• Registrarse
  • Iniciar sesión
  • > El Tono de la Voz

Ineludible Matrimonio..., e ineludible Chago

7 Comentarios Icono de del.icio.us Icono de Digg Icono de Technorati Yahoo Icono de Meneame Icono de Wikio Icono de FaceBook Enviar Imprimir

Anoche, Matrimonio a la italiana de Vittorio De Sica.

¿Cuántos años hace que no veía esa película? ¿Cinco? ¿Diez? ¡Quince?

Esta Matrimonio…, vuelta a ver en noche de invierno, acaba de colarse en la lista de películas que me obligo a ver una vez al año.

¡Ese esplendor napolitano de Sophia Loren! ¡Esos diálogos con el Vesubio al fondo!

«Cómo ha cambiado el mundo, y todo sigue igual», dice Mastroianni / Soriano.

«Y, en medio, nuestro viejo drama», recuerda Loren / Filumena.

José Luis de Villalonga contaba cómo acudió en una ocasión con Fellini a un cuartucho en el Trastevere a visitar a una prostituta. La situación era harto extraña, porque a Fellini lo esperaba el equipo de rodaje en pleno, listo para una jornada de trabajo.

Aun así, llegó al cuarto, tomó asiento en una butaca e intercambió largos minutos de charla con la opulenta muchacha. Finalmente, y sin que hubiera mediado insinuación alguna que permitiera adivinar el ruego, le pidió: «Anda, muéstramelo.» Y la joven se levantó la falda dejando ver el culo más bello del mundo, siempre según Villalonga.

Fellini lo admiró durante unos instantes, le dio las gracias apresuradamente y se marchó.

Cuando ya llegaban al set, se sintió obligado a explicarse:

«Tengo que ir a verlo cada mañana. ¡Es tan hermoso!», dijo.

Apócrifa o no, recordé la historia cuando asomaron anoche las portentosas nalgas de Sophia Loren en la escena del prostíbulo.

 

L. Santiago Méndez Alpízar (Chago) publica antología que recoge poemas escritos en La Habana y Madrid. Son tres cuadernos que integran poemas tan conocidos como el Rockasón con Virgilio Piñera o ese magnífico y de escritura más reciente Malik Karim, que se puede leer en La casa Azulada, blog de mi fraterno Juan Antonio Parra.

Jorge Luis Arcos escribió las palabras que aparecen en la contracubierta, y que inserto aquí por cortesía suya.

«Como alrededor de un escueto, casi indiferente, pero nunca olvidado –por inquietante- punto negro, se desenvuelven las piruetas de Chago: visiones rapidísimas, como de otro Casal, el que sí realiza un exotismo cotidiano, visceral, imantado, con un olfato infalible, por lo raro, que es siempre la entraña de lo real. Un barroquismo de lo visceral, entonces. La marginalia de la realidad. Todos los alrededores de una ciudad casi mítica, por ubicua, que está y no está. Un leve guiño a la realidad para que nunca falte el pasaje hacia el país de al lado. Entonces hay que fumar, hay que comer, hay que singar, hay que vivir la música, las imágenes insaciables, hay que coger la realidad, manosearla, como si fuera una mezcla de todos los sentidos: los alimentos terrestres. El mundo vital confundido, mestizo, de lo sagrado Hay que emborracharse, anegarse, inundarse con todas las imágenes. Imágenes liberadas de toda tradición, de toda jerarquía. Como un conjuro, un tributo a dioses desconocidos, para permanecer siempre en la noche, para que no termine nunca esa extraña intensidad. De esa alquimia insular, se destilan sus poemas, como un polen náufrago, un residuo, un don oculto. Tienen que ser cantados, dichos, susurrados. Su oralidad es innata. Chago siempre es el pre o el pos, la víspera o la postrimería, de ese Hombre Nuevo que le profetizaron a su generación. Un más allá o un más acá. El se ocultó en la fiesta, en la noche, en una alegría natural, casi infantil. Con una delicadeza en la obscenidad, hizo de los márgenes un reino incorruptible. Siempre exiliado del centro, en una isla a la deriva, en la resaca, como un clown. Ante esa imagen bárbara, goyesca, el Hombre Nuevo es como un hombrecito patético, kitsch estéril. Poesía, pues, la de Chago, auténtica, rota, inacabada, con un ritmo interior antiguo, casi salvaje, que escapa siempre hacia la oscura pradera, hacia la otra noche, hacia la otra ciudad.»

