Suposiciones, preguntas, dudas...
Jorge Ferrer | 19/01/2009 19:38
1) Supongamos que Cristina Kirchner intercede por Hilda Molina: “Piense en lo que habría hecho Vilma”, le dice a Raúl Castro para ablandarlo. Pregunta: ¿seguro que le conviene tal estrategia a Hilda Molina?
2) A partir de mañana, día de la investidura de Barack Obama, ¿cambiarán todas las vallas de La Habana que dan vivas a los “Cinco héroes del Imperio” por otras con vivas a los “Seis héroes del Imperio”?
3) Supongamos que Raúl Castro insiste en lo del encuentro en territorio neutral y Barack Obama acepta. Supongamos también que alguien recuerda el encuentro entre Napoleón y Alejandro I que acabó en la firma del Tratado de Tilsit y que en La Habana se dicen: “Emulémoslo y reunámonos en una balsa que flote sobre las aguas del Golfo”.
a) ¿Le encargarán a Kcho la balsa? b) ¿Será reutilizable por cubanos a quienes no complazcan los acuerdos, de haberlos? c) De participar en las conversaciones un representante de Alimport, ¿sería de mal gusto que aprovechara el marco y utilizara la expresión “balsa de aceite”?
4) Regaño paterno:
Supongamos que Hugo Chávez te dice que te tires de un puente: ¿tú te tiras? ¿No? ¿Y entonces qué carajo te importa lo que Chávez diga o desdiga sobre la salud de Castro I?
Enlace permanente | Publicado en: El Tono de la Voz | Actualizado 19/01/2009 19:48
Luto por Castro, júbilo, memoria…
Jorge Ferrer | 18/01/2009 0:33
Anda en tono luctuoso este Tono de la Voz en los últimos días, aunque jubiloso luto, si cabe la expresión.
Reposemos, pues, recordando otros sucesos semejantes al que parece se avecina.
Algunos de los que siguen son videos que subí ya aquí hace año y medio, en agosto de 2007, la última vez que los rumores nos ponían al borde del champagne –o cava- descorchado. Es evidente que largos centenares de lectores de hoy no lo eran entonces, de manera que sólo me queda disculparme del doblete con los veteranos. Aunque aun a ellos se los recomiendo, porque los he disfrutado yo mismo repasándolos tanto tiempo después.
Siguen imágenes de los sepelios de Francisco Franco, Iosif Stalin y Leonid Brezhnev.
En los tres casos se trata de dictadores que murieron en el ejercicio del poder. Valga anotar, sin embargo, que ninguno se paseó en ropa deportiva en los meses que precedieron a sus muertes.
Es lo que tiene la decadencia: ya ni los dictadores son elegantes, los muy cabrones.
Reportaje sobre el sepelio de Francisco Franco:
Arias Navarro anuncia oficialmente a los españoles la muerte de Francisco Franco. Con aquellos sollozos ahogados, ¿se acuerdan?
El funeral de Stalin, que no tiene desperdicio…
El funeral de Leonid Brezhnev. Por aquellos días, por cierto, yo vivía en Moscú. En Muerte del Secretario general, artículo publicado antes aquí también por aquellos días de agosto de 2007, narro mis peripecias en torno a esa muerte, que supongo parejas a las de muchos jóvenes en Cuba en los días de luto que se avecinan. Recomendado queda.
De contra:
En relación con la nota de Hugo Cancio publicada aquí hace unos días, La llama del amor y el perdón, Danilo Cardona, empresario residente en Miami, me envía la Carta Abierta a Hugo Cancio y Manolín González que sigue, merecedora de toda atención.
CARTA ABIERTA A HUGO CANCIO y MANOLIN GONZALEZ
Por Danilo Cardona
Esta carta es mi respuesta al escrito de Hugo Cancio “La Hora de Generación Cambio” y también a Manolín sobre su escrito “Generación Amor.” Al mismo tiempo entiendo que a través de estas letras me dirijo a todos aquellos que piensan hasta hoy como ellos. No les escribo ni con odio, ni con rencor, mas con la esperanza de que a través de la razón y del debate robusto lleguemos a tener una mejor y real unión entre los cubanos.
Creo en ciertos absolutos. Creo que para todos es difícil llegar a esos absolutos. Principalmente porque hay que pensar, y pensar bien cuesta trabajo; y nuestro trabajo de pensar no evita que tengamos puntos ciegos por eso nos necesitamos los unos a los otros. Pero no porque todas las opiniones tengan el mismo valor, ni porque merezcan la misma consideración frente a otras ideas; sino que de otra manera, si no hubiera una verdad a la cual llegar, seriamos bolas sin sentido de un billar cósmico, simplemente hablando por hablar.
Como bien dijo Hugo es desafortunado los hechos relacionados con Paulo FG, pero es bueno que conversemos sobre el tema “a calzon quita’o.” El problema principal que me llama la atención tanto de los argumentos de Hugo, como los de Manolín, es la equivalencia moral que hacen entre la dictadura castrista y el exilio. Tal parece que para ellos la dictadura y el exilio son básicamente extremos absurdos de una misma línea, que ellos desde un plano superior miran con desdén.
