• Registrarse
  • Iniciar sesión
  • >

Buscar en este blog

Sobre este blog

La sociedad cubana ante el cambio

Autor: Juan Antonio Blanco

Juan Antonio Blanco

Juan Antonio Blanco Gil. (Cuba) Doctor en Historia de las Relaciones Internacionales, profesor universitario de Filosofía, diplomático y ensayista. Reside en Canadá.
Contacto: jablanco@rogers.com

 

Calendario

lunmarmiéjueviesábdom
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

Sindicación

Agregador para sindicación en XML

El Saboteador en Jefe

8 Comentarios Icono de del.icio.us Icono de Digg Icono de Technorati Yahoo Icono de Meneame Icono de Wikio Enviar Imprimir

Algunos mensajes recibidos en relación con mi comentario del pasado martes indagan en dos direcciones.

Reinaldo escribe:

He leído el intercambio con El Censor y como él, me asaltan dudas. ¿Excluir del diálogo? ¿Y quién le pone el cascabel al gato? ¿Cómo se decide quien es excluible? (…) Lo que quiero decir es que no gusta el concepto de que un “saboteador” tiene que ser excluido.

Malinche pregunta:

Doctor, y la guerra económica que tiene el muy negociador y civilizado imperio (luego de despedazar millares de almas inocentes con bombas, claro) con nuestra isla, como tendría que terminarse según la flamante teoría del diálogo???

He decidido no esperar al próximo martes y adelantar mis comentarios.

Sintéticamente podría responder a Reinaldo del siguiente modo: cuando una de las partes en conflicto está interesada en encontrarle salida y comprueba que entre sus filas existe una persona o grupo que sabotea deliberadamente esa posibilidad deben tomarse medidas para neutralizar su influencia. ¿Quién ha de decidir sobre el aislamiento de los saboteadores? El propio grupo al que pertenece y afecta con su conducta. Aterricemos el tema donde nos invita Malinche: el conflicto bilateral con EEUU. No se le debe permitir a Fidel Castro que sabotee y haga abortar, en fase temprana, la posibilidad de desarrollar un diálogo fructífero con Estados Unidos. Ya lo hizo tres veces en el pasado con las administraciones Kissinger - Ford, Carter y Clinton. Tampoco el exilio debería permitir que el tema cubano sea sometido a una lógica política electoral -sea nacional o floridana- que es ajena al interés de su mejor solución.

A partir del criterio expuesto arriba paso a responder la otra pregunta. Creo, Malinche, que se podrían hacer tres cosas.

La primera, impedir que el Comandante en Jefe, para servir su agenda inmovilista, obstaculice o sabotee toda perspectiva de mejoramiento de la sociedad cubana y de las relaciones con otros gobiernos -además del de EEUU- que no son de su agrado.

La segunda, permitir que existan libertades de pensamiento y expresión para que los cubanos que están inconformes con el modo en que se ha manejado la relación bilateral con Washington y otros asuntos relevantes puedan presentar propuestas alternativas. La libertad de expresión en Estados Unidos hace posible cuestionar la posición de George W. Bush en torno a cualquier tema, incluyendo el de Cuba. La opinión pública y los medios de prensa estadounidenses han denunciado el uso de la tortura por la CIA, las detenciones ilegales en Guantánamo, y han planteado, más recientemente, la necesidad de dialogar con la insurgencia iraquí, Irán y Corea del Norte.Otro tanto sucede con los temas de la agenda doméstica estadounidense. Cuando en Cuba sea posible debatir públicamente el curso de todas y cada una de las políticas gubernamentales, la economía también será más eficiente. La libertad de expresión tiene una dimensión económica, como asevera el Premio Nóbel Amartya Sen.

