sábado 30 de agosto de 2008 18:04
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Opinión

Un terreno común

Durante casi cincuenta años, los cubanos nos hemos enfrentado unos a otros. ¿Por qué ha sucedido? ¿Qué se puede hacer?

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Dos mujeres conversan en una calle de La Habana

Dos mujeres conversan en una calle de La Habana. (AP)

Doscientos estudiantes y profesionales cubanoamericanos recién graduados se reunieron del 10 al 13 de abril en la Universidad de Duke para el encuentro anual de la organización Raíces de Esperanza. Personas menos jóvenes, como yo, también participaron en lo que se ha convertido en un ritual de primavera para conversar sobre Cuba. En su quinto año ya, Raíces… está bien establecida.

Estuve en una mesa de discusiones sobre la fuerza de los mitos en la historia de Cuba. Las naciones y los mitos van siempre juntos, por lo que la Isla no es una excepción en este aspecto. Sin embargo, nuestros mitos nos persiguen todavía porque no hemos logrado fijar nuestra vida juntos en un terreno común.

Siempre hemos esperado grandeza de Cuba. Ningún otro país caribeño o centroamericano —nuestros puntos naturales de referencia, aun si somos reacios a esas comparaciones— se ha impuesto meta tan alta. Sólo los cubanos hemos soñado más allá de lo posible, algo que no es necesariamente malo, excepto que nunca hemos sido buenos ajustándonos a la realidad. En vez de calibrar las expectativas, hemos subido las apuestas para la próxima ronda de arreglar Cuba. Nunca lo hemos logrado, al menos no por mucho tiempo.

Nunca tal mal como ahora

Veamos dos momentos de la historia.

1) La Constitución de 1940 colocó los cimientos de una nueva Cuba.

-La Enmienda Platt, que autorizaba la intervención de EE UU en nuestros asuntos, ya no constituía una carga para la soberanía.

-La nueva Carta —de hecho, un contrato para la paz social luego de las revueltas revolucionarias de la década de los años treinta— daba al Estado mayores responsabilidades en cuanto al bienestar de los ciudadanos de a pie.

-Con la promesa de una mayor inclusión racial y de género, la democracia liberal se fortalecía.

2) El 10 de marzo de 1952, Fulgencio Batista dio el golpe de Estado.

Para entonces, las esperanzas concebidas en 1940 habían desaparecido hacía mucho por la corrupción extendida, la violencia de los grupos de acción y la política del clientelismo. Aun cuando se estimaba grandemente la democracia, ni el presidente depuesto ni la ciudadanía se atrevieron a defender la Constitución.

Demos un paso rápido a 1959 y a la revolución victoriosa. Aunque el restablecimiento de la Constitución había sido el clamor generalizado contra Batista, el gobierno revolucionario pronto pisoteó las libertades civiles, eliminó el derecho a la propiedad privada y forjó una alianza con Moscú. Así y todo, la mayoría de los cubanos respaldaba a la revolución, seguros de que esta vez se lograría un país mejor.

Al final no pasó. Nunca antes ha estado Cuba tan empobrecida ni los cubanos tan desesperados. Ningún otro gobierno en nuestra historia ha cobrado tantas vidas, encarcelado a decenas de miles y forzado a cientos de miles al más largo de los exilios.

La afrenta más reciente —arrastrar a las Damas de Blanco en la Plaza de la Revolución, el pasado 21 de abril— puede parecer un acto de fuerza, pero no lo es. Al sentirse amenazado por diez mujeres vestidas de blanco que pedían la excarcelación de sus seres queridos, el régimen sólo ha mostrado su debilidad, enmascarada por la brutalidad. Las Damas, activas desde la Primavera Negra de 2003, cuando el gobierno reprimió y privó de su libertad a 75 opositores pacíficos, se imponen con la razón y la valentía de su lado.

