«Gobierno revolucionario»
Jorge Ferrer | 28/04/2008 1:53
Dicen «Gobierno revolucionario» y a uno se le eriza la piel como si escuchara raspar con una cuchara el fondo de un latón que lleva estampada la leyenda «Legitimidad». (O «Castroł».)
«Il faut du temps pour ruiner un monde, mais en fin, il ne faut que du temps», escribió Le Bouyer de Fontenelle, según interesada síntesis de Cyril Connolly. En realidad, había en las Entretiens… un diálogo que Connolly convirtió en tranquilizadora fórmula.
Eso es lo mismo que sucede con «Gobierno revolucionario». Exactamente lo mismo. Y también es cuestión de tiempo. Eso de lo que a la historia le sobra.
Alien (The Director’s Cut) y Memorias del subdesarrollo. Las veo en una misma sesión de domingo. Dos películas que no veía hace tiempo, aunque aprendidas ambas, como se aprende uno versos malos. «Si deshecha en menudos pedazos, etc.», por ejemplo.
No las había visto «juntas» antes. Sin embargo, deberían editarlas en pack que las reúna. Tienen más cosas en común que el «Gobierno revolucionario» de ayer domingo y el «Gobierno revolucionario» de siempre.
No obstante, hay pequeñas diferencias. En la primera, hay robot que sigue un plan. En la segunda, hay un plan que busca su robot. Ridley Scott maneja la culpa con más cintura que Gutiérrez Alea. Probablemente porque sabe que no es culpable de nada. Y los directores del ICAIC siempre eran culpables en potencia. (Esta es, por cierto, la única película en medio siglo de cinematografía cubana -¡en todo el tiempo de cinematografía cubana!- que uno puede ver más de dos veces por gusto, aunque sea por gusto.)
En Memorias… hay varios monstruos: el «Gobierno revolucionario», el Imperio norteamericano, los «gusanos», el Ancien Régime, el propio Sergio (Corrieri) Carmona. Más Elena y su familia, claro. Hay un montón de aliens para tan poca nave.
En Alien también los monstruos son varios. Las reivindicaciones «sindicales», el mencionado robot, la cadena de mando. Pero el de los dientes afilados y cuerpo de hierro es tan malo remalo que el espectador sabe siempre a qué atenerse. ¡Nadie quiere que ese bicho llegue al planeta Tierra!
El «Gobierno revolucionario» supo esconder mejor sus dientes.
Vistas las diferencias, más es lo que las reúne: la certeza de que un mundo nuevo amenaza con devorar una realidad basta, pero soportable.
Y hasta el imaginado bautizo de Eslinda Núñez encuentra su paralelo en la Sigourney Weaver que se desviste cuando cree que ha dejado atrás a la bestia.
Por último, ese paralelo magnífico: los frijoles negros que bailan en la barriga de una mujerona en Memorias… son tan amenazadores para la paz y la belleza como el alien que brota del estómago de John Hurt.
La certeza, tantas veces discutida por la realidad, de que la barriga es el cerebro de las víctimas.
Tengo un médico. Le pido citas a su secretaria. Mi médico se preocupa por mi espalda: «¡Tiene que cuidarse esa espalda, Jorge!», repite. Manda a inquirir por las proporciones de mi sangre. Me pinchan y llenan dos ámpulas enormes. Mi médico estudia los resultados con cara de saber mucho de sangre.
Nada habría de desasosegante en todo ello, salvo que mi médico, ese que vela por mi espalda y por mi sangre, se llama José Martí –¡José Martí!– y tiene consulta a escasos cien metros de mi casa.
–Doctor Martí –dice siempre la secretaria al interfono–: Ya ha llegado el Sr. Ferrer.
Y me estremezco cada vez, y me calmo, con la misma sonrisa que me arranca la expresión «Gobierno revolucionario».
UPDATE:
De la galería de Lázaro Saavedra:
Publicado en: El Tono de la Voz | Actualizado 28/04/2008 12:33




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17 Comentarios
7 por Max de Rob (Usuario no autenticado) 28/04/2008 18:58
Muy bueno su aporte de este lunes Sr Ferrer.
Cierto, la combinación "Gobierno Rtevolucionario", a casi cincuenta años de aquella catástrofe de 1959 recuerda los años iniciales, cuando esas dos palabras acompañaban lo mismo una orden de apropiación de propiedades ajenas que una sentencia de fusilamiento ya ejecutado en la madrugada.
