lunes 7 de julio de 2008 1:27
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Opinión

Un terreno común

Durante casi cincuenta años, los cubanos nos hemos enfrentado unos a otros. ¿Por qué ha sucedido? ¿Qué se puede hacer?

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Dos mujeres conversan en una calle de La Habana

Dos mujeres conversan en una calle de La Habana. (AP)

Doscientos estudiantes y profesionales cubanoamericanos recién graduados se reunieron del 10 al 13 de abril en la Universidad de Duke para el encuentro anual de la organización Raíces de Esperanza. Personas menos jóvenes, como yo, también participaron en lo que se ha convertido en un ritual de primavera para conversar sobre Cuba. En su quinto año ya, Raíces… está bien establecida.

Estuve en una mesa de discusiones sobre la fuerza de los mitos en la historia de Cuba. Las naciones y los mitos van siempre juntos, por lo que la Isla no es una excepción en este aspecto. Sin embargo, nuestros mitos nos persiguen todavía porque no hemos logrado fijar nuestra vida juntos en un terreno común.

Siempre hemos esperado grandeza de Cuba. Ningún otro país caribeño o centroamericano —nuestros puntos naturales de referencia, aun si somos reacios a esas comparaciones— se ha impuesto meta tan alta. Sólo los cubanos hemos soñado más allá de lo posible, algo que no es necesariamente malo, excepto que nunca hemos sido buenos ajustándonos a la realidad. En vez de calibrar las expectativas, hemos subido las apuestas para la próxima ronda de arreglar Cuba. Nunca lo hemos logrado, al menos no por mucho tiempo.

Nunca tal mal como ahora

Veamos dos momentos de la historia.

1) La Constitución de 1940 colocó los cimientos de una nueva Cuba.

-La Enmienda Platt, que autorizaba la intervención de EE UU en nuestros asuntos, ya no constituía una carga para la soberanía.

-La nueva Carta —de hecho, un contrato para la paz social luego de las revueltas revolucionarias de la década de los años treinta— daba al Estado mayores responsabilidades en cuanto al bienestar de los ciudadanos de a pie.

-Con la promesa de una mayor inclusión racial y de género, la democracia liberal se fortalecía.

2) El 10 de marzo de 1952, Fulgencio Batista dio el golpe de Estado.

Para entonces, las esperanzas concebidas en 1940 habían desaparecido hacía mucho por la corrupción extendida, la violencia de los grupos de acción y la política del clientelismo. Aun cuando se estimaba grandemente la democracia, ni el presidente depuesto ni la ciudadanía se atrevieron a defender la Constitución.

Demos un paso rápido a 1959 y a la revolución victoriosa. Aunque el restablecimiento de la Constitución había sido el clamor generalizado contra Batista, el gobierno revolucionario pronto pisoteó las libertades civiles, eliminó el derecho a la propiedad privada y forjó una alianza con Moscú. Así y todo, la mayoría de los cubanos respaldaba a la revolución, seguros de que esta vez se lograría un país mejor.

Al final no pasó. Nunca antes ha estado Cuba tan empobrecida ni los cubanos tan desesperados. Ningún otro gobierno en nuestra historia ha cobrado tantas vidas, encarcelado a decenas de miles y forzado a cientos de miles al más largo de los exilios.

La afrenta más reciente —arrastrar a las Damas de Blanco en la Plaza de la Revolución, el pasado 21 de abril— puede parecer un acto de fuerza, pero no lo es. Al sentirse amenazado por diez mujeres vestidas de blanco que pedían la excarcelación de sus seres queridos, el régimen sólo ha mostrado su debilidad, enmascarada por la brutalidad. Las Damas, activas desde la Primavera Negra de 2003, cuando el gobierno reprimió y privó de su libertad a 75 opositores pacíficos, se imponen con la razón y la valentía de su lado.

