• Registrarse
  • Iniciar sesión
  • >

Buscar en este blog

Sobre este blog

La sociedad cubana ante el cambio

Autor: Juan Antonio Blanco

Juan Antonio Blanco

Juan Antonio Blanco Gil. (Cuba) Doctor en Historia de las Relaciones Internacionales, profesor universitario de Filosofía, diplomático y ensayista. Reside en Canadá.
Contacto: jablanco@rogers.com

 

Calendario

lunmarmiéjueviesábdom
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930     

Sindicación

Agregador para sindicación en XML

¿De Fidel a Raúl?

19 Comentarios Icono de del.icio.us Icono de Digg Icono de Technorati Yahoo Icono de Meneame Icono de Wikio Enviar Imprimir

Algunas de las primeras reacciones a la noticia de la renuncia de Fidel Castro a ser reelecto por la nueva Asamblea parecen discurrir entre quienes consideran que el hecho es irrelevante y aquellos que son dados a magnificar su alcance. Hay una distinción entre la certeza de que la elite intentará, en lo adelante, cambiar todo lo que pueda para mantener su monopolio de poder y la pretensión de minimizar lo ocurrido. Suponer que, salvo el cambio de nombres en la cima del poder, todo permanecerá igual es una apuesta arriesgada.

Lo cierto es que la renuncia del Comandante en Jefe, permite que la nueva Asamblea Nacional respete la Constitución y sus propios reglamentos que exigen traspasos formales de esos cargos por razones de salud. Continuamos atravesando un periodo bisagra entre dos épocas. Parafraseando a Galileo diré que Cuba se mueve. ¿Hacia dónde? Esa es otra discusión.

Lo renuncia de Fidel Castro a ser reelecto crea situaciones nuevas:

  • Las demandas de la sociedad ahora se dirigen inequívocamente a Raúl Castro. La responsabilidad por lo que suceda –y deje de suceder- es inequívocamente suya. No hay excusas.
  • Retirado formalmente de sus cargos el líder de la fracción inmovilista –aun si retiene su influencia indirecta-, podríamos ser testigos del primer cambio en el régimen -que no equivale a decir “cambio del régimen”- del socialismo cubano. Pero los cambios en el régimen son también relevantes porque abren una lógica diferente a la impuesta hasta ahora por el inmovilismo.
  • Pero para poder realizar cambios reales, aunque se desarrollen todavía dentro del régimen, pasan a primer plano la necesidad de descentralizar institucionalmente el poder, -separando las funciones y liderazgos de la Asamblea, el Consejo de Estado, el Consejo de Ministros, la jefatura de las FAR y el MININT, y la dirección del PCC- y comenzar a tolerar el pluralismo de ideas y de propuestas de reforma desde ellas.
  • Al abocarse la sociedad a un cambio en el régimen, la discusión y definición de qué cosa ha de entenderse por “socialismo” se vuelve también relevante en esta nueva fase. Manejando de manera abstracta ese concepto, se ha pretendido, hasta ahora, excluir a muchos del debate e incluso se ha limitado el derecho de opinión de los propios adherentes a esa escuela de pensamiento que, sin embargo, no son partidarios del Socialismo de Estado. Si los cambios y debates son solo admisibles “dentro del socialismo” entonces la elite tiene que poner las cartas sobre la mesa: ¿Qué es para ellos el “socialismo”? ¿Cuál es su proyecto “socialista”?

Lo realmente importante es si el pueblo cubano se decide a ser de nuevo protagonista de su historia en lugar de esperar que ella ocurra. Lo deseen o no los miembros de la elite de poder, estamos en el inicio de una transición a la transición. La clave del futuro pasa ahora por la defensa de la autonomía de la sociedad civil y dos derechos básicos que le son inherentes: el de expresión y asociación.

Sobre el derecho a opinar que todos tenemos –más aun en las nuevas circunstancias- ya he escrito mi comentario de esta semana.


19 Comentarios


4 por Alexis Figueredo (Usuario no autenticado) 20/02/2008 2:40

"Guerra avisada si mata soldados", dicen algunos sabios de la jerga. Hace unos meses propuse públicamente comenzar a pensar a Cuba, más allá de Fidel Castro. Quien sea buen observador y estudie desprejuiciadamente la personalidad de Fidel Castro, no le sorprende la renuncia del excepcional político. Tengo sustanciales e importantes diferencias con Castro, al punto de no residir en mi país; sin embargo, tengo la necesidad espiritual de reconocer su estoicismo, y su obstinada hidalguía manifestada en acto perenne de consecuencia. No tener la capacidad para reconocerlo, es caer víctima de las tragedias triviales de la razón o del caracter.