Manolín habla de amor pero su amor es musical, no pide cuentas de lo que pasa [en Cuba] en su ausencia. No le interesa considerar que las acciones y actitudes de muchos otros, por mucho tiempo idénticas a las de Paulo FG han logrado que Cuba sea una miseria hoy y que no cuatro gatos sino el 20% de su población se hayan exilado. Cancio y Manolín, insisten en ser “apolíticos” si eso en este mundo fuera posible, pero están aquí disfrutando en los EUA de libertad por una ley política y para el beneficio de perseguidos políticos – “La Ley de Ajuste Cubano” que no se hizo para refugiados económicos. Cancio y Manolín reflexionan sobre el dolor de los exiliados, como si fuera una patología de seres que quedaron atrapados en el tiempo, o el tío loco que hay que esconder en el último cuarto cuando vienen visitantes para evitar la vergüenza por su balbuceos erráticos, fijos en un solo tema – “resistir la tiranía castrista y quienes la apoyan en todas sus formas.” Pero la idea de amor de estos compatriotas tiene poca profundidad, es un amor sentimental, sin médula, que no se enfrenta al mal donde esta, en Cuba; sino que racionaliza su indiferencia con criticar a los que luchan de la mejor manera que pueden desde aquí y desde allá.
Manolín y Hugo hablan del amor y el odio, como si estas virtudes fueran exclusivamente intrínsecas y no dependieran del objeto al que aman o al que odian. Por eso todos, si somos sinceros, hemos lamentado en algún momento de nuestras vidas haber hecho objeto de nuestro amor u odio al objeto equivocado. Debemos aprender a amar el bien y a odiar el mal, y en esto no se puede ser indiferente. Llama la atención, que una sola acción clara realiza ambas cosas, pues se ama el bien y se odia el mal al mismo tiempo cuando el mal es enfrentado en todas sus formas. Pero a Manolín y Hugo, les cuesta trabajo hacer estas diferencias (pues las diferencias reales en su mundo no existen, todo es relativo, todo es ambiguo y al final contradictorio) y como no las hacen, se sienten atacados cuando nosotros las hacemos. Porque al hacerlas necesariamente trazamos una raya en la arena que dice, ¡hasta aquí, no mas! Y las rayas no se mueven, son “intolerantes” a menos que cambien las razones por las que fueron trazadas.
Manolín, habla desapasionadamente de su amistad con Paulito quien es su colega, y a quien ni su amor, ni su amistad, tampoco piden cuentas. Para Manolín, aparentemente las ideas y decisiones de Paulito FG de apoyar abiertamente y en nuestra casa al dictador cubano no hacen mella en su decisión personal de compartir escenarios con el. La razón que da es su amistad con Paulo. ¿Pero me pregunto si Manolín es tan ingenuo? Me gustaría imaginarme que pasaría, si cuando todavía estaba en Cuba, y donde según Manolín algunos le decían “gusano” el Ministro de Cultura – Abel Prieto, hubiera llegado hasta Paulito FG y le hubiera dicho – hemos llegado a la conclusión de que Manolín es contrarrevolucionario y necesito que tu Paulito firmes esta carta. Como lo hicieron otros “de sus colegas” contra aquellos otros artistas y poetas en la primavera negra del 2003. Me hubiera gustado saber si Paulito FG se hubiera jugado el pellejo por defender su “amistad” con Manolín, y se hubiera negado a firmar la carta. O si, como muchos otros en ese régimen, por convicción o cobardía, hubiera decido también cercenar familias, amistades, matrimonios, por ser o aparentar ser revolucionario.
Cancio por otro lado, habla de derechos – los derechos de Paulito FG de cantar en Miami. Pero Paulito no tiene derecho a cantar aquí, ese honor o privilegio es otorgado por el país y la comunidad que le recibe. Paulito FG ni es residente, ni ciudadano, ni refugiado; en el mejor de los casos es un invitado, y es por nuestra tolerancia que puede entrar, hablar y cantar no por sus “derechos” de artista. Manolín y Cancio tienen el derecho de hablar y decir, de trabajar y ganar dinero en cualquier empresa que sea legal. Y de hecho lo hacen. Lo que no entiendo es por que Cancio insiste en dar la impresión para consumo interno y externo de que en Miami lo tiene marginado, cuando ha hablado libremente, y a veces prepotentemente, por radio y televisión acerca de sus planes, sus derechos, y sus eventos. Lo que queda selectivamente eliminado de su escrito, es el derecho del “exilio” a opinar, disentir, protestar, y boicotear lo que a su entender es una ofensa; y de considerar a Pablito FG persona non grata. Seguir insistiendo en esta “marginación fantasiosa” que el exilio supuestamente le hace, comienza a rayar en la deshonestidad en este debate.
Hugo y Manolín invocan el cambio. Pero no en Cuba, aquí. Después de 50 años te tiranía, los que tenemos que empezar cambiando somos nosotros – los que nos oponemos al castrismo y a todo lo que lo sostiene. Obviamente a sus ojos nosotros somos los más retrasados en la carrera de superación moral, la comprensión de las libertades, la protección de la democracia y la concepción de la dignidad humana. Nosotros somos los carceleros, los intolerantes, los embriagados por el poder, los oportunistas, los locos, los sin razón, los llorones, los vividores del dolor ajeno, los matadores de nuestra música y cultura, los envenenadores de la cubanidad. Lo que me gustaría saber es, después de tantos años de labor “abnegada” de Cancio con artistas en Cuba, a cuantos artistas allá ha inspirado a llenarse de valor y pedir “cambio” en Cuba. ¿O no son los que trabajan con el, mucho mas acomodados al y por el sistema que otros como por ejemplo, Gorky?