Jorge Luis Arcos.

L. Santiago Méndez Alpízar (Chago), ¿Entonces, qué? Antología, Madrid: Editorial Verbum, 2007 se puede adquirir en Editorial Verbum y Librería La Central

 

De contra:

Esta sugerente vecindad en la lista de búsquedas por palabras por las que se accedió ayer a El Tono de la Voz.

Y el no menos sugerente comentario con que alguien remató la inclusión de mi post de ayer en el foro de Secretos de Cuba. He aquí lo que me desea, así con todas las mayúsculas:

«LA VERDAD QUE ESTE TIPO MERECE QUE SE LE MANDE EN BALSA PARA CUBA, A VIVIR COMO LOS CUBANOS DE A PIE»

«Cubanos de a pie». Cada vez que escucho referencia a los tales, me imagino a multitud de cubanos de 30 centímetros de altura llenando la Plaza de la Revolución.

 

UPDATE:

En el blog de Zoè Valdés, la primera parte de lo que promete es largo reportaje sobre las recientes jornadas sobre revolución y homosexualidad celebradas en Madrid.

Es una producción de Telebemba, proyecto audiovisual impulsado por Ricardo Vega y la propia Zoè.

 

UPDATE:

Acaba de llegarme esta información sobre evento a celebrarse el próximo martes en Washington.

Los datos en el site del American Enterprise Institute, que lo organiza.

Principles for Economic Engagement for a Free Cuba

Start: Tuesday, January 15, 2008 9:00 AM End: Tuesday, January 15, 2008 11:30 AM Location: Wohlstetter Conference Center, Twelfth Floor, AEI
1150 Seventeenth Street, N.W., Washington, D.C. 20036

The Cuban people need--and deserve--profound change, including political liberty and economic opportunity, even as Fidel and Raúl Castro favor a transition from one dictator to another that preserves the vestiges of the Cuban police state and the nation’s decrepit socialism. Yet much of the world is eager to support a meaningful transition of power that helps Cubans regain their country and attain a more prosperous future.

Other corners of the world offer many examples--in the not-so-distant past--of transitions from dictatorship that left desperate populations disappointed and disheartened, stalling progress toward democracy and free market systems. It is therefore possible to draw on the lessons learned from those examples and make preparations for a timely and substantial support that will sustain a genuine democratic transformation through irreversible political and economic change.

At this event, leading scholars and policymakers will discuss measures that can be adopted to help Cubans expand their freedoms. Panelists will examine and debate the universally recognized labor rights embodied in the so-called Arcos Principles, a set of conditions for foreign investment in Cuba that stress human rights and fair hiring practices. Participants will also address the timing and conditionality of U.S. economic support to ensure that it serves the cause of real change, rather than allowing a post-Castro Cuban regime to tread water.

8:45 a.m. Registration  
     
9:00 Panel I: Opening up Political and Economic Space Now
     
  Presenters: Kirsten Madison, U.S. Department of State
    Marc Wachtenheim, Pan-American Development Foundation
     
  Moderator: Roger F. Noriega, AEI
     
10:00 Panel II: Engagement with a New Regime
     
  Presenters: Paul Bonicelli, U.S. Agency for International Development
    George Dunlop, U.S. Army
    Daniel Erikson, Inter-American Dialogue
    Nilda Pedrosa, Office of Senator Mel Martinez (R-Fla.)
     
