domingo 7 de septiembre de 2008 6:48
cubaencuentro.com cuba encuentro | Opinión

A debate

Racismo, totalitarismo y democracia

Respuesta al artículo de Esteban Morales publicado en el semanario castrista 'La Jiribilla', sobre el problema racial en la Cuba revolucionaria.

123 Comentarios Icono de del.icio.us Icono de Digg Icono de Technorati Yahoo Icono de Meneame Icono de Wikio Enviar Imprimir

VI. Supuestas sintonías

Morales me ubica, ideológica y políticamente, en la misma línea del señor Ramón Colás, quien, dice, "lidera en Mississipi un Proyecto de Relaciones Raciales". Quien escribe colaboró, efectivamente, con ese proyecto en sus inicios. Luego me desvinculé, tras llegar al convencimiento de que no iba en la misma dirección de mis principios o ideas.

Antes de la creación de dicho centro, fui invitado varias veces a Misisipi por la Dra. Ally Mack (quien además de su posición de decana, lidera un consorcio dedicado a la solución de conflictos), para que les diera asesoramiento respecto a la situación de los negros en Cuba y evaluar qué ayudas prácticas se les podía ofrecer desde Norteamérica. Se manejaron ideas y proyectos dirigidos a entrenar a negros cubanos en desarrollo empresarial y otorgar pequeños préstamos para crear negocios familiares, cooperativas, etcétera. La idea me pareció excelente.

La pequeña apertura económica del gobierno cubano fue más beneficiosa para aquel sector de la población que recibía dólares desde el exterior y los negros no pertenecen en general a ese sector. Me pareció que un grupo influyente de afronorteamericanos interesados en fomentar la independencia económica para los negros cubanos era mucho más útil estratégicamente que la ayuda de Pastores por la Paz, completamente alineada con la política gubernamental.

Todo aquel que tenga un proyecto tendiente a mejorar el nivel de vida y fomentar la independencia de los negros cubanos tiene y tendrá mi apoyo, sea norteamericano, ruso o aleutino. Si nadie se asombra cuando los proyectos se dirigen a la población indígena, no alcanzo a comprender el resquemor cuando semejantes acciones se dirigen al desarrollo e independencia de los negros. Diseñé para ese centro un proyecto que incluía programa radial, revista, periódico online, cursos de entrenamiento, etcétera. Se suponía que el centro dispondría de fondos. Al menos se me dijo que de eso no tenía que preocuparme. El diseño del programa radial era para ser trasmitido desde emisoras comerciales, de modo que pudiera escucharlo la población de EE UU y no sólo la de la Isla, como ocurriría si se transmitía desde una emisora gubernamental como Radio Martí.

Hubo un momento que se me propuso dejar mis actividades profesionales en Miami y mudarme a Misisipi para participar en dicho proyecto, proposición que rechacé —no así el señor Colás—, pues en ello comprometía mi independencia. Colás fue nombrado director del Centro y entre sus funciones estaba conseguir los fondos que, dicho sea de paso, no son difíciles de obtener de las fundaciones privadas que financian proyectos de desarrollo dirigidos a grupos desfavorecidos en el mundo. Desgraciadamente, los fondos que consiguió el director fueron gubernamentales, no los más apropiados en este caso.

Durante un año dirigí la revista radial Café Palenque. No fue mi decisión que dicho programa saliera por las ondas de Radio Martí y mi proyecto especificaba la conveniencia de trasmitirlo a través de la radio comercial. El uso de fondos gubernamentales para un tema central como el que nos ocupa, puede conducir a que el interés político de quien los aporta predomine sobre el interés del grupo a quien se dirige el mensaje.

Siempre estuve consciente de ese problema y me mantuve haciéndolo por tres razones: mi interés en dirigir el mensaje hacia un grupo social al que no se le había dirigido nada en específico desde los primeros años de la década del sesenta; el mensaje era elaborado por miembros cubanos de ese grupo social, con experiencias tanto de la sociedad cubana como de la norteamericana; y, finalmente, por la esperanza de que la dirección del centro pudiera obtener fondos de fundaciones privadas. Lamentablemente, no sucedió así. Asumo la responsabilidad política de mi participación en ese proyecto.

Durante el año que la revista estuvo en el aire, no permití que nadie me impusiera puntos de vista, qué hacer, qué decir y qué no decir en el programa. Fui totalmente soberano en la elaboración de los mensajes. Por primera vez hicimos un programa producido por y dirigido a afrodescendientes. Cuando no se dieron las condiciones para continuar el programa bajo dichos criterios, dejé de hacerlo.

Puede que el señor Morales objete que el señor Colás tenga como único medio de vida la dirección de un proyecto en el que ya casi no hay negros cubanos trabajando y cuyos fondos dependen de donaciones gubernamentales. Acaso, con el mismo énfasis, el señor Colás puede cuestionarle a Morales su independencia, por el hecho de ser él, también, un empleado no común del régimen cubano. Pero ese es un asunto a resolver entre ellos, cado uno colado y dependiente de la voluntad o la comprensión de los gobiernos respectivos que les financian. Les deseo suerte e independencia en sus quehaceres.

