miércoles 8 de octubre de 2008 3:17
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A debate

Racismo, totalitarismo y democracia

Respuesta al artículo de Esteban Morales publicado en el semanario castrista 'La Jiribilla', sobre el problema racial en la Cuba revolucionaria.

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VI. Supuestas sintonías

Morales me ubica, ideológica y políticamente, en la misma línea del señor Ramón Colás, quien, dice, "lidera en Mississipi un Proyecto de Relaciones Raciales". Quien escribe colaboró, efectivamente, con ese proyecto en sus inicios. Luego me desvinculé, tras llegar al convencimiento de que no iba en la misma dirección de mis principios o ideas.

Antes de la creación de dicho centro, fui invitado varias veces a Misisipi por la Dra. Ally Mack (quien además de su posición de decana, lidera un consorcio dedicado a la solución de conflictos), para que les diera asesoramiento respecto a la situación de los negros en Cuba y evaluar qué ayudas prácticas se les podía ofrecer desde Norteamérica. Se manejaron ideas y proyectos dirigidos a entrenar a negros cubanos en desarrollo empresarial y otorgar pequeños préstamos para crear negocios familiares, cooperativas, etcétera. La idea me pareció excelente.

La pequeña apertura económica del gobierno cubano fue más beneficiosa para aquel sector de la población que recibía dólares desde el exterior y los negros no pertenecen en general a ese sector. Me pareció que un grupo influyente de afronorteamericanos interesados en fomentar la independencia económica para los negros cubanos era mucho más útil estratégicamente que la ayuda de Pastores por la Paz, completamente alineada con la política gubernamental.

Todo aquel que tenga un proyecto tendiente a mejorar el nivel de vida y fomentar la independencia de los negros cubanos tiene y tendrá mi apoyo, sea norteamericano, ruso o aleutino. Si nadie se asombra cuando los proyectos se dirigen a la población indígena, no alcanzo a comprender el resquemor cuando semejantes acciones se dirigen al desarrollo e independencia de los negros. Diseñé para ese centro un proyecto que incluía programa radial, revista, periódico online, cursos de entrenamiento, etcétera. Se suponía que el centro dispondría de fondos. Al menos se me dijo que de eso no tenía que preocuparme. El diseño del programa radial era para ser trasmitido desde emisoras comerciales, de modo que pudiera escucharlo la población de EE UU y no sólo la de la Isla, como ocurriría si se transmitía desde una emisora gubernamental como Radio Martí.

Hubo un momento que se me propuso dejar mis actividades profesionales en Miami y mudarme a Misisipi para participar en dicho proyecto, proposición que rechacé —no así el señor Colás—, pues en ello comprometía mi independencia. Colás fue nombrado director del Centro y entre sus funciones estaba conseguir los fondos que, dicho sea de paso, no son difíciles de obtener de las fundaciones privadas que financian proyectos de desarrollo dirigidos a grupos desfavorecidos en el mundo. Desgraciadamente, los fondos que consiguió el director fueron gubernamentales, no los más apropiados en este caso.

Durante un año dirigí la revista radial Café Palenque. No fue mi decisión que dicho programa saliera por las ondas de Radio Martí y mi proyecto especificaba la conveniencia de trasmitirlo a través de la radio comercial. El uso de fondos gubernamentales para un tema central como el que nos ocupa, puede conducir a que el interés político de quien los aporta predomine sobre el interés del grupo a quien se dirige el mensaje.

Siempre estuve consciente de ese problema y me mantuve haciéndolo por tres razones: mi interés en dirigir el mensaje hacia un grupo social al que no se le había dirigido nada en específico desde los primeros años de la década del sesenta; el mensaje era elaborado por miembros cubanos de ese grupo social, con experiencias tanto de la sociedad cubana como de la norteamericana; y, finalmente, por la esperanza de que la dirección del centro pudiera obtener fondos de fundaciones privadas. Lamentablemente, no sucedió así. Asumo la responsabilidad política de mi participación en ese proyecto.

Durante el año que la revista estuvo en el aire, no permití que nadie me impusiera puntos de vista, qué hacer, qué decir y qué no decir en el programa. Fui totalmente soberano en la elaboración de los mensajes. Por primera vez hicimos un programa producido por y dirigido a afrodescendientes. Cuando no se dieron las condiciones para continuar el programa bajo dichos criterios, dejé de hacerlo.

Puede que el señor Morales objete que el señor Colás tenga como único medio de vida la dirección de un proyecto en el que ya casi no hay negros cubanos trabajando y cuyos fondos dependen de donaciones gubernamentales. Acaso, con el mismo énfasis, el señor Colás puede cuestionarle a Morales su independencia, por el hecho de ser él, también, un empleado no común del régimen cubano. Pero ese es un asunto a resolver entre ellos, cado uno colado y dependiente de la voluntad o la comprensión de los gobiernos respectivos que les financian. Les deseo suerte e independencia en sus quehaceres.