Siguiendo por un momento la vista desafortunadamente miope de ambos, no hablemos ahora de los muertos del pasado, hablemos de los vivos, y ofrezcamos soluciones. Si de verdad, como dicen ustedes, somos un solo pueblo, muestren entonces verdadera solidaridad con los de aquí y los de allá. Mis hermanos Hugo y Manolín llénense de valor. Hugo, tu eres el hombre. El hombre de los eventos. El hombre de los contactos. El hombre que no tiene miedo a enfrentarse aquí a lo que tú ves como “la cúpula de poder.” Enfréntate a la de allá, juégatela por Cuba. Haz un concierto bien sonado, aquí en Miami, donde legalmente puedes y con cámaras de televisión. Y si te dejan en Cuba, hazlo también. Un concierto con el tema “¡LIBERTAD PARA BISCET AHORA!” a quien de refilón mencionas, y a quien podríamos llamar nuestro Mandela, nuestro Martin Luther King, nuestro Mahatma Gandhi. Héroes a quienes tú citas pero si hubieran tenido que contar contigo y Manolín, al menos para apoyo moral en su momento histórico, ¿Lo hubieran tenido? Invita para ese concierto a los de aquí y los de allá. Invita a Paulito, a NG, a los Van Van, y a Charanga, trae las cámaras de TV de España, México, Francia y Colombia. Y te aseguro que metes 100 mil personas en el Amelia si cupieran. No te digo esto, como el que plantea una imposibilidad, o para ponerte en jaque y no darte el mate. Lo planteo porque es posible y porque tú, si quieres puedes hacerlo, debes hacerlo.
Y usando tu propia frase pregunto, ¿Qué nos pasa a los cubanos? Hablo por los de aquí, hablo por ti, y por Manolín y otros como ustedes que tienen una plataforma popular, que tienen posiciones de liderazgo popular les guste o no. ¿Qué nos pasa? ¿Por qué es que los colombianos en Colombia y dispersos por todo el mundo pueden levantarse por millones el 5 de Febrero del 2008 y gritar a una voz “¡NO MAS FARC! ¡LIBERTAD PARA INGRID AHORA”? ¿Qué tienen ellos, en su forma de pensar y en la manera de verse como nación y como colombianos, que les hace tener la claridad moral para enfrentarse al mal sin titubear? ¿Sabes cuantos años llevan peleando contra las FARC (apoyadas por el gobierno cubano)? – 44 años. ¿Que tienen ellos que no se cansan? ¿Les falta amar, ser más tolerantes? O ¿qué tienen los estudiantes venezolanos, que en Junio del 2007 se tiraron por decenas de miles a las calles a protestar por los intentos de Hugo Chávez de castrar la democracia Venezolana? ¿Dónde fue que la “generación amor” perdió la espalda? Y ¿Cómo puede recuperarla?
Mis hermanos, no se excusen mas tras el sofisma “de que el arte y la política no se mezclan” porque podrá el arte en teoría y dentro de un aula, no ser político; aunque historicamente se puede probar lo contrario. Pero mientras haya artistas viviendo en sociedad con otros y no en la Luna…de Valencia, y mientras haya tiranos en tu patria que pisoteen a tus vecinos, a tus amigos, a tus colegas, a tus compatriotas, tú también eres pisoteado. Tú también tienes que luchar, no hay manera a estas alturas de reclamar ser neutral, escondiéndose detrás de sentimentalidades. Cuando el mal es evidente, o luchas contra el o lo defiendes.
Manolín, Cancio y Generación Amor creo ustedes pueden.
Sinceramente,
Danilo Cardona
De recontra:
Cubaencuentro.com, portal donde tengo alojado El Tono de la Voz, llevará a cabo tareas de actualización y mantenimiento durante unas pocas horas del día de hoy, domingo.
Lamento las inconveniencias que ello pueda ocasionar a los lectores de este blog.
Enlace permanente | Publicado en: El Tono de la Voz | Actualizado 18/01/2009 0:57
¿Qué día muere Fidel Castro?
Jorge Ferrer | 16/01/2009 18:37
Los cubanos gustamos de los deportes. También de crearlos. El último es jugar a adivinar qué día anunciarán el deceso del dictador que se ha ocupado (es un decir) de nosotros por cincuenta años.
Es un deporte peligroso para quien escribe y firma con su nombre, porque después se podrá rastrear el error del pronóstico, si lo hiciera, y se lo sacarán a uno esos “contrarios” que se gana todo el que trabaja.
Pero no voy a resistirme, sin embargo, al deporte de moda, de mesa, de riesgo.
Hay tres posibilidades más o menos claras. Dependen en cierta medida de si el tipo está en estado que permite decidir sobre el día en que se lo desconecta. Pero hay también la opción de que muera cuando (Dios) quiera y lo anuncien cuando quieran, una posibilidad que sirve como anillo al dedo a los modos de las dictaduras, claro.
Pero conjuntadas ambas, la perspectiva es que elijan una fecha simbólica para marcar la muerte de Fidel Castro, la fecha que quedará para la historia, como suele decirse. Ya me he ocupado aquí de comentar la manera en que él mismo ha ido trabajando en el cierre de las entradas que le dedicarán las enciclopedias: eso son las “reflexiones” y no otra cosa. La fecha de su muerte sería el remate de esa suerte de Operación Eternidad.
