como ratones!!! enque quedamos los que sereproducen como ratones no son los negros sino los blancos y sus complises los que se cren blancos que no loson mas cuando salen de cuba.Vamos, porlo menos yo lo dire es estrano ver dos cubanos blanco o mas reunidos y que no hablen del despricio o de su racismo que para el caso es lo mismo de los negros , cuando he dicho algo,me dicen blanco negrero, despues he visto ha esos mismo racista indignados porque un negro dice que hay lo que ellos son RACISTAS COMO MARTI;fijense que todos sacan las diatribas de Marti para justificar lo inustificable.Sr Patterson tiene ud rason, la calidad del texto es una otra cosa, y por otra parte no se entra al partido comunista , ni a nigun partido para cambiar nada, eso es una escusa de todos los ex-, pero bueno eso es otro tema , todo mi respeto y comparto el sufrimiento de los nrgros en cuba... ES duro para los blancos cubanos constatar el progreso de los negros americanos con relacion a los negros en cuba, sin hacer revolucion y sin diatribas martiana.
122 por Asdrubal Freire (Usuario no autenticado) 23/02/2008 18:20
LLegué a Miami hace apenas cuatro años, y sólo quedaba en mi mente la discriminación racial de la época en que los negros en Cuba no podian entrar a determinadas playas a algunas escuelas privadas otras católicas y que no podian pertenecer a las sociedades de blancos por su condición racial, muy pocos tenian acceso a las Universidades a no ser que fueran hijo de algun rico o de un alto oficial de la Guerra de Independencia, que de hecho se retiraron con un salario bastante alto para la época y otros que ocuparon altos cargos en los gobiernos de ese entonces.Ahora aqui en Miami no pasa un dia sobre el tema del racismo en Cuba claro en función de los interes del exilio. Incluso manipulan de forma burda la composición racial de Cuba, haciendo caso omiso a los datos oficiales, se habla de que las provincias orientales son mayoritariamente negra, cosa que es falsa, puesto que la provincia de Holguin que es la cuarta más poblada de Cuba es blanca en más de un 90 por ciento, lo mismo suce con Bayamo, Tunas y Manzanillo, que estan entre las maores ciudades del Pais. Si pasas a Camaguey, la tercera poblacion de Cuba, Ciego de Avila , Santic Spiritus, Santa Clara, Cienfuegos y muchas otras la poblacion es no negra en u 90 por ciento.Aqui me he dado cuenta que casi todos los comentarios de personas no blancas estan llenos de odio y racismo. Es verdad que hay mulatas y negras muy bellas, pero le dire'que en el caso de las jineteras, esto no sucede, pues en su inmensa mayoria las piernas de estas jóvenes son palitos de escoba, sin caderas y con nalgas de puya o de coco.Me pregunto, porque más del 90 por ciento de la poblacion penal de Cuba es negra, al igual que aqui, donde el 98 por ciento de los crimenes más horrendos so cometidos por ellos, es acaso un fenómeno sociocultural. aqui se quejan de que los negros en Cuba no estan representados en el Estado Cubano porque hay racismo, pero si embargo estan más de un 95 por ciento en el boxeo, pelota basquet, volibol, campo y pista, deportes de combate,estan representados en el arte, la música, etc.Esto es un factor sociocultural y genético ancestral.Decian que Antonio Maceo, a quien lo considero junto a Flot Crombet mis idolos de la Guerra del 95, no era racista, recordando su famosa sentencia; pero por qué su Estado Mayor estaba constituido casi en su totalidad por hombres blancos, cuando los oficiales de segundo rango eran negros en su mayoria negros. A mi juicio Antonio Maceo era tan racista como Salvador Cisneros Betancourt.