Asumir los fracasos

No sabemos cuándo podremos arreglar Cuba. Las medidas últimas de Raúl Castro no deben descartarse de un plumazo; aunque son como una gota de agua en el desierto, en relación con lo que el país necesita. Al mismo tiempo, la actitud de "esperar a ver qué sucede" no es razón para que nadie —ni individuos ni la comunidad internacional— se abstenga de condenar la continua violación de los derechos humanos en que incurre La Habana.

En la Universidad de Duke, hace dos semanas, concluí mis comentarios ante el grupo Raíces… con la siguiente idea: durante casi cincuenta años, los cubanos de buena voluntad nos hemos enfrentado unos a otros, bien por la defensa de una revolución nacionalista y socialista, o por la redención democrática. Debemos esforzarnos por comprender por qué ha sido así, esto es, ponernos en el lugar de las personas decentes que están del otro lado.

Si todos asumimos la responsabilidad por nuestros fracasos, en vez de culpar a otros —Estados Unidos, la antigua Unión Soviética, la España de Zapatero, las fuerzas pro embargo o antiembargo en el Congreso de Estados Unidos—, quizás, sólo quizás, hallaremos un terreno común que sea lo suficientemente sólido para edificar una Cuba democrática que trabaje por la justicia social y el interés nacional.

Es poco probable que la grandeza sea nuestra, pero al menos estaremos viviendo en paz.

47 Comentarios


32 por Hayek (Usuario no autenticado) 06/05/2008 10:00

El comentario de JoseLuis Sito ha dado en el blanco. La propaganda enloquecida de la dictadura totalitaria castrista confunde hasta a los profesores. Ese cubano de imaginación desmedida no es el cubano verdadero, es el mito que Castro, un hombre enloquecido, y sus seguidores han martillado en la cabeza de los cubanos por 50 años. El cubano verdadero, cuando sale y se establece en un ambiente humano y con tradiciones vivas, es una persona sumamente positiva y aporta mucho a su ambiente. No hay que negar que en nuestro país siempre humbo un pequeño núcleo de cabezas calientes y dadas a la violencia, Raúl Castro es otro ejemplo, pero la mayoría de nuestro pueblo tiene las cualidades para vivir en libertad y respeto. Ese modelo de loco agresivo que describe Mari-Feli es un eco de la psiquis castrista.

31 por Humberto Herrera Carles para Rodolfo Monteblanco (Usuario no autenticado) 04/05/2008 8:40

Estimado Sr. Rodolfo Monteblanco creo que la falacia es la que Ud dice cuando yo intento de legitimar un regimen. Perdon yo no lo intento yo lo afirmo porque es un Estado de Derecho constitucionalemente establecido y reconocido, reitero por la ONU, incluso por los USA.

Si ademas "Una falacia (sofisma) es un razonamiento aparentemente "lógico" en el que el resultado es independiente de la verdad de las premisas. En sentido estricto, una falacia lógica es la aplicación incorrecta de un principio lógico válido, o la aplicación de un principio inexistente". Usted concluye ilusamente que vamos a recibir y apoyar a los USA con los brazos abiertos. Me pudiera decir en que norma del Derecho Intermnacional o Resolucion de la ONU los USA le otrogaron el derecho de intervenir en los asuntos internos de Cuba? Donde estan las millones de firmas pidiendo el apoyo de los USA? Mas bien hay suficientes pruebas que demuestren lo contrario,porque ademas esa idea suya es de un alto contenido anexionista cuando menos,entonces de que falacia estamos hablando? O me va a decir que el gobierno de USA es mas constitucional que el de Cuba? o el Rey de España que manda a callar por falta de argumentos y que por la divina providencia nacio en una familia real, muy democratico el Rey!!!! O todos los años que estuvo Pinochet, cuando los USA invadieron Panama, Granada y quitaron a sus presidentes y pusieron al que quisieron, y lo siguen haciendo en Haiti, en Irak, etc o los fraudes electorales en Mexico O de que pais quiere que hablemos de ejemplo de democracia?. Su falacia es creer que como las instituciones y el Presidente de Cuba, no fue elegido segun su creencia todo lo demas es esteril.
Y finalmente que importa que tres o cuatros trasnochados mostrando ademas poco sentido comun, quieran desconocer la legitimidad del gobierno de Cuba, si millones de personas dentro y fuera dan muestra de lo contrario a diario.