Y bien, las más probables entre las fechas próximas: 19, 20 y 28 de enero.
Todas están relacionadas con los “cocos” más importantes del castrismo: la relación con los Estados Unidos y José Martí, la más cara de las figuritas de yeso que conoce la patria.
Las dos primeras buscarían robarle primeras planas a Barack Obama. Si lo anuncian el 19, se robarían las del día 20, día de la toma de posesión del presidente de los EE.UU. ¡Tremendo eso! Cuba la del “cambio” desmejorado le ganaría al “cambio” en la Yuma. Si el 20, lo mismo con más ganas, aunque mayor riesgo: la foto de Obama jurando el cargo se va a colar ese día en las primeras planas de todo el mundo y la muerte del Líder se quedaría en recuadro que mancharía, sí, pero poco.
La tercera opción es “matarlo”, o dejarlo morir, el 28 de enero y hacer coincidir su muerte con la fecha en que Cuba celebra los aniversarios del nacimiento del “Apóstol”. Si tremendo era lo otro, esto ya se encaramaría a ¡tremendísimo!
Los historiadores del futuro sin futuro atarían cabos como quien se anuda botas de campaña. Martí y Fidel… y a la larga ya ni se sabría quién prometió qué ni cumplió cuánto. Juntos en bustos bicéfalos, como propuse ya alguna vez con cabezas distintas.
Pero el análisis de riesgos, claro… Que lo estarán haciendo. Obama podría desbancar a Castro I de los periódicos; José Martí podría sumirlo en el olvido… ¡Qué difícil, tú!
Francamente, si yo decidiera, lo desconectaba ahora mismo… Psssss… Y asunto resuelto. Pero tengo para mí que la cosa vendrá el 28 de enero.
Y dicho todo esto, ay, uno recuerda que en definitiva el tipo puede estar de vacaciones, bañándose en ozono, cubriéndose con capa de superman que sustituya el traje de Adidas y listo para darle un nuevo sentido a aquello que llamaron Generación del Centenario.
¡Solavaya!
UPDATE:
Edmundo García me pide que reproduzca este texto que envía a El Tono de la Voz para ejercer así su derecho de réplica.
Va sin coletilla.
Mensaje al mensajero
Por Edmundo García
El escritor y periodista Carlos Alberto Montaner se molesta por mi introducción a la entrevista que le realicé para La noche se mueve y manda su respuesta al blog de Jorge Ferrer.
Ferrer no sólo permite en su blog los más variados insultos hacia mi persona, sino también las amenazas personales.
´´La entrá a palos que le voy a dar no se la quita nadie´´, dice el comentario número 18, publicado el 15/01/2009 21:36 y firmado por un tal Carlos Cuba.
¿Es este el tipo de democracia que quieren llevar a Cuba Ferrer y la Asociación Encuentro, donde aparece su blog?
Montaner se extraña de la introducción que escribí para la entrevista que le realicé, pero él sabe que en otra entrevista, hecha a Manolo Ray en Puerto Rico, también hay una introducción. El conoce esa entrevista, incluso la menciona en su escrito.
A todos los datos que aporté en la introducción, Montaner sólo responde con preguntas. Un párrafo entero de preguntas. Siete preguntas y ninguna respuesta.
Ahora dice: ´´Es muy probable que el gobierno de Cuba renunciara a la complicidad con los narcotraficantes´´. Pero en la entrevista afirmó, refiriéndose a mí: ´´Pero yo no creo que tú, que eres un periodista bien informado, pongas en duda la complicidad del gobierno cubano con el terrorismo, con el narcotráfico, con las FAR. Eso me parece asombroso´´.
De manera que ahora Carlos Alberto Montaner pone en duda ´´la complicidad con los narcotraficantes´´ del gobierno cubano, algo que con anterioridad había afirmado de forma categórica. ¿Quién es entonces el periodista bien informado? ¿Tuvo que documentarse antes de escribir su respuesta?
Montaner habla de ´´coletilla´´, pero en realidad ―me imagino él recuerde bien— las ´´coletillas´´ se colocaban en textos de otros. La entrevista fue realizada por mí y publicada por mí. Y todo entrevistador tiene el derecho de colocar una introducción a su entrevista. Es algo natural y clásico.
Mientras mi introducción aporta datos y opiniones, la respuesta de Carlos Alberto Montaner no es más que un ataque personal.
Si en mi entrevista yo respeto las respuestas suyas, cuando niega haber pertenecido a la CIA, colocado bombas o recibido un entrenamiento militar especial, él se empeña en buscar razones ocultas para una simple entrevista radial.
Como un James Bond que acude a una cita, aunque sin una chica, Montaner especula si todo no fue más que ´´una encerrona´´ ordenada por ´´el aparato´´. Menciona al profesor Rafael Hernández, un conocido experto en la situación cubana y norteamericana, que ha dado cursos y conferencias en las más prestigiosas universidades de este país, y se pregunta si mi invitación a entrevistarlo no habría sido sugerida por Hernández.