  Moderator: Roger F. Noriega, AEI
     
11:30 Adjournment  


Secretismo en torno a la visita de Fidel Castro a El Rincón en la tarde de ayer, II

64 Comentarios Icono de del.icio.us Icono de Digg Icono de Technorati Yahoo Icono de Meneame Icono de Wikio Icono de FaceBook Enviar Imprimir

Una nota que publiqué aquí el pasado 28 de diciembre, Día de los Inocentes, titulada Secretismo en torno a la visita de Fidel Castro a El Rincón en la tarde de ayer, me jugó la mala pasada ayer de verme devuelto a La Habana. La cosa no tendría mayor importancia, si no fuese porque el asunto, de tintes vagamente gogolianos, ilustra los modos en que circula la información en páginas dedicadas a transmitir «la verdad sobre Cuba», desde el amarillismo más imbécil.

La nota, lo recordarán los lectores, informaba de una supuesta visita de Fidel Castro a El Rincón. Respondía a práctica común seguida por la prensa en español los 28 de diciembre y la anglosajona los 1 de abril, el April Fools’ Day. A saber, la generación de noticias falsas, pero verosímiles. Una regla no escrita, pero asumida tanto en la prensa española como en la norteamericana y la inglesa, exige que el texto contenga al menos una referencia que permita al lector atento saber que se trata de una información falsa.

Conocedor del paño, no introduje una en el texto, sino dos, algo que lamenté cuando los lectores detectaron de inmediato la «inocentada». Una era la mención a testimonios de supuestos testigos que se contradecían sobre si Castro llevaba una tela de saco cubriéndole el cuerpo o un traje deportivo de color crema, y sobre si había llegado al templo de rodillas o arrastrándose. Francamente, con esa ya bastaba, pero coloqué otra aún más delirante: una referencia a supuesta nota aparecida esa mañana en la página del CENESEX dirigido por Mariela Castro acerca de la homosexualidad de su padre.

Los lectores copiaron la nota en varios foros y en todos ellos –al menos los que alcanzo a ver ahora- se apreció con claridad que se trataba de una «inocentada». Los lectores cubanos que buscan información en blogs –y lo digo con sobrado conocimiento de causa- son mucho más inteligentes que buena parte de quienes escriben para ellos.

Ya era asunto olvidado esa nota, cuando ayer me avisan de que vea la portada de un diario digital de nombre La Nueva Cuba, lo busco, abro y me topo con esto:

Lo que leen: la «inocentada» convertida en noticia dos semanas después de publicada y con rúbrica de un Jorge Ferrer desde La Habana.

Un rato más tarde, recibo un mensaje desde Telemundo51 pidiéndome confirmara la noticia. El redactor con quien hablé por teléfono, A. T., tuvo el humor y antes la sagacidad de advertir de qué se trataba y reímos juntos el enredo. No era nada difícil, pues, corroborar si se trataba de noticia cierta o de «inocentada», aun ante la duda.

Pero ese no fue el camino que siguió La Nueva Cuba. Reviso su página y me encuentro con otro bien distinto.

Resulta que ya el 6 de enero, La Nueva Cuba se hacía eco del pretendido viaje de Castro I al Rincón. Fue en texto que firmó un cierto Máximo Tomás, que trabaja para el pomposamente llamado Departamento de Investigaciones de LNC:

«Reportes, de varias fuentes, sin confirmar, informan que el estado de salud del dictador Fidel Castro habría comenzado a agravarse desde poco después de mediados del pasado mes de diciembre.
Ninguno de esos reportes han sido avalados por los servicios noticiosos internacionales, ni confirmados por fuentes oficiales del régimen. Igualmente nadie se ha responsabilizados con esos reportes. Por el interés de quienes siguen de cerca los problemas cubanos los reproducimos.
Uno de esos reportes indicaba que la gravedad de Castro habría sido tal el 29 de diciembre que su familiares decidieron transportarle el día 30, al Santuario de Rincón de San Lázaro en las proximidades del pueblo de Santiago de Las Vegas, en las afueras de la capital cubana… Una caravana de lujosos Mercedes habría acompañado al vehículo especial condicionado en que habría sido trasladado el dictador.»