Asumir los fracasos

No sabemos cuándo podremos arreglar Cuba. Las medidas últimas de Raúl Castro no deben descartarse de un plumazo; aunque son como una gota de agua en el desierto, en relación con lo que el país necesita. Al mismo tiempo, la actitud de "esperar a ver qué sucede" no es razón para que nadie —ni individuos ni la comunidad internacional— se abstenga de condenar la continua violación de los derechos humanos en que incurre La Habana.

En la Universidad de Duke, hace dos semanas, concluí mis comentarios ante el grupo Raíces… con la siguiente idea: durante casi cincuenta años, los cubanos de buena voluntad nos hemos enfrentado unos a otros, bien por la defensa de una revolución nacionalista y socialista, o por la redención democrática. Debemos esforzarnos por comprender por qué ha sido así, esto es, ponernos en el lugar de las personas decentes que están del otro lado.

Si todos asumimos la responsabilidad por nuestros fracasos, en vez de culpar a otros —Estados Unidos, la antigua Unión Soviética, la España de Zapatero, las fuerzas pro embargo o antiembargo en el Congreso de Estados Unidos—, quizás, sólo quizás, hallaremos un terreno común que sea lo suficientemente sólido para edificar una Cuba democrática que trabaje por la justicia social y el interés nacional.

Es poco probable que la grandeza sea nuestra, pero al menos estaremos viviendo en paz.

47 Comentarios


27 por Marco Perfecto (Usuario no autenticado) 03/05/2008 10:00

Muy bueno este debate, muy enriquecedor y clarificador. El comentario 15 tiene una pregunta sobre lo que le sucede al ser humano que descubre?.....Honestamente, que profundidad filosófica la de esa pregunta!. Yo le hubiera puesto comillas tambien a la palabra "enemigo", porque hablando en plata, el unico enemigo real del pueblo cubano es el miedo.

26 por Humberto Herrera Carles para Desde donde estoy en el exilio (Usuario no autenticado) 03/05/2008 10:00

Lo primero que tengo que decirle es que tenga valentia de identificarse. Lo segundo es que su no reconocimiento del gobierno de Cuba es infantil, la historia no se puede escribir hacia atras, por mucho deseos, odio o resentemiento que tenga, gustele o no Urrutia y Dorticos fueron Presidentes legitimos y en el 1976 que se constituyo el Poder Popular y toda la estructura del Estado Cubano y posterior la aprobacion de la Cosntitucion, y el presidente del pais en ese entonces fue Fidel Castro Ruz,y esto es un hecho reconocido por la totalidad de los paises del mundo, incluso los enemigos, por tanto si quiere no lo acepte, tambien los perros le ladran a la Luna con la esperanza de que esta le responda.

Lo 2do es que vive detenido en el tiempo porque cree que la Constitucion del 40 es la que debe regir nuestra sociedad, la legitima segun su opinion. Quizas para Ud, esa sea la ideal e intrepreto que tiene que ver con su deseo de retrotaer a Cuba a ser un pais subdesarrollado capitalista dependiente de EE:UU, o todavia imagina Ud que si caemos en manos de los EE.UU vamos hacer la Suecia de America Latina?

