miércoles 8 de octubre de 2008 3:12
cubaencuentro.com cuba encuentro | Opinión

Opinión

Una enemistad de medio siglo

Con sus altas y bajas, el conflicto entre La Habana y Washington poco ha cambiado desde la Crisis de los Misiles.

28 Comentarios Icono de del.icio.us Icono de Digg Icono de Technorati Yahoo Icono de Meneame Icono de Wikio Enviar Imprimir

Mijail Gorbachov y Ronald Reagan

Mijail Gorbachov y Ronald Reagan, durante la firma de un acuerdo sobre los misiles en 1987.

En los tiempos de la Guerra Fría, Estados Unidos tenía sus dudas en relación con el Tercer Mundo. ¿Eran las naciones nuevas de África y Asia bocados apetitosos para el expansionismo soviético? ¿Estaban, el Irán del reformista Mohamed Mosadegh y la Guatemala de Jacobo Arbenz, a punto de transformarse en avanzadas soviéticas? ¿Debería Washington aceptar la revolución cubana?

El secretario de Estado del gobierno de Dwight Eisenhower, John Foster Dulles, contestaba a las dos primeras preguntas con un "sí" rotundo y a la última con un enfático "no". Por el contrario, John F. Kennedy vio la neutralidad en África como una oportunidad, no como una amenaza. En América Latina, la Alianza para el Progreso ensalzó las reformas, la democracia y la libertad como los mejores antídotos contra las revoluciones.

Cuba, sin embargo, era un hueso duro de roer para John F. Kennedy. Su fracaso en Bahía de Cochinos mostró una debilidad que él no podía permitirse como un presidente joven, con el cargo recién estrenado. Dos meses después de su toma de posesión, dijo textualmente: en Viena, Jrushchov "me zarandeó de mala manera". La Crisis de los Misiles probaría el temple de JFK, algo que Cuba y la primera cumbre con el líder soviético habían puesto en duda.

Después de la Crisis de los Misiles, Kennedy siguió dos caminos en relación con Cuba. El primero apuntaba a la tolerancia si la revolución establecía "un Estado comunista independiente". El segundo, aún buscaba un cambio de régimen. En el período 1961-1962, la Operación Mangosta había tratado, sin éxito, de desarrollar una revuelta en Cuba. En 1963, la CIA persistía en sus esfuerzos para asesinar a Fidel Castro.

Ese noviembre, la bala de un asesino segó la vida de Kennedy y Lyndon Johnson enseguida colocó las conversaciones La Habana-Washington "en el congelador".

Con las miras puestas en la elección de 1964, Johnson se afanaba por no parecer "débil ante nada, especialmente hacia Cuba". A medida que Vietnam ocupaba casi todos los esfuerzos de su gobierno, el tema de la Isla perdió importancia inmediata. Nunca más Cuba volvería a estar en el centro de la política exterior de Estados Unidos.

Lo que está pendiente

En la década de los años setenta, la distensión produjo un consenso bipartidista sobre la normalización de relaciones con Cuba. Durante dieciocho meses, el gobierno de Ford dialogó, en la mayor discreción, con La Habana. Ambas partes abandonaron las condiciones previas: Estados Unidos demandaba el cese de todo vínculo militar con la Unión Soviética y Cuba que Estados Unidos levantara el embargo.

La Organización de Estados Americanos, con el apoyo de Estados Unidos, eliminó las sanciones multilaterales a Cuba. Luego, Ford autorizó a las filiales estadounidenses en el extranjero para comerciar con Cuba y tomó otras medidas que aligeraban el embargo. Cuba, por su parte, liberó a un ciudadano estadounidense vinculado a la CIA y devolvió 2 millones de dólares que una compañía aérea norteamericana había pagado como rescate por un avión secuestrado.

