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De la Embajada del Perú a Mariel, II

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Entrevista a Héctor Sanyústiz: Segunda parte

(Acceder a la primera parte e introducción)

Jorge Ferrer: ¿Cómo sales de Cuba? Tengo entendido que te imponen un pacto de silencio y te vienes a los EE.UU.: ¿te sentías cómodo con él?

Héctor Sanyústiz: El 19 de Abril del 1980, alrededor de las 3 o las 4 de la madrugada, el diplomático que me cuidaba, el joven Federico Espinoza, me dijo que iba a la habitación de Radamés Gómez, mi amigo y también herido de bala superficialmente en la espalda y la cabeza. Federico me dijo que golpeara la pared si sucedía cualquier cosa, que él iba a estar atento. Cinco minutos más tarde se me aparece un general alto y corpulento de la raza negra y me amenaza con que si no me entrego antes de las seis de la mañana, el pueblo se iba a meter en el hospital y me sacaría a pedazos. En esos momentos yo me incomodo, me cago en su madre y le digo que sus tropas especiales, no el pueblo, podían venir por mí, pero de seguro al menos a uno yo me lo comía vivo, y en eso empecé a golpear la pared. Cuando llego Federico ya el general había abandonado la habitación. Imagínate la pared de aquel hospital era una pared muy gruesa, y yo estaba muy débil, apenas podía golpearla. Tenía una bala alojada en la cadera y me tenían puesta una tracción en mi muslo derecho con unas cabuyas y de ellas guindaban unas pesas. La pierna izquierda la tenía recién operada de una bala que me la había atravesado.

En fin, llegó la mañana siguiente y me esperaba el desayuno de siempre. Las turbas no cesaban de gritarme «¡Paredón!» en la Plaza de la Revolución, «¡Mataste a Pedro Ortiz, un ejemplo revolucionario!»… Todos los alumnos de la Escuela de Medicina del hospital lo hacían todavía más cerca. Yo estaba en el tercer piso y ellos debajo gritándome. Honestamente, no tenía miedo, me daba lo mismo cualquier cosa, pero aquella bulla diaria, todavía hoy, 28 años después, la recuerdo como si la estuviera oyendo.

Bueno, siguieron pasando los días y te juro que en los 21 años de revolución nunca me intereso oír hablar a Fidel, pero estaba loco por que llegara el 1 de mayo. Llegó el desagradable día y en el hospital pusieron el discurso a todo lo que daba. No olvidaré nunca cuando dijo que nosotros jamás abandonaríamos el país, que habíamos sido la gota que había derramado la copa, por la muerte del custodio Pedro Ortiz Cabrera. Diez días después del discurso de Fidel, inesperadamente, como a las 10 de la noche, se apareció el capitán Cándido Ferreira, la única persona autorizada por el gobierno peruano para tener contacto con nosotros y me dijo: «Sanyústiz, le traigo buenas noticias». Esperemos a que llegue el diplomático con Radamés, y ya estando los 4 nos dijo que el gobierno de Cuba nos daba la oportunidad de abandonar el país, si queríamos a la mañana siguiente en el primer avión que saliera para Miami. Yo le dije: «¿Usted está loco? Si Fidel dijo en el discurso que nosotros jamás saldremos de Cuba». Y él me contestó que esa era la información que le habían dado, que al parecer se había producido un cambio. Entonces yo le pregunté por los cuatro que estaban en la Embajada, que si también ellos tenían la misma oportunidad, y me respondió que no, porque ellos no podían entrar a la embajada a negociar con ellos por la cantidad de gente que habían allí, que la oportunidad era solo para mí y Radamés. Yo le dije que él no podía entrar a la embajada pero que el diplomático sí podía, pero insistió en que la oferta era para nosotros dos y más nadie. Rechacé inmediatamente la oferta, a menos que todos pudiéramos viajar juntos. A todas estas, yo estaba pensando que era un acuerdo entre Perú, Cuba y los Estados Unidos. Antes de irse, dijo que lo pensáramos bien, porque era una buena oportunidad de lograr lo que queríamos y además viajando directamente a Miami. Yo le repetí que o salíamos todos o no salía nadie, porque habíamos entrado juntos a la Embajada y sólo nos iríamos juntos si llegábamos a un acuerdo bajo la condición de asilados y protegidos hasta Miami por un diplomático.

