viernes 5 de septiembre de 2008 8:08
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A debate

Racismo, totalitarismo y democracia

Respuesta al artículo de Esteban Morales publicado en el semanario castrista 'La Jiribilla', sobre el problema racial en la Cuba revolucionaria.

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VI. Supuestas sintonías

Morales me ubica, ideológica y políticamente, en la misma línea del señor Ramón Colás, quien, dice, "lidera en Mississipi un Proyecto de Relaciones Raciales". Quien escribe colaboró, efectivamente, con ese proyecto en sus inicios. Luego me desvinculé, tras llegar al convencimiento de que no iba en la misma dirección de mis principios o ideas.

Antes de la creación de dicho centro, fui invitado varias veces a Misisipi por la Dra. Ally Mack (quien además de su posición de decana, lidera un consorcio dedicado a la solución de conflictos), para que les diera asesoramiento respecto a la situación de los negros en Cuba y evaluar qué ayudas prácticas se les podía ofrecer desde Norteamérica. Se manejaron ideas y proyectos dirigidos a entrenar a negros cubanos en desarrollo empresarial y otorgar pequeños préstamos para crear negocios familiares, cooperativas, etcétera. La idea me pareció excelente.

La pequeña apertura económica del gobierno cubano fue más beneficiosa para aquel sector de la población que recibía dólares desde el exterior y los negros no pertenecen en general a ese sector. Me pareció que un grupo influyente de afronorteamericanos interesados en fomentar la independencia económica para los negros cubanos era mucho más útil estratégicamente que la ayuda de Pastores por la Paz, completamente alineada con la política gubernamental.

Todo aquel que tenga un proyecto tendiente a mejorar el nivel de vida y fomentar la independencia de los negros cubanos tiene y tendrá mi apoyo, sea norteamericano, ruso o aleutino. Si nadie se asombra cuando los proyectos se dirigen a la población indígena, no alcanzo a comprender el resquemor cuando semejantes acciones se dirigen al desarrollo e independencia de los negros. Diseñé para ese centro un proyecto que incluía programa radial, revista, periódico online, cursos de entrenamiento, etcétera. Se suponía que el centro dispondría de fondos. Al menos se me dijo que de eso no tenía que preocuparme. El diseño del programa radial era para ser trasmitido desde emisoras comerciales, de modo que pudiera escucharlo la población de EE UU y no sólo la de la Isla, como ocurriría si se transmitía desde una emisora gubernamental como Radio Martí.

Hubo un momento que se me propuso dejar mis actividades profesionales en Miami y mudarme a Misisipi para participar en dicho proyecto, proposición que rechacé —no así el señor Colás—, pues en ello comprometía mi independencia. Colás fue nombrado director del Centro y entre sus funciones estaba conseguir los fondos que, dicho sea de paso, no son difíciles de obtener de las fundaciones privadas que financian proyectos de desarrollo dirigidos a grupos desfavorecidos en el mundo. Desgraciadamente, los fondos que consiguió el director fueron gubernamentales, no los más apropiados en este caso.

Durante un año dirigí la revista radial Café Palenque. No fue mi decisión que dicho programa saliera por las ondas de Radio Martí y mi proyecto especificaba la conveniencia de trasmitirlo a través de la radio comercial. El uso de fondos gubernamentales para un tema central como el que nos ocupa, puede conducir a que el interés político de quien los aporta predomine sobre el interés del grupo a quien se dirige el mensaje.

Siempre estuve consciente de ese problema y me mantuve haciéndolo por tres razones: mi interés en dirigir el mensaje hacia un grupo social al que no se le había dirigido nada en específico desde los primeros años de la década del sesenta; el mensaje era elaborado por miembros cubanos de ese grupo social, con experiencias tanto de la sociedad cubana como de la norteamericana; y, finalmente, por la esperanza de que la dirección del centro pudiera obtener fondos de fundaciones privadas. Lamentablemente, no sucedió así. Asumo la responsabilidad política de mi participación en ese proyecto.

Durante el año que la revista estuvo en el aire, no permití que nadie me impusiera puntos de vista, qué hacer, qué decir y qué no decir en el programa. Fui totalmente soberano en la elaboración de los mensajes. Por primera vez hicimos un programa producido por y dirigido a afrodescendientes. Cuando no se dieron las condiciones para continuar el programa bajo dichos criterios, dejé de hacerlo.

