“El derecho a llamarse cubano” y la “Declaración de Concordia”
Juan Antonio Blanco | 21/03/2008 0:48
Hoy cedo con gusto el espacio de este blog a Ana Julia Faya, una colega y amiga, con su comentario sobre el discurso pronunciado ayer por Felipe Pérez Roque. Vinculado a esos temas, publico también la Declaración de Concordia, de la que soy adherente, dada a conocer en el día de ayer.
Definitivamente el gobierno cubano teme a las manos extendidas. El bunker ha sido por tanto tiempo su hábitat natural que se atemorizan ante la fuerza de ciertas palabras. Mientras más voces se escuchan entre los cubanos de todas las orillas llamando al diálogo y la reconciliación, más se atrincheran. Quieren imponer los sectarismos de su línea política a la muy plural Diáspora.
El poder no sabe prescindir de enemigos demonizados. Los necesita hasta que, eventualmente, aprenda a buscar la legitimidad de otra manera. Sé muy bien que en Cuba hay muchos que aborrecen esta política y se avergüenzan de ella. Aquellos miembros del gobierno y el partido cubanos, que ya no comparten la filosofía de levantar muros y dividir la Nación, deben encontrar el modo de hacerse oír junto al resto de la población que ya ha puesto sobre la mesa la normalización de relaciones con la Diáspora.
En circunstancias como ésta, no se demuestra el coraje reaccionando con comprensible virulencia y devolviendo insulto por insulto. El objetivo debe ser desnudar y aislar al provocador. Dejarlo haciendo sparring con su sombra hasta que todos vean con claridad su demencia. Hay que responder con la rosa blanca de José Martí. Ese es el modo de realzar el decoro ante la indignidad.
Y para el cruel que me arranca
El corazón con que vivo,
Cardo ni ortiga cultivo;
Cultivo la rosa blanca.
«El derecho a llamarse cubano»
Por Ana Julia Faya
El derecho a llamarse cubano depende, más allá del lugar donde se viva, de si se está dispuesto a defender, incluso con la vida, la República “con todos y para el bien de todos” de José Martí, o si se acepta la república colonial, corrupta y contrahecha, de la Enmienda Platt y la Ley Helms Burton que el Presidente Bush nos ofrece. (Felipe Pérez Roque, marzo 19 de 2008)
El derecho a llamarme cubana, señor Pérez Roque, sólo depende de haber nacido en Cuba; no en Suecia, no en Estados Unidos, ni en Zambia; en Cuba, hace 62 años.
No me lo otorgan mis ideas políticas.
No me lo otorga ningún gobierno, cualquiera que sea su signo ideológico y sistema.
No me lo otorga un grupo en el poder que desde 1959 hasta hoy ha excluido a quien se le opone o disiente, y ha hecho de Cuba no lo que soñó Martí de hacer una república con todos, sino lo opuesto.
No me lo otorga un gobierno que manipula una visión de la República de Cuba existente antes de 1959 con formulaciones maniqueas.
No me lo otorga un uso repulsivo de la condición de patriota, que la equipara a la adhesión a una revolución inexistente, y a un régimen dictatorial y de exclusión de cubanos, mediante el cual un grupo represor se mantiene en el poder.
No me lo otorga la adhesión o no que pueda yo manifestar hacia la política que decida cualquier gobierno extranjero.
Mi nacionalidad es cubana, aún cuando haya adquirido otra ciudadanía en mi país de residencia.
El gobierno en Cuba, acostumbrado a violar derechos universales, a usurpar espacios de acción y movimiento de sus ciudadanos, no puede arrebatarme lo que para mí, más que un derecho, es una condición.
El derecho a llamarme cubana, señor Pérez Roque, lo tengo desde que nací, y hasta que fallezca. No lo otorga usted, Fidel Castro, ni su hermano Raúl. Sepa que lo fue mío ayer; es mío hoy, y lo será mañana y siempre.
Ottawa
Comunicado de Prensa
La declaración que a continuación difundimos, firmada por 43 cubanos de la Diáspora residentes en siete países, acaba de ser enviada hoy, 20 de marzo, por vía electrónica, a cientos de sus compatriotas residentes en Cuba: funcionarios, periodistas, prelados, académicos, artistas y dirigentes de organizaciones gubernamentales entre otros:
Declaración de Concordia
Los que subscriben esta declaración, cubanos o de origen cubano residentes en el exterior del país, deseamos dar a conocer a la ciudadanía residente en Cuba los siguientes criterios, sentimientos, esperanzas y convicciones sobre la realidad cubana actual y sobre su futuro:
- Abogamos por la paz, la reconciliación y la concordia entre todos los cubanos.