A partir de ese momento, fueron cinco días de negociaciones conmigo a solas, ni siquiera en presencia de los dos diplomáticos que nos protegían. Mi respuesta fue siempre la misma. Por fin, en la madrugada del 16 de mayo apareció alguien, en mi libro está su nombre, y me dijo en tres palabras que me iba al día siguiente por el Mariel y si no lo hacía me atuviera a las consecuencias. Con la misma, salió de la habitación. Uno de los que lo acompañaban regresó un instante después y me dijo que no se me fuera a ocurrir decir nada de aquello a nadie, ni siquiera al oficial que estaba al frente de mi caso. E insistió: «Busca la manera de aceptar la salida, buscando un pretexto». Yo quise hacer una pregunta, pero me cortó y me dijo: «No preguntes nada, pero si no cumples, ya verás lo que te espera…»

JF: ¿Cómo fueron tus primeros años en los EE.UU.?

HS: Los primeros años estuvieron llenos de amenazas, secuestro de mi hijo de solo cinco años, hubo amenazas de muerte por teléfono… Con decirte que cuando me encontraba a algún amigo me escondía para que no me reconociera. Cuando me llevaron a procesar al aeropuerto de Opa-locka un chofer de autobús me reconoció y me dijo sorprendido: «Mentira, no me lo puedo creer. Sanyústiz, ¡tú nos has dado la libertad!».

Allí había una señora con un altoparlante y pidió que hicieran silencio para dar una noticia que interesaba a todos lo presentes, ¡más de 15.000 personas! Todos callaron y la señora dijo que el chofer del autobús gracias al que todos los que estaban allí habían llegado a los Estados Unidos, se llamaba Héctor Sanyústiz y también estaba gozando de la misma libertad y estaba junto a ellos. Para mí fue una satisfacción muy grande e inesperada que tanta gente aplaudiera mi acción de muerte o libertad. Me ericé como me está pasando en estos momentos en que te lo cuento, Jorge.

Enseguida la prensa me cayó arriba. Por suerte el FBI me rescató y no dejó que contestara ninguna pregunta. De ahí desaparecí hasta el año 1998 cuando me dio un ataque al corazón y tuve que ser intervenido quirúrgicamente. El resto, si le interesa a alguien, está en mi libro, donde se cuenta la pequeña historia de un joven de 30 años que sin proponérselo casi desata una guerra civil en mi país, Cuba, y dejó un régimen sediento de sangre como un vampiro y desestabilizado moralmente para siempre.

JF: Me consta que has sido parco en tus relaciones con los periódicos. Y sé que ha habido desencuentros y enojos. ¿Qué pasa? ¿Eres tú quien no ha sabido administrar la memoria o los que te han abordado no han sabido hacerlo?

HS: Mira, Jorge, yo soy una persona sencilla y nunca me ha gustado hacer eco de lo que hice, y menos me he tildado de héroe. Al contrario, cuando me han preguntado si yo me considero un héroe he dicho que no y simplemente no me gusta que alguien no entienda que cuando me ha pedido una entrevista, y le diga no, es no. En el 2005 yo vivía en North Hollywood, California, y se conmemoraba el 25 Aniversario del Mariel. Una mañana me llaman por teléfono de Univision, la señora Leticia Herrera, y me invita a viajar a Miami para dicho festejo. Le dije simplemente que no. Leticia insistió, pero no acepté. Entonces me dijo que viajaría a California y que si yo quería íbamos a los estudios de Univision y allí me entrevistaba. También me propuso invitarme a los estudios de Hollywood y presentarme a un marielito que se llama Rene Lavan, pero le reiteré mi negativa y le pedí que saludara al muchacho y le dijera que me siento orgulloso de que un marielito haya llegado a un nivel tan alto como actor de cine. Luego me llamaron de nuevo de Univision para lo mismo, otra persona de la cual no quiero dar su nombre para ignorarla, la considere una estúpida por algo que me dijo despectivamente y, muy sencillito, la mandé bien lejos.

