Libertad de prensa
Jorge Ferrer | 03/05/2008 13:31
Entre varios curiosos hallazgos en las hemerotecas, me llegó ayer esta carta publicada por el periodista Joseph I. Puente en la sección Cartas al editor de The Washington Post. Apareció el 13 de abril de 1958. ¡13 de abril de 1958!
Hay que admitir que el Sr. Puente fue todo un visionario. Un adelantado. La prensa de izquierdas apoyaría a la dictadura impuesta a Cuba por Fidel Castro con fanático celo a todo lo largo de las tres décadas siguientes.
Hoy que se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa, no está de más pensar también en la responsabilidad de la prensa en la propagación del horror totalitario.
Naturalmente, también en las víctimas de los represores de la libertad.
Preguntas sobre Castro
Alguien debería decirnos algunas cosas sobre Fidel Castro. Para empezar, decirnos de dónde ha salido, a qué se ha dedicado antes, quién lo financia, y por qué toda la maquinaria de la prensa izquierdista de este país lo está respaldando.
Deberían decirnos por qué Fidel Castro no está en guerra solo contra Batista, sino contra todos los cubanos. Por qué amenaza a 200.000 cubanos que tienen que ganarse la vida empleados por el actual gobierno: por qué los amenaza con juzgarlos por traición. Y no por traicionar a Cuba, sino por traicionar al propio Fidel Castro.
¿Por qué tiene que sentirse amenazado con un proceso judicial por traición un recluta cubano obligado legal y físicamente a servir en el ejército cubano? No por traición a Cuba, sino por traición a Fidel Castro.
También deberían decirnos quién es ese Fidel castro que se niega a someterse a la prueba de las urnas en unas elecciones supervisadas por un comité panamericano nombrado aquí en Washington, una propuesta que ya cuenta con la aprobación del actual gobierno de Cuba.
En realidad, Fidel Castro no solo está en guerra contra Batista. También está en guerra contra el pueblo cubano, contra aquellos que no lo respaldan ni a él ni a Batista. Es decir, la mayoría de los cubanos.
Joseph I. Puente
Washington
En The Washington Post, 13 de abril de 1958.
Cortesía de ahr
Hablando del rey de Roma, The New York Times trae hoy curiosa pieza sobre Robert Vesco. Sugiere que su muerte el pasado noviembre en La Habana podría haber sido un montaje. Si los reporteros del NYT no saben qué es el MININT, Vesco sí que lo sabía muy bien. Luego, de montaje, nada.
De contra:
Silvio Rodríguez entrevistado en la edición de hoy de Juventud Rebelde. Admite represalias. No muchas. Apenas unas pocas.
Desde que la gira comenzó a ser noticia en enero pasado, hubo rumores de que lo hacías porque habías estado en las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP) en los años 60 y de ahí parte tu sensibilidad artística hacia los reclusos.
La mitología popular es a veces más fuerte que la realidad. La idea de que yo estuve en las UMAP está tan arraigada en algunos que a mí me han parado personas en la calle para evocar «lo que pasamos juntos». Al principio yo aclaraba que estaban equivocados y veía como algunos se mosqueaban, como si yo estuviera negando mi pasado por una supuesta conveniencia. Cuando me daba cuenta de que no creían la verdad, a veces dejaba de decirla; en ocasiones incluso me sumaba a la mentira, para que mi interlocutor no se sintiera frustrado. Eso puede haber contribuido a que ese mito se expandiera. También llevan décadas diciendo que estuve detenido en Villa Marista. Hay leyendas con las que no se puede.
«La verdad es que cuando las UMAP existían, en los años 60, yo estaba pasando mi servicio militar. Existe la idea generalizada de que las UMAP se nutrían solo de civiles, pero cuando los que estábamos en el ejército cometíamos indisciplinas nos amenazaban con mandarnos a aquellas unidades a cortar caña. Yo tuve y tengo amigos que pasaron por aquella experiencia y nunca renegué de ellos ni renuncié a reconocerlos. En una ocasión, ya siendo civil, fui llamado y sometido a represalias por negarme a renunciar a esos y a otros amigos. Te garantizo que mi trabajo con los presos no viene de ninguna vivencia carcelaria personal, sino de un sentido de la solidaridad que siempre he tenido y porque hacerlo es parte de mi forma de asumir mi responsabilidad ciudadana».
De recontra: la feliz noticia anoche de la derrota de Ken Livingstone en Londres. Puede que las políticas de Livingstone y Boris Johnson no difieran demasiado. Pero que se aparte de la silla a ese subproducto de la bobería izquierdista occidental es motivo de regocijo democrático.
Publicado en: El Tono de la Voz
Dirección URL:
http://www.cubaencuentro.com/jorge-ferrer/blogs/el-tono-de-la-voz/libertad-
de-prensa