Puede que el señor Morales objete que el señor Colás tenga como único medio de vida la dirección de un proyecto en el que ya casi no hay negros cubanos trabajando y cuyos fondos dependen de donaciones gubernamentales. Acaso, con el mismo énfasis, el señor Colás puede cuestionarle a Morales su independencia, por el hecho de ser él, también, un empleado no común del régimen cubano. Pero ese es un asunto a resolver entre ellos, cado uno colado y dependiente de la voluntad o la comprensión de los gobiernos respectivos que les financian. Les deseo suerte e independencia en sus quehaceres.

VII. Cosillas tangenciales, aunque no menores

Denomino así las afirmaciones del Dr. Morales sobre mi conducta política, que alcanzan la dimensión de la ficción. Dicho autor escribió lo siguiente: "…abandonó el país en 1990 y reapareció poco después en el congreso de LASA, en Washington, haciéndose acompañar de dos funcionarios, al parecer, del Departamento de Estado. No resultando difícil inferir quién pagaba sus gastos y con qué propósitos lo habían llevado al congreso [El subrayado es mío]. Ahora vive en Miami y se dedica a escribir sobre la problemática racial en Cuba, con una línea de pensamiento que lo vincula directamente a los propósitos del Gobierno Norteamericano".

Algunas salvedades son necesarias:

-Contrario a lo ocurrido con el Dr. Morales, jamás viajé fuera de Cuba antes de mi salida al exilio, en junio 1992. ¿Cómo es posible que el Dr. Morales viera — digo— mi cuerpo astral en Washington DC, en la conferencia de LASA en 1990, cuando en ese año sobrevivía yo en La Habana haciendo zapatos clandestinos? Se trata de una mentira.

-Llegue a Estados Unidos, a San Francisco, en junio de 1992. Antes de salir de Cuba había escrito un trabajo titulado Teoría y Práctica de la Revolución Cubana, que fue sacado de la Isla por un académico norteamericano casado con una profesora universitaria que había sido mi alumna de Historia de la Filosofía (nunca enseñé marxismo, como afirma Morales en su artículo). Fue así como el trabajo se inscribió en LASA, antes de mi llegada a Estados Unidos, pero aún no bajo mi nombre.

-A mi llegada a San Francisco como refugiado, comencé a ahorrar de los cheques de la ayuda y limpiando un cine para poder asistir al congreso de LASA. Los ahorros no fueron suficientes, y una funcionaria de Caridades Católicas consiguió un préstamo de 300 dólares para que pudiera completar los gastos de viaje (préstamo que saldé a mi regreso). Según Morales, no era "difícil inferir quién pagaba (mis) gastos".

-Allí siempre me acompañaba mi colega y amiga Marisela Fleites, y su esposo. Pero hablé con mucha gente, muchas más que con las que habló Morales, al parecer porque yo traía cosas nuevas que ninguno de los miembros de la delegación oficial cubana, financiados como estaban, podían decir. Pero no dudo que entre muchas de las personas con las que hablé hubiera gente del Departamento de Estado. Por la naturaleza de sus filiaciones, las fuentes de información de que podía disponer Morales eran más precisas que las mías.

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123 Comentarios


63 por Mario Fab (Usuario no autenticado) 17/11/2007 22:30

Claro berebere que los cambio. Si tengo a patterson lo doy a cambio de Nubia. De verdad que de negritud a negritud me quedo con Nubia y su racismo que con Patterson hablando y hablando. Viva Nubia, una creacion divina! Comandante Nubia, ordene!