Acaba de concluir el ciclo de un hombre que se impuso. Su astucia, disciplina y convicciones le permitieron dominar a sus rivales en muchos aspectos. Sus oponentes nunca estuvieron a la altura de su conflicto. No sorprende que Castro haya decidido renunciar en vida; creo que su conciencia hace unos años comenzó a imponerle sus dictámenes, y se convirtió en la voz protagónica de su existencia.

Señor Blanco, este comentario suyo ha sido bastante lúcido; ya comienza usted, paulatinamente, a descifrar el ajedrez. La renuncia de Fidel Castro a ser reelecto ya era un hecho... las nuevas situaciones ya estaban creadas y, hace ya un tiempo, se trabaja para definir el "movimiento" sin que este sea desmesurado y provoque más sufrimiento del que ya existe hoy día. Se tiene que cambiar... profundamente, pero con cautela; por el bienestar de todos.

Cuando usted guste, podemos analizar a dónde podemos y debemos dirigirnos como Nación mediante los cambios.

3 por JustoJuan (Usuario no autenticado) 20/02/2008 2:40

En el acto del 13 de marzo de 1966, en su discurso en la Escalinata de la Universidad de la Habana, Fidel atacaba a la Revolución China de Mao Tse Tung, de esta manera: (textual)(Ahora estas palabras se viran contra él)

“……Y desde luego, esta historia de revolucionarios que, a pesar de
haber hecho cosas buenas en su vida, hacen después grandes barbaridades al final de su vida, no es nueva. Y las cosas que los hombres cuando degeneran son capaces de hacer las hemos visto dolorosamente en días pasados. Y son en parte consecuencias de haber confundido el marxismo leninismo con el fascismo, con el absolutismo; son las consecuencias de haber introducido en las revoluciones socialistas contemporáneas el estilo de las monarquías absolutas.
Esta revolución es afortunadamente una revolución de hombres jóvenes. Y hacemos votos porque sea siempre una revolución de hombres jóvenes
(APLAUSOS); hacemos votos para que todos los revolucionarios, en la medida que nos vayamos poniendo biológicamente viejos, seamos capaces de comprender que nos estamos volviendo biológica y lamentablemente viejos; hacemos votos para que jamás esos métodos de monarquías absolutas se implanten en nuestro país y que se demuestre con los hechos esa verdad marxista de que no son los hombres, sino los pueblos, los que escriben la historia (APLAUSOS).
Marx, Engels, Lenin, jamás se endiosaron a sí mismos, ni jamás permitieron el endiosamiento; fueron humildes toda su vida hasta la tumba, alérgicos a los cultos, alérgicos a la mitología. Y quienes sean verdaderos marxista-leninistas, deben empezar por imitar en eso a Marx, a Engels, a Lenin.
Léase la biografía de Carlos Marx, por Mehring (APLAUSOS); léase la
biografía de los fundadores del marxismo y se verá qué hombres
impresionantemente humildes, porque no veían en sí mismos los escritores de la historia, porque veían en las masas trabajadoras y en los pueblos los
escritores de la historia.
Quienes se creen insustituibles para sus pueblos piensan con la misma
mentalidad de esos que creen que asesinando a los dirigentes de la
Revolución asesinarán la Revolución (APLAUSOS). El día en que cualquiera
de nosotros se creyera indispensable, estaría pensando igual que esos
terroristas; dejaríamos de ser marxista-leninistas (APLAUSOS).
Las monarquías absolutas, en medio de todas sus inmensas desventajas,
tenían al menos la ventaja de que había un heredero del poder. Aceptar el
método y el sistema de las monarquías absolutas en el socialismo es el peor de los absurdos, porque entonces empieza la lucha de los aspirantes a monarcas absolutos.
¿Y para qué sirve un partido donde todo gira alrededor de un hombre? ¿Para qué sirve un partido si se endiosa a un hombre, y se le endiosa hasta tal grado que ni siquiera los nombres de Marx, Engels y Lenin se vuelvan a mencionar?
En nuestro país nos cabe a los dirigentes revolucionarios la honra de haber
establecido un precedente único hasta hoy, que fue una ley de la
Revolución, una de las primeras leyes de la Revolución, estableciendo la
prohibición de ponerle el nombre de ningún dirigente vivo a ninguna calle,
a ninguna ciudad, a ningún pueblo, a ninguna fábrica, a ninguna granja;
prohibiendo hacer estatuas de los dirigentes vivos; prohibiendo algo más:
las fotografías oficiales en las oficinas administrativas. Le cabe a esta
Revolución ese honor.
¡Y yo invito a los dirigentes de la República Popular China a que sean
capaces de aprobar una ley semejante en su país! (APLAUSOS)
Aquí no hay estatuas de nadie, aquí las únicas estatuas pertenecen a los
que ya rindieron su vida por la causa; aquí no hay calles que lleven el
nombre de ninguno de nosotros, ni pueblos, ni granjas, ni fábricas. Y sin
embargo, ni siquiera los peores enemigos -excepto tal vez estos nuevos
enemigos- sean capaces de negar la autoridad que en el pueblo tienen los
dirigentes revolucionarios, la confianza que el pueblo tiene en sus
dirigentes revolucionarios (APLAUSOS).
Porque el dirigente revolucionario es necesario como instrumento del
pueblo, es necesario como instrumento de la Revolución. Mas la relación
entre pueblo y dirigente no puede ser un acto reflejo, no puede ser la
resultante de un reflejo condicionado, sino un problema de conciencia, un
problema de ideas. No es necesario estar viendo una estatua en cada
esquina, ni el nombre del dirigente en cada pueblo, por todas partes, ¡no!;
porque eso revelaría desconfianza de los dirigentes en el pueblo, eso
revelaría un concepto muy pobre del pueblo y de las masas que, incapaces de creer por un problema de conciencia, o de tener confianza por un problema de conciencia, fabricara artificialmente la conciencia, o la confianza, por medio de actos reflejos.
Y en cuanto a vinculación con el pueblo, bien podemos decir que
difícilmente en ningún otro Estado revolucionario del mundo haya el
contacto estrechísimo que los dirigentes de esta Revolución tienen con el
pueblo (APLAUSOS), al revés de otros sitios donde el contacto con el pueblo no es el contacto con los dirigentes del pueblo, sino el contacto con las estatuas de los dirigentes del pueblo.
Y volviendo, para finalizar esta parte, a la idea que expresara, a los
votos que hacía porque todos nosotros los hombres de esta Revolución,
cuando por una ley biológica vayamos siendo incapaces de dirigir este país, sepamos dejar nuestro sitio a otros hombres capaces de hacerlo mejor. Preferible es organizar un Consejo de Ancianos donde a los ancianos se les escuche por sus experiencias adquiridas, se les oiga, pero de ninguna manera permitir que lleven adelante sus caprichos cuando la chochería se haya apoderado de ellos (APLAUSOS)…..”