I
121 por Papa Doc (Usuario no autenticado) 16/12/2007 21:40
Todos estos comentarios son evidencia de lo arraigado que esta el racismo en todos nosotros. Mas no hay que preocuparse, pues eso es simplemente normal. El autor del articulo, un racista el mismo, solo nos ha hecho el favor de encender la luz y miren los resultados. Mas de 120 opiniones en unas pocas horas. Los negros en Cuba solo tienen lo que ellos mismos pidieron bajo la egida de su papa Fidel. Podran compararse con el retrasado mental de Quintin Banderas o con el caudillo Maceo de quien se dice le gustaba entrar en practicas Lezamianas (nada malo hay en ello tampoco. La pederastia es una practica sexual comun entre negros y blancos tambien), o decir que los negros cubanos son excelentes deportistas y que los blancos no, aunque no haya necesidad de expresar o enfatizar lo que es obvio, o que los blancos cubanos aun no han producido nada de valor intelectualmente hablando - creo que con eso se les va la mano y mucho, a menos que se refieran a los blancos balseros que ellos conocen y que son el producto de la politica educativa de su papa Fidel. Aceptemos que somos diferentes y no pensemos en ello. Ah!, y esperemos por el nuevo plan Torrientes que la rubia dama Ballester nos enviara desde la Iberia centenaria para la libertad de Cuba y la erradicacion del racismo en la isla, como si se tratara del mosquito Aedes Aegipty. Buena suerte a negros y blancos! Y si el resentido de Paterson esta pensando en el futuro ser el lider de la mayoria negra cubana, buena sorpresa se llevara cuando vea lo que en la isla ha dejado medio siglo de Castrismo.
120 por lengua viva (Usuario no autenticado) 15/12/2007 1:00
llegue tarde al debate, el asunto racial el lo manipulo, recuerden que no habia guion cinematografico, televisivo, novelistico y teatral que no tratara la supuesta integracion racial. Mentira, fue una mas de las espantozas manipulaciones a que hemos estado sometido durante años. Siempre hubo intagracion entre españoles y negras, chinos y negras y de ahi nuestra ennia, pero de forma natural por propio peso de las siscurtancias. Pero "despues de" todo es manipulacion.
En una ocacion le pregunte a un importante intelectual, que que creia el de todo aquello. Me respondio ---Nada, lo malo es cuando las cosas se mormalise.
gracias por su tiempo.
119 por Lázaro Buría (Usuario no autenticado) 14/12/2007 10:20
Quien defiende o ataca un color; ampara o rechaza un Partido. Y solo hay dos Partidos: el de los que desean mejorar la vida de todos; y el que busca el benefico de algunos solamente. Si quieres saber a cual de ellos perteneces, no mires tu piel. Primero, pregúntate a qué estás dispuesto a renunciar para que todos seamos iguales. Después -con tus ojos-, escucha como responden esta pregunta los otros, pero no olvidés que ellos "ven" tu respuesta también. Gracias a esta manera de entender "el conflicto de los colores", hoy sé cual es el mío: El Transparente. Lamentablemente, para distinguirlo de los demás, primero hay que educar no "la vista" -lo esencial es invisible para el ojo- sino El Corazón y, sobre todo, La Mente. Y después, con todos, compartir lo bueno y útil que ambos producen, sanando el odio ignorante que, por momentos, nos gobierna desde el recuerdo. Sé que no es fácil distribuir equitativamente "el entendimiento" que, a diferencia de lo que comunmente se cree, no sobrevive sin agua y tiene estómago, además de necesitar ropa y techo para protegerse, y electricidad y trasnporte para no aburrirse. No es fácil, pero si se intenta -¡sin que los colores desvien el propósito-, quizá lo logremos. Sólo así tendremos Cuba y podremos llamarnos -sin mentir- cubanos. Espero que Morales, Patterson y los que han opinado en este debate -a pesar de los múltiples y diferentes "colores de sus palabras"-, no conviertan lo que he dicho en "un color más" que aspira a imponerse sino que lo "vean" como el color con que queremos pintar nuestro porvenir.
LB
Página 1 de 25