Alarcón “colapsa” en Manzanillo
Yodel Pérez Pulido | 11/10/2008 2:53
Convertido en el hazme reír de la propaganda oficialista, Ricardo Alarcón ha blasfemado en Manzanillo: La obra revolucionaria sigue invicta.Así lo ha dicho delante de miles que le miraban asombrados, estupefactos, con hambre, callados.
Había llegado de avión la noche anterior por el no colapsado espacio aéreo nacional. Rosadito como siempre, vestido de “ilustre patriota” y movido por Mercedes Benz Made in Consejo de Estado, el dirigente aprovechó el acto político por el 10 de octubre, para intentar espantar el contagioso rumor de hecatombe general que recorre la isla.
La guayabera que lo vestía en el Teatro de Manzanillo apenas resistía el calor del entorno y un nerviosismo “poco usual” le hizo tartamudear en algunas expresiones.
Volvió a afirmar (en consigna) que la revolución cubana se había iniciado en 1868 y que continuaba hasta hoy, con la “linda e invicta obra que defendemos”. Obviamente, cada día es más coincidente aquel acto de desesperación de Céspedes en medio de la ruina, con la coyuntura de los actuales gobernantes cubanos. Como antes, a los más “patriotas”, en momentos de crisis, les da por gritar ¡Cuba Libre! cuando lo más obvio es vociferar ¡Auxilio!
No obstante, el presidente del parlamento ha dicho que “ahora los patriotas de la mayor de las Antillas construyen y defienden su única revolución, frente a las peores dificultades, impuestas por el mismo imperio que siempre trató de derrotarlo y aniquilar a su pueblo”. Es decir… los “imperialistas” son los culpables de la extinción de la yuca, de los boniatos y de la oscuridad de los mercados agropecuarios.
No dijo, sin embargo, que el plátano está costando 5 pesos en el Oriente y en La Habana apenas aparece, que la producción del triste jabón de la “cuota” está parada, que la fábrica de aceite de Santiago de Cuba estaba en “interrupto”, que el dengue quiere volver y la leptospirosis es una seria amenaza para el sistema de salud nacional.
Esteban Lazo, también presente en el acto de Manzanillo, le miraba atentamente. Parecía incrédulo ante la retórica vacía de Alarcón cada día más inconsecuente y charlatana. Lazo no se quedó hasta el final del acto pues su recorrido incluiría a Santiago de Cuba y dejó hablando solo al desafinado Alarcón.
El descendiente de la alta aristocracia camagüeyana va perdiendo por días su tino. Lo va perdiendo desde que imaginó un colapso aéreo en los cielos de todo el mundo... o antes de eso... ya estaba perdido...
Mientras… él sigue utilizando los YAK-40 para irse a su linda casa de La Habana, después de dejar boquiabiertos a los miles que le escucharon hablar de riquezas patrias mientras la más absoluta de las miserias reales originaba los “robóticos” aplausos de los que le vieron en Manzanillo.
Enlace permanente | Publicado en: Completo Camagüey | Actualizado 11/10/2008 19:57
La culpa es de Fidel
Yodel Pérez Pulido | 07/10/2008 3:17
He visto hace tan solo unas horas y doblado al portugués el filme francés La Faute à Fidel (La culpa es de Fidel) de la cineasta Julie Gravas. Y aunque es una película del 2006 no ha sido sino hasta hoy que ha llegado a Manaus, Brasil.
En Paris de 1970, Anna, de nueve años, linda y caprichosa, siempre con los cabellos perfectamente peinados lleva una vida de princesa. Vive en una grande casa con sus padres y con una exiliada cubana que es su niñera. Anna come lo mejor que hay, siempre con apetito y junto con su hermano Françõis vive feliz. Sin embargo, con la llegada de su tía, todo cambia en la vida de Anna. La tia invade su extravagante casa con una bandera donde figuran las fotos de Franco, De Gaulle y Salvador Allende.La niña protagonista de la cinta comienza a percatarse que existe una diferencia entre lo que sus padres y tía piensan y en lo que sus abuelos hablan.
Ella descubre, tras una mudanza de casa y de hábitos, que sus padres son amigos de los “barbudos”, aquellos de quienes su niñera cubana les contara que querían controlarlo todo. Después de cambios radicales en la vida de la familia, Anna culpa a Fidel por estar dejando a todos locos, además de querer provocar una guerra nuclear.
