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“El derecho a llamarse cubano” y la “Declaración de Concordia”

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Hoy cedo con gusto el espacio de este blog a Ana Julia Faya, una colega y amiga, con su comentario sobre el discurso pronunciado ayer por Felipe Pérez Roque. Vinculado a esos temas, publico también la Declaración de Concordia, de la que soy adherente, dada a conocer en el día de ayer.

Definitivamente el gobierno cubano teme a las manos extendidas. El bunker ha sido por tanto tiempo su hábitat natural que se atemorizan ante la fuerza de ciertas palabras. Mientras más voces se escuchan entre los cubanos de todas las orillas llamando al diálogo y la reconciliación, más se atrincheran. Quieren imponer los sectarismos de su línea política a la muy plural Diáspora.

El poder no sabe prescindir de enemigos demonizados. Los necesita hasta que, eventualmente, aprenda a buscar la legitimidad de otra manera. Sé muy bien que en Cuba hay muchos que aborrecen esta política y se avergüenzan de ella. Aquellos miembros del gobierno y el partido cubanos, que ya no comparten la filosofía de levantar muros y dividir la Nación, deben encontrar el modo de hacerse oír junto al resto de la población que ya ha puesto sobre la mesa la normalización de relaciones con la Diáspora.

En circunstancias como ésta, no se demuestra el coraje reaccionando con comprensible virulencia y devolviendo insulto por insulto. El objetivo debe ser desnudar y aislar al provocador. Dejarlo haciendo sparring con su sombra hasta que todos vean con claridad su demencia. Hay que responder con la rosa blanca de José Martí. Ese es el modo de realzar el decoro ante la indignidad.

Y para el cruel que me arranca
El corazón con que vivo,
Cardo ni ortiga cultivo;
Cultivo la rosa blanca.

«El derecho a llamarse cubano»

Por Ana Julia Faya

El derecho a llamarse cubano depende, más allá del lugar donde se viva, de si se está dispuesto a defender, incluso con la vida, la República “con todos y para el bien de todos” de José Martí, o si se acepta la república colonial, corrupta y contrahecha, de la Enmienda Platt y la Ley Helms Burton que el Presidente Bush nos ofrece. (Felipe Pérez Roque, marzo 19 de 2008)

El derecho a llamarme cubana, señor Pérez Roque, sólo depende de haber nacido en Cuba; no en Suecia, no en Estados Unidos, ni en Zambia; en Cuba, hace 62 años.

No me lo otorgan mis ideas políticas.

No me lo otorga ningún gobierno, cualquiera que sea su signo ideológico y sistema.

No me lo otorga un grupo en el poder que desde 1959 hasta hoy ha excluido a quien se le opone o disiente, y ha hecho de Cuba no lo que soñó Martí de hacer una república con todos, sino lo opuesto.

No me lo otorga un gobierno que manipula una visión de la República de Cuba existente antes de 1959 con formulaciones maniqueas.

No me lo otorga un uso repulsivo de la condición de patriota, que la equipara a la adhesión a una revolución inexistente, y a un régimen dictatorial y de exclusión de cubanos, mediante el cual un grupo represor se mantiene en el poder.

No me lo otorga la adhesión o no que pueda yo manifestar hacia la política que decida cualquier gobierno extranjero.

Mi nacionalidad es cubana, aún cuando haya adquirido otra ciudadanía en mi país de residencia.

El gobierno en Cuba, acostumbrado a violar derechos universales, a usurpar espacios de acción y movimiento de sus ciudadanos, no puede arrebatarme lo que para mí, más que un derecho, es una condición.

El derecho a llamarme cubana, señor Pérez Roque, lo tengo desde que nací, y hasta que fallezca. No lo otorga usted, Fidel Castro, ni su hermano Raúl. Sepa que lo fue mío ayer; es mío hoy, y lo será mañana y siempre.

Ottawa

Comunicado de Prensa

La declaración que a continuación difundimos, firmada por 43 cubanos de la Diáspora residentes en siete países, acaba de ser enviada hoy, 20 de marzo, por vía electrónica, a cientos de sus compatriotas residentes en Cuba: funcionarios, periodistas, prelados, académicos, artistas y dirigentes de organizaciones gubernamentales entre otros:

Declaración de Concordia

Los que subscriben esta declaración, cubanos o de origen cubano residentes en el exterior del país, deseamos dar a conocer a la ciudadanía residente en Cuba los siguientes criterios, sentimientos, esperanzas y convicciones sobre la realidad cubana actual y sobre su futuro:

