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Los “viejitos cubanos”

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Uno de los comentarios al post que subí aquí hace un par de días y que titulé Miami(s) –título facilón de esos que se le escapan a uno cuando tiene que titular un texto a diario, y a veces más de uno- decía:

“Aleccionador el post, sobre todo si se desea olvidar el mal que se llama Cuba. ¡No ir a Miami es la solución! Salud.”

Lleva la firma de "Cristina García", una de esas lectoras que justifican sobradamente trabajar en uno de estos espacios donde quien escribe se la juega a diario. Quien quiera que sea "Cristina García", como tantos otros lectores, me obliga a hilar cada vez más fino en la rueca que pare los párrafos que escribo para subir aquí. (Pero ese es otro tema, el de la manera en que la reacción inmediata y libre de los lectores obliga a quien escribe.)

Si reparé en ese comentario en particular y lo comento ahora yo mismo aquí arriba en eso que uno llamaría pedantemente “el cuerpo del post” es porque resume de manera concisa y con saludable ironía una pulsión a la que muchos exiliados cubanos nos rendimos con frecuencia, yo mismo lo hago consciente o, las más de las veces, inconsciente, espontáneamente: repudiar a Cuba, blasonar de ser poscubanos o excubanos, denunciar a Cuba como una suerte de mal irremediable. Huidos de la isla e instalados en lugares distantes y, por decirlo rápido, más confortables, y amigos del orden democrático o civil en el que ahora vivimos, nos rendimos al deporte del denuesto: Cuba, puah: ¡Qué fea y que mala es Cuba!

No se trata de un fenómeno nuevo ni mucho menos. La historia del siglo XX cubano conoce otros episodios en los que la desazón que provoca la Cuba desastrada y maltrecha –uso a propósito una palabra tan propia de esos discursos- mueve a la exaltación de la “cubanidad negativa”, al pesimismo, a la pose nihilista. Y es notable la manera en que el “esas no son cubanas” de antaño se ha ido convirtiendo en un “yo no soy cubano” muy a tono con los ánimos posnacionales de un mundo con fronteras porosas e identidades híbridas.

No va a ser ahora que ahonde en ese asunto. Es materia que requiere de afanes que me cojan más reposado que a estas horas y tras ingesta pantagruélica en The Fish House, en la milla 102 de la US1.

Pero sí quiero anotar, aun a expensas de que quien firma “Cristina García” me vapulee por, dirá, cursi, que conozco un ejercicio que incluso a alguien que como yo ha vivido apenas cuatro años de su vida adulta en Cuba le sirve para reconciliarse con ese país por muy difícil que nos lo ponga su historia, la pasada y la presente.

¿Que cómo se llama esa medicina? Tiene nombre fácil y que evoca tristeza. También veneración. Se llama “Viejitos cubanos”. Los “viejitos” de nuestro exilio. Ese es el fármaco que me administro cada vez que vengo al sur de la Florida. Los “viejitos” anónimos. Escucharlos, discutir con ellos sobre Cuba, su paisaje, su música, sus letras, su historia. Revolver sus recuerdos y sus papeles, sus libros y sus discos. Compartir un tamalito y un proverbio, un güisquicito y una melodía, una sopita de pollo en el Versailles y el relato de una juventud de la que nos separa más de medio siglo. Sin proponérselo, esos "viejitos cubanos" nos devuelven a un espacio nacional.

En definitiva, “Cristina García”, todos somos de alguna manera “viejitos cubanos”. Por lo menos, es seguro que lo seremos mañana.



244 Comentarios



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244 por El conserje de preescolar (Para HDR 243) (Usuario no autenticado) 04/12/2008 10:08

Además de pedante e imprudente, eres un autosuficiente suficiente y la vez simpático. Y describes muy bien, esta muy bueno lo del Carmen. Por experiencia y años te digo que debajo de una piedra sale un elefante, uno nace aprendiendo, se muere y no ha terminado de aprender. No se debe de abusar con ecuaciones etc que no interesan. No he buscado un reto ni subestime; pero si de ello se trata podríamos tratar sobre variables complejas, Física nuclear, cuántica,etc, mientras con más análisis y cálculos mejor. Pero como le decía a el Gallo se terminaria haciendo crucigramas, o dejando de freír morcillas, perdón sardinas para observar a los hijos cuando se nos va pasando la vida. ¡Verdad?

243 por HDR (Usuario no autenticado) 03/12/2008 23:50

Cuatroreglas, No se me ponga bravo pero no voy a perder mi tiempo contestando las boberías que usted propone. Mi nieto Jackson, en “senior year of high school” quizás quiera dedicarle tres minutos y resolverlas. Estoy dedicado a observar las técnicas piscatorias de los “terns” en Playa del Carmen, México. Son parecidos a las gaviotas pero la mitad del tamaño, son blancos, excepto las patas negras, el pico largo, fino, amarillo, una gafa negra alrededor de los ojos y una pizca de gris en la punta de las alas. Pescan constantemente, mientras que las gaviotas buscan comida fácil en los basureros o tratan de robarle lo que los “terns” cogen. Su comida son las sardinas las que abundan en la palaya de arena buena y aguas azul turquesa. Vuelan en contra del viento, como a veinte pies de altura y cuando ven el bando de sardinas se tiran en picada, plegando las alas para lograr aerodinamicidad, y caen por gravedad, sin tratar de aletear para acelerar la caída. Me imagino que sin mover las alas son menos visibles a las sardinas. Entran al agua con un fuerte impacto, cuyo sonido es claramente perceptible. Muchas veces fallan, pero vi uno o dos éxitos, el “tern” yéndose con una sardina plateada coleteando en su pico amarillo. Mi hijo sabe pescar con tarralla y la tira donde ve a los ”terns” lanzarse. Lo vi coger como dos docenas de sardinas, parte para carnada y parte para freírlas enteras estilo Playa Baracoa. Mi nieto más pequeño, de seis años, es pescador entusiasta y veo que el padre cuando engancha un róbalo usando una sardina viva de carnada, lo deja traerlo el solo para la orilla. La vida pasa, todo se repite, yo hice eso para su padre hace 38 años. El agua está tibia, y estamos en diciembre, pero la brisa te enfría duro cuando sales. Hace falta una toalla seca ya. Mi mujer y yo nos bañamos como una hora esta tarde y ella comparó ventajosamente el lugar con Varadero o Santa María. A mí se me han olvidado las playas cubanas... Salut i forza al canuto.

242 por Aritmetico, cual es la respuesta del matemático, es muy facil (Usuario no autenticado) 03/12/2008 23:13

un hombre (H) se encuentra con su amigo que es matematico (M) y este es un fragmento de lo que conversaron: M: oye que tal tus hijos? que edades tienen ya? H: bueno, tengo 3 hijos, el producto de sus edades es igual al numero de ventanas de ese edificio y la suma es igual a 13, dime las edades? el matemático cuenta las ventanas: 36 M: para responderte me falta un dato H: ok, el menor tiene los ojos azules

241 por para el 240 (Usuario no autenticado) 03/12/2008 22:59

¡No sabias la solución y tuvistes que salir a buscarlas!

240 por para el Aritmetico (Usuario no autenticado) 03/12/2008 21:56

las respuestas estan aquí: http://www.matematicasypoesia.com.es/ProbMecan/ProbMecOndPreg.htm


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Jorge Ferrer. Escritor y traductor. Escribe desde Barcelona, España.

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