Jorge, cuando yo digo no, te juro que no hay dinero que me compre el Sí. Al día siguiente me llamo la señora María Elena Salinas, yo no estaba, me dejo sus teléfonos y la llamé: una señora muy respetable, una verdadera periodista, me pidió una entrevista para un diario que ella escribe que se llama La Opinión, y con mucha pena, porque a esa señora yo la he visto en todos los eventos y la considero la mejor mujer periodista latina que existe en estos momentos, le dije también que no. Recuerdo que me dijo: «Yo soy de llamar una sola vez». Y le contesté: «Así actúan los buenos periodistas». Lamenté no darle la entrevista a Maria Elena, pero cuando tomo una decisión la cumplo, y esa se llamaba No.

Yo sí he sabido administrar mi memoria, pero la prensa siempre pierde la memoria y publica lo que le da más ganancias.

Ahí tienes a Mirta Ojito que escribió un libro del Mariel, me encontró y me pidió que le contara de mí. Lo hice con la condición de que no podía escribir nada de lo que yo le contara y me engañó, porque hizo todo lo contrario. Luego un día apareció con un contrato de la compañía que iba a publicar el libro que escribió para que yo lo firmara autorizándola a que contara en su libro lo que habíamos conversado. No lo firmé, se puso brava conmigo porque la compañía publicitaria no la aceptó, se buscó otra compañía y publicó el libro. No sé cómo le hizo. Sus agradecimientos por haber llegado a este país fueron para el capitán del barco que la trajo y para Napoleón Vilaboa un tipo que no es aceptado aquí en Miami por traicionar al exilio…

En otra ocasión, el rapero Pitbull hizo un CD musical con un DVD llamado El Mariel. Su abogada y manager, Angela Martínez, me prometió dinero por una entrevista para el DVD y al final en la entrevista salió mi escritor José Paredes que a mis espaldas concedió una entrevista sobre mí y el Mariel y según él no cobro nada. El pago que recibí yo fue una invitación al evento del lanzamiento del CD-DVD, y ahí no quería darle entrevistas a nadie. Fui porque quería enfrentar al rapero. Al fin, una cubana haciéndose pasar por española me logró sacar una entrevista y resultó que eran los paparazzi. De ellos no quiero mencionar ni los nombres para no darles crédito pero en sus comentarios uno de ellos dijo que yo ni era héroe y mucho menos el «Padre del Mariel», que en todo caso era la abuela del Mariel y que yo no era un buen ejemplo, que había venido aquí por hambre y no por ser perseguido político, que si me quería regresar a Cuba, él me pagaba el pasaje. Por eso te había pedido la ayuda de un abogado, para demandarlo, y para eso sólo me quedan días ya que eso fue el 17 de Octubre del 2006, y yo tengo el video. Con estas dos gentes son con las que yo vivo con cierto rencor en mi vida, la primera es marielita y este tipo según tengo entendido vino también por el Mariel…

JF: Más de cien mil cubanos escaparon de la pesadilla del castrismo gracias a ti. Muchos son prósperos empresarios, mientras tú vives en el anonimato y la escasez. ¿Qué se siente? ¿Rabia por la ingratitud? ¿Indiferencia? ¿Crees que el exilio ha sido justo contigo?