- Nos negamos a seguir alimentando el odio y el resentimiento recíprocos que han engendrado en la historia nacional, de forma cíclica, violencia y fratricidio,
- Por una amnistía que incluya a los cubanos de todas las orillas políticas e ideológicas.
- Abogamos, en suma, por una renovación en espíritu de toda la familia cubana para el comienzo de una nueva Era de paz y prosperidad. El conjunto de cubanos residentes en Cuba y en la diáspora formamos una sola nación y debemos trabajar juntos para levantar al país.
- Entendemos que concordia cubana significa asegurar la convivencia entre todos los hermanos de la patria común sobre la base del respeto a las diversas perspectivas y credos. De ningún modo deberá admitirse que tales diferencias puedan obstaculizar o amenazar esa convivencia.
- No deberá aceptarse, bajo ninguna circunstancia, discriminación alguna basada en diferencias raciales, económicas, culturales, de sexo u orientación sexual, ideológicas, religiosas u origen nacional.
- Ningún cubano deberá ser privado, por razón de su nacionalidad, de los derechos y accesos a instalaciones y lugares que en el territorio cubano disfruten los turistas extranjeros, o a comprar, vender o alquilar bienes básicos, como una vivienda y un auto.
- Ningún cubano, resida o no dentro de Cuba, deberá ser privado de la posibilidad de invertir sus recursos en su propio país mientras haya un empresario extranjero gozando de ese derecho.
- Deseamos un orden que lejos de frenar el potencial creador del ser humano, lo libere de ataduras y lo estimule para generar riquezas y abundancia en todo el país, sobre todo cuando se trata del trabajador cubano, célebre por su hábito de trabajo, su nivel de capacidad productiva y su ingenio en generar recursos. No queremos un orden que tienda a generar igualdad en la miseria, sino, por el contrario, un estado general de riqueza en condiciones de igualdad de oportunidades, y derechos económicos y sociales.
- Ningún cubano residente actualmente en nuestro país deberá ser despojado de aquellos bienes que actualmente utiliza para vivir, como es el caso de viviendas y pequeñas parcelas agropecuarias, por los eventuales deseos de reclamos de restitución de antiguos propietarios, independientemente del derecho a una justa indemnización. Tampoco deberá suprimirse el disfrute de beneficios colectivos en esferas sociales como la educación y la salud, sino que por el contrario, esos beneficios deberán ser aumentados y asegurados.
- No nos anima un espíritu de rapiña o despojo, sino de ayuda desinteresada en el mejoramiento y reconstrucción del hogar común.
- Asimismo, nos pronunciamos contra todas las restricciones que obstaculizan el libre movimiento de los cubanos residentes dentro y fuera del territorio nacional, sean por la política del Estado cubano o impuestas por otros gobiernos, en particular el de los Estados Unidos, medidas que dificultan a los cubanos residentes en el exterior viajar a su país de origen, le impiden el acceso o relocalización en su patria, o hacen artificialmente costoso el enviar remesas u otros medios de ayuda y las que obstaculizan el acceso a la información y la comunicación telefónica o por correo electrónico con sus familiares y amigos en Cuba.
- Nos pronunciamos por métodos pacíficos para el logro de los ideales plasmados en esta declaración, a través del diálogo y el libre intercambio de las ideas, convencidos de que sólo la evolución de la conciencia ciudadana nos puede conducir a un orden de armonía, reconciliación nacional y de respeto a todos los derechos fundamentales.
En este año se conmemora el XXX aniversario de las conversaciones humanitarias que en 1978 culminaron con la libertad de más de 3,600 presos políticos y una apertura a mayores contactos familiares entre los cubanos en la isla y los que radican en el exterior. Proponemos nuevas conversaciones de naturaleza humanitaria - bajo reglas mutuamente convenidas- que puedan constituir un primer paso hacia el porvenir que merece nuestra Nación.
Dado en la Ciudad de Miami a los 20 días del mes de marzo del año 2008.
NOTA
Si desea sumar su adhesión a esta Declaración de Concordia diríjase a Ariel Hidalgo a:
Suscriben esta Declaración:
Iván M. Acosta, dramaturgo, cineasta, Nueva York, Estados Unidos.
Blanca Acosta-profesora universitaria, TN, Estados Unidos.
Jorge Alfonso, locutor, La Florida, Estados Unidos.
Guillermo Asper, profesor de Information Systems en la Universidad de Brasilia, Brasil
Luciana Asper y Valdés, Promotora de Justicia, Brasil
Bernardo Benes, banquero retirado, Florida, Estados Unidos
Juan Antonio Blanco, conlictólogo, Canada.