2 por para Jose Luisito (Usuario no autenticado) 19/02/2008 22:40

compadre, usted es como el comandante, se repite siempre, el mismo discurso siempre, la mirada en un punto fijo, no porque esté concentrado en algo, sino porque está obsecionado por algo, relájese compadre, y como se dice ne buen cubano de la calle:
Desmaya esa talla !

Mire al futuro que "a pesar de você" como decia chico Buarque en su tremenda canción anti-dictadura, ése país vá pálante!

aproveche y borre un nombre de sus preocupaciones, concentrece en los otros, en los que quedan, en los que vienen, y piense desde ya, como usted puede contribuir a una Cuba mejor, sin otro "encantador de serpientes"

Como bien dice nuestro lúcido amigo Blanco: hay que ver si el pueblo cubano de una vez se decide a hacer su historia o si espera a que se la hagan.

A mi madre yo la llamo "el anti-castro" y siempre le dije, lo que ahora a usted le repito: lo peor que se le puede hacer a Fidel es que lo ignoren, hasta cuando van a levantarse y acostarse pensando en él? ni siquiera su renuncia por escrito les calma la sed de venganza, piensen en los demás, carajo! en sus hijos, nietos, enfin, en los que pueden, ojalá, aspirar a un futuro mejor, si nos ponemos pá las cosas ya!

Pasemos la página de una vez.

1 por joseluis sito (Usuario no autenticado) 19/02/2008 21:40

Esta noticia era mas que evidente, luego es una noticia sin importancia en cuanto a su novedad.
Tampoco es una noticia relevante ya que la tirania no se jubila.
Entonces esto no nos interesa en absolutamente nada.

lo que nos interesa no es este pasado viejo, arruinado, esta momia jubilada pero todavia secretario general del partido unico. Lo que nos interesa es la Libertad de Cuba.

VIVA CUBA PRONTO LIBRE !!


Página 4 de 4