62 por Mulato blanconazo (Usuario no autenticado) 17/11/2007 9:00

Las premisas raciales de Paterson y Morales están equivocadas, luego sus planteamientos, aunque con aciertos momentaneos por aquí y por allá, están fundamentalmente errados. Cuba nunca ha sido una nación pura racialmente, como tampoco lo fue España, ni el Sur de Europa en su conjunto. Cualquiera que haya leído el ensayo ¿Qué es una nación? de Renan lo sabe. Como alguien dijo aquí antes, la superioridad racial es una invención moderna creada para perpetuar el control y dominio sobre vastas riquezas económicas.
Después que los españoles se dieron cuenta de que los indígenas no iban a ser cristianizados como ellos querían, comenzaron a usar la raza como medidor social, lo cual pronto se convirtió en otra falacia cultural. Hubo más hombres que mujeres en la colonización, lo cual hizo que los conquistadores de todos los estratos se mezclaran con las poblaciones indígeneas. En Cuba, en las montañas de Baracoa, existen leyendas de poblaciones fundadas por españoles y mujeres indígenas, cuyos descendientes todavía existen en esa zona. En México, Hernán Cortés dejo su herencia a todos sus hijos, varios de ellos meztizos tenidos con mujeres indígenas. Y leyendo al Inca Garcilaso encontraremos el mismo tipo de información sobre el Perú. Ni hablar de lo que sucedió en el Caribe con la entrada de los esclavos africanos.
Cuba debería celebrar sin complejos su "corazón mestizo" y enfrentar la realidad genética e histórica de que la condición humana no se mide por el color de la piel, sino por el contenido del carácter. Debajo del pellejo los humanos tenemos una misma raíz biológica, las mismas abilidades, y ubicados en el contexto justo, podemos alcanzar el mismo conocimiento que cualquiera sobre cualquier tema. Si alguien quiere creer una cosa diferente, ya sea para sentirse superior o inferior, es un asunto privado y como tal debe ser considerado.

61 por Para Nubia y Patterson (Usuario no autenticado) 17/11/2007 8:50

Qué lástima Nubia, que siendo una mujer tan joven, hermosa y talentosa, seas tan racista y tengas tantos complejos de inferioridad. Son tan bellos nuestros negros como nuestros blancos, no todos son mestizos, ni los negros ni los blancos. No hay que ser alto para ser puro. Y sino échale así como quien no quiere la cosa un vistazo a los parisinos. Joder. Te gustan los blancos que te han maltratado, como a mí un negro a quien amé con locura. Pero eso no me llena de odios ni rencores porque una golondrina no compone un verano. Nuestros cubanos todos son hermosos. Y es una lástima el mal que nos ha caído a todos. Cuando Cuba se libere, lo que habrá entre todos, negros, blancos, chinos, mulatos, judíos y árabes, que también los hay, es amor Nubia. Amor. Esas palabras peyorativas que has puesto sólo caben en un corazón lleno de envidias, inquinas y odios. No, Nubia, no será como dices porque estás equivocada. El tema del racismo es feo y agrio. Y lo veo en ti. Igual que veo paz y afecto en mis hermanos cubanos de todos los colores. En Patterson, como en ti, desgraciadamente, aún hay un racismo que tienen que sacarse del alma. Es triste. Pero son ustedes los segregacionistas. Sus comentarios son los más racistas que he visto en los últimos diez años entre cubanos.

60 por Escep Tico (Usuario no autenticado) 17/11/2007 8:40

Me parece que falta algo muy importante en esta larga discusión: las estadísticas. Hay muy pocas para comparar. No hay ni siquiera estadísticas sobre el número de presos comunes, mucho menos de la raza a la que pertenecen. O las hay, pero son secreto de estado. El pueblo se informa "a ojo de buen cubero", con aproximaciones y conclusiones impresionistas. El gobierno cubano no quiere dar estadísticas sobre este tema porque sería muy peligroso. Aquí en EEUU, cada clase de médicos que se gradúa o que son aceptados a la carrera lleva una retahíla de estadísticas con las que se puede trabajar. Entonces, hay comparaciones. No así en Cuba.

59 por Berebere (Usuario no autenticado) 17/11/2007 8:40

El pobre Patterson logro su objetivo de manera record: ha sido leido esta semana mas que nunca en su vida, y que lo que sera leido en lo que le queda. Fue un choque de trenes del hersey: Esteban Morales contra Enrique Patterson. Un choque de trenes matumbos, sin energia, sin nada, sin ideas. Dos trenes decadentes. Lo mejor de todo ha sido la foto de Nubia. Saludos desde la Habana, princesa! Diganme en serio: alguno de Udsd cambiarian a Nubia por Patterson?


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