lunes 7 de julio de 2008 1:06
cubaencuentro.com cuba encuentro | Opinión

Opinión

Un terreno común

Durante casi cincuenta años, los cubanos nos hemos enfrentado unos a otros. ¿Por qué ha sucedido? ¿Qué se puede hacer?

47 Comentarios Icono de del.icio.us Icono de Digg Icono de Technorati Yahoo Icono de Meneame Icono de Wikio Enviar Imprimir

Dos mujeres conversan en una calle de La Habana

Dos mujeres conversan en una calle de La Habana. (AP)

Doscientos estudiantes y profesionales cubanoamericanos recién graduados se reunieron del 10 al 13 de abril en la Universidad de Duke para el encuentro anual de la organización Raíces de Esperanza. Personas menos jóvenes, como yo, también participaron en lo que se ha convertido en un ritual de primavera para conversar sobre Cuba. En su quinto año ya, Raíces… está bien establecida.

Estuve en una mesa de discusiones sobre la fuerza de los mitos en la historia de Cuba. Las naciones y los mitos van siempre juntos, por lo que la Isla no es una excepción en este aspecto. Sin embargo, nuestros mitos nos persiguen todavía porque no hemos logrado fijar nuestra vida juntos en un terreno común.

Siempre hemos esperado grandeza de Cuba. Ningún otro país caribeño o centroamericano —nuestros puntos naturales de referencia, aun si somos reacios a esas comparaciones— se ha impuesto meta tan alta. Sólo los cubanos hemos soñado más allá de lo posible, algo que no es necesariamente malo, excepto que nunca hemos sido buenos ajustándonos a la realidad. En vez de calibrar las expectativas, hemos subido las apuestas para la próxima ronda de arreglar Cuba. Nunca lo hemos logrado, al menos no por mucho tiempo.

Nunca tal mal como ahora

Veamos dos momentos de la historia.

1) La Constitución de 1940 colocó los cimientos de una nueva Cuba.

-La Enmienda Platt, que autorizaba la intervención de EE UU en nuestros asuntos, ya no constituía una carga para la soberanía.

-La nueva Carta —de hecho, un contrato para la paz social luego de las revueltas revolucionarias de la década de los años treinta— daba al Estado mayores responsabilidades en cuanto al bienestar de los ciudadanos de a pie.

-Con la promesa de una mayor inclusión racial y de género, la democracia liberal se fortalecía.

2) El 10 de marzo de 1952, Fulgencio Batista dio el golpe de Estado.

Para entonces, las esperanzas concebidas en 1940 habían desaparecido hacía mucho por la corrupción extendida, la violencia de los grupos de acción y la política del clientelismo. Aun cuando se estimaba grandemente la democracia, ni el presidente depuesto ni la ciudadanía se atrevieron a defender la Constitución.

Demos un paso rápido a 1959 y a la revolución victoriosa. Aunque el restablecimiento de la Constitución había sido el clamor generalizado contra Batista, el gobierno revolucionario pronto pisoteó las libertades civiles, eliminó el derecho a la propiedad privada y forjó una alianza con Moscú. Así y todo, la mayoría de los cubanos respaldaba a la revolución, seguros de que esta vez se lograría un país mejor.

Al final no pasó. Nunca antes ha estado Cuba tan empobrecida ni los cubanos tan desesperados. Ningún otro gobierno en nuestra historia ha cobrado tantas vidas, encarcelado a decenas de miles y forzado a cientos de miles al más largo de los exilios.

La afrenta más reciente —arrastrar a las Damas de Blanco en la Plaza de la Revolución, el pasado 21 de abril— puede parecer un acto de fuerza, pero no lo es. Al sentirse amenazado por diez mujeres vestidas de blanco que pedían la excarcelación de sus seres queridos, el régimen sólo ha mostrado su debilidad, enmascarada por la brutalidad. Las Damas, activas desde la Primavera Negra de 2003, cuando el gobierno reprimió y privó de su libertad a 75 opositores pacíficos, se imponen con la razón y la valentía de su lado.

Asumir los fracasos

No sabemos cuándo podremos arreglar Cuba. Las medidas últimas de Raúl Castro no deben descartarse de un plumazo; aunque son como una gota de agua en el desierto, en relación con lo que el país necesita. Al mismo tiempo, la actitud de "esperar a ver qué sucede" no es razón para que nadie —ni individuos ni la comunidad internacional— se abstenga de condenar la continua violación de los derechos humanos en que incurre La Habana.