La tercera, que el gobierno cubano ponga fin a la “guerra económica” contra las fuerzas productivas cubanas y al “bloqueo político” que pesa sobre la imaginación de los jóvenes, para que puedan emplearla en servir al país en lugar de usarla ideando modos de escapar de él. Liberar las fuerzas productivas nacionales supone la normalización de relaciones con la diáspora y su inclusión en el desarrollo nacional. Bastaría con permitir la inversión de las remesas en negocios familiares conjuntos para multiplicar empleos, productos y servicios que beneficiarían tanto a los que reciben esa ayuda de familiares en el exterior como a los que no tienen esa posibilidad. No hace falta encontrar un nuevo mecenas extranjero. Lo que se requiere es que los cubanos levanten –juntos- el país. Resolver el conflicto entre cubanos no puede ser considerado una prioridad secundaria respecto a la solucion del mal llamado "diferendo" con Washungton.

Pero el socialismo de Estado no solo asfixia la iniciativa privada del micro empresario, cooperativista y cuenta propista, sino también la de sus funcionarios Cuando en una reciente asamblea con jefes de empresas se preguntó ¿cómo podemos mejorar la productividad sin que pidan más dinero? todos reclamaron que descentralizaran la gestión administrativa.

Los obstáculos que enfrenta cualquier administrador estatal cubano por el exceso de controles y regulaciones parecen sacados de alguna obra de Kafka. Una empresa no tiene suficiente capacidad de almacén y tiene que construir nuevas instalaciones; mientras que otra tiene varias naves vacías, pero no puede venderlas o rentarlas porque “está prohibido” dar ese servicio. Otra compañía tiene que recapar las gomas en uso, pero la recapadora no está funcionando; como consecuencia se paraliza la transportación de la empresa a pesar de que tiene un depósito de gomas nuevas con el peligro de que se pudran, porque “está prohibido” usarlas. La orientación es recapar primero. Otra regulación impone la autorización de dos jefes y cuatro cuños para comprar el cartucho de una impresora… ¡en fin! Creo que no hace falta seguir con los ejemplos para tener idea de la magnitud de la locura. La economía cubana es parte de un gigantesco manicomio. Culpar la “guerra económica” del “imperio” por sus disparates es hoy un argumento que cuenta con escasos simpatizantes entre los dirigentes y la población. Por lo pronto, el General Raúl Castro no parece dispuesto a seguirla aceptando como excusa.

Hacer lo que menciono más arriba no depende de nadie en el exterior, ni de la recepción de nuevos recursos. No hay que esperar por un nuevo presidente en Washington “a ver si levanta el embargo”. Tampoco se supedita su implementación al petróleo venezolano, angoleño o brasileño, ni a la extensión de créditos chinos o rusos. Lo que se requiere es dar inicio al entierro del socialismo de Estado. Ese que ha sido rechazado por los venezolanos en su referéndum y por los cubanos en el reciente proceso asambleario. Ese rechazo sigue más la lógica elemental de Mafalda que la propaganda que se atribuye a los “agentes del imperio y sus mercenarios”.

Los miembros del Consejo de Estado y el Buró Político del Partido, encabezados por Raúl Castro, tienen que decidirse, finalmente, a defender el derecho a ejercer la autonomía de pensamiento e iniciativa. La de ellos y la del resto de los cubanos. El “Saboteador en Jefe” no debe continuar teniendo la capacidad de bloquear el porvenir. Es hora de cuestionar las etiquetas maniqueas y explorar todos los diálogos posibles. Fuera de Cuba se han extendido manos que esperan respuesta para iniciar, al menos, una conversación, - exploratoria y preliminar-, sobre la posibilidad de abordar temas humanitarios puntuales con personas que resulten mutuamente aceptables. Podría ser un buen comienzo que abriera espacio a un genuino diálogo de mayor alcance.

No es que se les acabe el tiempo; es que se vive ya otro tiempo.