HS: Mira, Jorge, al que Dios se lo dio que san Pedro de lo bendiga. Nunca he sentido rabia de nada ni de nadie… Quizás si estas personas hubieran sabido quién era yo puede ser que me hubieran tendido la mano, pero yo de mi tema nunca le hablé a nadie. ¿De qué manera iban a saber quién era yo? Los injustos del exilio ya te los mencioné: fueron 2 o 3, pero tampoco siento ni odio ni rencor por ellos, lo que siento es lástima.

De los cubanos prósperos, empresarios y millonarios que vinieron por el Mariel, me siento superorgulloso, porque supieron aprovechar la buena oportunidad y sé que no les fue fácil para tener lo que tienen hoy en día. Sólo siento mucha admiración por ellos y que dios los bendiga y que sigan adelante. Tú no te imaginas lo afortunado que me siento cuando un cubano que haya venido por donde sea, triunfe: ¡ahí yo también me siento un triunfador! En cambio, cuando un cubano se porta mal y es noticia, eso daña mi salud, y ahí sí siento rabia y me pregunto por qué tuvo que ser un cubano.

Cuando conocí a la señora Fabiola Santiago de The Miami Herald, me dijo: «Héctor, en estos 18 años de tu anonimato, aquí han venido a verme más de 30 choferes, haciendo el cuento tuyo, pero los records no aparecían y, sencillamente, la historia no era creíble, hasta que apareciste con tus balazos, el record del FBI, amigos tuyos y familiares… Entonces dijimos: “Este es el hombre del famoso titulo de Padre Del Mariel”», que fue un decir del prestigioso abogado Wilfredo Allen, que después, El Nuevo Herald lo comercializó y de ahí me quedé con el famoso titulo. También me da mucho gusto que 40.000 haitianos hayan recibido el mismo estatus que nosotros los Marielitos.

La única marielita que en cuanto leyó el artículo sobre mí, en The Miami Herald se apresuró a agradecerme ser una mujer profesional y afortunada gracias a mí, fue Senora Anabel Ávalos en ese tiempo trabajaba o trabaja en un buffet de unos prestijisos Abogados y me ofrcio su ayuda legal si la necesitaba, en estos imperiosos momentos la necesito, pero no puedo contactarla devido a que perdi sus telefonos. También reconozco a un gran hombre como el señor Salomón, dueño de un Autopart para piezas de camiones, que todavía en el año 2002, cuando lo visite con Mirta Ojito, tenía en el mostrador de su Autopart una cajita que decía: Le rogamos una donación para los hermanos cubanos en Perú. Nos enseño la caja vacía a Mirta y a mí y nos dijo que nadie cooperaba y el tenía que mandarles dinero de su negocio para que pudieran subsistir. Pensé que Mirta lo iba a incluir en el libro, pero no fue así. ¡Qué mujer más desagradable, tú! Lo único que pido es que no compren ese libro que sólo está lleno de mentiras y con muchas cosas que la relacionan con el comunismo, como por ejemplo las fotos. La carátula del libro muestra a una joven muy sonriente en un campo de café como voluntaria por la escuela donde estudiaba, y para colmo en el medio del libro hay otra foto con ella vestida de pionera junto a la directora de la escuela y su maestra. También tengo mucho respeto por el señor Ciro del Castillo, un hombre con unos sentimientos muy grandes, un fiel amigo y defensor de la causa del Mariel, y que conste que a este señor no lo conozco personalmente, pero me gustaría conocerlo y darle un apretón de manos y un gran abrazo.

JF: Y Cuba, ¿qué? ¿Te sigue interesando lo que pasa allá?

HS: Por favor, Jorge, fíjate que sigo siendo un auténtico ciudadano cubano de primera clase. Le agradezco infinitamente a este país, que me acogió como uno más de ellos, pero nunca me ha interesado ser ciudadano de los Estados Unidos. Quiero, si Dios me lo permite, regresar como cubano que ha perdido los mejores años de su vida en este glorioso país. Además, ¿a qué cubano le deja de importar lo que pasa en su país?