VII. Cosillas tangenciales, aunque no menores

Denomino así las afirmaciones del Dr. Morales sobre mi conducta política, que alcanzan la dimensión de la ficción. Dicho autor escribió lo siguiente: "…abandonó el país en 1990 y reapareció poco después en el congreso de LASA, en Washington, haciéndose acompañar de dos funcionarios, al parecer, del Departamento de Estado. No resultando difícil inferir quién pagaba sus gastos y con qué propósitos lo habían llevado al congreso [El subrayado es mío]. Ahora vive en Miami y se dedica a escribir sobre la problemática racial en Cuba, con una línea de pensamiento que lo vincula directamente a los propósitos del Gobierno Norteamericano".

Algunas salvedades son necesarias:

-Contrario a lo ocurrido con el Dr. Morales, jamás viajé fuera de Cuba antes de mi salida al exilio, en junio 1992. ¿Cómo es posible que el Dr. Morales viera — digo— mi cuerpo astral en Washington DC, en la conferencia de LASA en 1990, cuando en ese año sobrevivía yo en La Habana haciendo zapatos clandestinos? Se trata de una mentira.

-Llegue a Estados Unidos, a San Francisco, en junio de 1992. Antes de salir de Cuba había escrito un trabajo titulado Teoría y Práctica de la Revolución Cubana, que fue sacado de la Isla por un académico norteamericano casado con una profesora universitaria que había sido mi alumna de Historia de la Filosofía (nunca enseñé marxismo, como afirma Morales en su artículo). Fue así como el trabajo se inscribió en LASA, antes de mi llegada a Estados Unidos, pero aún no bajo mi nombre.

-A mi llegada a San Francisco como refugiado, comencé a ahorrar de los cheques de la ayuda y limpiando un cine para poder asistir al congreso de LASA. Los ahorros no fueron suficientes, y una funcionaria de Caridades Católicas consiguió un préstamo de 300 dólares para que pudiera completar los gastos de viaje (préstamo que saldé a mi regreso). Según Morales, no era "difícil inferir quién pagaba (mis) gastos".

-Allí siempre me acompañaba mi colega y amiga Marisela Fleites, y su esposo. Pero hablé con mucha gente, muchas más que con las que habló Morales, al parecer porque yo traía cosas nuevas que ninguno de los miembros de la delegación oficial cubana, financiados como estaban, podían decir. Pero no dudo que entre muchas de las personas con las que hablé hubiera gente del Departamento de Estado. Por la naturaleza de sus filiaciones, las fuentes de información de que podía disponer Morales eran más precisas que las mías.

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123 Comentarios


53 por NUBIA (Usuario no autenticado) 15/11/2007 12:20

Mi experiencia con respecto al racismo en Cuba es bien amarga y desagradable. Mi madre es el producto de la relacion entre mi abuela negra y mi abuelo blanco descendiente de espanol. Desde muy pequena conoci el racismo por parte de mi familia blanca que nunca nos reconocio como tal y que hasta hoy en dia no tenemos ningun contacto. Mi madre se caso con un negro (Mi padre) y fue bien criticada por ambas familias porque segun ellos atrazo la raza. En Cuba mi novio era blanco y vivia en Miramar, aun cuando tenia el doble de mi edad y era yo quien mantenia la casa con los dolares del fruto de mi trabajo ya que soy graduada de danza nacional, era parte del elenco Havana Nights y siempre estaba viajando al extranjero constantemente me echaba en cara que era blanco y que yo tenia que agradecerle por estar conmigo. Su madre, mi futura suegra no me aceptaba y nunca me dirigio la palabra. Yo entiendo su altivez ya que en Cuba ser blanco es una carrera, naces con una patente de corso, mi exnovio solo estudio gastronomia lo que le permitia tener un trabajo en hoteles y robar a las dos manos. El blanco cubano ha hecho un buen trabajo creando esa imagen o paradigma de que los negros son ladrones sin embargo son ellos los que controlan la economia ilicita y por ende los mas ladrones enpezando por Fidel Castro. Por otra parte las carceles cubanas estan llenas de jovenes negros que no tienen asceso al area del turismo y no tienen otra opcion que robar o casarse con una extranjera . El racismo en Cuba se aprende desde muy pequeno en la escuela con los cuentos de "Blanca Nieve", "Risitos de Oro", "La Muneca negra" etc. En la compania de ballet de Alicia Alonzo te dicen abiertamente que no quieren a los negros y esa fue la razon por la cual mi colega Carlos Jr Acosta se marcho de Cuba y se convirtio en el primer cubano en bailar con el Ballet de London demostrando asi que el talento y la belleza de los negros cubanos tienen un valor universal y son mas apreciados en el extranjero que dentro de nuestra propia isla. Cuando vivi en Europa me resulto muy interesante que los europeos, blancos de ojos azules son menos racistas que los cubanos
Saludos
www.myspace.com/princesanubia

52 por Jabao Adelantao (Usuario no autenticado) 15/11/2007 11:10

Yo no soy totalmente blanco. Soy lo que se dice un jabao, bastante claro, como decía mi abuela negra, muy orgullosa ella de tener un nieto "adelantado".