Entonces, en noviembre de 1975, Cuba entró en la guerra civil angolana. Desde el punto de vista de Estados Unidos, Angola torpedeó las conversaciones. No era de extrañar que La Habana viera las cosas de una forma diferente. Si las conversaciones secretas se hacían públicas —discurría Cuba—, la campaña de Ford, en 1976, se hubiera dañado profundamente y ahí radicaba la causa para que Washington detuviera los contactos.

Jimmy Carter tomó el caso en el punto en que Ford lo había dejado. Se eliminó la prohibición para los viajes y se abrieron las Oficinas de Intereses en ambas capitales. Washington y La Habana parecían acercarse a la normalización. Sin embargo, con la presencia continua de La Habana en Angola y con el despliegue, en 1978, de 15.000 soldados en Etiopía, Carter halló muchas dificultades para prescindir, en su incipiente política hacia Cuba, de los imperativos de la Guerra Fría. Por su parte, La Habana no podía dejar pasar la oportunidad que África le ofrecía para aupar su imagen internacional.

En 1981, Ronald Reagan asumió la presidencia, decidido a evitar lo que él consideró errores de Carter en las políticas nacional e internacional. Sin embargo, sólo en temas específicos como Centroamérica y migración, Washington continuó sus pláticas con La Habana. Además, en 1988, Estados Unidos, Cuba, Angola y Sudáfrica negociaron un acuerdo que puso fin a la guerra civil angolana y estableció la independencia de Namibia. En mayo de 1991, las tropas cubanas ya habían abandonado Angola.

Se ha dicho a menudo que la Guerra Fría no ha terminado para Cuba y Estados Unidos. En realidad, no estoy de acuerdo. La Guerra Fría terminó con la caída del Muro de Berlín y con la desintegración de la Unión Soviética.

Lo que está pendiente, sobre la mesa, es que Washington y La Habana aprendan a vivir en paz, esto es, que establezcan una relación beneficiosa para ambos. Por esa senda, Estados Unidos debe considerar más las sensibilidades cubanas y Cuba necesita convertir la cercanía geográfica en un valor. Esta enemistad de medio siglo no ha ayudado a ninguno de los dos.

En mi próximo artículo concluiré estas ideas sobre el futuro de las relaciones Cuba-Estados Unidos.

28 Comentarios


28 por No a la INOPERANCIA (Usuario no autenticado) 16/08/2008 20:40

Basandome en los 50 años de dictadura castrista en Cuba y todo lo que hemos visto en este tiempo. Sencillamente no confio en las "buenas voluntades" de los que inclinan la balanza hacia un entendimiento con la misma materia putrida castrista de siempre. Hablar con los Castro es INOPERANTE.

27 por Leonardo Gamboa (Usuario no autenticado) 16/08/2008 9:20

Marifeli Pérez-Stable, la voz de la sensatez, la cordura, la inteligencia, la ecuanimidad y un montón de cosas más que brillan por su ausencia en muchos cubiches.

26 por Kurt Turing (Usuario no autenticado) 12/08/2008 23:20

Yo no se de donde sacaron que esta señora es una "academica" ni en que se basan para calificarla de "reconocida especialista". No hay un solo journal de Ciencias Sociales o Politicas con un paper sobre este tema de su firma. A mi su cultura me parece provenir de la revista "Selecciones"