Es como volver al inicio. Un Retorno Carpenteriano a la Semilla. Es posible que Raúl esté pensando en relanzar la frase ¡Ahora Sí, Vamos a Construir el Socialismo! Darle 'agua' a las fichas del dominó y empezar el juego de nuevo, porque el otro se trancó.
Alien y Memorias...son para mi incompatibles. Como el chorizo y los frijoles negros (y que me perdonen los orientales). Yo, en cambio, dediqué parte del domingo a refrescar, por n-ésima vez, a Rashomon y descubrir, al cabo de verla tantas veces, que el fondo musical es el famoso Bolero, de Ravel, en versión japonesa.
Sin duda los versos de Bonifacio Byrne son malos como poesía, pero buenos en sentido patriótico. Digamos que son un magnífico ejemplo de poesía escolar. Y ahora me viene a la mente una interrogante:
¿Quién merece, con propiedad, ser llamado nuestro Poeta Nacional?
¿Guillén, Acosta, Byrne, Martí o Heredia?
Yo, particularmente, me inclino por Heredia.
¡Un médico de nombre José Martí! Mucho ojo, Jorge, con la prueba prostática. Después que unos románticos versos martianos aparecieron en un blog y estaban dedicados a un joven efebo yo desconfiaría de un médico de tal nombre.
Saludos
6 por El solar de Jorge (Usuario no autenticado) 28/04/2008 18:35
Lo de correo electrónico puede, pero el "Meil" que te gastastes está de puta madre, na' cosa de "curtos".
Buscando en el solar encontre lo sig.
Bonifacio Byrne
(2005/04/06)
Por: Josefina Ortega finoriz@hotmail.com
“Si desecha en menudos pedazos llega a ser mi bandera algún día nuestros muertos alzando los brazos ¡la sabrán defender todavía!” Que levante la mano aquel cubano que nunca recitó estos versos ni sepa que el autor fue Bonifacio Byrne. Puede que no conozca que nació en Matanzas el 3 de marzo de 1861, ni que en 1915 fue declarado hijo eminente de su ciudad. Puede que no sepa que Byrne ganó varios premios en distintos Juegos Florales, integró la Academia Nacional de Artes y Letras, y poco antes de morir participara en la Fundación del Grupo Cultural Índice. Desde muy joven Bonifacio Byrne mostró amor por la literatura. Sus primers actividades las encaminó en el periodismo.
Con Manuel de los santos Carballo fundó en 1890 el periódico La Mañana, y junto a Gumersindo Moreno fundó otro periódico, con proyección política, llamado La juventud Liberal. Escribiría también piezas de teatro, entre las cuales están Legado, y la comedia Rayo de sol, y otras que aún permanecen inéditas.
En 1909 funda el periódico Yucayo. Pero su obra más destacada sería, sin duda alguna, la lírica, la que, sin embargo, desataría opiniones encontradas. Nicolás Heredia prologaría su poemario Excéntricas, de 1893, en el que advertía “cantos extraños en que la sensibilidad y la fantasía, lejos de pugnar, se suman y confunden”, en referencia a la influencia que ejercían en Byrne los poetas alemanes Heine y Uhlard. Desde La Habana, Julián del Casal, poco antes de morir, elogiaba aquella “voz doliente y funeral” que se elevaba en la Atenas de Cuba. Manuel Sanguily dijo una vez sobre aquellos versos que no parecían hechos por un cubano sino por un escandinavo, aunque a decir verdad se afirmaba que Byrne llevaba sangre irlandesa en sus venas. Luego del estallido del 24 de febrero de 1895 cambiaría la poesía y también la vida de Bonifacio Byrne, quien escribiría un soneto a la memoria del matancero Domingo Mujica, ejecutado por el poder colonial. Murió de cara al mar, como un valiente, Bañado por la luz de la alborada, Noble, serena y firme la mirada, Tranquilo el corazón, alta la frente. Escritos con carbón, estos versos aparecerían una mañana en las columnas del edificio del Gobierno Militar. Y como dijera el crítico Salvador Bueno: “Muy pronto se hicieron copias manuscritas de esta poesía.
Circuló de mano en mano por toda la ciudad de Matanzas.
Se leyó en salas oscuras, casi como un susurro, temiendo que las autoridades españolas pusieran oído a estas voces de rebeldía.
