Política, literatura, medios
Jorge Ferrer. Escritor y traductor. Escribe desde Barcelona, España.
Foto: © Laura Ceccacci
Contacto: eltonodelavoz@gmail.com
|
|
|||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| lun | mar | mié | jue | vie | sáb | dom | |||
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | |||
| 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | |||
| 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 | |||
| 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 | |||
| 29 | 30 | 31 | |||||||
Retrato de apóstata con fondo canónico. Artículos, ensayos, un sermón. Selección y prólogo de Jorge Ferrer. Editorial Colibrí, Madrid, 2004.
Veintinueve escenas para una novela sobre la inercia y el olvido Editorial Catalejo, Miami, 2001.
Daguerrotipo de cummings entre lilas
69
1
4849pcs69.pdf [48,82 kB]
las lilas, cómo conjugar un daguerrotipo del camarada cummings, garzas tales abrevando en los canales, y el chirriar de la sierra los metales – cómo que pides prestado una lengua (garrote) sin aldea ni humareda de labriegos que laboran – aunque, a decir algo, lo más cercano a una aldea resultan esos canales donde garzas abrevan los desechos – lo más que puedas con estos ciegos, la barba que me dejo y que no entiendo – lo más cercano (lindes) que el camarada, cummings si mal no olvido, aspira, en familia – ah la familia: y quedando vas te (mudo), cada vez, frente a ese bulto de lecturas con las que apenas puedes –
pero habíamos lo intentado, sin leer apenas: esperando el precio en las subastas – que pagases las deudas en debido tiempo – así, y no lo hurtas (no lo puedes no lo quieren) y cuando ellos llaman no respondes, porque no existen, porque jamás los has nombrado – sólo este daguerrotipo (la partitura del padre, casi ciego) como se trasviste un intento, una forma de vida entre las lilas, y te dejas la barba, aunque no entiendas – yo nunca he entendido mucho, ¿verdad, Contadina? – yo nunca he entendido mucho y es que te invento – aquel daguerrotipo (otro) sin conjugación posible, sin garzas abrevando, cummings, sin el chirriar de tales máquinas – aquel daguerrotipo donde me dejé (también) crecer la barba –
y sin cansancio vuelvo: tales regresos desde hacia para antes una forma de los apartados, sólo con las lecturas que imponía el párroco: las declinaciones, un ejemplo de ese martillar de máquinas ocho
horas – cummings camarada no lo sabe, y él tampoco – como si las garzas dejaran de abrevar y volaran a otro cuadro – paisaje más frío impersonal, donde envuelto en pieles (apenas un espasmo) cultivas lilas (y las regamos, Contadina, las regamos) – y qué hacer con las sierras, ese chirriar de palabras a las que un sentido habría que inventar le – la verdad que el cummings camarada se pregunta – los labriegos también, laborando en los canales –
pero qué remedio, y trasvisto las partes: un paisaje con garzas y con lilas (inflexiones de ese idioma que te prestan, el chirriar de los metales) – o lo que ya es lo mismo, o lo que te has robado: un daguerrotipo de país sin lilas – un daguerrotipo de garzas que (a trompicones) cambian de paisaje
No