  • Abogamos por la paz, la reconciliación y la concordia entre todos los cubanos.
  • Nos negamos a seguir alimentando el odio y el resentimiento recíprocos que han engendrado en la historia nacional, de forma cíclica, violencia y fratricidio,
  • Por una amnistía que incluya a los cubanos de todas las orillas políticas e ideológicas.
  • Abogamos, en suma, por una renovación en espíritu de toda la familia cubana para el comienzo de una nueva Era de paz y prosperidad. El conjunto de cubanos residentes en Cuba y en la diáspora formamos una sola nación y debemos trabajar juntos para levantar al país.
  • Entendemos que concordia cubana significa asegurar la convivencia entre todos los hermanos de la patria común sobre la base del respeto a las diversas perspectivas y credos. De ningún modo deberá admitirse que tales diferencias puedan obstaculizar o amenazar esa convivencia.
  • No deberá aceptarse, bajo ninguna circunstancia, discriminación alguna basada en diferencias raciales, económicas, culturales, de sexo u orientación sexual, ideológicas, religiosas u origen nacional.
  • Ningún cubano deberá ser privado, por razón de su nacionalidad, de los derechos y accesos a instalaciones y lugares que en el territorio cubano disfruten los turistas extranjeros, o a comprar, vender o alquilar bienes básicos, como una vivienda y un auto.
  • Ningún cubano, resida o no dentro de Cuba, deberá ser privado de la posibilidad de invertir sus recursos en su propio país mientras haya un empresario extranjero gozando de ese derecho.
  • Deseamos un orden que lejos de frenar el potencial creador del ser humano, lo libere de ataduras y lo estimule para generar riquezas y abundancia en todo el país, sobre todo cuando se trata del trabajador cubano, célebre por su hábito de trabajo, su nivel de capacidad productiva y su ingenio en generar recursos. No queremos un orden que tienda a generar igualdad en la miseria, sino, por el contrario, un estado general de riqueza en condiciones de igualdad de oportunidades, y derechos económicos y sociales.
  • Ningún cubano residente actualmente en nuestro país deberá ser despojado de aquellos bienes que actualmente utiliza para vivir, como es el caso de viviendas y pequeñas parcelas agropecuarias, por los eventuales deseos de reclamos de restitución de antiguos propietarios, independientemente del derecho a una justa indemnización. Tampoco deberá suprimirse el disfrute de beneficios colectivos en esferas sociales como la educación y la salud, sino que por el contrario, esos beneficios deberán ser aumentados y asegurados.
  • No nos anima un espíritu de rapiña o despojo, sino de ayuda desinteresada en el mejoramiento y reconstrucción del hogar común.
  • Asimismo, nos pronunciamos contra todas las restricciones que obstaculizan el libre movimiento de los cubanos residentes dentro y fuera del territorio nacional, sean por la política del Estado cubano o impuestas por otros gobiernos, en particular el de los Estados Unidos, medidas que dificultan a los cubanos residentes en el exterior viajar a su país de origen, le impiden el acceso o relocalización en su patria, o hacen artificialmente costoso el enviar remesas u otros medios de ayuda y las que obstaculizan el acceso a la información y la comunicación telefónica o por correo electrónico con sus familiares y amigos en Cuba.
  • Nos pronunciamos por métodos pacíficos para el logro de los ideales plasmados en esta declaración, a través del diálogo y el libre intercambio de las ideas, convencidos de que sólo la evolución de la conciencia ciudadana nos puede conducir a un orden de armonía, reconciliación nacional y de respeto a todos los derechos fundamentales.

En este año se conmemora el XXX aniversario de las conversaciones humanitarias que en 1978 culminaron con la libertad de más de 3,600 presos políticos y una apertura a mayores contactos familiares entre los cubanos en la isla y los que radican en el exterior. Proponemos nuevas conversaciones de naturaleza humanitaria - bajo reglas mutuamente convenidas- que puedan constituir un primer paso hacia el porvenir que merece nuestra Nación.

Dado en la Ciudad de Miami a los 20 días del mes de marzo del año 2008.

NOTA

Si desea sumar su adhesión a esta Declaración de Concordia diríjase a Ariel Hidalgo a:

infoburo@aol.com

Suscriben esta Declaración:

Iván M. Acosta, dramaturgo, cineasta, Nueva York, Estados Unidos.

Blanca Acosta-profesora universitaria, TN, Estados Unidos.

Jorge Alfonso, locutor, La Florida, Estados Unidos.