Todo ello en un párrafo donde destaca que estas interrogantes surgieron en él luego de hablar con un ´´buen conocedor del funcionamiento de la inteligencia cubana, que a su vez es un buen conocedor de García´´. De eso a acusarme de agente de la inteligencia cubana no hay más que un paso, y bastante corto.
Es bueno volver a recordar, como el mismo Montaner ha reconocido, que mi trato hacia él, tanto en la entrevista como posteriormente en la introducción, fue respetuoso. Y lo seguirá siendo. Pero lo curioso de la reflexión de Montaner es que, como él mismo menciona, fui yo quien le dijo que el profesor Hernández me había pedido que le realizara una entrevista a Manolo Ray, para la revista Temas. Así que además de aparente agente, para la mentalidad de Montaner, estancada en la guerra fría, soy tan torpe que menciono al supuesto ´´apparatchik´´ que me ´´había sugerido´´ que lo entrevistara a él.
Lo que sí me asombró es que la respuesta de Montaner fuera un texto escrito que apareciera publicado en un blog de difusión muy limitada. Montaner no contestó a unas preguntas del autor del blog, no se limitó a mandar un párrafo con su opinión. No señor. Nada de eso. Es todo un artículo, bastante largo, del tamaño de su columna dominical. ¿Por qué no lo publicó donde habitualmente publica su columna? ¿Por qué no ha hecho referencia a ello en la televisión? Es evidente que al aparecer su escrito en un sitio en internet que sólo leen unos cuantos, trata de salvar la cara y al mismo tiempo intenta dejarme sin la posibilidad de pedir el derecho a réplica, en un medio de mayor difusión. Sin embargo, precisamente para eso están los programas de la radio independiente, para difundir las verdades que por otros medios no se dicen.
No deja de resultar contradictorio, para un intelectual tan conocido como Montaner, el recurrir a un sitio en internet que ni siquiera informa sobre cuántas personas lo visitan (¿será que son tan pocos que le da pena a Ferrer?). También me asombra que Montaner escriba para un medio en donde he sido insultado, no sólo yo sino todo un grupo de personas que viven en esta ciudad, con el lenguaje más vulgar y grosero.
¿Sabía esto Carlos Alberto Montaner? Si Carlos Alberto está tan preocupado por el mal periodismo y la mala gramática, no debía asociarse a un creador de libelos como Jorge Ferrer. Quien sustituye el debate de ideas por el ataque personal y los insultos es porque no tiene argumentos. Montaner ha demostrado carecer de ellos.
Enlace permanente | Publicado en: El Tono de la Voz | Actualizado 16/01/2009 21:14
Carlos Alberto Montaner responde a la “coletilla” de Edmundo García
Jorge Ferrer | 15/01/2009 18:21
El pasado 9 de enero, Edmundo García entrevistó a Carlos Alberto Montaner en su programa de radio La noche se mueve. Enlacé entonces al audio de esa entrevista, que todavía puede encontrarse aquí.
Anoche García hizo circular la transcripción de aquella entrevista y, cosa extraordinaria, le añadió un preámbulo donde arremete contra el entrevistado. Hombre de las sorpresas, Edmundo siempre se guarda otra, a cual más repugnante.
Descontento con el resultado de entrevista que esperaba mostrar jubiloso, y victorioso, a sus instructores en La Habana y sus mentores en Miami, ha incurrido en la descortesía de ensayar reprimenda a posteriori.
Pero no seré yo, sin embargo, quien se ocupe de esa “coletilla”. Lo hace el propio Carlos Alberto Montaner en texto que ha ofrecido en primicia a los lectores de El Tono de la Voz, un gesto que le agradezco enormemente.
Siguen el artículo de Montaner y la “coletilla” de García. Al audio de la entrevista, que recomiendo vivamente, se accede clickando aquí.
Edmundo y su coletilla
Por Carlos Alberto Montaner
Hacía tiempo que no veía una "coletilla". La coletilla fue la primera forma de coacción que utilizó la dictadura cubana contra los periodistas que manifestaban su criterio libremente. Esta práctica nefasta duró un par de años, entre 1959 y 1960. El periodista o articulista emitía su opinión e inmediatamente los simpatizantes de la dictadura la calzaban con una versión contraria o con groseras descalificaciones personales. Ése fue el ensayo general para la posterior confiscación de todos los medios de comunicación. Cuando desapareció la prensa libre, se esfumaron las coletillas.
Hasta ahora. Edmundo García ha tenido el mal gusto de revivirlas en pleno siglo XXI. Eso es mal periodismo y, en este caso, hasta mala gramática, como puede comprobar cualquiera que se asome a esa curiosa amalgama de anacolutos e incoherencias. En todo caso, de las docenas de entrevistas radiales que Edmundo ha efectuado y luego ha transcrito, ésta es la primera a la que le ha agregado una coletilla. ¿Por qué? Seguramente, porque quedó muy mal y dijo cosas absurdas quelo pusieron en ridículo ante cualquier cubano o extranjero que conozca la realidad de la Isla. También, supongo, porque le pareció más conveniente contentar a sus patrocinadores cubanos y venezolanos que mantener un trato profesionalmente respetuoso con una persona que aceptó acudir a su programa para ser entrevistada.
