“El derecho a llamarse cubano” y la “Declaración de Concordia”
Juan Antonio Blanco | 21/03/2008 0:48
Hoy cedo con gusto el espacio de este blog a Ana Julia Faya, una colega y amiga, con su comentario sobre el discurso pronunciado ayer por Felipe Pérez Roque. Vinculado a esos temas, publico también la Declaración de Concordia, de la que soy adherente, dada a conocer en el día de ayer.
Definitivamente el gobierno cubano teme a las manos extendidas. El bunker ha sido por tanto tiempo su hábitat natural que se atemorizan ante la fuerza de ciertas palabras. Mientras más voces se escuchan entre los cubanos de todas las orillas llamando al diálogo y la reconciliación, más se atrincheran. Quieren imponer los sectarismos de su línea política a la muy plural Diáspora.
El poder no sabe prescindir de enemigos demonizados. Los necesita hasta que, eventualmente, aprenda a buscar la legitimidad de otra manera. Sé muy bien que en Cuba hay muchos que aborrecen esta política y se avergüenzan de ella. Aquellos miembros del gobierno y el partido cubanos, que ya no comparten la filosofía de levantar muros y dividir la Nación, deben encontrar el modo de hacerse oír junto al resto de la población que ya ha puesto sobre la mesa la normalización de relaciones con la Diáspora.
En circunstancias como ésta, no se demuestra el coraje reaccionando con comprensible virulencia y devolviendo insulto por insulto. El objetivo debe ser desnudar y aislar al provocador. Dejarlo haciendo sparring con su sombra hasta que todos vean con claridad su demencia. Hay que responder con la rosa blanca de José Martí. Ese es el modo de realzar el decoro ante la indignidad.
Y para el cruel que me arranca
El corazón con que vivo,
Cardo ni ortiga cultivo;
Cultivo la rosa blanca.
«El derecho a llamarse cubano»
Por Ana Julia Faya
El derecho a llamarse cubano depende, más allá del lugar donde se viva, de si se está dispuesto a defender, incluso con la vida, la República “con todos y para el bien de todos” de José Martí, o si se acepta la república colonial, corrupta y contrahecha, de la Enmienda Platt y la Ley Helms Burton que el Presidente Bush nos ofrece. (Felipe Pérez Roque, marzo 19 de 2008)
El derecho a llamarme cubana, señor Pérez Roque, sólo depende de haber nacido en Cuba; no en Suecia, no en Estados Unidos, ni en Zambia; en Cuba, hace 62 años.
No me lo otorgan mis ideas políticas.
No me lo otorga ningún gobierno, cualquiera que sea su signo ideológico y sistema.
No me lo otorga un grupo en el poder que desde 1959 hasta hoy ha excluido a quien se le opone o disiente, y ha hecho de Cuba no lo que soñó Martí de hacer una república con todos, sino lo opuesto.
No me lo otorga un gobierno que manipula una visión de la República de Cuba existente antes de 1959 con formulaciones maniqueas.
No me lo otorga un uso repulsivo de la condición de patriota, que la equipara a la adhesión a una revolución inexistente, y a un régimen dictatorial y de exclusión de cubanos, mediante el cual un grupo represor se mantiene en el poder.
No me lo otorga la adhesión o no que pueda yo manifestar hacia la política que decida cualquier gobierno extranjero.
Mi nacionalidad es cubana, aún cuando haya adquirido otra ciudadanía en mi país de residencia.
El gobierno en Cuba, acostumbrado a violar derechos universales, a usurpar espacios de acción y movimiento de sus ciudadanos, no puede arrebatarme lo que para mí, más que un derecho, es una condición.
El derecho a llamarme cubana, señor Pérez Roque, lo tengo desde que nací, y hasta que fallezca. No lo otorga usted, Fidel Castro, ni su hermano Raúl. Sepa que lo fue mío ayer; es mío hoy, y lo será mañana y siempre.
Ottawa
Comunicado de Prensa
La declaración que a continuación difundimos, firmada por 43 cubanos de la Diáspora residentes en siete países, acaba de ser enviada hoy, 20 de marzo, por vía electrónica, a cientos de sus compatriotas residentes en Cuba: funcionarios, periodistas, prelados, académicos, artistas y dirigentes de organizaciones gubernamentales entre otros:
Declaración de Concordia
Los que subscriben esta declaración, cubanos o de origen cubano residentes en el exterior del país, deseamos dar a conocer a la ciudadanía residente en Cuba los siguientes criterios, sentimientos, esperanzas y convicciones sobre la realidad cubana actual y sobre su futuro:
- Abogamos por la paz, la reconciliación y la concordia entre todos los cubanos.