30 por Desde donde estoy en el exilio (Usuario no autenticado) 04/05/2008 8:40

Refiero a los lectores al ‘debate’, si se le puede llamar eso, que comenzamos en “Paisaje después de la batalla”:
http://www.cubaencuentro.co...-la-batalla/(gnews)/1209096000
Creo que sería útil si Usted pudiese respaldar sus contenciones con razones robustas, lo cual casi nunca hace. De lo contrario, ¿Qué persona razonable le debería de hacer caso?

Respondo a lo que contiende aquí.

1. Como he escrito anteriormente, es irrelevante que otros países en el mundo reconozcan al régimen inconstitucional como gobierno, y absurdo argumentar que es así por esa ridícula razón. ¿Acaso son extranjeros los que determinan quien y como nos gobernaremos? ¿Esto es lo que Usted y Castro entienden por ‘democracia’?

2. Urrutia y Dorticós fueron nombrados por Castro, al cual en 1959, nadie había electo, ni pudimos, porque engañó a sus compañeros revolucionarios y a la nación cuando se opuso a que restableciésemos la constitución. Lo que esperábamos era precisamente esto, no dichos nombramientos, ni el que Castro se impusiese por decreto y armas hasta 1976. Como todos sabemos Castro impidió que se logarara la meta para la cual se había luchado: el reestablecimiento de nuestra constitución. Por eso él es y siempre será el Primer Contrarrevolucionario.

3. La mentira no se convierte en verdad, o la verdad en mentir, con el tiempo. Si fuese así, nada sería verdad.

4. Si la constitución de 1940 se aprobó en un momento es porque contenía principios que la Asamblea Constituyente consideró suficientemente válidos. No se suspendió por razones válidas, sino por traición y hombres armados, primero de Batista y luego de Castro.

5. La Constitución de 1940 ni nos condenaba a la dependencia económica o al capitalismo. Lo que requería es que los cambios que quisiésemos implementar los lográsemos según los métodos democráticos que acordamos, no según cualquier caprichoso se antojase y desease imponer a todos los otros, por fuerza de armas, como ha sucedido.

6. La conversación autobiográfica de Ramonet con Castro ni siquiera menciona la Constitución de 1940, a pesar de que este supuestamente se unió a otros cubanos que murieron para defenderla. Es una autobiografía propagandista como todo lo otro que expresa, y donde lo que propaga es a sí mismo. El mismo se absuelve. Yo creo que su culpabilidad habría que decidirlo en un tribunal de justicia legítimamente constitucional. Creo que esta posición la comparten muchos, aunque sea en silencio, por razones obvias.

7. Cuba está sitiada en primer lugar por un régimen criminal, no por los EE.UU. Donde los intereses de EE.UU. coincidan con los nuestros y por tanto, con liberarnos de este régimen, bienvenidos sean. Donde no sea así, no son bienvenidos (ej. soberanía política, económica y territorial).

8. Si la mayoría en Cuba están en contra del embargo es porque implícitamente aceptan que sin EE.UU. no pueden vivir, lo cual es dependencia económica y psicológica. Por tanto en eso han progresado nada, más bien han empeorado la dependencia. A lo mínimo el régimen debería de explicar exactamente ¿cuanto más podría incrementar los ingresos de Cuba sin el embargo? ¿En que basa sus proyecciones económicas pos-embargo? ¿Que haría con los nuevos ingresos? ¿Como podría garantizar que lo haría? ¿Cuándo lo haría? ¿Por qué se debe de negociar con un régimen que ha violado nuestra constitución? ¿Por qué no han respondido a estas 5 preguntas en 49 años? ¿Acaso ni se les han ocurrido? No conozco alguna institución financiera que requiriese menos.

Si Usted desea que yo continue intercambiando con Usted le requiero que conteste a las preguntas 3, 4 y 5 del comentario número 62 en el artículo antes citado. De lo contrario, solo puedo presumir que Usted es otro propagandista más y trataré lo que escriba como tal.