Estoy a favor del embargo al gobierno terrorista cubano en su totalidad. Y exhorto a los generales, de cualquiera de las instituciones del gobierno narco-terrorista comunista de mi patria, que se rebelen y le den a Raúl Castro por donde más le duela. También, queridos generales, quiero que si en Cuba hubiera una rebelión, por favor, bajen sus armas, no las usen, olviden aquel estúpido discurso de Fidel donde decía que primero la patria y después la familia. Recuerden que en ese pueblo también se encuentran sus familiares, hijos, madres, padres, hermanos, nietos y amigos. Disparen contra los que nos han hecho sufrir por estos últimos 50 años de terror. En nuestro glorioso exilio los respaldaremos. Y yo les estaré muy agradecido todos los años que me quedan de vida.

La primera parte de la entrevista, aquí.

La fotografía de Héctor Sanyústiz es cortesía de Félix Lam.

 

De contra:

Drudge Report dejó que fuera Homer Simpson quien titulara hoy a propósito del debate de anoche entre John McCain y Barack Obama.



107 Comentarios



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107 por marisol piña quiñones. (Usuario no autenticado) 05/10/2009 6:36

hola mi nonbre es marisol piña y soy cubana ,tengo 30 años, y busco ami papa que se fue a estados unidos en el año 1980 en mayo por el famoso puerto del mariel, lo busco hace años yo vivo hace 10 años en chile , su nombre es  MARIO SALVADOR PRIETO DELGADO,  por favor si alguien lo ha visto o lo conoce ayudenme,mi correo es marisolpinaquinones@live.cl.

106 por donde esta , quiero encontrarlo. (Usuario no autenticado) 30/08/2009 3:33

hola me llamo marisol y llebo mucho tiempo buscando a mi padre que se fue por el mariel en 1980 , si alguien lo se llama MARIO SALVADOR PRIETO DELGADO,mi correo es marisolpinaquinones@hotmail.com

