• Registrarse
  • Iniciar sesión

Buscar en este blog

Sobre este blog

Política, literatura, medios

Autor: Jorge Ferrer

Jorge Ferrer. Foto © Laura Ceccacci

Jorge Ferrer. Escritor y traductor. Escribe desde Barcelona, España.

Foto: © Laura Ceccacci

Contacto: eltonodelavoz@gmail.com

 

Enlaces Patrocinados

Editorial Colibrí Apartments Rent Barcelona Alquiler Apartamentos

Advertise here / Anúnciese aquí

Calendario

lunmarmiéjueviesábdom
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031    

Libros

Tristán de Jesús Medina

Tristán de Jesús Medina

Retrato de apóstata con fondo canónico. Artículos, ensayos, un sermón. Selección y prólogo de Jorge Ferrer. Editorial Colibrí, Madrid, 2004.

 
Cubierta Minimal Bildung

Minimal Bildung

Veintinueve escenas para una novela sobre la inercia y el olvido Editorial Catalejo, Miami, 2001.

 

Sindicación

Agregador para sindicación en XML

La chispa y el polvorín

La chispa y el polvorín

La chispa y el polvorín

No

Miguel Rivero

No

Lisboa

No

08/01/2008 6:00

07/01/2008 15:54

No

Pakistán

No

El asesinato de la ex primera ministra Benazir Bhutto abre un período de incertidumbre con calado internacional.

El asesinato de la ex primera ministra y candidata a las elecciones legislativas por el Partido Popular de Pakistán (PPP), Benazir Bhutto, el pasado 27 de diciembre, abre una serie de interrogantes y misterios, algunos de los cuales puede que nunca sean esclarecidos. El principal beneficiario de la situación es el presidente Pervez Musharraf, quien niega cualquier responsabilidad en el asunto de una manera tan vehemente que hace dudar de la sinceridad de sus palabras.

En realidad, Bhutto fue sentenciada a muerte desde hace tiempo. El primero de diciembre lanzó su campaña electoral para las legislativas con un llamado a la resistencia a "los radicales islámicos". El 25 de diciembre fue más lejos y acusó a Musharraf de no combatir debidamente a estos grupos y prometió que si ganaba las elecciones, esa sería para ella una tarea prioritaria.

Las mismas versiones sobre las causas de su muerte resultan contradictorias. Primero se dijo que había sido alcanzada en la cabeza por dos disparos, prácticamente a "boca de jarro". Después, que fue por los efectos de la onda expansiva de la bomba y que su cabeza golpeó fuertemente en el coche blindado que la esperaba, al despedirse del mitin electoral, según la versión gubernamental.

Por cierto, existe un vídeo muy comprometedor para uno de sus ayudantes.

El pasado 4 de enero, el diario pakistaní The News colocó en su página digital imágenes que muestra a un ayudante de Bhutto, Khalid Shahinshah, pasándose el dedo índice por el cuello, mientras la ex primera ministra intervenía en su último mitin en Rawalpindi, cerca de Islamabad.

Una fuente del PPP de Bhutto, citada por el diario, asegura que el ayudante fue el primero en meterse en el vehículo blindado de la ex primera ministra antes del atentado. Shahinshah no acudió al funeral de Bhutto y desapareció tras alegar que su madre había muerto, según la misma fuente.

La respuesta a las causas de la muerte podrían ser esclarecidas con la exhumación del cadáver, pero el viudo de Bhutto, Asif Alí Zardari, exige que la misma sea realizada ante observadores de Naciones Unidas. Musharraf se opone a esto, según él, porque no desea "interferencias" externas en el asunto; aunque ahora aceptó que el crimen fuese también investigado por un equipo de cinco agentes de Scotland Yard, que llegaron a Pakistán el pasado 4 de enero.

Posposición electoral

La onda de violencia callejera que provocó el asesinato de Bhutto fue el pretexto perfecto para prorrogar las elecciones. Estaban previstas el 8 de enero y ahora serán el 18 de febrero.

Ganar tiempo es fundamental para el partido Pakistán Muslim League (Q), que apoya a Musharraf, quien aspira a controlar el poder legislativo.