En la Universidad de Duke, hace dos semanas, concluí mis comentarios ante el grupo Raíces… con la siguiente idea: durante casi cincuenta años, los cubanos de buena voluntad nos hemos enfrentado unos a otros, bien por la defensa de una revolución nacionalista y socialista, o por la redención democrática. Debemos esforzarnos por comprender por qué ha sido así, esto es, ponernos en el lugar de las personas decentes que están del otro lado.

Si todos asumimos la responsabilidad por nuestros fracasos, en vez de culpar a otros —Estados Unidos, la antigua Unión Soviética, la España de Zapatero, las fuerzas pro embargo o antiembargo en el Congreso de Estados Unidos—, quizás, sólo quizás, hallaremos un terreno común que sea lo suficientemente sólido para edificar una Cuba democrática que trabaje por la justicia social y el interés nacional.

Es poco probable que la grandeza sea nuestra, pero al menos estaremos viviendo en paz.

47 Comentarios


7 por La Avellaneda (Usuario no autenticado) 01/05/2008 21:40

EL comentario de Gabriel tiene la diana! Apoyado.
Diversidad y respeto a la opinión contraria. El concenso no es una utopía cuando existe la voluntad.

6 por Henry Driver Robayna (HDR) (Usuario no autenticado) 01/05/2008 21:40

Buría Pérez (1),

Si de pronto recibes "lucidés" vas a estar más oscuro que cueva de lobo.

E. GONZÁLEZ (2)

Ud dice: "...el mito de creerse los cubanos, genuinamente interesados en el cambio, que son ellos y no Washington los que principalmente controlan el factor geopolítico más importante en el futuro de la Isla: la relación cubana con los el mito de creerse los cubanos, genuinamente interesados en el cambio, que son ellos y no Washington los que principalmente controlan el factor geopolítico más importante en el futuro de la Isla: la relación cubana con los recalcitrantes residuos imperiales de la política estadounidense.
."

¿A qué cubanos se refiere Ud? Mi imagino que hable de los de adentro y de los de afuera. Si es así, estoy en desacuerdo con su punto de vista. El factor de las relaciones Cuba-EUA es, según Ud dice, de vital importancia pero es un asunto bilateral, no sólo controlado por el gobierno estadounidense sino también POR EL GOBIERNO CUBANO. Mientras que el gobierno cubano no le dé a entender a los americanos que la meta de el PCC no es ya destruir al imperio, no hay nada para nadie. ¿Cómo Ud espera que el gobierno de los EUA tome pasos para mejorar las relaciones con Cuba, si el gobierno de la isla no hace nada internacionalmente que no sea dañar los intereses americanos?
Lo de "... la relación cubana con los recalcitrantes residuos imperiales de la política estadounidense." es una frase hecha, que suena a Galeano y sus compinches. ¿Realmente cree que Hillary representa a estos residuos?
Ud y yo estamos frente a frente, yo lo abofeteo y después de cada bofetada Ud se sonríe y me da $100. El papel de Jesús no lo hacen los países en sus relaciones internacionales.
También debe Ud recordar que el gobierno de la isla está en las manos de los mismos hombres que querían incinerar los EUA con cohetes nucleares drante la crisis de octubre. Fueron los soviéticos los que se negaron a cometer el suicidio mutuo - Cuba, la URSS y los EUA destruidos por armas nucleares - para satisfacer la pataleta de Fidel Castro.

Vietnam dio ese paso hace casi 20 años y mire lo que ha pasado. Le dijeron a los americanos que los que querían era mantener el poder en manos de los comunistas, y dedicarse a mejorar la vida de los vietnamitas sin meterse a apoyar guerrillas comunistas en los paises vecinos. Los EUA "bought it". Raúl puede tratar el mismo movimiento, después que muera Fidel, obviamente.

Abrazos.

5 por ATAQUE AL BLOG (Usuario no autenticado) 01/05/2008 13:40

NUESTRO MITO DE SER "DISTINTOS O DIFERENTES" A LOS DEMAS PUEBLOS RETROALIMENTA NUESTRO EGO PERO TAMBIEN NUESTRAS PERSPECTIVA.