Los padres de Anna le prohíben frecuentar las clases de catecismo y leer las aventuras de Mickey Mouse a quien llaman “un fascista símbolo imperialista”. Su vida termina por resumirse en un pequeño apartamento, donde come mal, nadie le peina y tiene que convivir con los barbudos. “Si esto es comunismo, yo no quiero comunismo”, “si esto es solidaridad odio la solidaridad”… termina diciendo Anna en un filme que trasciende por sus óptimos diálogos, fotografía ejemplar y escenas inolvidables.
La culpa es de Fidel es un filme hecho a la medida de lo que millones de niños cubanos descubrimos por la fuerza… y sin esa posibilidad que ha tenido Anna de opinar y discordar. Por eso no se ha exhibido en Cuba.
“Los barbudos se lo llevan todo, lo quieren todo, nuestras casas, nuestras tierras, nuestras ropas, nuestro dinero y nuestros juguetes. ¿Por qué? Porque ellos no gustan de nosotros...” Asegura la abuela de Anna con una sabiduría que hace trascender también el guión escrito por Julie Gavras, con la colaboración de Arnaud Cathrine y basado en un libro de Domitilla Calamai
Daniel Levi, un destacado crítico brasileño, asegura que el filme motivó una discordia entre Gerard Depardieu y su hija, la actriz que interpreta a la madre de Anna (Julie Depardieu). Diferentes alianzas con la dictadura cubana marcaron tal desaire.
Y si entre estos extraños de la realidad cubana, el filme motivó tales discordancias, ¿qué quedará para los cientos que hemos sido protagonistas de esta película, repetida en la vida de generaciones enteras, que vimos cómo nuestros padres se iban a la guerra y volvían heridos o muertos, que lloramos con el arroz y el boniato y con la mortadella frita como plato principal, que seguimos sufriendo la estúpida idea del “todos somos iguales”?
Hay tantas Annas en Cuba… ¡aún!… hay tantos barbudos haciendo de protagónicos en la vida de los otros… ¡todavía!… hay tantos (ahí me incluyo) que gritan desde cualquier lugar del mundo “La culpa es de Fidel… y lo dirán… ¡siempre!...
Enlace permanente | Publicado en: Completo Camagüey | Actualizado 07/10/2008 4:15
Cederistas… la ofensa
Yodel Pérez Pulido | 28/09/2008 2:42
Mi generación no entendió nunca ese asunto del Comité. La escuela al campo primero, la universidad después, ayudó a que muchos de nosotros solo tuviéramos contacto con el barrio los fines de semana…en el pase. Y tal suerte de destino nos desvinculaba de las “obligaciones” y dimes y diretes de la cuadra.
La guardia cederista, antecedida por la guardia pioneril era el más molesto de los asuntos a ser abordados.
No obstante, desde la adolescencia, aún cuando mamá URSS mandaba juguetes, llamábamos cederista aquel que, puntualmente, cumplía con todo. El “lamebotas” del aula era cederista, el “chivato” era cederista, el más “estudioso” era el cederista, el “guatacón” era el cederista… Y siempre en tono de ofensa recibía chiflidos y adulaciones.
Tales expresiones (siempre peyorativas) causaron sus estragos. Cuando en el pre-universitario, en la época de la guerra de Chechenia, los varones del albergue simulaban la guerra de los zapatos, Pável Varona delató el episodio y fue extinguido del IPUEC tras el grito “agreste” de cederista. “El grupo” hizo valer la hidalguía del sigilo, la oposición a la vigilancia y a la acción del infeliz chivato.
La sigla CDR también se usa para definir al par de zapatos único. Campo-Docente-Recreación tiene más sentido para nosotros que cualquier otra tradución. CDR es el "veintiúnico", pestilente, viejo, "requeteusado"... Cualquier semejanza...
Y es que, entre otros muchos intentos, la dictadura hizo todo lo posible para que en la hipócrita formación del hombre nuevo, la conducta de “vigilarse los unos a los otros” estuviese impregnada. Y, por suerte, los resultados nunca han sido los esperados.
…“crearemos con un comité de vigilancia revolucionaria para saber quien vive en cada casa, quien entra a cada barrio”… Son tan escalofriantes las palabras de Fidel Castro aquel 28 de septiembre que aún dan miedo. En ellas están implícitas, quizás como en ningún otro ejemplo, los “dones de emperador” del actual enfermo.