- Nos negamos a seguir alimentando el odio y el resentimiento recíprocos que han engendrado en la historia nacional, de forma cíclica, violencia y fratricidio,
- Por una amnistía que incluya a los cubanos de todas las orillas políticas e ideológicas.
- Abogamos, en suma, por una renovación en espíritu de toda la familia cubana para el comienzo de una nueva Era de paz y prosperidad. El conjunto de cubanos residentes en Cuba y en la diáspora formamos una sola nación y debemos trabajar juntos para levantar al país.
- Entendemos que concordia cubana significa asegurar la convivencia entre todos los hermanos de la patria común sobre la base del respeto a las diversas perspectivas y credos. De ningún modo deberá admitirse que tales diferencias puedan obstaculizar o amenazar esa convivencia.
- No deberá aceptarse, bajo ninguna circunstancia, discriminación alguna basada en diferencias raciales, económicas, culturales, de sexo u orientación sexual, ideológicas, religiosas u origen nacional.
- Ningún cubano deberá ser privado, por razón de su nacionalidad, de los derechos y accesos a instalaciones y lugares que en el territorio cubano disfruten los turistas extranjeros, o a comprar, vender o alquilar bienes básicos, como una vivienda y un auto.
- Ningún cubano, resida o no dentro de Cuba, deberá ser privado de la posibilidad de invertir sus recursos en su propio país mientras haya un empresario extranjero gozando de ese derecho.
- Deseamos un orden que lejos de frenar el potencial creador del ser humano, lo libere de ataduras y lo estimule para generar riquezas y abundancia en todo el país, sobre todo cuando se trata del trabajador cubano, célebre por su hábito de trabajo, su nivel de capacidad productiva y su ingenio en generar recursos. No queremos un orden que tienda a generar igualdad en la miseria, sino, por el contrario, un estado general de riqueza en condiciones de igualdad de oportunidades, y derechos económicos y sociales.
- Ningún cubano residente actualmente en nuestro país deberá ser despojado de aquellos bienes que actualmente utiliza para vivir, como es el caso de viviendas y pequeñas parcelas agropecuarias, por los eventuales deseos de reclamos de restitución de antiguos propietarios, independientemente del derecho a una justa indemnización. Tampoco deberá suprimirse el disfrute de beneficios colectivos en esferas sociales como la educación y la salud, sino que por el contrario, esos beneficios deberán ser aumentados y asegurados.
- No nos anima un espíritu de rapiña o despojo, sino de ayuda desinteresada en el mejoramiento y reconstrucción del hogar común.
- Asimismo, nos pronunciamos contra todas las restricciones que obstaculizan el libre movimiento de los cubanos residentes dentro y fuera del territorio nacional, sean por la política del Estado cubano o impuestas por otros gobiernos, en particular el de los Estados Unidos, medidas que dificultan a los cubanos residentes en el exterior viajar a su país de origen, le impiden el acceso o relocalización en su patria, o hacen artificialmente costoso el enviar remesas u otros medios de ayuda y las que obstaculizan el acceso a la información y la comunicación telefónica o por correo electrónico con sus familiares y amigos en Cuba.
- Nos pronunciamos por métodos pacíficos para el logro de los ideales plasmados en esta declaración, a través del diálogo y el libre intercambio de las ideas, convencidos de que sólo la evolución de la conciencia ciudadana nos puede conducir a un orden de armonía, reconciliación nacional y de respeto a todos los derechos fundamentales.
En este año se conmemora el XXX aniversario de las conversaciones humanitarias que en 1978 culminaron con la libertad de más de 3,600 presos políticos y una apertura a mayores contactos familiares entre los cubanos en la isla y los que radican en el exterior. Proponemos nuevas conversaciones de naturaleza humanitaria - bajo reglas mutuamente convenidas- que puedan constituir un primer paso hacia el porvenir que merece nuestra Nación.
Dado en la Ciudad de Miami a los 20 días del mes de marzo del año 2008.