VII. Cosillas tangenciales, aunque no menores

Denomino así las afirmaciones del Dr. Morales sobre mi conducta política, que alcanzan la dimensión de la ficción. Dicho autor escribió lo siguiente: "…abandonó el país en 1990 y reapareció poco después en el congreso de LASA, en Washington, haciéndose acompañar de dos funcionarios, al parecer, del Departamento de Estado. No resultando difícil inferir quién pagaba sus gastos y con qué propósitos lo habían llevado al congreso [El subrayado es mío]. Ahora vive en Miami y se dedica a escribir sobre la problemática racial en Cuba, con una línea de pensamiento que lo vincula directamente a los propósitos del Gobierno Norteamericano".

Algunas salvedades son necesarias:

-Contrario a lo ocurrido con el Dr. Morales, jamás viajé fuera de Cuba antes de mi salida al exilio, en junio 1992. ¿Cómo es posible que el Dr. Morales viera — digo— mi cuerpo astral en Washington DC, en la conferencia de LASA en 1990, cuando en ese año sobrevivía yo en La Habana haciendo zapatos clandestinos? Se trata de una mentira.

-Llegue a Estados Unidos, a San Francisco, en junio de 1992. Antes de salir de Cuba había escrito un trabajo titulado Teoría y Práctica de la Revolución Cubana, que fue sacado de la Isla por un académico norteamericano casado con una profesora universitaria que había sido mi alumna de Historia de la Filosofía (nunca enseñé marxismo, como afirma Morales en su artículo). Fue así como el trabajo se inscribió en LASA, antes de mi llegada a Estados Unidos, pero aún no bajo mi nombre.

-A mi llegada a San Francisco como refugiado, comencé a ahorrar de los cheques de la ayuda y limpiando un cine para poder asistir al congreso de LASA. Los ahorros no fueron suficientes, y una funcionaria de Caridades Católicas consiguió un préstamo de 300 dólares para que pudiera completar los gastos de viaje (préstamo que saldé a mi regreso). Según Morales, no era "difícil inferir quién pagaba (mis) gastos".

-Allí siempre me acompañaba mi colega y amiga Marisela Fleites, y su esposo. Pero hablé con mucha gente, muchas más que con las que habló Morales, al parecer porque yo traía cosas nuevas que ninguno de los miembros de la delegación oficial cubana, financiados como estaban, podían decir. Pero no dudo que entre muchas de las personas con las que hablé hubiera gente del Departamento de Estado. Por la naturaleza de sus filiaciones, las fuentes de información de que podía disponer Morales eran más precisas que las mías.

« Anterior1234Siguiente »

123 Comentarios


58 por Web-OS (Usuario no autenticado) 17/11/2007 8:40

Hola Nubia:
Ya vi tus fotos y eres una mulata de esas de "pa comer y pa llevar". Coincido contigo en algunas cosas y no en otras. Mi esposa no es cubana y la primera vez que estuvo en Cuba quedó impresionada con la belleza corporal y sensual de las negras (además del ritmo al bailar, eso lo sabes mejor que yo), y recuerdo una vez que tres jóvenes pasaron corriendo por nuestro lado, un blanco, un negro y un mulato (dieron varias vueltas a la manzana, así que pudo verlos varias veces) y le llamó la atención que al negro y al mulato se le notaban más los músculos; eso es sólo un comentario.
Te confieso que yo mismo me sentí atraído por una negra de Mali que conocí en la Universidad (unas tetas y unas nalgas que para qué te cuento - un culo antigravitatorio como diría un amigo, muy empinado para atrás y no se caía con nada - y una piel marcadamente más oscura que la tuya), y te aseguro que envidio a David Bowie por haberse casado con Iman, pero si doy todos estos detalles es para explicar simplemente que el hecho de que tengo amigos negros y me hayan gustado las negras no significa bajo ningún concepto que los negros tengan que agradecerme que los tenga de amigos ni que me gusten sus mujeres; me gustan las mujeres (sean del color que sean) y mis amigos son de todos los colores habidos y por haber, nadie tiene que agradecerme nada, soy yo quien le da las gracias a Dios por tener esos amigos maravillosos a los que tanto aprecio y por haberle dado a la humanidad mujeres hermosas, entre las que también hay negras y tú eres un buen ejemplo. Espero haberme hecho entender.

¡ABAJO EL RACISMO! ¡VIVA LA DIVERSIDAD RACIAL Y CULTURAL!

57 por Jabao Adelantao (Usuario no autenticado) 17/11/2007 1:20

No se es oligogrénico por no coincidir con todas las ideas de Patterson, o de quien sea. Mal vamos si al que discrepe de una tesis (aunque sea la de un teórico iluminado) se le tacha de retrasado mental. No es políticamente correcto llamarle subnormal ni siquiera a los que lo son. Se considera un lenguaje impropio de un demócrata por ser sumamente agresivo y discriminatorio (y aclaro que hay muchas otras formas de discriminación, aparte de la racial).