Guillermo Asper, profesor de Information Systems en la Universidad de Brasilia, Brasil

Luciana Asper y Valdés, Promotora de Justicia, Brasil

Bernardo Benes, banquero retirado, Florida, Estados Unidos

Juan Antonio Blanco, conlictólogo, Canada.

Lorenzo Cañizares, sindicalista, Pennsylvania, Estados Unidos

Héctor Caraballo, comerciante y activista político.

Rolando Castañeda, ex-funcionario Banco Interamericano de Desarrollo, Washington, D.C.

Siro del Castillo, artista plástico, Florida, Estados Unidos.

Rudy Félix Cepero Machado, Psicólogo, Chile.

Raul Ernesto Colón Rodriguez, editor, periodista y traductor, Montréal, Canada.

Gustavo De Ribeaux, ingeniero civil, Estados Unidos..

Mari Gloria De Ribeaux, Trabajadora Social Clinica. Estados Unidos.

Carmen Díaz, psicóloga, Florida, USA.

María Eulalia Díaz Acosta, Contadora e Informática, República Dominicana.

Haroldo Dilla, Sociólogo, República Dominicana.

Eduardo Domínguez, Mecánico especialista, La Florida, Estados Unidos.

Len Enríquez, Ingeniero en Transporte y Logística, Florida, EUA.

Martha Lucía Enríquez, Corredora de Bienes Raices, Florida, EUA.

Ana J. Faya, consultora independiente, Ottawa, Canada.

Lino B. Fernández, médico La Florida, Estados Unidos.

Félix Fleitas, abogado, La Florida, Estados Unidos.

Juan Antonio Francés Garay, Sindicalista, República Dominicana.

Gilberto García, sindicalista, Venezuela.

Eduardo García Moure, sindicalista, Venezuela.

Mickey Garrote, Bibliotecario, La Florida, Estados Unidos.

René Hernández-Bequet, Sindicalista, Florida, USA.

Eduardo Hernández-Gispert, Analista político. Florida, Estados Unidos.

María Cristina Herrera, profesora, Florida, Estados Unidos.

Ariel Hidalgo, maestro, Florida Estados Unidos.

Bárbara Izaguirre, Florida, USA

Eduardo Lamora, cineasta. Paris, Francia.

Elena Larrinaga de Luis, Presidenta de la Federación Española de Asociaciones Cubanas, España.

Alain Laserie, administrador empresarial, Jamaica.

Olga Lastra, programadora de computadora, La Florida, Estados Unidos.

Felipe Lázaro, poeta y editor, España.

Pedro Ramón López, industrial, República Dominicana.

Ubaldo Gabriel López Rodríguez, Ingeniero Informático, España.

Sarahí Lorenzo, Corredora de bienes raíces, Florida, Estados Unidos.

Antonio Llaca Busto, Cirujano, Venezuela.

Teté Machado, actriz, Florida, Estados Unidos.

Gerardo E. Martínez-Solanas, Economista y Politólogo, La Florida, Estados Unidos.

Sergio Lopez-Miró, periodista y publicista, Florida, USA.

Danay Menéndez, empleada de limpieza, Florida, Estados Unidos.

Byron Miguel, jubilado, Florida, USA.

Marcelino Miyares Sotolongo, politólogo y activista político, Florida, Estados Unidos.

Víctor Mozo, traductor y columnista, Canadá.

José Manuel Pallí, abogado, Florida, Estados Unidos.

Silvia Pedraza, Profesora de Sociología, Universidad de Michigan, Estados Unidos..

Oscar Peña, activista de derechos humanos, Florida, Estados Unidos.

Roberto Concepción Pérez, servicio y comercio Suecia.

Marifeli Perez-Stable, Profesora universitaria, La Florida, Estados Unidos

Iván Pérez Carrión, periodista, República Dominicana.

Pedro Pérez Castro, sindicalista, Venezuela.

Andrés R. Pérez Díaz. Ex-Prof. Inst. Sup. de Ciencias Médicas de La Habana, Florida. E. Unidos.

José Pérez Martín, ingeniero eléctrico, La Florida, Estados Unidos.

Ricardo Puerta, Sociólogo, Honduras.

Idelfonso Quintero, médico anestesiólogo, Florida, Estados Unidos.

Lionel Remigio, Empresario de Comunicaciones, Florida, Estados Unidos.

Miguel Rivero, periodista, Portugal.

Augusto Rodríguez, periodista, La Florida, Estados Unidos.

Sergio Rodríguez Lorenzo, Camionero, La Florida, Estados Unidos.

Juan Antonio Rodríguez Menier, analista político, Estados Unidos.