El PPP se había opuesto al aplazamiento y los dirigentes argumentaron que en el testamento de Benazir Bhuto aparecía su deseo de que fuese su hijo Bilawai, de 19 años, quien ocupase la presidencia de esta organización política. Con gran celeridad fue nombrado presidente y cambió su nombre para Bilawai Bhutto Zardari. Su padre, Asif Alí Zardari, en calidad de colíder, será quien dirigirá la campaña electoral, mientras Bilawai se reintegra a sus estudios en la Universidad de Oxford.

Evidentemente, el PPP habría deseado las elecciones del 8 de enero, convencido de que la onda de protestas por la muerte de Bhutto y el clima emocional provocado se traducirían en un voto masivo a su favor.

Según el analista Shashi Theroor, Benazir era la candidata escogida por la administración norteamericana, nada satisfecha con la ineficiencia de Musharraf en el combate a los extremistas islámicos sólo con métodos represivos. Washington deseaba a la ex primera ministra como figura de contrapeso, para darle a esa campaña visos y métodos más democráticos.

En este asunto, una cohabitación entre Musharraf y Benazir podría haberse convertido en un verdadero dolor de cabeza para el actual presidente de Pakistán.

En una inusual rueda de prensa con los periodistas extranjeros, Musharraf se preguntó: "¿Quién sale beneficiado con este asesinato?". Inmediatamente se respondió a sí mismo: "Serán otros, no el gobierno actual". A renglón seguido, casi culpa directamente a Benazir, porque "asumió demasiado riesgos" en la campaña electoral.

Occidente, preocupado

Lo cierto es que ahora, con una campaña electoral que se extiende hasta el 18 de febrero, pueden ocurrir numerosos acontecimientos en un país tan volátil como Pakistán. Occidente está muy preocupado por su arsenal de armas atómicas.

Islamabad podría disponer de al menos 65 cabezas atómicas repartidas a lo largo de todo el país. El gran temor de Occidente es que alguna de ellas caiga en manos de movimientos extremistas que han jurado yihad (guerra santa) al gobierno central y controlan, con absoluta autoridad, zonas como la franja fronteriza con Afganistán. Un panorama nada tranquilizador, porque es público y notorio que los grupos islámicos extremistas tienen influencia en altos mandos del Ejército pakistaní.

Por el momento, el partido Liga Musulmana de Pakistán-N, del ex primer ministro Nawar Sharif, ya anunció que no boicoteará las elecciones y acudirá a las urnas, mientras la Unión Europea decidió ampliar a 50 miembros la misión que "analizará" el proceso electoral, pero no el "resultado" de los comicios.

Una posición en gran medida lógica, pues hablamos de un país de 165 millones de habitantes y un territorio de más de 800.000 kilómetros cuadrados.

Aunque parezca algo alejado el tema, no existen dudas de que lo que sucede en Pakistán preocupa a todo la comunidad internacional. Por ser una importante base para el terrorismo internacional y por la existencia de armas nucleares, un caos incontrolable en Pakistán podría derivar en una confrontación mundial.

Benazir Bhutto, Pakistán

La ex primera ministra de Pakistán, Benazir Bhutto, minutos antes de ser asesinada. (AP)

por Raymond le Person (Usuario no autenticado) 08/01/2008 17:40

¿Y pakistán las fuerzas de la ONU?


por El Politologo (Usuario no autenticado) 09/01/2008 11:40

El asesinato de Benazir Bhutto puede traer consecuencias catastroficas para Pakistan y extender estas a todo el planeta, pero dejemos esto para los futurologos; lo que esta claro es que el gobierno del General Musharraf tendra muchas dificultades para que no se vincule con el mismo y si no participo en su gestacion al menos no hizo nada por evitarlo, esto una vez mas denota como la ceguera y el deseo de aferrarse al poder de alguien pude acarrear inmedibles dificultades no solo para su pais, sino para toda la comunidad internacional. Un aspecto que se ha visto poco reflejado en los medios es la responsabilidad de los gobiernos occidentales -- que fueron los gestores del compromiso entre la Bhutto y el gobierno pakistani para que la misma regresara al pais (no olvidemos que la exprimera ministra era una verdadera prooccidental, tanto por educacion como por conviccion) con vista a tratar de estabilizar el pais y eliminar la posibilidad de que las armas nucleares pudieran caer en mano de los extremistas musulmanes -- por no haber exigido, y logrado, que Musarraf le brindara la seguridad que esta requeria.