Ese 6 de enero, se trataba, de reportes sin confirmar, ni avalados por «servicios noticiosos internacionales».

Pero apenas tres días después, sin embargo, la magia de la fabricación de noticias ya ha dado carta de crédito al bulo y la encarama a noticia de portada. Ya no es anónima, sino que la firma ese Jorge Ferrer, desde La Habana, y bajo su nombre se consignan como fuentes «Agencias» y «Noticuba Internacional», un Google Group presentado escuetamente como «Un medio informativo al servicio de la verdad».

¿Qué extraña circunstancia convirtió esa visita imposible en noticia a la que dar crédito? ¿Qué hizo que un tal Francisco Díaz, otro empleado del Departamento de Investigaciones de LNC la diera por buena? Y, sobre todo, ¿de dónde sacaron que el Jorge Ferrer que la escribió lo hizo desde La Habana?

Las respuestas posibles son varias. Alguna es tan pueril como que los del Departamento de Investigaciones no tienen acceso a la Internet, porque basta con googlear un par de palabras para asegurarse del origen de la «noticia». Otras, apuntan a la bovina imbecilidad de quienes perpetran tal engendro.

Hay detalle que los delata, sin embargo: La Nueva Cuba insertó la «inocentada» despojándola de las marcas que la delataban como tal. Ni el traje de deporte de color crema, ni la homosexualidad de Raúl Castro anunciada por su hija aparecen en la nota que ocupó su portada durante todo el día de ayer. Recortaron la prueba. Y añadieron topónimo de peso: «La Habana». Esa prueba de origen. Ese marchamo de originalidad: tienen corresponsal en La Habana, que se inventan como aquel personaje de Gógol se inventaba siervos vivos.

No es infrecuente que los textos que firmo en este Tono de la Voz aparezcan republicados en otros blogs o circulen por los foros. Es asunto que me place, porque se escribe para que se lea.

Pero que unos pobres «investigadores» despojados de sentido del humor y de la menor noción de deontología conviertan en «noticia» lo que todos entendieron como «inocentada» y paseen mi nombre como si se tratara de corresponsal desde La Habana que aceita su pobre desempeño en cabecera que llaman «La Nueva Cuba» es más de lo que merecen los lectores de este blog y de cualquiera otra página.

Quiero confiar en que tengan también Departamento de Vergüenza y retiren ese texto de inmediato.

 

"April 1st: This is the day upon which we are reminded of what we are on the other three-hundred and sixty-four."

Mark Twain

 

UPDATE:

Desde Miami, un lector avisado me cuenta detalles sobre la repercusión ayer de la "inocentada":

«El manojo de anécdotas de lo sucedido en torno a la "noticia" daría para un libreto de Tres Patines.

Radio Mambí dando la noticia como una gran exclusiva en el horario de la madrugada y el locutor llamando al reportero en las primeras horas del amanecer para que llamara a Cuba a buscar reacciones.

Pérez Roura, el director de Radio Mambí, encolerizado porque no se le consultó, no porque la noticia fuera falsa (de lo que nunca se dio cuenta), sino porque Él era el que debió dar al aire, y en su propia voz, tan importante revelación.

El noticiero del Canal 51 aguardando hasta las 5:55 p.m. para salir al aire con la Noticia como número uno, y el presentador Ambrosio Hernández casi histérico porque se le estaba diciendo que no había comprobación. El reportero, por supuesto, cayó también en el trance de la inocentada, y creo que no fue hasta que habló contigo que se dio cuenta del embuste…»

UPDATE:

Me alerta un lector acerca de que los enlaces a las referidas notas en La Nueva Cuba han quedado inoperativos.