NOTA
Si desea sumar su adhesión a esta Declaración de Concordia diríjase a Ariel Hidalgo a:
Suscriben esta Declaración:
Iván M. Acosta, dramaturgo, cineasta, Nueva York, Estados Unidos.
Blanca Acosta-profesora universitaria, TN, Estados Unidos.
Jorge Alfonso, locutor, La Florida, Estados Unidos.
Guillermo Asper, profesor de Information Systems en la Universidad de Brasilia, Brasil
Luciana Asper y Valdés, Promotora de Justicia, Brasil
Bernardo Benes, banquero retirado, Florida, Estados Unidos
Juan Antonio Blanco, conlictólogo, Canada.
Lorenzo Cañizares, sindicalista, Pennsylvania, Estados Unidos
Héctor Caraballo, comerciante y activista político.
Rolando Castañeda, ex-funcionario Banco Interamericano de Desarrollo, Washington, D.C.
Siro del Castillo, artista plástico, Florida, Estados Unidos.
Rudy Félix Cepero Machado, Psicólogo, Chile.
Raul Ernesto Colón Rodriguez, editor, periodista y traductor, Montréal, Canada.
Gustavo De Ribeaux, ingeniero civil, Estados Unidos..
Mari Gloria De Ribeaux, Trabajadora Social Clinica. Estados Unidos.
Carmen Díaz, psicóloga, Florida, USA.
María Eulalia Díaz Acosta, Contadora e Informática, República Dominicana.
Haroldo Dilla, Sociólogo, República Dominicana.
Eduardo Domínguez, Mecánico especialista, La Florida, Estados Unidos.
Len Enríquez, Ingeniero en Transporte y Logística, Florida, EUA.
Martha Lucía Enríquez, Corredora de Bienes Raices, Florida, EUA.
Ana J. Faya, consultora independiente, Ottawa, Canada.
Lino B. Fernández, médico La Florida, Estados Unidos.
Félix Fleitas, abogado, La Florida, Estados Unidos.
Juan Antonio Francés Garay, Sindicalista, República Dominicana.
Gilberto García, sindicalista, Venezuela.
Eduardo García Moure, sindicalista, Venezuela.
Mickey Garrote, Bibliotecario, La Florida, Estados Unidos.
René Hernández-Bequet, Sindicalista, Florida, USA.
Eduardo Hernández-Gispert, Analista político. Florida, Estados Unidos.
María Cristina Herrera, profesora, Florida, Estados Unidos.
Ariel Hidalgo, maestro, Florida Estados Unidos.
Bárbara Izaguirre, Florida, USA
Eduardo Lamora, cineasta. Paris, Francia.
Elena Larrinaga de Luis, Presidenta de la Federación Española de Asociaciones Cubanas, España.
Alain Laserie, administrador empresarial, Jamaica.
Olga Lastra, programadora de computadora, La Florida, Estados Unidos.
Felipe Lázaro, poeta y editor, España.
Pedro Ramón López, industrial, República Dominicana.
Ubaldo Gabriel López Rodríguez, Ingeniero Informático, España.
Sarahí Lorenzo, Corredora de bienes raíces, Florida, Estados Unidos.
Antonio Llaca Busto, Cirujano, Venezuela.
Teté Machado, actriz, Florida, Estados Unidos.
Gerardo E. Martínez-Solanas, Economista y Politólogo, La Florida, Estados Unidos.
Sergio Lopez-Miró, periodista y publicista, Florida, USA.
Danay Menéndez, empleada de limpieza, Florida, Estados Unidos.
Byron Miguel, jubilado, Florida, USA.
Marcelino Miyares Sotolongo, politólogo y activista político, Florida, Estados Unidos.
Víctor Mozo, traductor y columnista, Canadá.
José Manuel Pallí, abogado, Florida, Estados Unidos.
Silvia Pedraza, Profesora de Sociología, Universidad de Michigan, Estados Unidos..
Oscar Peña, activista de derechos humanos, Florida, Estados Unidos.
Roberto Concepción Pérez, servicio y comercio Suecia.
Marifeli Perez-Stable, Profesora universitaria, La Florida, Estados Unidos
Iván Pérez Carrión, periodista, República Dominicana.
Pedro Pérez Castro, sindicalista, Venezuela.