Ricardo Roque, Médico, República Dominicana.

Luis G. Ruisánchez, periodista y escritor, República Dominicana.

Carlos Saladrigas, Empresario, La Florida, Estados Unidos.

Alfredo Sánchez, Ingeniero Civil, La Florida, Estados Unidos.

Rafael Sánchez, médico cirujano, Florida, Estados Unidos.

Héctor Sotolongo Álvarez, Ingeniero civil, España.

Regla Tápanes, empleada de comercio, La Florida, Estados Unidos.

Raúl Varela, industrial, República Dominicana.

Caleb Vega Socarrás. Economista, California, EU.

Raúl de Velasco, médico, Florida, Estados Unidos.

Camilo Venegas, escritor y poeta. República Dominicana.

Oscar Visiedo, Especialista en Sistemas de Información, La Florida, Estados Unidos.


79 Comentarios


29 por Gabonice (Usuario no autenticado) 23/03/2008 4:20

Quiero pedirle un poco más de seriedad a "EL GATO POR EL". Cada punto de la declaración la comenta con sorna, indudablemente refleja un interés marcado por desacreditar a la Declaración de la Concordia.

Le explico que en este medio siglo hay mucho dolor en las madres cubanas. Piense en los familiares de las victimas. De los fusilados, de los que han muerto en el mar comidos por los tiburones, de los que murieron en las guerras africanas. De los que han muerto en los atentados terroristas.

Y Cuba necesita un punto final. Desacreditar con sorna a los que intentan diseñar un punto final sin exclusiones es una tarea muy difícil y necesaria. Los Castros siempre han soñado que cuando les llegue la hora final a su régimen, en Cuba haya un baño de sangre y nosotros queremos una transición a la democracia de forma pacífica. En la que quepan todos, incluso él.

Ayer yo pensaba en un hecho. Cuando Fidel y Raúl para impedir el descabezamiento de la dictadura tomaron la medida de no aparecer en público juntos, por el temor a un atentado que los matara a los dos. Y ¿Cual es la estrategia ahora? Fidel, físicamente está fuera de circulación. Ven los hermanos Castro en Machado Ventura un posible sustituto de Raúl. Yo estoy seguro que no. Nunca lo vieron así.

Luego, ellos saben que su cosa se acaba.

En la sociedad cubana se da la terrible disyuntiva entre una ultraizquierda en la Habana y una ultraderecha en Miami. Y en medio está el pueblo de Cuba (que vive en Cuba y fuera de Cuba). Que no simpatiza ni con unos ni con otros y quiere paz.

Y para que haya paz, es necesario esa Concordia. Por favor yo le pido a "El gato por el" que no cumpla ordenes de sus superiores. Ya en el Juicio Nuremberg a los Criminales de Guerra Nazis se les dejó bien claro que la obediencia debida es un delito de lesa humanidad.

Por favor Cuba es una sola.

28 por El Politologo (Usuario no autenticado) 23/03/2008 1:40

Al leer mi ultimo comentario de doy cuenta que puse "cabargamos" en lugar de "cabalgamos"; pido me perdonen Miguel de Cervantes y Saavedra y los lectores del blog.

27 por Gabonice (Usuario no autenticado) 23/03/2008 1:40

Con todos y para el bien de todos, dijo nuestro apóstol José Martí.

En la Habana Raúl Castro está jugando a los cambios que no cambian nada. Fidel juega al que se va pero se queda. Se está muriendo, pero no se muere y mientras los cubanos esperamos.

Estamos hartos de esto. Para hablar de cambios hay que empezar por proclamar que todos los cubanos cabemos en Cuba. El gobierno de Cuba tiene que acabar con la desvergüenza de que los cubanos que emigramos tengamos que pedir permiso para entrar en nuestro país y para quedarnos si nos viene el gana. Claro que para eso hay que respetar los derechos humanos, acabar con el unipartidismo y dejar que los cubanos se expresen e informen con entera libertad.

Por mucho miedo que los Castros tengan a que los cubanos que viven en la isla conozcan la verdad, que no les quepa la menor duda: La conocen.

Los Castros deben dejar de preocuparse por su poder y pensar un poco en los cubanos. Fidel pudo desarmar la dictadura de forma pacífica y no lo hizo, ese es su mayor delito. Sueña con un final de holocausto. Raúl no se atreve a hacer eso, porque antes de hablar mira a su hermanito moribundo. Que clase de presidente es ese que tiene que consultar con su hermano las cosas importantes (entonces para que es el Presidente). Eso da risa si no fuera tan triste.