Se repitió en muchos hogares aquel valiente poema”. El soneto no llevaba firma, pero todos sabían que el autor era Bonifacio Byrne.
Y se tenía a orgullo que hubiera sido un poeta nacido en Matanzas, el autor de aquellos patrióticos versos. Por su actividad política Byrne fue perseguido y tuvo que partir hacia Tampa, en 1896.
Allí se reuniría con los emigrados revolucionarios y se convertiría en un combatiente más de la causa cubana. Fundó un club revolucionario del cual fue secretario.
Estuvo al lado de los tabaqueros de Tampa, fue lector de tabaquería para ganarse la vida en el amargo destierro. Jamás abandonó la poesía, que se unió al quehacer revolucionario.
En 1897 sacó a la luz en Filadelfia el poemario Efigies (sonetos patrióticos) con tanto impacto que comenzaron a considerarlo como uno de los Poetas de la Guerra. En aquellas páginas, junto al soneto de Domingo Mujica, había otros inspirados por la gloria de Céspedes, Agramonte, los Maceo, Calixto García, de los grandes luchadores de la libertad de la patria. Hay quien asegura que de haber seguido Byrne el tono de sus primeras poesías aparecidas en Excéntricas hubiera hecho dar a la lírica cubana “un enorme paso de avance”, pero “nadie escoge la época histórica para vivir” como ha dicho el estudiosos Salvador Bueno. Y es precisamente con Lira y Espada, poemario publicado en La Habana, en 1901, donde aparece Mi bandera, poema con el que Bonifacio Byrne alcanza el mayor reconocimiento de sus contemporáneos, y la inmortalidad, aunque físicamente muriera y fuera enterrado en su Matanzas natal, en el cementerio de San Carlos, el 5 de julio de 1935. Muchos años después de su muerte, los versos que lo hicieron célebre, resonaron en el año de 1959, en la voz de nuestro Camilo Cienfuegos... “Si desecha en menudos pedazos...”
5 por Rosa Melnab (Usuario no autenticado) 28/04/2008 18:04
La fórmula sintética la dio el otro día J. B. Sorel en Encuentro en la Red: El Gobierno Revoluseptuagenario de Castro II.
Qué pena que a Ud. no le gusten los versos de Byrne. De seguro tampoco le gustan aquellos de "Yo quiero cuando me muera / aunque el cubano se oponga..."
4 por Jajajaja (Usuario no autenticado) 28/04/2008 16:12
"La barriga es el cerebro de las víctimas" Yessss!
3 por joseluis sito (Usuario no autenticado) 28/04/2008 9:54
Bueno todo, pero muy bueno Monsieur Ferrer. El Alien, el primero de Ridley Scott es una maravilla, el Alien cubano con barba también por cierto, y el Gobierno revolucionario que engendró se parece al nido de huevos alìen.
La barriga y el cerebro... Con la barriga vacía o llena el cubano tendrá que tragarse el castrismo si no despierta. Puede ser que salga un fifty-fifty, 50 años de castrismo con la barriga vacía y otros 50 años de castrismo con la barriga vacía pero llena de esperanza. Si esta teoría se verifica el cerebro del cubano podría empezar a funcionar sobre el 2050.
La Libertad y el plato de lentejas, un titulo para una próxima película, no del subdesarrollo, pero del tercer mundo. Es eso lo que creó la vanguardia castrista, el paso del subdesarrollo al tercer mundo. Ahora la vanguardia castrista se propone pasar del tercer mundo al subdesarrollo. Y a esto le va a llamar progreso, avance, mejora, cambio.
Y con un poco de suerte, gracias al Gobierno revolucionario, llegaremos entonces sobre el 2050 a lo que había en Cuba sobre 1950. Es realmente un Gobierno revolucionario ya que una revolución consiste precisamente en volver al punto de partida, al igual que la Tierra hace una revolución en un año, el Gobierno revolucionario castrista hace una revolución en un siglo.
Ahora que el Gobierno revolucionario está en la mitad del camino de su revolución, para volver a 1950 tiene a su disposición dos soluciones: aumentar la dosis o cambiar el veneno. Temo que en los dos casos ni la barriga ni el cerebro saldrán bien parados.
Cubanos, va siendo hora de acabar con el veneno.
RESISTENCIA ¡!
VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡!
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