25 por Ittiandro Guerrero 10/08/2008 18:00

"Historia o histeria"
Quisiera escribir algo, pero no sé, se me agolpan las ideas y golpean las palabras, por lo tanto es difícil empezar. Trataré de ser conciso. Cubanos, cubanos todos, ¿qué seguimos tratando de justificar?¡Lo injustificable! Si todos sabemos, desde hace mucho, pero mucho tiempo, que somos camaleónicos y super-aguantones. De dónde salió el dicho de "...ni le tiró nunca un hollejo a un chino". ¡Ese era cubano!. No quepan dudas. Cuando los Monárquicos tuvieron la feliz idea de regentar la aventura colonizadora, casualmente comandada por el navegante Colón y apoyada por los barseros (nada que ver con balseros), porque la mayoría frecuentaba asiduamente los bares y cantinas de los muelles del "Puerto de Palo de Moguer", España; nunca pensaron que iban a dominar, explotar, quemar, engendrar, enseñar, mantener y lidiar con esos "aborígenes isleños, más mansos que el Manatí", por los siglos de los siglos. Todo fue un "total descubrimiento" para la época. Los Monárquicos, embarcaron, no por desconfianza, a dos de sus fieles servidores: el escribano Rodrigo de Escobedo, y el veedor Rodrigo Sánchez de Segovia, representante de la reina que llevaba la cuenta del oro y de las piedras preciosas que había a bordo. ¿El por qué lo hicieron? queda para la libre interpretación del lector. Como ha descrito antes la periodista Pérez Stable, es verdad que hemos hecho un largo y autodestructivo recorrido en la historia de nuestro país. Por ello, podríamos arribar a una atrevida conclusión: fuimos, desde el principio, unos aborígenes, acomodados y con proyección generacional psicológica al suicidio. Después llegó el Benefactor Don Tomás de Estrada Palma, tras un recorrido en barco, desde Gibara, para darle continuidad al entreguismo libertino. Años posteriores, un sinfín de lujo de pésimos políticos y dictadores. Finalmente, el iluminado guerrero de las clarividentes ideas, el mayor y más astuto, el Comandante Fidel Castro. Este engendro de la formación de la identidad cubana es fiel patrón de los cubanos de hoy, de la isla, de Miami y del resto del mundo; por donde andamos con nuestros llantos, sollozos, suspiros y añoranzas. Patrón porque lo hemos calcado, lamentablemente, a su "imagen y semejanza", con respeto a la frase. Porque para nadie es cuestión de duda, que siempre fuimos auto destructivos, y lo peor de todo es que lo seguimos siendo. El año que viene se cumplen 50 años de ignominia y ofrenda a nuestro pueblo. El Gran Dictador Fidel y el continuador de la Monarquirevolución, Raúl, hermano menor y excelente aprendiz, estarán festejando y a la vez, iniciando el inexorable punto final de la tenebrosa y asfixiante pesadilla cubana. Saludos: Ittiandro.

24 por uno mas (Usuario no autenticado) 09/08/2008 19:20

Mario Faz:

He visto como lo han atacado y me parece una exageracion, usted es una persona libre aunque cuba no lo sea y por lo tanto debe seguir opinando cuando lo desee y si quiere despedirse y regresar si asi lo considera necesario tambien esta en su derecho, por lo tanto, a todos los intolerantes, a todos los que quieren ver a Mario Faz lejos de aqui les aconsejo que aprendan a vivir con diferencias, Mario Faz no ha ofendido a nadie y si lo ha hecho se ha disculpado; por lo tanto no veo porque hay tanto lio con Mario faz que por demas hace comentarios con bastante informacion.
Arriba Mario faz, has lo que te de la gana y comenta cuando te de la gana, no le hagas caso los que quieren silenciarte.
No te conozco; pero leo sus comentarios.

Un cubano mas, EUA.


Página 1 de 6








Estos comentarios son moderados y no aparecerán inmediatamente.

Los comentarios son responsabilidad de quienes los envían. Con el fin de garantizar la calidad de los debates, cubaencuentro.com se reserva el derecho a rechazar la publicación de comentarios:

  • Que contengan llamados a la violencia.
  • Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos.
  • Referentes a la vida privada de las personas.
  • Discriminatorios hacia cualquier creencia religiosa, raza u orientación sexual.
  • Excesivamente largos.
  • Ajenos al tema de discusión.
  • Que impliquen un intento de suplantación de identidad.
  • Que contengan material escrito por terceros sin el consentimiento de éstos.
  • Que contengan publicidad.