Si quisiese verme en Cuba responda a lo que le escribí en el punto 2 del comentario 66 del antemencionado artículo.

Usted no necesita conocer mi identidad para rebatir lo que expongo. Ni tampoco es aceptable que pretenda escaparse tratando de persuadirme a debatir en privado por correo electrónico, ya que lo que discutimos concierne a todo cubano.

Si quiere que me identifique, a lo mínimo debería de identificarse primeramente Usted. No sabemos que su nombre real es Humberto Herrera Carles, o que está en Cuba, o que tiene voz en Cuba. Por lo tanto identifíquese publicando su repuesta en Granma con su nombre, si se lo permiten. Avísenos. Lo espero. Entonces se considerará lo que pide.

29 por Rodolfo Monteblanco (Usuario no autenticado) 03/05/2008 20:40

Señor Humberto Herrera,
Pienso que su intento de legitimar a un régimen totalitario es cuando menos, conceptualmente erróneo.
Usted afirma que Urrutia y Dorticós fueron Presidentes constitucionales de Cuba, lo cual es una falacia por muchas vueltas que quiera darle despues de una pregunta como "Elecciones para que?" para obtener respuestas de una asamblea de seguidores a mano levantada. Tal vez hubieran resultado elegidos, pero no hubo consulta, solo voluntarismo.
La segunda falacia de su argumento es considerar a la élite gobernante de la isla como Cuba, o mas aun la Patria, usado como premisa para calificar a cubanos como enemigos de la Patria y acciones internacionales como ataques contra Cuba.
La tercera falacia es sugerir que en una consulta popular, la mayoría se pronunciaría contra las acciones de USA contra Cuba. Y es una falacia basada en la anteriormente señalada y mas aun porque esa consulta no tiene razón de existir si la primera y necesaria consulta no tiene lugar.
Usted trata de justificar la usurpación con el derecho que da la fuerza.
Yo tambien creo que la constitución del 40, que fue una base legal ejemplar de democracia en su época, es algo añejo y que necesita transformaciones por calendario, aun mas cuando ha sido violada por 56 años, pero tomarla como punto de partida para restablecer un necesario entramado legal y democrático en Cuba no es descabellado y sería un tributo histórico a todos los que murieron por restablecerla, no por la institución de un estado totalitario.

28 por Lázaro Buría Pérez (Usuario no autenticado) 03/05/2008 20:40

Ayer cuando leí el segundo comentario de Gabriel, me dije: "¿Y ahora qué hago, le respondo o guardo silencio:" La razón por la cual me pregunte esto no tiene nada que ver con política, ni con cuestiones ideológicas. Era más sencilla: no dispongo del tiempo necesario para hacerlo como me gustaría, ni para como debería ser debidamente. Tendría que cambiar mis prioridades, pero estás están directamente relacionadas con mi sobrevivencia, material y la "espiritual" que he elegido. Entonces me di un descanso y, como hago continuamente cuando no estoy en condiciones de elegir y me enfrento al riesgo de aumentar la confusión, esperé hasta hoy dejando que mi mente, a ratos, conversara con Gabriel y escuchara sus argumentos pues quien nos "aclara cosas" puede tener más y mejores razones que las que oponemos a él o ella.

Del comentario de Gabriel, me quedé con 3 ideas:
- "reglas, que necesariamente hay que pactar."
- "¿Cómo hacerlo entre cubanos?"
- "...buscar una colección de puntos básicos ... Con esos puntos básicos se escribe una Constitución, y ...se gestiona la "diversidad de opiniones. Así de fácil... y así de complicado."

El razonamiento es "limpio" y "perfecto". Sólo hay un obstáculo que impide cumplir esa "rutina" para resolver el problema: antes de ponerla en práctica hace falta algo imprescindible para hacer posible, en "la realidad", tan sencilla y útil propuesta.