En efecto, tras la emisión de la entrevista, cientos de cubanos (y algunos no cubanos) regocijados comenzaron a pasarse el audio por Internet, me llamaban por teléfono para felicitarme o escribían a numerosos blogs celebrando el pobrísimo desempeño de García. Muchos se apresuraron a enviar copias a Cuba y hasta retransmitieron el programa por onda corta. Entendían que Edmundo asumía el punto de vista de la dictadura, pero de una manera tan torpe que sus argumentos quedaban demolidos. Y no es verdad que quienes celebraban el programa fueran "extremistas e intransigentes". Muchos eran jóvenes que habían nacido bajo el comunismo, habían formado parte del sistema y luego habían conseguido huir. Para ellos, Edmundo, simplemente, mentía sin el menor pudor.
¿Cómo negar que en Cuba hay gravísimos problemas de vivienda, alimentación, transporte, comunicación o agua potable? ¿Cómo negar que la mayor parte de los cubanos detestan a un gobierno que les niega los derechos fundamentales y ni siquiera les soluciona los problemas materiales más elementales? ¿Es que la falta de libertad no significa nada para los cubanos? ¿Es que los cubanos no quieren tener partidos políticos diversos, examinar ideas diferentes, leer los libros que les tienen prohibidos o recobrar el control de sus vidas? ¿Son idiotas o diferentes los cubanos a los demás seres humanos del planeta? ¿Son distintos a las víctimas de las otras dictaduras comunistas? ¿Cómo negar que Cuba fue durante muchos años un soporte constante de los movimientos terroristas y subversivos de medio mundo? ¿Quién se cree en Cuba (o fuera de ella en los medios bien informados) que los Castro no sabían de los vínculos entre los miembros del gobierno y el narcotráfico hasta que estallara el escándalo de Ochoa?
Si fuéramos a aceptar la cándida tesis de Edmundo García, resulta que los narcotraficantes colombianos, de la mano de los oficiales cubanos, utilizaban las bases navales y aéreas, los recintos diplomáticos y el sistema bancario cubano, mientras Fidel y Raúl Castro lo ignoraban. ¿Puede algún conocedor de la realidad policiaca de la Isla creerse esa fantasía? Es muy probable que el gobierno de Cuba renunciara a la complicidad con los narcotraficantes tras los fusilamientos de 1989, cuando sus agentes fueron sorprendidos por la DEA con las manos en la masa, pero desde fines de los setenta (la primera denuncia oficial norteamericana es de 1981) hasta fines de los ochenta, esos lazos existieron y tenían la tácita aprobación de las autoridades cubanas, extremo cuyo reconocimiento aparentemente le costó la prisión y la vida al general Abrantes, según cuentan sus familiares y amigos más íntimos.
No obstante, al margen de esas lagunas de información que padece Edmundo, o de su pasmosa indiferencia ante la realidad, me resulta más sorprendente aún su perplejidad ante mis respuestas. Esta era la tercera o cuarta entrevista que me ha hecho y se suponía que conocía mis opiniones. He publicado media docena de libros sobre Cuba, y en el último, Cuba: la batalla de ideas, aparecido hace ya unos meses, he debatido extensamente todas las cuestiones que me preguntara. ¿Por qué no hizo su tarea? ¿Por qué no se preparó como un profesional responsable para llevar a cabo una buena entrevista?
La respuesta a esta pregunta tal vez me la dio un buen amigo que tuvo la cortesía de llamarme por teléfono para felicitarme: porque Edmundo, en realidad, no tenía interés en hacer una buena entrevista, y mucho menos en discutir inteligentemente la situación cubana y sus posibles desenlaces. Lo que realmente quería era repetir las tonterías, acusaciones e injurias de la policía política de acuerdo con el guión de Granma: terrorista, agente de la CIA y plattista. ¿Le había pedido el aparato que me hiciera esa encerrona para tratar de desacreditarme y todo le había salido mal? No lo sé, pero mientras escuchaba esta hipótesis de este buen conocedor del funcionamiento de la inteligencia cubana, que a su vez es un buen conocedor de García, recordé que Edmundo me había dicho que Rafael Hernández (un apparatchik de la cultura cubana) le había pedido que entrevistara en Puerto Rico al ingeniero Manolo Ray, uno de los héroes de la lucha contra la dictadura de Batista y luego una de las cabezas de la oposición al castrismo. ¿Quién le había sugerido, y para qué, que me invitara a su programa?
Francamente, si todo le salió mal a García fue porque intentó rebatir mis opiniones en lugar de concretarse a preguntar o, como es legítimo, a "contrapreguntar" si valía la pena alguna aclaración. Si se hubiera limitado a ser un buen periodista y no un propagandista de la dictadura, no habría hecho el ridículo. Él me había invitado a una entrevista y no a un debate. Yo no tenía ni tengo el menor interés en debatir con él. Su función era preguntar y la mía responder. Antes de reunirnos, con la mejor buena fe, y para evitar una discusión estéril, le dije que me gustaría dedicar el programa al futuro, al postfidelismo, y olvidarnos un poco del pasado para beneficio de los oyentes. Me respondió, falsamente, que ésa era su intención, y me agregó un dato alentador: pensaba publicar un libro con medio centenar de entrevistas, y entre ellas estaría la mía. La obra se editaría simultáneamente en Cuba y en el exilio. Su contacto en Cuba haría una tirada oficial de tres o cinco mil ejemplares y él se encargaría de imprimir un millar en Miami, para lo cual le hice un par de sugerencias prácticas. Espero que cumpla su palabra y publique el libro dentro y fuera de Cuba, incluyendo la entrevista que me hizo, con o sin coletilla. Si opta por agregar la coletilla, supongo que tendrá la decencia de añadir también esta respuesta.