Lo confirmo ahora, 18:40 del viernes, 11, y constato que LNC ha retirado ambas notas.



«Cambio», ¿qué cambio?

12 Comentarios Icono de del.icio.us Icono de Digg Icono de Technorati Yahoo Icono de Meneame Icono de Wikio Icono de FaceBook Enviar Imprimir

Todos lo advierten: la expectativa de cambios en Cuba es creciente.

Se dice que esperan cambios en las esquinas y las cocinas. Que los esperan en las colas y las guaguas abarrotadas. Que los esperan los que visten de manga larga, gastan guayaberas, o llevan ajadas camisas de trabajo…

Prometen –vagamente- esos cambios desde las tribunas y los reclaman –tímidamente- desde el púlpito.

La coincidencia es plena: el país entero espera los cambios.

Muchos nos entretenemos en adivinar cuáles serán los primeros y los segundos, cuándo se producirán, quiénes los podrían impulsar y quiénes se resistirían.

Presunta hambre de cambios que tuvo alarde estadístico con el Raúl Castro del pasado 27 de diciembre: 1.300.000 «planteamientos» en las 3.255.344 «intervenciones realizadas».

¿Cómo, se pregunta uno, nos preguntamos todos, no hay todavía cambio que valga, si el clamor es tan arrollador?

Desde agosto de 2006 no hay Castro I; desde julio de 2007 hay el discurso de Raúl Castro con que si cambios estructurales.

¿Cómo es, se pregunta uno, nos preguntamos todos, que no se ha producido ni una sola reclamación masiva de un «Cambio» que todos esperarían y no se producen?

Y todos conocemos la respuesta, aunque la callemos por pudor o por continuar arropados –que es invierno- por las mullidas lanas del wishful thinking.

Los cubanos que viven en Cuba –que son los mismos cubanos que vienen al exilio- quieren cambios distintos a lo que imaginamos nosotros al repetir la palabra «cambio».

Cambio, en Cuba, no es «Cambio». Cambio, en Cuba, no es «exijo un “Cambio”». Y es también «Cuidado con el “Cambio”».

Podríamos encontrarnos, al final –si es que podemos hablar de final- con que el inmovilismo inoculado por años de represión estatal y desidia privada sea un factor retardatario de mayor peso aún que el freno de los inmovilistas del aparato de poder.

Que ya no los dirigentes de Cuba, sino los propios cubanos, se nieguen a cambiar de modelo político, económico y social aferrados a la triste tiranía del hábito ideológico y vital.

Encontrarnos con la paradoja de que la gente no quiera cambios cuyo alcance desconoce. Y tampoco aquellos que sí conoce.

Que esté más dispuesta a esperar que a llegar, porque la espera permite proseguir con una existencia a la que ya los cubanos se han habituado y en la que prefieren mínimas variaciones que nada se parecen a ese «Cambio» que decimos con la boca llena.

El país de las sorpresas y las decepciones sigue guardándose las más gruesas.

Y, mientras, nosotros, yo mismo, tecleamos "cambio", como quien junta las letras de la palabra "cadmio".

 

De contra:

Y, mientras, estos son los discursos de los artistas. De un Adalberto Álvarez, cantante, que pide el «voto único»:

«El próximo 20 de enero daremos una lección al mundo de lo que somos. El voto unido no es un reclamo de los poderosos: es unidad, es fuerza, es Patria, es futuro, es Fidel.

Para ti, Fidel, nuestra gratitud y todo el cariño que con tu entrega y lealtad te has sabido ganar.»