105 por Alex Buscando (Usuario no autenticado) 07/01/2009 22:22

UNA FOTO 26 AÑOS DESPUES Por Jay Martínez, "Jay Martinez" , San Juan, Puerto Rico Desde que salí de Cuba en el mes de mayo de 1980 a través de la Flotilla del Mariel después de haber estado por 11 días dentro de la Embajada del Perú, me he dado a la tarea de guardar cuanto escrito, foto o material de audio y video que aborde el tema. Sentí la curiosidad de encontrar mi imagen en alguna foto o video de aquel momento. Algo que nunca sucedió. Hace una semana llego a mis manos un nuevo material, realizado totalmente en inglés, sobre la Historia del Mariel y la Embajada del Perú. El mismo fue transmitido por el canal 2 de la Florida que es el canal público y se titula Beyond the Sea (Mas Allá del Mar). Según mi apreciación personal, es uno de los materiales más completos que se han divulgado sobre el tema. Excelentes visuales de la época, nuevas tomas del área del Puerto del Mariel y entrevistas; aspectos que enriquecen la calidad del filme. Su productor y director es Lisandro Pérez-Rey quien obtuvo numerosos premios por este excelente documental, “Best Florida Film”, “Fort Lauderdale Film Festival”, “Best Documentary Feature” entre otros. Se puede imaginar usted que cuando comienzo a ver el documental con aquellas impresionantes imágenes que provocaban en lo más profundo de mi ser por instantes una sensación de angustia, tristeza y nostalgia, una mezcla de sentimientos que sólo los que vivimos aquellos momentos tan difíciles podríamos entender. Cuando de pronto veo la imagen de un adolescente siendo intervenido por funcionarios del Ministerio del Interior en plena calle y cual fue mi sorpresa que rápidamente exclamé: “Caballero, ese soy yo". Inmediatamente le di marcha atrás al video para comprobar lo que había visto y efectivamente era yo en una foto que me imagino algún periodista de la época tomó. Los amigos que se encontraban viendo el documental conmigo pensarían que yo estaba loco ; cómo era posible que 26 años después pudiera recordar lo que estaba pasando en ese momento en que tomaron la fotografía. Y es que para mí, como para cientos de cubanos, la salida de Cuba en el 80 fue una tormentosa experiencia. Especialmente para los que habíamos estado dentro de la Embajada del Perú que sufrimos los actos de repudio más crueles de la historia de la “Revolución”, noche tras noche nos torturaban y sobre todo nos hacían sentir impotentes al no poder defendernos ni poder acudir a las autoridades en busca de protección. Cuando detuve el video y lo puse en imagen fija en la pantalla del televisor comenzó a rodar en mi memoria mi propio video, el de mis propios recuerdos. Es lo que le llaman los americanos flash back. Así comencé a recordar lo que estaba pasando en esos momentos. A mi mente llegaban muchos recuerdos de cómo sobreviví a tanto abuso de poder por parte de los que en ese momento se hacían llamar revolucionarios y defensores del régimen. Por mi vestimenta y el entorno de la foto recordé que había sido en uno de los viajes que tuve que dar a la Playa de Marianao donde se encontraban las Oficinas de Inmigración temporales que el régimen había dispuesto para atender a los miles de cubanos que estaban saliendo de la Embajada del Perú y acudían para tramitar su salida definitiva. El lugar antiguamente era el Club Náutico de Marianao que después el régimen lo bautizó como el Abreu Fontán. No era fácil para un joven de 16 años nacido y criado dentro del sistema comunista enfrentarse a la Policía y a la Seguridad del Estado que todo el tiempo se mantuvieron en las calles reprimiendo y golpeando a todos los que habíamos estado dentro de la Embajada del Perú. En mi caso particular al ser tan joven y tomar esa decisión yo solo era más difícil para mi convencer a las autoridades acerca de mi convicción de que no deseaba seguir viviendo dentro de aquel sistema político. Las autoridades me trataban de convencer de que mi futuro en Estados Unidos estaba destinado al fracaso debido a mi poca edad y experiencia. Agregaban que terminaría en las calles mendigando o siendo un drogadicto porque para ellos un joven de mi edad que diera este paso era un lumpen, una escoria, lo peor que podía dar una sociedad aunque días antes de entrar a la Embajada yo era un ciudadano común y corriente. Hace algún tiempo comencé a escribir mis memorias sobre los sucesos de la embajada del Perú y luego mi salida por el Mariel. Lo titulé "Crisis en La Habana". En homenaje al 25 aniversario la Cadena Univisión en Puerto Rico realizo una serie especial como preámbulo al documental Mariel 25. Yo fui una de las personas entrevistadas durante la serie que duro tres días y que fue vista en televisión nacional. Al parecer uno de los protagonistas de la Embajada del Perú, . Héctor Sanyustiz, me vio por televisión y se comunicó conmigo vía correo electrónico. Sanyustiz, el eje impulsor de la crisis desatada el 1ro. de abril del 80, en la embajada del Perú en la Habana al estrellarse violentamente contra la verja de la sede diplomática y de esta forma desató uno de los conflictos internacionales más difíciles para el régimen de La Habana hasta aquel momento. Después de haber terminado el libro tuve que aplazar su publicación debido a que este personaje importantísimo dentro de los sucesos yo no lo había incluido en mis memorias, debido a mi desconocimiento de su existencia y la poca información acerca de él que había en los archivos. Me comunique con Sanyustiz, el cual reside en Los Ángeles, California, y me comentó que tiene planes de llevar a la pantalla grande toda la historia relacionada con el plan y la ejecución de su entrada a la Embajada del Perú. Tuve el honor y el privilegio de que Sanyustiz aceptara una invitación para ser entrevistado en mi programa radial Magazine Cubano y así logré recopilar toda su experiencia por aquellos días. Fueron dos horas de conversación amena que traían a mi mente aquellos turbulentos días. Siempre estaré agradecido porque refresco mi memoria y a la vez aporto a la comunidad exiliada en Puerto Rico información que solo él conocía. Ahora de repente llega a mis manos esta valiosa foto que es como un regalo divino para la terminación de mi libro que de alguna forma reafirma mis deseos de sacar a la luz publica todo lo relacionado con este tema. Para más información acerca del documental Beyond the Sea puede visitar la pagina web www.gatomedia.com Nota: La foto en blanco y negro muestra el momento en que Jay Martinez es intervenido por autoridades del Ministerio del Interior en La Habana durante la crisis del Mariel en 1980.