Lo 3ro es que decir decir tirano, dictador, y muchos mas epitetos es sintoma de desconocimiento absoluto de como se gobierna en Cuba. Si puede ser discutible lo que dijo Ramonet en el libro que hizo de Fidel cuando dijo que este seguia el principio de Loyola " que en una fortaleza sitiada todo disidente es traidor" se puede estar de acuerdo o no con esta politica, Fidel explica ampliamente sus razones, y con la seguridad de que un pais vale algo si es capaz de defenderse, le piden a Cuba muchas cosas cuando se encuentra amenzada, agredida, sitiada por una guerra economica prolongada y de eso usted no habla para nada, es como si no existiera, lo que su analisis es muy parcializado. Los EE.UU que vive del resto de mundo, que agreden por petroleo y recursos materiales y humanos,so pretexto ahora de la lucha contra el terrorismo, el imbecil de Bush en una frase muy democratica y de mucha libertad de expresion como Ud quiere, dijo" que el que no esta con nosotros esta en contra de nosotros" vaya pluralidad de opinion la del Presidente del Pais mas "democratico" del mundo, que por dos ocasiones gano haciendo fraude en la elecciones,esa si son elecciones "democraticas", ese si es el espiritu y la letra de la Constitucion del 40, ese si Ud lo reconoce seguro.
Mire seria interminable y donde Ud esta en el exilio, por cierto muy solo y con miedo que sepan de Ud., no tiene la mas remota idea de lo que pasa en Cuba, esta detenido en el tiempo se lo reitero, ya viva fuera o dentro de Cuba.
Los cubanos sabemos que tenemos que cambiar para mejor y no hubo necesidad de que nadie no los dijera, la realidad es aplastante con las cosas que no han funcionado o la vida las hizo obsoletas y no cambiamos con la celeridad necesaria, tambien copiamos cosas buenas mal y aplicamos cosas malas aun peor y eso abarca muchas cosas, pero de cara al futuro,nuestro proyecto es hacer el pais mas eficiente,mas independiente, mas socialista,decidir nosotros los destinos sin la interferencia de nadie del exterior sea quien sea, que las personas sean plenas e independientes y economicamente autosuficiente como fruto de su trabajo. Y todos los problemas los conocemos porque lo vivimos. Pero se ha preguntado Ud porque USA nos bloquea, nos acosa, nos quiere destrurir? Ademas creyendose con un derecho que no tienen. Por ahi hay que empezar. Porque si Ud le pide una opinion al prueblo Cubano, la abrumadora mayoria estaria en contra de esa politica de los USA y decir que es entre gobiernos, es desconocer un acto ilegitimo de agresion y de afectacion sistematica a la vida de todos los cubanos, si esto no fuera si, hoy Cuba, seguro seria diferente, es decir estuvieramos entre los 10 paises con mas desarrollo humano en el mundo.

25 por Desde donde estoy en el exilio (Usuario no autenticado) 03/05/2008 10:00

¿Quien es más grande, Jesús, o los que lo cruxificaron?

Una persona puede morir completamente injustamente oprimida toda su vida en este mundo. Si triunfa o no depende de como responde a la opresión. Si su repuesta es como la de Jesús, nosotros, los creyentes, estamos seguros que el triunfo existencial definitivo es de ella. Creemos en esa justicia, en la que no es de este mundo. Esa es nuestra fe.

A pesar de todos nuestros defectos debemos estar satisfechos que la inmensa mayoría de nosotros jamás ha causado el derrame de una gota de sangre de nuestros enemigos. Debemos estar satisfechos que la immensa mayoría somos inocentes víctimas del atropello al cual desde 1952 hemos sido sometidos. Vivamos en el archipiélago o en el exilio somos nosotros los inocentes los que hemos pagado el precio del crimen de otros.

Respecto a la corrupción que existió desde los años 1940 a 1952 nosotros no somos culpables. Culpar a esa generación tampoco es justo. No hay gobierno humano sin corrupción. Nuestra constitución de 1940 tomaba esto en cuenta y proveia para juzgar y castigar instancias de corrupción. Por eso requería división de poderes, no todo concentrado en una entidad como ahora. Habernos quitado esta arma contra el mal ha sido el más grande crimen de todos.

Mucho ánimo a todos, no les quepa duda alguna, en lo definitivo estamos ganando la verdadera batalla, por infinito.