Rodolfo Monteblanco, quizá sin saberlo, casi me explica antes de hacerlo yo mismo, cuando habla de un:

"... antepone a ese pactar condiciones como:
- Los derechos elementales de una de las partes son secuestrados por la otra por medio de la fuerza
- Cuando no existe consulta popular porque a la parte dominante no le conviene confrontar la voluntad del pueblo.
- Cuando el monologo ha sido la base del poder durante cinco décadas."

Pero me doy cuenta que nuestros respectivos "anteponeres" son diferentes pues los de él demandan "reglas del juego" antes de "pactarlas", aunque Monteblanco alude "algo" que yo considero "lo primero":

"Para garantizar ese entendimiento tiene que existir voluntad de las dos partes y disposición a renunciar a una entelequia de poder si fuera también la voluntad expresa de la mayoría."

Es muy difícil dar "el orden correcto" a la secuencia de acciones que demanda corregir el rumbo perdido por cubanos de "Adentro" y "Afuera, que han intentando mejorar las cualidades y riquezas de la "tribu cubana".

Si dice que no se puede saber a dónde vas, si no sabes de dónde vienes y en dónde estás. Y estoy de acuerdo con ello, pero averiguar cómo fue el pasado demanda también "voluntad política" y "entendimiento humano". En "la guerra", no todo el que te mata quería hacerlo."¡Claro, pero me mató y las leyes ancestrales de nuestra especie -las de Darwin y las del Antiguo Testamento- dicen "Ojo por ojo y diente por diente:" No creo que acudir al expediente de "poner la otra mejilla" tampoco es solución, pero alivia, quita "violencia" -que es lo mismo que decir "ignorancia"- al trabajo de reconstruirnos y reencarnar en algo mejor que lo que somos hoy. Por ello, "la mirada al pasado" que proponen "Gretchen, Andorra" -remitiéndonos a 55 hermanos- y la de "ATAQUE AL BLOG", que es mucho más específico y detalla sucesos que hay que tener en cuenta, pero para "sumar" y no para "restar", las veo como oportunas, aunque el "modo" en que las expresan me haga sospechar de un recelo y ánimo de "pasar factura" que debe ajustarse también al principio básico de "Voluntad Política"

Arnaldo Arredondo, aunque breve, pone acento en algo esencial, "el respeto en el uso de los términos que usamos para opinar ...", que es una de las señales más importantes mediante las cuales se evidencia la voluntad en cuestión, a la que me gusta más llamar "Voluntad de Entender:" Y "Precisa Mente", aunque toma "partido", lo hace invitándonos a alejarnos de los extremos. Lo cual, también, es saludable.

Pero es dificilísimo desembarazarnos de un estilo de decir las cosas cuyo resultado final es continuar poniendo "leña en el fuego". Ni siquiera "joseluis sito", que escribe largo y con calma, pensándose lo que dice antes de ponerlo en blanco y negro, alcanza la "pureza" del lenguaje nuevo que se requiere para entendernos. Gloso algunos ejemplos:

-" ...y como la dictadura no caerá si nosotros mismos los cubanos no la tumbamos..."
- " ...No se ha comprendido aun que en Cuba todo fue voluntariamente destruido, con meticulosidad, para dejar sitio limpio al hombre nuevo socialista..."
- "... La meta de todos los cubanos es el fin de la tiranía.
No hay ninguna inmodestia en reclamar ahora mismo el fin de la peste castrista.
RESISTENCIA ¡! UNION ¡!
VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡! "

Estoy tentado a decir que este lenguaje de "Atila", convocando a la "guerra necesaria", no conduce más que a perpetuar lo que queremos modificar. Pero lo digo para mostrar que tampoco yo he encontrado el modo de decir lo que pienso sin contribuir a que el pasado siga gobernando nuestro destino en este presente del cual queremos deshacernos. ¿Que parte de las razones y argumentos que usa "el enemigo son mejores que las mías? Descubrirlas es el desafío que supone hallar "Un terreno común".

Como siempre, sigo "atrás", pues los comentarios del 24 al 27 acaban de ser "subidos", pero ya no tengo más tiempo para dedicar a este asunto. Quizá mañana.

Saludos a todos,

LBP


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