Y claro está, son muchos hoy y ahora mismo, quienes ganan la vida en Cuba “echando pa´lante” a cualquiera. Está el presidente del CDR al que pertenecí hasta hace dos años, expulsado de la policía por ladrón y desde entonces fiel vigilante y delator de la cuadra. Junto a él el mayor criador y vendedor de puercos del barrio, que para disimular su negocio, se erige como el “Vigilante”. Allí están él y su mujer, boquiabiertos de envidia para con los que cada día dicen NO a la estúpida guardia de madrugada y para con los que les importa un comino la opinión del Comité. Y las escenas se repiten por todo el país.
Tan hipócrita es esa cosa llamada Revolución que intentó por la fuerza…algo que en el socialismo (según los clásicos) debe erigirse por consciencia. Tan deleznable son sus fundadores que nunca, ninguno de ellos, ha tenido que soportar una madrugada de guardia, sin un simple machete para defender su integridad, que claro está, vale más que esa idea absurda de “comité revolucionario”.
Este año no habrá ajiacos populares para celebrar la efeméride. Ike se lo llevó todo: el maiz, la yuca, las papas...hasta un millón de cartelitos que decían: con la guardia en alto... Espero que tan solo sea el inicio de la desaparición de la ofensa.
Entre tanto mi escoba está lista… algún día cederista no será ni siquiera una ofensa y hasta el término será demolido de la interesante y a veces pueril lista de cubanismos en todos los diccionarios. Tendremos que barrerlo y urgente, en pos de la honra nacional, 50 años herida.
Enlace permanente | Publicado en: Completo Camagüey | Actualizado 02/10/2008 2:25
Candelitas
Yodel Pérez Pulido | 21/09/2008 3:14
Es palpable el desatino que caracteriza a la prensa cubana después de Ike. A la autocensura inicial de no mostrar, de principio, todas las caras del desastre, ha sobrevenido una serie de artículos de opinión que delatan el nerviosismo que se respira en las esferas del poder cubano.
El desastre está ahí, el caos es perceptible, no hace falta internet para acceder. Pese a eso, la prensa oficialista parece haber recibido órdenes para insistir en que “todo ha sido culpa de la naturaleza”, que Ike ha sido el “nuevo imperio que nos odia”, el “gran enemigo que nos invadió”, el “culpable de todos nuestros males”.
Y como me toca muy de cerca voy a comentarles dos ejemplos. En concordancia con esa “tendencia” encuentro en el periodicucho de Camagüey, dos trabajos que merecen lágrimas. El “borracho” de la UPEC, como se le conoce a Rolando Sarmiento Ricart, llega a definir que: El potente meteoro Ike desordenó el desarrollo socio-económico provincial, y cual relámpago destructor empujó el patrimonio forestal décadas a la inversa en la profundidad de las llanuras.
Aún no tengo problemas de visión, sin embargo no sé por qué no encuentro los signos de interrogación en el contenido de la frase “desarrollo socio-económico” a la que Sarmiento hace referencia. Evidentemente el vetusto periodista tenía, como siempre, unas “lagers” a más cuando escribía tan desatinadas palabras en aquella redacción del Adelante, aún con computadoras sin colores, muy bien adaptadas al entorno. Me parece estar viendo el espectáculo: hombre feliz de escribir tanta porquería para un pueblo que lo detesta por pusilánime.
Para que tengan una idea de su borrachera permanente, él forma parte del grupo de personas que en el semanario de Camagüey se “fajan” por buscar la mejor foto (antigua) de Fidel Castro para que sea publicada en portada. ¡Qué bazofia por dios!
Y otro que me sorprende es Eduardo Labrada. Confieso que es uno de los más inteligentes periodistas que tenga la prensa cubana en territorio agramontino. Pero, al parecer, Ike le llevó su afición a las “interesantes crónicas sociales” publicadas con valiente posición. Publica, a su vez, una especie de alegato contra el descontento de los cubanos. Reflexiona Labrada diciendo que: “siempre aparecen pescadores de aguas turbias, empeñados en irritar y desinformar encendiendo candelitas con el propósito de malquistar los esfuerzos de muchos”
Y en función de policía asegura que: "Estamos en combate y nada que atente contra esa unidad y solidaridad debe permitirse”
Evidentemente está rodando el alcohol en el periodicucho de Camagüey y parece ser que ha sido repartido por toda la Isla. Sería una excelente noticia si algunas de esas candelitas que Labrada menciona hicieran explotar tanta estupidez impresa y dieran lugar a análisis más concretos.