Lorenzo Cañizares, sindicalista, Pennsylvania, Estados Unidos
Héctor Caraballo, comerciante y activista político.
Rolando Castañeda, ex-funcionario Banco Interamericano de Desarrollo, Washington, D.C.
Siro del Castillo, artista plástico, Florida, Estados Unidos.
Rudy Félix Cepero Machado, Psicólogo, Chile.
Raul Ernesto Colón Rodriguez, editor, periodista y traductor, Montréal, Canada.
Gustavo De Ribeaux, ingeniero civil, Estados Unidos..
Mari Gloria De Ribeaux, Trabajadora Social Clinica. Estados Unidos.
Carmen Díaz, psicóloga, Florida, USA.
María Eulalia Díaz Acosta, Contadora e Informática, República Dominicana.
Haroldo Dilla, Sociólogo, República Dominicana.
Eduardo Domínguez, Mecánico especialista, La Florida, Estados Unidos.
Len Enríquez, Ingeniero en Transporte y Logística, Florida, EUA.
Martha Lucía Enríquez, Corredora de Bienes Raices, Florida, EUA.
Ana J. Faya, consultora independiente, Ottawa, Canada.
Lino B. Fernández, médico La Florida, Estados Unidos.
Félix Fleitas, abogado, La Florida, Estados Unidos.
Juan Antonio Francés Garay, Sindicalista, República Dominicana.
Gilberto García, sindicalista, Venezuela.
Eduardo García Moure, sindicalista, Venezuela.
Mickey Garrote, Bibliotecario, La Florida, Estados Unidos.
René Hernández-Bequet, Sindicalista, Florida, USA.
Eduardo Hernández-Gispert, Analista político. Florida, Estados Unidos.
María Cristina Herrera, profesora, Florida, Estados Unidos.
Ariel Hidalgo, maestro, Florida Estados Unidos.
Bárbara Izaguirre, Florida, USA
Eduardo Lamora, cineasta. Paris, Francia.
Elena Larrinaga de Luis, Presidenta de la Federación Española de Asociaciones Cubanas, España.
Alain Laserie, administrador empresarial, Jamaica.
Olga Lastra, programadora de computadora, La Florida, Estados Unidos.
Felipe Lázaro, poeta y editor, España.
Pedro Ramón López, industrial, República Dominicana.
Ubaldo Gabriel López Rodríguez, Ingeniero Informático, España.
Sarahí Lorenzo, Corredora de bienes raíces, Florida, Estados Unidos.
Antonio Llaca Busto, Cirujano, Venezuela.
Teté Machado, actriz, Florida, Estados Unidos.
Gerardo E. Martínez-Solanas, Economista y Politólogo, La Florida, Estados Unidos.
Sergio Lopez-Miró, periodista y publicista, Florida, USA.
Danay Menéndez, empleada de limpieza, Florida, Estados Unidos.
Byron Miguel, jubilado, Florida, USA.
Marcelino Miyares Sotolongo, politólogo y activista político, Florida, Estados Unidos.
Víctor Mozo, traductor y columnista, Canadá.
José Manuel Pallí, abogado, Florida, Estados Unidos.
Silvia Pedraza, Profesora de Sociología, Universidad de Michigan, Estados Unidos..
Oscar Peña, activista de derechos humanos, Florida, Estados Unidos.
Roberto Concepción Pérez, servicio y comercio Suecia.
Marifeli Perez-Stable, Profesora universitaria, La Florida, Estados Unidos
Iván Pérez Carrión, periodista, República Dominicana.
Pedro Pérez Castro, sindicalista, Venezuela.
Andrés R. Pérez Díaz. Ex-Prof. Inst. Sup. de Ciencias Médicas de La Habana, Florida. E. Unidos.
José Pérez Martín, ingeniero eléctrico, La Florida, Estados Unidos.
Ricardo Puerta, Sociólogo, Honduras.
Idelfonso Quintero, médico anestesiólogo, Florida, Estados Unidos.
Lionel Remigio, Empresario de Comunicaciones, Florida, Estados Unidos.
Miguel Rivero, periodista, Portugal.
Augusto Rodríguez, periodista, La Florida, Estados Unidos.
Sergio Rodríguez Lorenzo, Camionero, La Florida, Estados Unidos.
Juan Antonio Rodríguez Menier, analista político, Estados Unidos.
Ricardo Roque, Médico, República Dominicana.
Luis G. Ruisánchez, periodista y escritor, República Dominicana.
Carlos Saladrigas, Empresario, La Florida, Estados Unidos.