24 por E. González (Usuario no autenticado) 03/05/2008 10:00

Respondo al comentario 6 del señor Henry. Basta con leer Colossus (2004), de Niall Fergusson (Oxford/Harvard), uno de los más respetados historiadores de esta época, para comprobar la vigencia del proyecto y realidad imperiales de EEUU y su derrumbamiento (Fergusson es historiador de la guerras y las economías modernas). En esa coyuntura (entre 1999 y 2004)se escribirían varios libros en favor de reinstalar el proyecto imperial americano de finales del XIX. Los apólogos y estrategas del nuevo imperio arrancaron, ya desde el 2002, con el embullo de la segura invasión a Irak y el anticipado triunfo arrollador. (Olvidémosnos de Galeano, por favor). ¿por qué no ir directamente a Martí? Pero yo sólo querría señalar esto: que lo que usted llama la relación bilateral cabildeada electoralmente desde Miami de hecho le pertenece a Washington, como lo demuestra la doble política de comerciar con Cuba y mantener las trabas a los viajes como recompensa a los linea dura en el exilio (que se fastidien las familias mientras que los granjeros del medio oeste pueden vender en La Habana). Es una política cínica regulada por los intereses comerciales influyentes en el Congreso. Sobre Hillaryl le diré, amigo mio, que al igual que su señor esposo, su mejor virtud, como dijo Gore Vidal, es su total falta de principios. Por ejemplo, podría yo confiarme de lo que le he oído decir en privado a varios de sus estrategas: que de ser elegida, la política hacia Cuba regresaría muy pronto al punto donde estaba cuando Clinton dejó el poder. En fin, en cuanto a lo bilateral, como ciudadano norteamericano, sólo me corresponde tratar de influenciar en lo poco que pueda el cambio de política hacia Cuba. Francamente, los mitos cubanos me importan un comino.
salud,

eg

23 por joseluis sito (Usuario no autenticado) 02/05/2008 22:20

“Sólo los cubanos hemos soñado más allá de lo posible, algo que no es necesariamente malo, excepto que nunca hemos sido buenos ajustándonos a la realidad. En vez de calibrar las expectativas, hemos subido las apuestas para la próxima ronda de arreglar Cuba.”

Esta declaración de Marifeli Perez-Estable condensa la posición que ha imperado alrededor del caso cubano desde hace 50 años. Tengo una gran admiración por personas como ella, nos ha ayudado mucho en la comprensión de la Historia contemporánea cubana, sus dramas y tragedias. Es de las que han luchado por dar a conocer dentro y fuera de la isla la realidad del régimen cubano. Sabe muy bien lo que es este régimen, quien lo compone y lo que ha provocado. A pesar de todos estos conocimientos sigue errada. Sigue errando, buscando una salvación como una alma en pena. Si no avanzamos en la lucha contra la dictadura totalitaria castrista es también debido a este error de posición que consiste en afirmar que tenemos que ir con prudencia, con cautela, sin precipitarnos, sin bruscos sobresaltos. Es decir, en definitiva: vayamos lentamente, sigamos apaciguadamente, continuemos mansos y serenos; inútil luchar con fuerza y determinación, nunca conseguiremos destruir la dictadura nosotros mismos, tiene que cambiar, modificarse ella misma. Todo esto es un error trágico, y como la dictadura no caerá si nosotros mismos los cubanos no la tumbamos, ahí sigue en pié después de 50 años.

La frase que cito de M. Perez-Estable significa una cosa muy sencilla: seamos modestos.
El cubano, según M. PE, carece de modestia, se imagina un país del otro mundo, una excepción planetaria, lo mejor de la Tierra en educación, en salud, el Dictador es un genio divino, la isla resiste con inmensa valentía al país mas poderoso del mundo, etc. Muchas otras orgullosas y presuntuosas autovaloraciones se podrían citar. Pero todas estas presumidas estimaciones no vienen del cubano, vienen de la dictadura totalitaria.
Es la dictadura que ha metido en la cabeza del cubano estas imbéciles ideas, y lo hace porque es el principio mismo de su propaganda externa e interna. El cubano se cree lo que el lavado del cerebro castrista le ha metido. Los caracteres y las peculiaridades del cubano, su cultura y sus definiciones nacionales son mucho mas complejas. Ha sido la dictadura la que ha arrastrado el mundo cubano con sus particularidades al vacío. Quiero decir que es la dictadura castrista la que destruyó tanto la Iglesia cubana como la santería cubana, destruyó las costumbres, los hábitos, los modos de vivir, intentó destruir hasta ciertas músicas demasiado apasionadas para lo que pretendió edificar: un hombre nuevo.
No se ha comprendido aun que en Cuba todo fue voluntariamente destruido, con meticulosidad, para dejar sitio limpio al hombre nuevo socialista. Ese que todavía están esperando los jerarcas fanatizados castristas, después de 50 años de intento a golpes de martillo. Es curioso que nadie haya visto lo que se puede ver todos los días en Cuba, simplemente abriendo los ojos: la destrucción del país. Pero no únicamente la destrucción material, piedras, y caminos, sino también la espiritual, la cultural, la social. Se destruyó, o intentó destruir hasta el alma cubana, en el afán maniaco de crear un hombre nuevo en una sociedad íntegramente socialista. Que se pongan a leer las declaraciones de los jerarcas castristas y los textos que fundan esta sociedad estalino-socialista. Para la construcción del socialismo es necesario, indispensable, imprescindible destruir hasta las raíces de la antigua sociedad. Pues esto se hizo con mucha racionalidad en Cuba. Y con mucha eficacia.