8 Comentarios


8 por Basilon Anonimato (Usuario no autenticado) 24/12/2007 16:40



A Ford lo mandó a asesinar por unos comunistas mejicanos en San Francisco conocidos como El Comando Emiliano Zapata (descubierto por el FBI antes de ocurrir) y aquí también respondiendo a la tal Malinche (…) Si me vienes a reventar mis torres y mi pentágono y a enviarme ántrax pues con metralla te voy a reventar a ti, a tus hijos, a tus primos y a tus amigos, así era Roma y por eso duro 7 siglos (,,,)

7 por J. Campos (Usuario no autenticado) 21/12/2007 0:00

Para El Chismoso:

Luego del corte de relaciones con Cuba en los 60, Kissinger fué uno de los primeros pragmáticos que a mediados de los 70 trataron de buscar puntos comunes con fidel (sí, con minúscula). La respuesta del megalómano caudillo fué la guerra de Angola. Recuerdo haberlo visto por televisión diciendo aquello de que le habían propuesto (los americanos) la bienvenida a la comunidad de naciones americanas si renunciaba a sus vínculos con la entonces URSS.
A Ford no recuerdo cómo lo boicoteó, pero a Clinton le dió un golpe de efecto al reventar en pleno vuelo una avioneta de Los Hermanos del Rescate en aguas internacionales. Clinton estaba en esos días, a horas de firmar unos acuerdos para empezar a reblandecer el bloqueo.
Por supuesto que hay (siempre habrá) todo tipo de criterios y justificaciones a hechos y conductas. Pero si me preguntaran, el embargo económico unilateral americano (que no es bloqueo porque Cuba no está rodeada de naves de guerra, ni está impedida de comerciar con el resto del mundo) es una decisión perfectamente legal del gobierno americano para evitar que un perfecto ladrón extranjero le robe a los contribuyentes. El hecho de que afecte o no y a quién afecta es otra cosa.
Cuba no produce nada de valor como para pagar sus deudas comerciales. Eso pretenden no saberlo ni los granjeros americanos. Todo lo que ven es que fidel les paga en cash y quieren más. Cuando Cuba no les page los créditos querrán cobrarle a los Seguros y la cuenta la pagaremos los contribuyentes. Así de simple.
¿Y fidel y su gobierno? Pues tan tranquilo. Usando a todo el mundo, ganando tiempo (a veces unos días, a veces años enteros) haciendo papilla y estrangulando al pueblo cubano.

6 por RECORDANDO (Usuario no autenticado) 20/12/2007 23:40

Para el chismoso: Recordará usted que, justo cuando el gobierno de Clinton se barajaba la posibilidad de un acercamiento político y económico al gobierno de Castro, éste derribó en pleno vuelo unas avionetas civiles con tripulación norteameicana, utilizando poderoso armamento militar pesado. Al margen de si ocurrió en aguas internacionales o no, al margen si se trató o no una respuesta -a todas luces desmesurada- a una provocación, convendrá usted señor chismoso, que cualquier gobierno de cualquier lugar del mundo lo consideraría un agravio y suspendería <i>ipso facto</i> cualquier acercamiento al gobierno que lanzó la agresión.

5 por Bonifacio (Usuario no autenticado) 20/12/2007 19:40

A ustedes se les olvidó como son las cosas en Cuba? No me refiero a los que escriben pagados por la contrainteligencia, porque esos no dicen lo que piensan sino lo que saben que deber decir o lo que se les ordena y por tanto no cuentan para nada.
Con aquel gobierno y aquel dinosaurio político NO HAY ARREGLO QUE VALGA.
NUNCA NEGOCIARAN EL PODER
HARAN TODO LO POSIBLE PARA ENTRETENER HASTA MORIRSE EN LA CAMA

4 por Sylvia Valls (Usuario no autenticado) 20/12/2007 19:20

Me gustan los razonamientos y el tono de Blanco... creo que está más que "claro". Creo que además de lo que propone es importante no equivocarse en relación a la Reforma Agraria que será necesario llevar a cabo. Para los cubanos interesados en la problemática agraria, la información a continuación:Dirección de contactos:

International Operative Secretariat,
La Vía Campesina, Jl. Mampang Prapatan XIV No. 5, Jakarta
Selatan, DKI Jakarta, Indonesia, 12790;
Tel: +62-21-7991890; Fax: +62-21-7993426;
Web: http://viacampesina.org/main_sp/


Página 1 de 2