Andrés R. Pérez Díaz. Ex-Prof. Inst. Sup. de Ciencias Médicas de La Habana, Florida. E. Unidos.
José Pérez Martín, ingeniero eléctrico, La Florida, Estados Unidos.
Ricardo Puerta, Sociólogo, Honduras.
Idelfonso Quintero, médico anestesiólogo, Florida, Estados Unidos.
Lionel Remigio, Empresario de Comunicaciones, Florida, Estados Unidos.
Miguel Rivero, periodista, Portugal.
Augusto Rodríguez, periodista, La Florida, Estados Unidos.
Sergio Rodríguez Lorenzo, Camionero, La Florida, Estados Unidos.
Juan Antonio Rodríguez Menier, analista político, Estados Unidos.
Ricardo Roque, Médico, República Dominicana.
Luis G. Ruisánchez, periodista y escritor, República Dominicana.
Carlos Saladrigas, Empresario, La Florida, Estados Unidos.
Alfredo Sánchez, Ingeniero Civil, La Florida, Estados Unidos.
Rafael Sánchez, médico cirujano, Florida, Estados Unidos.
Héctor Sotolongo Álvarez, Ingeniero civil, España.
Regla Tápanes, empleada de comercio, La Florida, Estados Unidos.
Raúl Varela, industrial, República Dominicana.
Caleb Vega Socarrás. Economista, California, EU.
Raúl de Velasco, médico, Florida, Estados Unidos.
Camilo Venegas, escritor y poeta. República Dominicana.
Oscar Visiedo, Especialista en Sistemas de Información, La Florida, Estados Unidos.
Publicado en: Cambio de época | Actualizado 11/04/2008 15:53



79 Comentarios
69 por joseluis sito (Usuario no autenticado) 27/03/2008 20:20
Los comentarios se entrechocan en este periodo.
R. Felix, estamos de acuerdo luego, es usted un cubano alejado del castrismo. Sus comentarios precedentes los interpreté mal entonces, le pido mil excusas
Vamos a ver si Alexis Figueredo nos dice también que es un anticastrista empedernido.
68 por joseluis sito (Usuario no autenticado) 27/03/2008 15:00
Alexis…
La inmensa mayoría de los que nos leen en Cuba ya comprendieron cual es el mundo que nos propones para nuestro país. Un mundo de esclavos pobres, miserables, un mundo estancado en el pasado viejo y roñoso, un mundo de mentiras y patrañas como las que inventas a menudo aquí, un mundo de seudo-socialismo y de muerte.
Este mundo tuyo el pueblo cubano te dice: guárdalo para ti.
Marcha con él a donde quieras, pero que no sea en el planeta Tierra, marcha con él a la Luna o a otra galaxia (…)
El pueblo cubano ya sabe lo que vive todos los días, lo que ha sufrido con el terror y la miseria impuesta, ya no quiere tus miserables baratijas, las ofertas de ladrones prometiendo pacotillas de DVD o tostaderas. La Libertad del pueblo cubano no la vas a comprar con estas despreciables chatarrerías. (…)
El pueblo cubano no lo vas a engañar con tus quincallas.
La Libertad siempre llega, tarde o temprano, no lo dudes. Cuba recuperará la democracia y un Estado de derecho algún día, y este día se está acercando. No te pedimos que vengas a luchar con nosotros, personas de tu índole no las necesitamos, te pedimos que reflexiones a lo que tu pueblo lleva sufriendo, te pedimos que reflexiones a las causas “objetivas”, como tu dices; te pedimos sencillamente que empieces a pensar por ti mismo. Es este el mejor servicio que puedes brindar a tu pueblo.
Después podrás comenzar el trabajo de resistencia, la lucha contra la tiranía castrista (…)
¡! RESISTENCIA ¡!
¡! VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡!
67 por para Joseluis Sito, de R Felix (Usuario no autenticado) 27/03/2008 13:00
Estimado Joseluisito:
Ahora soy yo quien se toma un tiempo para responderle (quedamos a mano)
Me temo que ha habido cierta torpeza de mi parte para expresar claramente la idea que quería, o un error de interpretación de su parte debido a cierta dificultad en la comprensión de lectura. O algo de ambas cosas…
Pero como casi todo error es susceptible de reparación, intentaré hacerle honor a la frase en lo que a mi responsabilidad respecta.