104 por Alex Buscando (Usuario no autenticado) 05/01/2009 21:17

The Mariel boatlift was a mass emigration of Cubans who departed from Cuba's Mariel Harbor for the United States between April 15 and October 31, 1980. The boatlift was precipitated by a sharp downturn in the Economy of Cuba, leading to simmering internal tensions on the island and a bid by up to 10,000 Cubans to gain right of asylum in the Peru embassy. The Cuban government subsequently announced that anyone who wanted to leave could do so, and an impromptu exodus organized byCuban-Americans with the agreement of Cuban President Fidel Castro was underway. The boatlift began to have negative political implications for U.S. President Jimmy Carter when it was discovered that a number of the exiles had been released from Cuban jails and Psychiatric hospital. The exodus was ended by mutual agreement between the two governments in October 1980. By that time up to 125,000 Cubans had made the journey to Florida. Background The Mariel Boatlift story has its roots in 1977 and improving relations between Cuba and the United States. The Carter administration established an Interest Section in Havana while the Cuban government reciprocated by establishing an Interest Section in Washington, D.C.. Cuba agreed to the release of several dozen political prisoners, and allowed Cuban Americans to return to the island to visit kinship – a privilege that had been denied to Cuban exiles living abroad. Exodus The episode started when on April 1, 1980 one Hector Sanyustiz acted on a plan he had secretly been organizing for months. He boarded a bus, and along with four others (including the driver), stopped several blocks from Embassy Row in downtown Havana. The driver, who was a friend of Sanyustiz, announced that the bus had broken down and consequently emptied the vehicle, leaving inside the four others who were privy to the plan. Sanyustiz took control of the bus and drove it through a fence of the Peruvian embassy. Some of the Cuban guards who were positioned to guard the street opened fire on the bus, one being fatally wounded in the crossfire. The five had taken desperate measures to ask for political asylum, and the Peruvian diplomat in charge of the embassy, Ernesto Pinto-Bazurco, granted it. The Cuban government made an immediate appeal to the Peruvian government to return the five individuals, alleging that they would have to be tried in the death of one of the guards. When the Peruvian government refused, Castro threatened to remove the guards at the entrance of the Peruvian embassy, which he did on Good Friday, April 4, 1980. The news spread by word of mouth and by Easter Sunday, there were over 10,000 people crammed into the tiny Peruvian embassy grounds. People occupied every open space in the grounds, eventually climbing trees and other structures. The dangerous situation was allayed somewhat by other embassies, including those of Spain and Costa Rica, which agreed to take a small number of people. Castro then proclaimed that the port of Mariel would be opened to anyone wishing to leave, as long as they had someone to pick them up. While news of the events was not broadcasting in Cuba, Cuban exiles in the United States rushed to Key West and to docks in Miami to hire boats and rescue their relatives. The end The Cuban government eventually closed the harbor to all would-be Cuban emigrants. Due to ocean currents and the island nation's proximity to the United States, the refugees' vessels headed to Florida, with the majority landing in Miami. The immigrants were detained upon arrival, and crowded conditions in South Florida immigration processing centers forced U.S. federal agencies to swiftly move many of the "Marielitos" to other centers in Fort Indiantown Gap, Pennsylvania, Fort McCoy, Wisconsin, Camp Santiago, Puerto Rico, and Fort Chaffee, Arkansas. Riots in the Fort Chaffee center were a factor in the re-election defeat of then-Governor Bill Clinton. President of the United States Jimmy Carter was also heavily criticized for his handling of the situation. During this period, approximately 125,000 Cubans arrived at the United States' shores in about 1,700 boats, creating large waves of people that overwhelmed the United States Coast Guard. Cuban guards packed boat after boat, without considering who the boats were carrying, and without considering weather or lifejacket safety, making some of the overcrowded boats barely seaworthy; 27 migrants died, including 14 on an overloaded boat that capsized on May 17, 1980. Upon arrival, many Cubans were placed in refugee camps, while others were held in federal prisons to undergo deportation hearings. Some were later discovered to be violent felons released from Cuban prisons, but only 2% or 2,746 Cubans were considered serious or violent criminals under U.S. law and therefore were denied asylum.http://www.globalsecurity.org/military/ops/mariel-boatlift.htm Popular Culture The Mariel boatlift is depicted in the films Scarface (1983 film) (1983), The Perez Family (film) (1995), and Before Night Falls (film)