Enlace permanente | Publicado en: Completo Camagüey | Actualizado 21/09/2008 16:33
Otros huracanes
Yodel Pérez Pulido | 08/09/2008 23:35
Que en medio de las intensas lluvias y vientos huracanados el pueblo cubano no tenga modo alguno para cocinar los alimentos, pues una inventada “Revolución Energética” culpó al gas licuado y al kerosene de todas las penurias y los hicieron desaparecer hasta convertirlos en ilegalidades en casi toda la Isla; es un huracán tan imponente como Ike.
Que un país que importa el 70% del petróleo utilizado en sus empresas generadoras de energía se sirva de la electricidad como fuente principal para que su pueblo cocine lo poco que tiene para llevarse a la boca, causa, desde algunos años, cuantiosos estragos, tan angustiantes como los de ahora.
Ike pasará a la historia como uno de los fenómenos naturales más potentes que el Caribe recuerde. Pero en la historia actual que los cubanos escriben todos los días hay otros fenómenos no menos fuertes.
- Las casas que se construyen en planes oficialistas, denominadas “construcciones de bajo costo” a base de ladrillo mal hecho y un simple barniz de cemento con tejas de aluminio y que ahora están destruidas parcial o totalmente en Las Tunas, Holguín, Granma, Baracoa... En el piso también, por suerte, aquellos actos políticos de entrega, llenos de consignas castristas como: ¡Sí se puede! y ¡Revolución es construir!
- Los edificios de arquitectura rusa, diseminados por toda la isla desde la década del 70, llenos de filtraciones, de paredes con grietas, sin ascensores, de escaleras rústicas, de balcones oxidados... repletos de desesperanzas y habitantes que han tenido que ser evacuados ahora porque ya no son lo suficientemente seguros.
- Las vías de transporte, nunca hechas con los materiales idóneos... La carretera central del gobierno de Machado: parcheada con chapapote y tierra, en un plan “glorioso” que el gobierno impulsó.
- Los millones de postes de madera que sostenían cables de tendidos eléctricos y telefónicos desde hace décadas en las principales ciudades y avenidas.
- El ineficiente y caótico sistema de alcantarillados que se desborda cuando las lluvias son medianamente intensas.
- Los edificios apuntalados por todas las urbes, los almacenes principales sin techos, las carnicerías y placitas siempre vacías e insuficientes para palear cualquier emergencia...
Son huracanes todos.
Es cierto, Cuba es una nación pobre y llena de dificultades y contradicciones, vulnerable a fenómenos devastadores por su fatal posición geográfica...ciclones que son capaces de elevar por los aires camiones, estatuas, fortalezas militares… pero hay asuntos inexplicables que se saben y no se resuelven ni se resolverán aún en los periodos de crisis que se avecinan.
En Camagüey fue cortada la electricidad muchas horas antes de la llegada del ciclón... también cortaron la posibilidad de hacer comida durante la larga jornada que se ha vivido entre lluvias y vientos fuertes. Quien sabe cuando volverá el pan, si la panadería del barrio sobrevivió, si los hornos de leña conservan algún pedazo de madera seca…
El carbón siempre preferido de mi abuela para cocinar el arroz blanco apetitoso desapareció también tras la invasión de ollas arroceras y eléctricas que no solucionan ni sirven en los momentos de crisis y se rompen, se las roban, gastan...y también hicieron desaparecer a las legendarias y tristes cocinas "Pike".
Miles de los que hoy están evacuados lo han perdido todo o casi todo. ¿Dónde irán a parar durante meses? Ni el gobierno sabe. Son tantos los casos, las casas y las causas perdidas...
Ahora, cuando Ike desbasta aún más a nuestra Isla, los cubanos deberíamos pensar con ahínco en los otros ciclones... muy fuertes... que también arrasan y que están ahí… mucho antes que Gustav o Ike o Hanna...
Enlace permanente | Publicado en: Completo Camagüey | Actualizado 08/09/2008 23:56