También lo pide Castro I en un párrafo escrito con supremo esfuerzo:

«Tampoco nuestras elecciones democráticas, que tendrán lugar el 20 de enero, en las que seleccionar candidato no exige esfuerzo. Soy decidido partidario del voto unido. Fue lo que nos permitió evitar las tendencias a copiar lo que venía de los países del antiguo campo socialista, entre ellas el retrato de un candidato único, tan solitario como a la vez tan solidario con Cuba. Respeto mucho aquel primer intento de construir el socialismo gracias al cual pudimos continuar el camino escogido.»

 

De recontra:

Un magnífico artículo de Oliver Kamm en The Times: Good Riddance to Castro: But What Next?

«Our Government ought to be urging a common approach among the EU, the US and the Organisation of American States. US economic sanctions are discredited and should discreetly be replaced: not by rapprochement and normalised relations with Cuba, as the Spanish Government urges, but by emphasising the political aims that those sanctions are supposed to advance and have not achieved. Pressing for free and fair elections in Cuba is a minimal diplomatic stance.»

 

De requetecontra:

Ese Rufo Caballero que trae el Juventud Rebelde de hoy. Delicioso…

Ilustración: José Bedia, Mientras te alcancen las fuerzas.

 

UPDATE:

Arcadi Espada comienza hoy su blog en el periódico El Mundo sobre el periódico El Mundo.

Arcadi probablemente sea el tipo que lee con mayor claridad el trasvase de la lectura de las noticias desde los papeles a las pantallas. La manera en que el click convierte la lectura en una aventura sobre el origen, la veracidad y el caracter irremisiblemente perecedero de toda noticia. De toda opinión.

Atiéndase a ese nuevo blog. Dará qué leer.



Animalitos

1 Comentarios Icono de del.icio.us Icono de Digg Icono de Technorati Yahoo Icono de Meneame Icono de Wikio Icono de FaceBook Enviar Imprimir

Cogieron al animalito etarra –son los primeros que captura la guardia civil después de que asesinaran a dos policías españoles en un aparcamiento del sur de Francia- y le rompieron una costillita.

El tipo les habrá gritado en vascuence «Txakurras», lo mismo que dijeron a los dos guardias antes de dispararles en la cabeza, y le arrearon un par de patadas.

Y ahora hay país en vilo por la jodida costillita y el ay del enfisema.

El informe pericial en las primeras planas. La poesía de los peritos forenses encaramada así de alto.

Haberle roto un pómulo o astillado la clavícula. Al menos, los periodistas no estarían saboreando ahora sus años en La Salle o los Maristas. Porque esa costilla que les dijo el cura hizo hombre, ahora fabrica «torturado».

Es lo que tienen el garantismo y el no-somos-como-ellos cuando se cuelan en las rotativas.

Que asquean a cualquiera que no lleve carné con membrete de «Prensa», esa prostituta de a euro.

 

El otro animalito es agradecido como un perro, que se dice. Cabe de todo en las reflexiones del Blogger-en-jefe y así también los médicos que le mandan consejos.

Elena Pedraza, nonagenaria comunista chilena, le manda un libro de la geriatra Debra Rose y Castro I le devuelve el favor mandándola honrar.

Fall Proof! se titula uno de los libros de Rose: toda una metáfora del poscastrismo.



Fighting Castro: la historia que falta

4 Comentarios Icono de del.icio.us Icono de Digg Icono de Technorati Yahoo Icono de Meneame Icono de Wikio Icono de FaceBook Enviar Imprimir

Toda contrarrevolución ha de contar, como la revolución a la que se opone, con una épica. Un relato coherente del valor y el martirio. Una historia de las batallas, las victorias y las derrotas. Una narración, por fin, que contenga un testimonio hermoso y aleccionador.

La revolución cubana del 59, como todo hecho histórico de su envergadura y que haya gozado de poder omnímodo, ha generado su propia épica. Una épica eficaz, por mucho que se sostenga muchas veces sobre inexactitudes históricas. Épica construida a partir de episodios ciertos, casi ciertos o simplemente falaces. Un relato alimentado también por los propios opositores, a veces sin quererlo. Así, Carlos Franqui, Jorge Edwards, Huber Matos o Norberto Fuentes –cada uno a su modo– han trabajado a favor de la épica de la revolución del 59, a sabiendas.