103 por Livans (Usuario no autenticado) 26/12/2008 9:17

Institute for Crisis, Disaster, and Risk Management Crisis and Emergency Management Newsletter Website return to mainpage December 2007 Volume 13 - Number 3 Perspectives... Mariel Boatlift of 1980 By: Andres Lopez Esquerra Between April 15 and October 31 of 1980, thousands of Cubans left their island to go to the United States and created on of the biggest crisis of its time in the city of Miami. Approximately 125,000 Cubans arrived in about 1,700 boats and the families where displace to many places including Fort Indiantown Gap, Pennsylvania, Fort McCoy, Wisconsin, Camp Santiago, Puerto Rico, and Fort Chaffee, Arkansas. But many do not know how the crisis got started. On April 1, 1980, in Cuba a man by the name of Hector Sanyustiz and four of his friends took charge of a public bus and drove it into the Peruvian embassy leaving a Cuban guard dead in the crossfire created between both parties. The then Peruvian diplomat, Ernesto Pinto-Bazurco, was able to grant what the friends wanted, political asylum, and here is how the events to the boatlift got started. After some fail negotiation between the Cuban and Peruvian governments to return the five friends to be tried because of the death of the guard, Castro threaten and order of April 4, 1980, Good Friday, the rest of the guards assign to the protection of the embassy to be removed. The news spread through the entire island that the embassy was open for political asylum and by Sunday over 10,000 people cover the structure. Other embassies, such as Costa Rica and Spain, follow by letting a small group of Cubans inside the embassy as well. Castro’s answer to the situation was to open the port of Mariel to anyone that wanted to leave the island could do so if someone picked them up, the news now spread the entire Cuban exile community in the United Sates. Hundreds rushed to the docks in Miami and Key West to hire boats and rescue their relatives. Even though the political price for the miss handling of the events where paid by the President Jimmy Carter and people like the then governor Brill Clinton in Arkansas no one could actually predicted the work needed to process so many people since no one actually knew the amount of people that wanted out. Another problem that came up was that Castro used the opportunity to send to the United States violent criminals, inspiration for the famous movie Scarface. But the truth is that only 2% of them were actual violent criminals and were deported back to the island. The majority where hard working families divided by time and place that simply wanted a better life for there future, one of these families is mine. Our history took us to the shores of Puerto Rico because of family that was able to leave earlier, but the real problem was the division of many families as well. In my case, we are divided between Spain, New York, Miami and Puerto Rico. And entering the presidential election cycle, where many talk about security and how illegal immigrants must be taken away from the nation, nobody actually see that they are the most hard working people of America. They go through hell to give to their future a better life and are willing to work in places that most Americans do not. They are families like the founding fathers of this country, looking for a way to be free.


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