Alfredo Sánchez, Ingeniero Civil, La Florida, Estados Unidos.
Rafael Sánchez, médico cirujano, Florida, Estados Unidos.
Héctor Sotolongo Álvarez, Ingeniero civil, España.
Regla Tápanes, empleada de comercio, La Florida, Estados Unidos.
Raúl Varela, industrial, República Dominicana.
Caleb Vega Socarrás. Economista, California, EU.
Raúl de Velasco, médico, Florida, Estados Unidos.
Camilo Venegas, escritor y poeta. República Dominicana.
Oscar Visiedo, Especialista en Sistemas de Información, La Florida, Estados Unidos.
Publicado en: Cambio de época | Actualizado 11/04/2008 15:53



79 Comentarios
39 por Alexis Figueredo (Usuario no autenticado) 24/03/2008 2:00
Considero, que la "foribunda diatriba" de Orwell, por su agudeza y lucidez, puede servir de herramienta para combatir cualquier totalitarismo. No es justo ni prudente, reducir su obra a un contexto histórico específico; pues esta trasciende el tiempo y los márgenes ideológicos. Orwell se me antoja vidente cuando, criticando desde su perspectiva antiestalinista, por ejemplo, escribió:"Si uno ama la democracia, hay que aplastar a los enemigos sin que importen los medios utilizados. ¿Y quiénes son estos enemigos? Parece que no son quiénes la atacan abierta y concienzudamente, sino también aquellos que "objetivamente" la perjudican propalando doctrinas erróneas". Palabras sabias que toman vigencia hoy día, pero enmarcadas dentro otro contexto político.
No dudo de la honestidad de muchos de los que aquí opinan; sin embargo, los planteamientos mayormente tienden a estar estigmatizados por la paranoia, la convulsión incontrolada de la ideoafectividad y, la frustración de efectos, sin que se profundice en las causas empíricas del entuerto. Muchos de ustedes para poder materializar su causa, necesitan indagar seria y profundamente en las reales posibilidades que tienen como seres humanos posibilitadores del cambio. Escribió Tocqueville que "el ritmo de cambios de las revoluciones hace desaparecer los gérmenes que la producían hasta hacerlas incomprensibles". El hombre no destinado a materializar cambios importantes no puede quedarse sólo en lo discursivo; en la mera y pálida exclamación de su queja.
Ustedes van a ser respetados cuando, como cubanos, sepan auténticamente izar sus proclamas a través de las acciones. Me explico: Serán tomados en cuenta cuando sean capaces de renunciar a las ataduras sistémicas que enlodan el discurso inconcluso que proyectan. Le falta rigor humano a sus propuestas. Necesitan descalzar a ultranza su diatriba; es decir, despojarse del maquillaje democrático que ostentan con una incoherencia e inconsecuencia perpetuada.
Muchos de ustedes son hacedores de odio inconscientemente. Otros, coquetean esterilmente con una supuesta verdad maniquea, y se quedan en el discurso infértil. Yo no vivo en Cuba por la sencilla razón de que, las causas objetivas por las que me fui, aún se encuentran vigentes; sin embargo, mi diatriba sustancial con el gobierno cubano jamás me convertirá en un genuflexo acólito del stablishment opresor mundial de hoy. Como sabiamente plantea el filósofo español Santiago Alba: "hace falta acumular y acumular la luz para obscurecer el mundo". Muchos de ustedes se quedan muy tenues de luz porque se cobijan con los que obscurecen el mundo.
Les propongo hacer una campaña global y consensuada de opositores radicales al gobierno cubano en contra del embargo norteamericano. Les aseguro que sus conciencias se revitalizarán y comenzarán a ver resultados concretos.
38 por Un Cubano Escéptico (Usuario no autenticado) 23/03/2008 23:20
Parece que en La Habana han tomado nota de mi petición anterior y han enviado hoy al Sr. Figueredo y a alguno de sus aprendices para encargarse del sabotaje online. Sin embargo no han captado el sentido de mi propuesta. Ayer pedía que se enviaran a responder aquí a asalariados y a acólitos de nuestro gobierno ilegitimo que supieran leer. Los que han enviado hoy evidentemente saben escribir, pero en el tema de la lectura siguen desaprobados. El Sr. Figueredo, quien saca a colación una pregunta mía para basar su fallido comentario de hoy, evidentemente no supo leer ni mi comentario, ni la respuesta de Faya, ni la declaración de los 43. ¿Es qué es mucho pedir compatriotas castristas en La Habana que le den esta tarea a alguien que realmente pueda leer, interpretar lo que se escribe aquí, y debatir con ideas y no con descalificaciones, citas y comentarios inocuos y cínicos? Y digo cínicos porque hay que tener la cara dura para usar a Orwell para descalificar a los críticos de la dictadura mas Orwelliana que la América Hispana haya conocido jamás. Y para rematar se atreve el Sr. Figueredo calificar a algunos aquí como ingenuos o exponentes de inocuas analogías. Es el colmo del cinismo!