Siempre esa vision politico romantica que expresas, Dear Marifeli, es simpatica y me recuerda con nostalgia los tiempos felices de la Universidad o las convivencias parroquiales o diocesanas.

No, los tiempos de Batista en 1940, Presidente que convoco, desarrollo y firmo la Constitucion del IDEM, no fueron tan lindos como describe. Ni la asumpcion de "mas responsabilidades por parte del gobierno" hizo mejor al sistema economico, tal vez lo contrario. Ese plumazo de hacer lucir bien algo no nos ayuda.

No acepto que todo iba por el buen camino y de pronto vino el ultimo loco y lo puso patas arriba. Si es cierto que nuestro inmenso Ego nos hacia creer que cada idea que teniamos era la "ultima de los caballitos" Ay de aquel que se nos opusiera.

El mito de Batista fue su constitucion del 40, que era como todo mito algo en lo que podia, uno mismo, cagar anytime. Ya en 1952 creyo que lo habian traicionado y entonces se impuso con los tanques porque la necesidad revolucionaria lo autorizaba. Habia que detener la corrupcion.

Despues en 1959 otro iluminado vino a parar la corrupcion del paladin antocurrupcion anterior.

Lo que quiero decir es que no necesitamos mas "proyectos sociales o modelos centralizados de solucion" Abogo por lo mas simples: Libertad individual, estado de derecho y escasa o nula administracion estatal y por tanto 0 burocracia.

Ese es mi mito, que la "famosa personalidad cubana" se le deje hacer, dentro de cauces legales indispensables, su unica y personal idea de como alcanzar su felicidad. Lo que pido es espacio para que cada cual pueda vivir. No mas. Creo que hay talento y perspectivas para todo.

Moto,lema,refran:

En esta vida triste y pasajera
cada cual come mierda a su manera.

4 por Gabriel (Usuario no autenticado) 01/05/2008 13:20

No hace ninguna falta que los cubanos se pongan de acuerdo en sus puntos de vista. Incluso sería contraproducente, ya que se perdería una diversidad ideológica que es una magnífica riqueza intelectual.

Lo que sí hace falta es que los cubanos se pongan de acuerdo en como gestionar la enorme diversidad de puntos de vista existente.

En prácticamente todo el resto del mundo eso se hace mediante un sistema llamado Democracia, mediante el cual se implementan las políticas apoyadas por una mayoría, resultado de una discusión libre donde todos tienen derecho a hablar y ser escuchados.

Justamente la uniformidad ideológica se convierte en un imperativo —imposible de alcanzar— ahí donde no existe ese mecanismo de gestión de la diversidad de opiniones llamado Democracia.

Gabriel

3 por E. Gonzalez (Usuario no autenticado) 01/05/2008 12:40

Entre los mitos que afectan la situación interna y externa de los cubanos se cuenta uno hoy día trascendente y funesto: el creer que la política de los EEUU hacia Cuba es algo que los cubanos mismos controlan. Siendo este el factor más importante de esa realidad interior/exterior, hay que considerar que los mecanismos de poder político entre Washington y Miami deprivan a los cubanos del poder necesario para afectar a fondo dicha política, por el momento y quizá aun a largo plazo. Sin la revocación de las restricciones de viajes y el establecimiento del diálogo EEUU/Cuba, que tanto McCain como Clinton ya de plano rechazan, rehenes como lo son de Miami, este mito seguirá en pie: el mito de creerse los cubanos, genuinamente interesados en el cambio, que son ellos y no Washington los que principalmente controlan el factor geopolítico más importante en el futuro de la Isla: la relación cubana con los recalcitrantes residuos imperiales de la política estadounidense.
EG


Página 9 de 10








Estos comentarios son moderados y no aparecerán inmediatamente.

Los comentarios son responsabilidad de quienes los envían. Con el fin de garantizar la calidad de los debates, cubaencuentro.com se reserva el derecho a rechazar la publicación de comentarios:

  • Que contengan llamados a la violencia.
  • Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos.
  • Referentes a la vida privada de las personas.
  • Discriminatorios hacia cualquier creencia religiosa, raza u orientación sexual.
  • Excesivamente largos.
  • Ajenos al tema de discusión.
  • Que impliquen un intento de suplantación de identidad.
  • Que contengan material escrito por terceros sin el consentimiento de éstos.
  • Que contengan publicidad.