Partamos por los acuerdos. Entiendo y estoy de acuerdo con usted cuando habla en sus ejemplos de chinos, suizos y franceses… Así suceden las cosas.
Ahora bien, en mi ejemplo particular, me refería al caso en que un cubano, que sale del país (ya sea en avión, balsa, globo, parapente, ala delta o un largo etc.), y decide radicarse fuera de Cuba, pasa a ser, utilizando la taxonomía de JA Blanco, un desterrado (si no lo entiende remítase al artículo donde Blanco lo explica). Es decir, no puede volver a Cuba y quedarse el tiempo que quiera, pues aún cuando no deja de ser cubano para ciertos deberes, sí deja de serlo para sus derechos, y uno de ellos es el entrar libremente a su país y permanecer cuanto quiera. En otras palabras, el cubano residente en el exterior tiene trato de extranjero en Cuba, y por ende, tiempo definido de permanencia. Si se pasa, paga multa y, puede ser DEPORTADO, sí, deportado, expulsado de Cuba hacia el país donde tiene residencia. Nada de quedarse a vivir en Cuba (salvo que pase por todo el proceso legal al cual es sometido todo extranjero en cualquier parte del mundo).
Como ve, el caso del suizo que vuelve a Suiza después de vivir un tiempo fuera, regresa a su país, arrienda una casa (o vuelve a la propia si la tenía) y punto. En nuestro caso no es así. El suizo no será desterrado (por el momento, uno nunca sabe…) porque su sistema político es diferente al cubano. Su realidad es diferente. Pero SÍ puede ser DEPORTADO a Suiza desde cualquier otro país toda vez que no cumpla con los requisitos legales del país que lo recibe.
¿Le queda más claro lo que quise decir en mi comentario 62?
Al parecer, cuando ponía mi ejemplo usando esa frase que a usted le causó risa, creo que di por sabido algunos conceptos y situaciones (parece que no de uso masivo, cosa que me sorprende) que paso a aclarar:
Deportar: desterrar a alguien a un lugar, por lo general extranjero, y confinarlo allí por razones políticas o como castigo. (Diccionario de la Real Academia Española) Uno de sus sinónimos es EXPULSAR.
No sé dónde vive, pero la palabra deportado, además de ser utilizada con el significado antes expuesto, se utiliza en la jerga legal de varios países como sinónimo de “devuelto” para referirse a los extranjeros que permanecen en un país de manera ilegal. El procedimiento es el siguiente: la policía detecta a un presunto inmigrante. Lo detiene y le pide identificación. Si no posee ningún documento que acredite que su permanencia en el país se encuentra dentro del marco legal (entiéndase que su visa expiró, por ejemplo), esa persona es conducida hacia las dependencias de policía internacional y luego devuelto, deportado, a su país de origen. Eso pasa en USA, Canadá, toda Europa,Argentina, Brasil, México, Chile y un largo etc. INFÓRMESE MEJOR E INSTRÚYASE.
Sobre la crisis. Llámese como se llame (Período Especial en Tiempos de Guerra, Recrudecimiento del Bloqueo Imperialista, Arroz con Leche se quiere casar…), en términos económicos ES UNA CRISIS. No tiene otro nombre. Lo demás es eufemismo. El comentario 61 hablaba de crisis fuera de Cuba, y mi comentario estaba encaminado a decirle que no sólo fuera de Cuba había crisis y que de hecho, la de Cuba era peor (por la duración que pone al descubierto la incapacidad de la clase dirigente para administrar y gerenciar el país en términos económicos).
Sobre las vidas de seres humanos que se pierden por las crisis… de eso no hablaba el 61 y yo tampoco. Es un tema importante, legítimo, pero no se hablaba de eso.
Al final, creo que todo fue un mal entendido. Creo que no supo leer lo que quise decir y perdió el foco de lo que se exponía. Le recomiendo una relectura.
Sobre sus cuestionamientos hacia mi persona:
No vivo en Cuba desde 1997, y salí justamente porque estaba y estoy en contra de lo que usted llama castrismo. Por tanto, difícilmente podría ser castrista.
Tanto por trabajo como por placer, conozco más del país donde actualmente resido, y créame que lo que le expuse anteriormente, en términos de procedimientos legales para con los migrantes, es así (con algunas diferencias entre países).