La democracia empieza por ahí, por respetar al que piensa diferente. Yo no he dudado de que en Cuba exista racismo antinegro, pero constato el hecho de que también existe racismo antiblanco. Azuzar cualquiera de esas dos formas de racismo resulta negativo para la futura convivencia en Cuba. De ahí mis reservas con las tesis pattersonianas, que en mi opinión se desvían peligrosamente del buen juicio. Nuestro brillante intelectual brillaría más si no embetunara con tanto resentimiento negro sus propuestas.

56 por NUBIA (Usuario no autenticado) 16/11/2007 22:00

Resulta ahora que la causa del racismo en Cuba segun "El JABAO ADELANTAO" Y "EL MULATON MEGATON" radica en el complejo de los negros. Creo que solo mentes oligofrenicas pueden producir tal paralogismo. Yo soy mulata clara, tengo 23 anos, graduada de danza, cantante solista y en Cuba sufri la discriminacion en carne propia. Si los negros en Cuba desean una blanquita como dicen mucho es porque en Cuba ser negro es sinonimo de pobre y feo, por lo contrario ser blanco es sinonimo de belleza. Los blancos en Cuba han dictado su propio standard de belleza lo que significa que mientras mas te acercas a su patron mejor luces ante los ojos de la sociedad. Ahora bien si comparas al blanco cubano que como bien lo describe "EL AFROCUBANO" es un blanco adulterado, que ademas padece de alopecia y en su mayoria no alcanza los seis pies de altura. El negro cubano por lo contrario en un negro hermoso, lleno de talento y esa es la razon por la cual los ciudadanos del primer mundo los encuentran mas atractivos. Es muy comun en Cuba escuchar un blanco decir: "Yo no soy racista ya que me gustan las negras y las mulatas o no soy racista porque tengo amigos negros". Es decir los negros no solo tienen que agradecerle a los blancos su amistad sino tambien que el blanco desee sus mujeres.
El racismo en Cuba es como un cancer que siempre ha estado ahi pero lo han ignorado ya que no existen los mecanismos democraticos para combatirlo. El dia que desaparezca el comunismo y los negros cubanos se den cuenta lo mal que han sido tratados por sus hermanos blancos esto creara un sentimiento de rencor y venganza. Por otra parte al blanco cubano le conviene que el negro cubano piense que Cuba es el pais donde mejor lo tratan pero con la democracia viene el asceso a la informacion y el conejo saldra del sombrero
Saludos
NUBIA
WWWMYSPACE.COM/PRINCESANUBIA

55 por Mulatón megatón (Usuario no autenticado) 15/11/2007 21:30

Lo que les pasa a los del color sufrido es que cuando les hacen algo enseguida piensan que es por su pigmentación cutánea. A todos, en esta vida, siempre hay alguien que se nos atraviese en el camino. Y uno ni sabe por qué. La reacción típica del bajito es decir que fue por la estatura; el gordo, por su gordura; el feo, por su fealdad; y el prieto, por su negrura. Yo que soy un mulatón megatón fuera de serie, pues lo que digo es que tuve una mala tarde y chao. Sean más positivos, hermanos afrodescendientes. Dejen el complejo y la amargura. Y a joder que son dos días.

54 por Abajo el racismo (Usuario no autenticado) 15/11/2007 13:50

Oh cubanos blanquitos anticastristas que pasa?

No hay racismo en Cuba?

El unico problema de Cuba que les molesta es el castro comunismo?

Soy negro y cuando sali de Cuba me sorprendi que era mas apreciado afuera que en mi tierra. Estudie 2 maestrias y un doctorado FUERA DE CUBA.

Esta claro que en cuba nos marginan. Vean a JABAO ADELANTADO negando lo que tiene de congo. Muy pocos blanquitos reconocen su racismo.

Saludos a todos negros y blancos.

Saludos tambien al frankestein de Jabao Adelantado.

Nubia entre a tu pagina de myspace estas pa' comel y pa lleval, tienes mi voto para Miss Universe y tambien para presidente de Cuba.

Muy bien por Patterson reflejastes muy bien el sentimiento de los negros(a mucha honra) cubanos.


Página 14 de 25








Estos comentarios son moderados y no aparecerán inmediatamente.

Los comentarios son responsabilidad de quienes los envían. Con el fin de garantizar la calidad de los debates, cubaencuentro.com se reserva el derecho a rechazar la publicación de comentarios:

  • Que contengan llamados a la violencia.
  • Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos.
  • Referentes a la vida privada de las personas.
  • Discriminatorios hacia cualquier creencia religiosa, raza u orientación sexual.
  • Excesivamente largos.
  • Ajenos al tema de discusión.
  • Que impliquen un intento de suplantación de identidad.
  • Que contengan material escrito por terceros sin el consentimiento de éstos.
  • Que contengan publicidad.