La "coletilla" de Edmundo García a la transcripción de su entrevista a Carlos Alberto Montaner.
Programa: La Noche se Mueve.
Miércoles 7 de enero de 2009.
Director Edmundo García.
EG: Edmundo García.
CAM: Carlos Alberto Montaner.
El programa La Noche se Mueve se puede escuchar en internet, en la siguiente dirección electrónica: http://www.lanochesemueve.us/
Para comunicarse con La Noche se Mueve, escribanos a:
contacto@lanochesemueve.us/
La entrevista que realicé al escritor y periodista Carlos Alberto Montaner —que aparece a continuación de esta breve introducción— me obligó en un gran número de ocasiones a una contención, dentro de las posibilidades a mi disposición para rebatir los argumentos de mi invitado, con el fin de convertir el programa en un careo entre dos personas con visiones políticas e ideológicas diametralmente opuestas, no sólo en lo que respecta a Cuba sino a Estados Unidos y el resto del mundo. En miras a que mi entrevistado se sintiera cómodo y respetado al máximo, como él mismo lo reconoce, en todo momento lo dejé disfrutar a plenitud del rol de entrevistado que él reclamó al menos una vez. Eso me obligó a no refutar en detalle varios de sus argumentos, aunque siempre dejando sentado que no los compartía.
En un buen número de respuestas de Montaner, muchas de las cuales él apoya con datos y cifras de las cuales no queda clara la fuente de procedencia, se pone de manifiesto que el escritor y periodista no ha logrado superar una mentalidad propia de la Guerra Fría, una época ya desaparecida. Un hombre que tanto aboga por la transición, no ha podido llevar a cabo la transición de su pensamiento hacia momentos más avanzados.
De ello es prueba sus constantes referencias a la desaparecida Unión Soviética, la Europa del Este y la Alemania nazi, así como su incapacidad para responder a mi pregunta, formulada en más de una ocasión, sobre las razones que permiten explicar la supervivencia del modelo cubano pese a la desaparición de sistemas parecidos, aunque no iguales, en los países que tanto cita: Unión Soviética, Checoslovaquia, Alemania.
A Montaner no parece preocuparle el fracaso de Washington en lograr imponer un cambio en la Isla. A Caleb, un funcionario de Bush que en Nicaragua había sido denunciado como agente de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, lo considera una ”persona encantadora“, sin detenerse un minuto a considerar que es el supuesto encargado de llevar a la práctica, de acuerdo a la imaginación de la Casa Blanca. Un plan de transición que contiene una “cláusula secreta” que no ha sido divulgada a partir de supuestas razones de “seguridad nacional y ejecución efectiva”. Este tipo de propuestas secretas, y basta remitirse a la historia de los últimos 50 años en Cuba, no son más en muchas ocasiones que eufemismos para realizar acciones “encubiertas” contra la población de la Isla. Ante la gravedad de esta propuesta, los supuestos “encantos” de McCaleb son algo secundario.
Esa obstinación con la imposibilidad de lograr en Cuba un cambio desde afuera lleva a mi entrevistado a repetir cliché tras cliché, al punto de desplegar a todo lo largo del programa el panorama de una Cuba llena de calamidades, dedicada al narcotráfico y que es una amenaza constante para los Estados Unidos y el resto del mundo.
Esa proyección de la Isla, que puede resultar del agrado de los lectores de la columna de Montaner en El Nuevo Herald, los oyentes de los programas de Radio Mambí y los televidentes de los programas nocturnos de la televisión de Miami sólo existe en la mente de los extremistas e intransigente. Ni siquiera en la administración de George W. Bush existe esa visión. Para Carlos Alberto Montaner, Cuba es un país con el que no se puede mantener negociaciones migratorias. Sin embargo, desde el gobierno del presidente Bill Clinton hay un pacto que el gobierno de La Habana ha cumplido en todo momento, y que si en ocasiones ha presentado atrasos y demoras ha sido por culpa de Washington, como el propio gobierno de Bush lo ha reconocido. Para Carlos Alberto también, la Isla se dedica al narcotráfico. Esta afirmación infundada contrasta con otra hecha recientemente por el secretario de Estado adjunto para Latinoamérica de Estados Unidos, Thomas A. Shannon, quien acaba de declarar en Madrid —y apareció publicado en un periódico tan hostil al gobierno de La Habana como es El País— que ”sería lógico“ un acuerdo con Cuba contra el narcotráfico. Cabe entonces la pregunta: ¿Quién tiene los datos más confiables, si el gobierno de Estados Unidos y todas sus agencias de espionaje, que siempre han mirado hacia Cuba, no con una lupa sino con un microscopio, o Carlos Alberto Montaner? Si son los gobiernos de países como Colombia, España —y ahora se ha conocido que también Chile― los que le han pedido a Cuba que mantengan en su territorio a personas vinculadas en el pasado con supuestos actos de terrorismo, ¿por qué aferrarse a un guión gastado, que sólo resulta atractivo para la Calle Ocho? Esa fue la decisión de mi invitado, y yo se la respeté dentro de los cánones del periodismo profesional y la cortesía.