Señores, en Cuba va a haber cambios, pero empiezan cuando el que esté gobernando en Cuba respete la soberanía de los cubanos y su voluntad expresada con libertad y sin coacción.

Creo que el momento de los cambios hoy está más cerca que nunca. Pero todavía, nada.

Gabonice (relatos@gabonice.es)

26 por Un Cubano Escéptico (Usuario no autenticado) 23/03/2008 1:40

Excelente la respuesta de Faya al canciller de la indignidad. No pudo resumir mejor el pensamiento de millones de cubanos, dentro y fuera de Cuba, ante la desfachatez del gobierno cubano de clasificar a los cubanos de acuerdo a su adherencia o no a su sistema político putrefacto.

En cuanto a los que desde aquí tratan de una manera burda de desvirtuar el debate en este foro, les recomiendo que utilicen técnicas de sabotaje más efectivas e inteligentes. Es que no quedan analistas inteligentes en Línea y A? O es que se habrán acabado los amigos del gobierno cubano con una postura intelectual mas refinada? Sabrán leer los que responden críticamente aquí? Es que aquí se habla de mangos y ellos responden hablando de melones. Por favor analistas en La Habana, podrían recomendar las tareas de respuesta rápida vía web a personal un poquito mas capacitado? No se trata de que le encarguen a PhDs esta tarea, pero por lo menos a gente que sepan leer e interpretar lo que se escribe aquí. Se agradecería. Es cierto que desmantelar una protesta a palos es muy fácil, pero se necesita un poco más de fuerza bruta para apalear las ideas.

Ahora volviendo a los postings de hoy, leerán ellos, los Perez Roque y Cia, la respuesta de Faya y la declaración de los 43 que le sigue? Me temo que no. Será procesada o mejor dicho, será redactado un ácido y oscuro informe por algún analista de guardia en una oficina de Linea y A o del CC; los nombres de los firmantes puestos en una nueva lista negra (si es que algún nombre o todos no estaban ya); pasara por dos o tres despachos de coroneles y generales, e incluso del inefable Perez Roque, que sin siquiera leerlo, miraran el reporte con asco, al fin y al cabo viene del enemigo, pensaran; y finalmente enterrada en las profundidades de algún archivero metálico donde se debe leer: Acciones del Enemigo. Ellos se sienten aún demasiado seguros en sus sillones del poder, y sienten una enorme repugnancia hacia aquellos que no bendicen su poder ilimitado.

No quiero decir con esto que denuncias y declaraciones como estas sean fútiles en nuestra lucha por una Cuba democrática, pero nosotros en el exilio podemos hacer mucho mas que eso. Las políticas y los políticos, tradicionales de los anti castristas fuera de Cuba no han funcionado. Partidos políticos de exilados, declaraciones, denuncias, cabildeos de exilados ante gobiernos extranjeros, entre otros, han ido y venido, andado y desandado, pero aun el castrismo sigue vigente. Es hora de cambiar de políticas, de estrategias, y también de políticos entre los exiliados. Un ejemplo es el tema del embargo, que lejos de ser un arma en contra de Castro ha sido un arma a su favor, que ha perpetuado el sistema cubano y castigado al cubano común. Porque no luchar contra el? En Florida, por ejemplo, un nuevo grupo de líderes cubano-americanos demócratas han desafiado a los republicanos cubano-americanos que tienen puestos en el congreso y que tradicionalmente han apoyado el embargo. Por qué los firmantes no utilizan su valiosa energía en lograr que sean desplazados del poder los que por décadas le han fallado al exilio? Cada cual desde de donde esta puede contribuir a su manera en que Cuba sea transformada, cartas, denuncias y declaraciones es una manera, pero es suficiente?

25 por Juan Antonio Blanco 22/03/2008 19:44

A quien pueda interesar:

La Rosa Blanca fue también el nombre que escogió un grupo de estudiantes adolescentes alemanes(arios y cristianos) para su célula clandestina de agitación y propaganda antinazi en el Tercer Reich.

Hay una estatua a Sophie Scholl en Berlín que la recuerda como heroína de aquel pequeño grupo que terminó en la guillotina y los campos de concentración. Aviones aliados lanzaron millones de copias de su manifiesto sobre las ciudades alemanas después de su ejecucion y poco antes del derrumbre de Hitler. Fueron acusados de traición y desacato al Fuherer por oponerse a la guerra basados en criterios humanistas.

Les recomiendo el film "Sophie Scholl", de manufactura alemana, que narra esa conmovedora historia.


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