37 por El Politologo (Usuario no autenticado) 23/03/2008 23:00
Ya tenemos entre nosotros de nuevo a Figueredo, no nos dice si su ausencia -- que tanto se extrañaba en el blog -- se debio a que estaba de viaje, pero bueno no tiene por que hacerlo.
Llama la atencion que no diga que lo escrito por Ana Julia Faya fue dictado desde Miami, yo por mi parte me pregunto donde habra surgido un comentario anterior que hizo Figueredo sobre el derecho a llamarse cubano en total sintonia con lo dicho por Perez Roque; sera pura casualidad o habra sido escrito y pensado en el mismo lugar que lo hizo aquel?.
El inefable Figueredo parece que no entiende el sentido de la palabra concordia y quiere que la declaracion se vuelva contra los que en el otro lado del espectro politico como el piensan, pues en la bronca, y en dicelo antes que te lo digan, es donde estos extemistas – quedamos en decir fanaticos, perdonen – de uno y otro bando se sienten como pez en el agua, ademas que ayuda los a mantener el staus quo, que es lo en ultima instancia persiguen.
En cuanto a la rosa blanca que Blanco utiliza en el post no creo realmente necesario vincularla con otra cosa que lo que fue su primera intencion, un hermoso llamado a la concordia de ese que quizo una Patria “con todos y para el bien de todos”; que despues esta, como desgraciamente mucha de la obra de Marti, haya sido utilizada para causas dudosas no descalifica en nada su mensaje primigenio.
Por ultimo me parecen brillantes las palabras de Orwell que cita Figueredo, sin dudas nada mas exacto que a algunos la “pusilanimidad y la deshonestidad” no les permite decir -- a pesar de haber logrado en teoria la libertad para hacerlo -- “lo que los demas no quieren oir” y todos sabemos quienes son “los demas” para Figueredo.
Me excuso ante a los que dije que no tomaramos en cuenta los comentarios de Figueredo por haber hecho lo contrario, pero es que su indefendibles punto de vista, como dijo el poeta , “siempre es una fiesta descifrarlo”.
36 por El Analista (Usuario no autenticado) 23/03/2008 20:00
Y a que viene "El Gato" con este fragmento de la Iliada, sera que como alguien puso por ahi que debian ser mas inteligentes en los ataques le dieron a leer literatura clasica; señor mio me imagino que fuera para que sacara alguna idea, no para un "cut and paste", si sigue asi le rebajan el sueldo.
35 por Dom Lumivi Majuesa (Usuario no autenticado) 23/03/2008 18:40
Eso que dijo felipito perez roque de condicionar el concepto de cubano a que "sus cubanos" les digan sólo lo que ellos quieren oir me recuerda aquel discurso de fidel castro en el que enfatizó : "la universidad es de los (y para los) revolucionarios" Que conste que en la Universidad de La Habana se hicieron y se hacen "purgas" de alumnos y profesores por expresar en algún momento alguna idea o pensamiento no afin a la ideología del momento. No hay diálogo con la emigración, lo que quieren es una comparsa que los oiga(podemos enviar un par de cientos de orejas plásticas) para que ellos puedan decir al mundo que "atienden" a los cubanos que viven en el exterior, en realidad felipito debió decir que "los que no amen a la revolución no son cubanos, son gusanos" o es que ya no se acuerdan del bautizo que nos dió fidel castro y después de traidores nos convirtió en "traedólares" cuando le volvió a convenir...aquellos sueños del 1978 en que los gusanos se convirtieron en mariposas, como decía el pueblo, para comprar en Cuba autos, casas, terrenos, negocios y hasta una silla en la asamblea nacional,,,el pueblo que no conoce su historia tiene que volver a vivirla...muchas veces (no recuerdo quién lo dijo)Así que hay que remangarse y entrarle a esto con el hombro porque si no al fial seremos víctimas del arte mejor desarrollado por los castro: la manipulación.¿hay algo nuevo en el lenguaje de los acólitos del régimen castrista? No. sólo cambio de palabras, la escencia es la misma en todo su discurso y ahora como antes proclaman que los que no sean sus incondicionales no somos cubanos....a lo mejor va y no tenemos que esperar a que caiga otro meteorito, si ponemos empeño.
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