A continuación, palabra por palabra, el texto de la entrevista (y sigue la entrevista)…
Enlace permanente | Publicado en: El Tono de la Voz | Actualizado 15/01/2009 18:57
Castro I: “rumor a muerto”
Jorge Ferrer | 14/01/2009 18:26
El olor a muerto trae el "rumor a muerto".
Los rumores, como las prostitutas, siempre acaban cobrándose un precio. Por eso los periódicos les huyen, los tienen por enemigos temibles. Aunque adorados. Les gusta ir de putas a los periódicos, pero que les salga gratis.
Cuando se trata de noticia como la muerte del amo de un estado totalitario que controla la información en forma absoluta, todo el mundo sabe que la posibilidad de que un periódico dé la noticia antes de que se produzca el anuncio oficial desde La Habana es tan remota como las lunas de Júpiter.
Es por eso que la espera por la confirmación de la muerte de Fidel Castro convierte el rumor en noticia. Hay indicios, sí, y muchos. De hecho, cada día que pasa sin dar fe de vida es un indicio de 24 horas en sí mismo, y resistirse a ignorarlos es tarea que echa por la borda el prurito de informar lo contrastado.
No hay noticia de la muerte, pero hay noticia del rumor. Lo verosímil le gana la batalla a lo veraz. Así aparece hoy por todos lados: Reuters, El País, The Miami Herald y El Nuevo Herald, Cubaencuentro…
Dos de esas piezas sirven de testimonio del desasosiego y la torpeza que implica informar sobre lo que no hay nada que informar en verdad: el artículo de El País es miserable y estúpido; Cubaencuentro cita fuentes “bien informadas” que saben tanto como que el estado de Castro I es “irreversible”, que “hace un mes no se levanta de la cama” y que ha tenido discusiones tan subidas con el heredero que lo ha llegado a “insultar”. Digo yo que si esas “fuentes” valieran de algo, la información que proporcionan es notición, ¿o no? Pero en el proceloso mar de los rumores, el tuerto “bien informado” no califica ni para bufón de la corte.
La posibilidad de que Fidel Castro sea ya cadáver es elevada. Lo muestran los indicios, no los rumores que son tan sólo el testimonio de la impaciencia.
Ya dije aquí que es asunto cuyo interés es moderado, porque no cambiará nada en esencia.
Pero añado: sí ha de preocuparnos. La muerte del dictador requerirá al gobierno de Raúl Castro la ostentación inmediata de que tiene la situación bajo control y ello podrá generar episodios de violencia de un alcance terrible contra los disidentes cubanos. Nunca como en esto me gustaría más estar equivocado.
De contra:
Un muy notable artículo de Frances Negrón-Muntaner: “Mariconerías” de Estado: Mariela Castro, los homosexuales y la política cubana en la revista Nueva Sociedad, Nº 218, noviembre-diciembre de 2008. (Gracias, A.)
UPDATE:
El ¡Ahora sí! va ganando adeptos.
El rumor llega a Australia y se encaramó a la zona de blogs del The New York Times con nota de Liz Robbins. PerezHilton me acaba de pegar un susto con un R.I.P. pero iba por Ricardo Montalban...
El Noticiero Nacional de Televisión que transmite Cubavisión vuelve a convertirse en programa deseado, porque algo nos hace pensar que será a esa hora y en ese espacio que lo dirán...
UPDATE:
La Mesa Redonda comenzó y transcurre como si nada pasara. En Cuba, se entiende, porque está dedicada a Palestina y "los horrores".
Randy Alonso muestra su sempiterna sonrisa sobre cara bachada. Índice de que esta noche no habrá novedad salida de su boca. Aunque recuérdese, lo contaba aquí, aquella escena entre Raúl Castro y Randy en ocasión de la boda de Kcho. Por lo tanto, Randy no tiene por qué ser el mensajero. Como tampoco lo será Carlos Valenciaga, ya en retiro entre viejos legajos.
¿Quién será? ¿Quién será? Lo que sí sé casi con certeza es quién escribirá el texto del anuncio, si se lo encargan como lo hacen con los discursos de Raúl Castro.
Carlos Aldana. Que la historia es una niña mala y le gusta jugar a los escondidos.
Enlace permanente | Publicado en: El Tono de la Voz | Actualizado 15/01/2009 0:53
[« Anterior][1][2][3][4][5][6][Siguiente »]






![Muestra el enlace externo en una ventana emergente. [http://www.amazon.com/Tristan-Medina-Retrato-apostata-canonico/dp/8493231150/ref=pd_bbs_2/002-7736270-8772012?ie=UTF8&s=books&qid=1177366006&sr=1-2] Tristán de Jesús Medina](/var/cubaencuentro.com/storage/images/blogs/el-tono-de-la-voz/libros/tristan-de-jesus-medina/326352-2-esl-ES/tristan_de_jesus_medina_small.jpg)
![Muestra el enlace externo en una ventana emergente. [http://www.amazon.com/Minimal-Bildung-Jorge-Ferrer/dp/0970307918/ref=pd_bbs_sr_1/002-7736270-8772012?ie=UTF8&s=books&qid=1177365089&sr=8-1] Cubierta Minimal Bildung](/var/cubaencuentro.com/storage/images/blogs/el-tono-de-la-voz/libros/minimal-bildung/326325-1-esl-ES/minimal_bildung_small.jpg)