La épica de la contrarrevolución, en cambio, apenas carece de asientos en las bibliotecas. De hecho, apenas carece de historia. Rafael Rojas compiló un magnífico dossier para el número 39 de la revista Encuentro de la Cultura cubana (Invierno, 2005-2006) que perseguía paliar esa carencia absolutamente imperdonable en lo que respecta a la primera oposición al castrismo, aquella que se extendió entre los años 1959 y 1966, años en los que se desarrolló lo que Rojas llama la «última guerra civil de la historia de Cuba»: lucha armada, conspiraciones, sabotajes urbanos, guerrillas en el Escambray y otras zonas de la isla. Años que conocieron una oposición heroica al castrismo, la que se pagó en el paredón de fusilamiento y el presidio político cubano. «La guerra entre el Gobierno y los cubanos que se le opusieron y presentaron una resistencia militar duró seis años», escribió Lino B. Fernández para el mencionado dossier. «Y esta guerra ni es conocida ni es respetada», concluyó.

Con Fighting Castro. A Love Story (WingSpan Press, 2007), Kay Abella ha provisto a la historia de la contrarrevolución de un libro de un valor incalculable. Naturalmente, y a estas alturas, no se trata del primer testimonio de la lucha, la represión o la resistencia. Pero sí de una historia de vida, la de Lino y Emy Fernández, que constituye un monumento a la dignidad de la primera contrarrevolución y un relato de la renuncia, el dolor y el honor de tantos cubanos.

Lino Fernández (1931), fue dirigente del Movimiento de Recuperación Revolucionaria del que fuera secretario general Manuel Artime. En 1961, fue hecho prisionero en los alrededores del Escambray y pasó 17 años en la cárcel –el Presidio Modelo, La Cabaña, Guanajay. Cuando fue hecho prisionero en 1961, su esposa, Emilia Fernández envió a los tres hijos que tenían a Miami. Ella permaneció en Cuba, porque no quería abandonar a su marido preso. No fue hasta 1978 que los Fernández se reunieron con sus hijos en el aeropuerto de Fort Lauderdale.

Sin ánimos revanchistas, pero sí con afán de recuperación de la memoria histórica de la resistencia al castrismo, la historia de esos primeros años de oposición armada y la gesta de los «plantados» han de figurar entre los momentos más nobles y honrosos de la lucha de los cubanos por la libertad. El Grupo de trabajo «Memoria, verdad y justicia» coordinado por Marifeli Pérez-Stable propuso que se levante en el Escambray un monumento a todos los caídos en Cuba a resultas de la violencia política. Ojalá no haya que esperar demasiado para verlo.

Fighting Castro. A Love Story, de Kay Abella, en Amazon.com

Más información, en el site de Kay Abella



Buscar en este blog

Sobre este blog

Política, literatura, medios

Sindicación

Agregador para sindicación en XML

Autor: Jorge Ferrer

Jorge Ferrer. Foto © Laura Ceccacci

Jorge Ferrer. Escritor y traductor. Escribe desde Barcelona, España.

Foto: © Laura Ceccacci

Contacto: eltonodelavoz@gmail.com

 

Donaciones

Enlaces Patrocinados

Advertise here / Anúnciese aquí


Archivo

Libros

Tristán de Jesús Medina

Tristán de Jesús Medina

Retrato de apóstata con fondo canónico. Artículos, ensayos, un sermón. Selección y prólogo de Jorge Ferrer. Editorial Colibrí, Madrid, 2004.

 
Cubierta Minimal Bildung

Minimal Bildung

Veintinueve escenas para una novela sobre la inercia y el olvido Editorial Catalejo, Miami, 2001.

 

ETDLV en Facebook