La inmodestia cubana procede de la propaganda castrista y sus toques de trompeta. El mundo cubano ha sido destruido, poca cosa queda en pié después del paso de estos incendiarios castristas. Pero a estas ruinas responden las mentiras y patrañas del régimen, responden sus hazañas guerreras, sus combates victoriosos contra el Imperio, sus logros socialistas de educación, salud, todo propaganda y retórica para incultos y analfabetos. Porque importa decir que el pueblo cubano no es como lo pintan, tanto los castristas como los anticastristas. El pueblo cubano vive en una ignorancia devastadora, política, cultural, con conocimientos pésimos o falsos, encerrado en un campo de concentración, aislado y sin conocer ni su propio país. Ya empiezan a cambiar las cosas y es debido a los nuevos tiempos y la era de la comunicación, donde todo fluye y circula, no es debido, al contrario, a la dictadura, que intentó siempre mantener el pueblo aislado e ignorante para poder esclavizarlo mejor.
Antes de hacer el juicio del cubano, o de lo cubano, seria mas conveniente hacer el juicio de la dictadura y analizar sus destrucciones materiales y humanas. Antes de asumir la responsabilidad todos por nuestros fracasos seria útil señalar quien es el autor o los autores de tales fracasos.

Con todo esto, y no me voy a extender mas, quiero decir que M. Perez-Estable se equivoca en atribuir a la cubania, o la naturaleza cubana, o a la peculiaridad cubana, o a la nacionalidad cubana la característica de verlo todo por encima de sus posibilidades. Es simplemente la dictadura castrista que arrojó lo cubano a un espacio de fanfarronada, de vanidad propagandística, de nacionalismo miserable elpidiesco, y de intolerancia como de violencia política y social. También se equivoca cuando nos pide ser modestos en nuestras reivindicaciones actuales. No pidamos lo imposible, parece decirnos M. Perez-Estable. Preguntas: ¿ Es utópico o irracional, es una meta imposible pedir el fin de la tiranía, como ya lo consiguieron los checos, los polacos, los rusos, los alemanes y cuantos mas? ¿ Es inmodesto seguir luchando para que la dictadura se acabe mañana y no dentro de 50 años? ¿Debemos continuar con esta posición de espera, de lentitud, de mansedumbre, de docilidad?

La meta de todos los cubanos es el fin de la tiranía.
Esta meta no tiene nada de insuperable o imposible, no es ninguna apuesta irracional, ya muchos otros países lo consiguieron. Lo que necesitamos es un poco de valor y de sentido de la realidad. La realidad nos dice, basta con abrir los ojos, que es hora de acabar definitivamente con el castrismo, o el castrismo acabará con lo poco que aun queda. Esto lo podemos lograr, pero con determinación, con fuerza, con valor, con osadía, con audacia.
Es la hora de levantar el orgullo del cubano y no de mantenerlo agachado en una forma mansa de modestia.
No hay ninguna inmodestia en reclamar ahora mismo el fin de la peste castrista.

RESISTENCIA ¡! UNION ¡!
VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡!


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