Tengo la certeza de que la población negra vive muy acomplejada con su color, especialmente los varones, que viven anhelando buscarse una 'blanquita' para 'adelantar' la raza.

El problema es más complejo de lo que piensa el doctor Patterson. Creo que el racismo es de parte y parte, pero estoy convencido de que los negros son más racistas que los blancos. Particularmente a mí, la discriminación racial que sufrí en Cuba siempre vino de personas que eran negras. Que son las más puntillosas en la cuestión de la pureza racial.

Yo alentaría al doctor Henry Patterson a que se apartara de esa línea racista. El odio racial genera más odio racial. Las humillaciones que hemos recibido en Cuba los no blancos son similares a las que han sufrido los blancos, sólo que éstos no se las podían achacar al color de la piel sino a las injusticias del sistema.

51 por AFRO-CUBANO (Usuario no autenticado) 15/11/2007 9:50

EL PROBLEMA RACIAL EN CUBA ES UNA COMBINACION DE LA AFRENTA DEL BLANCO CUBANO Y LA IGNOMINIA DE LA MAYORIA DE LOS NEGROS CUBANOS. CUBA ES UN PAIS EUROCENTRISTA AUN CUANDO ES UNA ISLA DEL CARIBE CON UNA POBLACION MAYORMENTE MESTIZA. EL LLAMADO BLANCO CUBANO ES UN BLANCO ADULTERADO Y SI EXISTE ALGO CIERTO EN EL ESCRITO DE ESTEBAN MORALES ES QUE AL LLEGAR A LOS EEUU SON CONSIDERADOS LATINOS POR SU GENOTIPO y SUFREN UN CAMBIO DE ESTAMENTO, ALGO NUEVO PARA ELLOS. ES HORA QUE LOS CUBANOS RECONOZCAN QUE EL RACISMO ES UN MAL ENDEMICO Y UN PROBLEMA NACIONAL QUE AFECTA A NUESTRA ISLA. SON MUY POCOS LOS BLANCOS CUBANOS QUE ADMITEN SER RACISTAS, TAL VEZ PORQUE EL RACISMO ES EMPIRICO O PORQUE HA MUCHOS LES CONVIENE MANTENER ESA SUPUESTA SUPREMACIA QUE VIENE ACOMPANADA DE MUCHAS PREBENDAS. HAY MUCHOS BLANCOS QUE POR UNA PARTE DICEN SER HERMANOS DE LOS NEGROS Y POR LA OTRA EDUCAN AS SUS HIJOS A ODIAR A LOS NEGROS DESDE PEQUENOS. ES ESTA HIPOCRESIA Y AMBIVALENCIA LA QUE MAS MOLESTA A LOS NEGROS CUBANOS QUE TIENEN DIGNIDAD. COMO BIEN DECIA UN GRAN AMIGO MIO: "LAS PERSONAS INTELIGENTES Y DECENTES NO PUEDEN SER RACISTAS PORQUE SER RACISTA ES SER RIDCULO Y LAS PERSONAS DECENTES NO LES GUSTA HACER EL PAPEL DE RIDICULO".
EL SR PATTERSON EXPRESA EL SENTIR DE MUCHOS NEGROS CUBANOS QUE ESTAN CANSADOS DE SER CONSIDERADOS CIUDADANOS DE SEGUNDA CLASE.
LO IRONICO DE TODO ESTO ES QUE SON LOS LLAMADOS BLANCOS CUBANOS QUIENES HAN MANTENIDO EL PODER EN ESA ISLA POR SIGLOS Y POR ENDE LOS RESPONSABLES DE HABER CREADO UNO DE LOS PAISES MAS POBRES Y RACISTA DEL HEMISFERIO OCCIDENTAL.

50 por Bernarndo Acosta (Usuario no autenticado) 15/11/2007 9:50

No sabia que el profesor Esteban Morales era del MININT, no se comportaba como tal.Incluso criticaba muchas medidas gubernamentales y de la história de Cuba, le escuché una clase sobre los vínculos de Maceo y Casals, y esclareció muchas especulaciones que habia en la Facultad de Historia. Yo no conocía la foto en que estan sentados en un sillon llamado "tu y yo" tomados de las manos.Bueno, de Maceo tiene los mejores datos biográficos.Pero también puede equivocarce,pero no es un mercenario ni siquiera un militar.El trabajo de Patterson dice muchas verdades...pero no hay que dispararle al maestro Morales.Ambos estudiosos del tema racial en Cuba.
Bernardo Acosta

49 por jose carlos (Usuario no autenticado) 14/11/2007 1:00

Sr. Patterson, mis saludos y mis respetos, ha dado usted una leccion de dignidad al Dr. Morales, se que usted es un hombre al cual no se le puede quitar la cubania y mucho menos acusarlo de lacayo del imperio; apelativo que si se le puede espetar al tal Dr. Morales, lacayo de la dictadura castrista.


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