Sobre los insultos hacia mi persona:
Todo el texto anterior es mi respuesta. No soy ciego, y mi trayectoria profesional puede dar cuenta de que si en algo la naturaleza y la genética fue dadivosa conmigo fue en lo referente a neurona y concentración sináptica. Estimado, yo abrí los ojos y vi. Y aún los mantengo abiertos…
Reciba usted, al igual que hice yo, otro saludo fraterno de quien, a pesar de no estar de acuerdo en varios puntos con sus planteamientos, también pertenece al lado de los que quieren lo mejor para su tierra, la mía, la nuestra.
Rudy Felix Cepero
PD: Le agradezco a usted, Juan Antonio, el espacio para el debate con Joseluis Sito, y le pido disculpas si considera que me extendí más de lo debido.
66 por Juan Antonio Blanco 27/03/2008 12:56
INFORMACION GENERAL
En las ultmas 34 horas EER tuvo problemas tecnicos que ya resolvio. Hubo de manera intermitente momentos en que el sistema se recuperaba pero volvia a caer. En ese tiempo el autor del Blog no podia acceder a los mensajes de ustedes y viceversa. Espero que no se haya extraviado ningun comentario por esa causa.
Juan Antonio Blanco
65 por Gabonice (Usuario no autenticado) 26/03/2008 22:00
Históricamente ha sido así. La elección de un nuevo jefe de estado, en los países con sistemas totalitarios, ha sido precedido por la muerte del líder. El sucesor electo, en su primer discurso hace un homenaje póstumo al líder desaparecido, se le hacen unos funerales ¨HISTORICOS¨ y luego al pasar unos días, cuando ya no ofrece peligro en un discurso publico se le culpa al desaparecido de todos los males del sistema y el nuevo líder promete rectificar los errores cometidos y que de en ese momento en adelante las cosas serán distintas. Se le da la sensación a las gentes de que las cosas van a cambiar y que ahora si se va a ir bien.
Raúl Castro tiene ante si un problema muy distinto. Su hermanito sigue vivo y escribiendo REFLEXIONES. Además aunque se ha ido debe ser consultado de todas las decisiones importantes (se queda con el derecho a veto, ahora tenemos a alguien por encima del Jefe del Estado).
Puestas así las cosas, el señor Raúl no puede cambiar nada en la sociedad cubana.
Por otro lado, se enfrenta a un problema interno muy difícil. Los que más claro tienen que el sistema no funciona son los miembros de la nomenclatura. Ellos tienen en sus manos la mejor información que se pueda tener de las ineficiencias de la economía cubana. Además ellos también saben perfectamente que es lo que hay que hacer para poner el país a funcionar. El mejor ejemplo de esta realidad, no tienen necesidad de irlo a buscar al extranjero. Nada de eso, solo tienen que analizar los datos y observar que cuando se han dado algunas tímidas posibilidades de gestión privada, inmediatamente se ha visto como la iniciativa privada resulta ser más eficiente que la estatal y pronto se han decidido a frenar esas actividades.
Por todas estas cosas, esperar que del nuevo presidente surjan los cambios que el país necesita para ponerse a funcionar es bastante inocente.
Sin embargo, si se está produciendo una situación de mucha tensión en Cuba entre los miembros de la nomenclatura. El único cambio importante que se ha producido es que aunque Fidel y Raúl son hermanos, tienen equipos de trabajo distintos y ahora la gente de Raúl tienen el sartén por el mango y las gentes de Fidel sienten que sus 4 metros cuadrados en los que tienen su butaca, están en peligro y en cualquier momento se lo serruchan y pierden su cargo, es decir pasar a desempeñar otras funciones. Y esa situación puede tornarse en peligrosa.
Imagínense que todo el mundo sabe que aquel que logre iniciar un proceso de transición a la democracia en Cuba va a contar con el apoyo de todo el pueblo y de la comunidad internacional. Pero ojo! Si lo cogen en el brinco lo van a fusilar por traidor.
Por eso es que este cambio a medias, resulta muy peligroso y de ahí la importancia de que en estos momentos se produzca un fuerte movimiento internacional que promueva la Concordia entre los cubanos.
La Concordia entre los cubanos, no admite la exclusión. El término Cuba y su emigración, suena excluyente y sería mejor sustituirlo por una Cuba con todos y para el bien de todos, como lo soñó nuestro José Martí
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