Más Caña
Jorge Ferrer | 09/04/2007 14:59
Es harto conocida la capacidad de la maquinaria ideológica cubana para armarse de temas que le permitan relanzar una y otra vez su rol de animadora y árbitro de los debates continentales, cuando no mundiales. Castro I ha demostrado una especial habilidad en esos menesteres. Habilidad que le ha permitido al régimen cubano sostenerse en una prodigiosa inercia, a la vez que convoca aplausos desde el exterior y sume en la falaz creencia de la centralidad de Cuba a los habitantes de la Isla.
Cultivar un nacionalismo rayano en el chauvinismo ha sido eficaz arma de contención desde que la revolución existe. De ahí que sean muchos los cubanos que se asombran, al salir de Cuba, de la escasa atención que concita ese país en los medios de prensa occidentales.
Apuntarse al debate sobre globalización y ecología, entrar como elefante en cacharrería en la discusión en torno al futuro de los biocombustibles, es la última de las estrategias para situar a Cuba en el centro.
Pero ya no es tan fácil. Más: ya es imposible. La maduración de la izquierda latinoamericana ha convertido a Cuba en anomalía y excrecencia. Frente a Lula, Bachelet o Kirchner, los disminuidos Castro I, Chávez o Daniel Ortega cuentan lo que valen los petrodólares. Y ni un centavo más. Además, lo que se discute ahora es cuestión trascendental y que requiere un background de investigación muy notable. Lejos quedan los tiempos en que las izquierdas latinoamericanas se peleaban por cuestiones como el rol de los partidos políticos en la organización de las guerrillas. Ahora se discute sobre ciencia y política.
Se verá el próximo día 15, cuando reunión al más alto nivel en Isla Margarita con motivo de la Cumbre Energética Suramericana. Lula acude en son de paz. Ya dijo por boca de Marco Aurelio Garcia que Brasil no quiere transformar el problema del etanol en un problema ideológico. Prefiere salida pacífica a la guerra del mofuco. Una salida que le permita conservar el rol de líder efectivo del giro latinoamericano hacia la izquierda.
En Cuba, la ideologización del tema es obvia y creciente. Y de un ridículo atroz. El Juventud Rebelde de ayer parecía boletín de célula radical de Greenpeace. Titulaba: “Desaparecen cada año millones de abejas”, “Cuba no tiene abejas muertas”, “The Economist está de acuerdo con Fidel”.
El Granma de hoy echa más bagazo al fuego insertando artículo del curita Betto: “Brasil: del carnaval al inmenso cañaveral.”
Carnavalesco, sí. Pero el paso de la comparsa vociferante lo marcan el estadígrafo senil y el orangután de Caracas. Me luce que los van a sacar de la fiesta.
¡Qué precisión la del traductor automático del google! Se equivoca en casi todo, menos en el cargo de Miguel Ángel Moratinos: "the Spanish minister of Outer Subjects".
La entrevista a Faye Turney en The Sun. Se supone nos debe aliviar que Faye, el rostro de esta nueva crisis de los rehenes ya esté en casa. Con su hija Molly, su marido, Adam, y fumando a cabeza descubierta, por así decirlo. Uno leía aquellas cartas escritas en cautiverio, aquello de cuánto deseaba llegar a tiempo para el cumpleaños de Molly cargada de “regalos del pueblo iraní” y sabía, sin necesidad de más claves, que se trataba de una mujer atemorizada escribiendo al dictado de su interrogador. Ahora Faye nos cuenta los detalles. Faye contra Mr. Tan Shoes. “I tried to play the dumb blonde”, aclara. Mahmud El Magnánimo no contaba con The Sun y su capacidad de banalizar el secuestro hasta convertirlo en materia de amena lectura en el subway. Tampoco con que la detenida iba a dedicarse a matar el tiempo muerto jugando a noughts and crosses. Tres en raya, le llaman a ese juego en España. En Cuba, “jugar a los ceritos”. Bien aplicable ese último nombre al juego urdido por Mahmud, pero mejor en inglés. Ay, esas cruces multiplicadas dentro de la minúscula celda.
Juntas, dos evidencias: que los rehenes fueron sometidos a secuencia de torturas psicológicas de película de la guerra fría y que Faye ha leído mucho The Sun.
Dice la marine: “Two new guys in suits arrived. They didn’t shout like the others. One said he had come to make me an offer. If I confessed to being in Iranian waters and wrote letters to my family, the British people and the Iranian people, I’d be free within two weeks. If I didn’t, they’d put me on trial for espionage and I’d go to prison for ‘several years’. I had just an hour to think about it. If I did it, I feared everyone in Britain would hate me. But I knew it was my one chance of fulfilling a promise to Molly that I’d be home for her birthday on May 8.”
De contra: Cualquiera que tenga la menor duda acerca de quiénes son los ideólogos de ETA, cuál su estatura intelectual, cuáles sus planes para un País Vasco sometido al gobierno de esa gente, ha de leer, o intentar leer, el texto de la entrevista publicada ayer en Gara. Si algo me gusta de estas entrevistas que aparecen de vez en cuando, es que arrojan sobre estos imbéciles una luz que los calcina. Ya sé que bastan los textos de los comunicados y las instrucciones de los zutabes para estar sobre aviso. Pero las entrevistas, ay, las entrevistas, son la prueba suprema. En ellas, los mandamases de la banda se alejan por un rato de la jerga pautada y engolada de los pronunciamientos. Entrevistados, tienen que sumar palabras con ánimo coloquial. Y la lengua los pierde, como los perdió ya la historia. Les reto a leerla, y a que pasen del momento en que llaman “ataques armados” a los atentados islamistas del 11-M en Madrid.
UPDATE:
Sintomático el reportaje de Norge Martínez en Juventud Rebelde. Decididamente, algo se mueve en la redacción de ese periódico. Algo más contundente que las semanales crípticas críticas de Luis Sexto. Aquí hay de (casi) todo: crítica al sistema de salud cubano, demoledora acusación contra la Dirección provincial de la Vivienda, una ciudadana que reclama a un periódico cubano que denuncie la desidia de las autoridades y la aceptación de éste. Leo: “larga lista de incomprensiones y frustraciones”, “rostro castigado por el sufrimiento”, “han pasado años y nunca me han hecho ni una propuesta siquiera para resolver mi problema. Si acudo a ustedes es porque ya no aguanto más”, “zona congelada”, “las duras circunstancias en las que vive Caridad, hacen de su casa una prisión de donde puede escapar solo en sus sueños”. Enhorabuena, Norge.
Publicado en: El Tono de la Voz | Actualizado 09/04/2007 17:48
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