¿Emigrados o desterrados?
Juan Antonio Blanco | 06/03/2008 17:01
Ayer se ha anunciado por el MINREX una nueva reunión sobre asuntos “migratorios” en La Habana para fines de este mes. En ella participarán los que hayan sido incluidos en una lista de invitados que decide el gobierno cubano, quien además de controlar la sede de estos eventos acostumbra también a imponer su agenda y administrar la lista de oradores.
Me pregunto si hace falta una reunión para discutir o tener que “negociar” un derecho universalmente reconocido que ha sido reclamado de manera pública por toda la población desde el Cabo de San Antonio a la Punta de Maisí. No creo se necesite de nuevas reuniones para aceptar el cambio en la política migratoria, tan demandado dentro y fuera de Cuba por sus nacionales, cuyo reclamo se apoya en las normas del derecho humanitario vigente.
Lo que tiene que hacer el gobierno cubano es muy simple: suprimir los permisos de entrada y salida a todos los ciudadanos cubanos y hacer transparentes sus leyes, regulaciones, orientaciones, procedimientos y mecanismos de decision en asuntos migratorios.
Lo que pudiera discutirse son las abusivas tarifas que imponen a llamadas telefónicas, trámites migratorios, envíos de remesas y otros asuntos. Pero la libertad de movimiento es un derecho universal e inalienable que no se discute ni negocia, sólo se denuncia y exige si es violado.
Lo que corresponde hacer a todos los que somos víctimas de estas arbitrariedades es denunciarlas y oponernos a ellas haciendo uso de las libertades que gozamos fuera de la isla. Defendemos un derecho universal internacionalmente reconocido, arbitrariamente conculcado y ampliamente reclamado por los que viven en Cuba y fuera de la isla. Hoy existe un movimiento mundial por los derechos de los emigrados que debería ser también puesto al tanto de las peculiaridades del caso cubano.
He reunido algunas definiciones que hagan posible el que podamos comunicar nuestras coincidencias o desacuerdos dando el mismo significado a las palabras que empleamos:
- Asilado: Persona que huye de su país y se le permite permanecer en otro porque era perseguido –usualmente por razón de raza/etnicidad, religión, nacionalidad, opinión política o ser miembro de un grupo social particular- o teme ser perseguido si retornase a su país o al lugar de su última residencia. (Manual de Terminología Internacional de Derechos Humanos. H. Víctor Condé, basándose en la Convención de Refugiado de 1951).
- Emigrante: El que se traslada de su propio país a otro, generalmente con el fin de trabajar en él de manera estable o temporal. (Diccionario de la Lengua Española, Edición 22, Madrid, 2001).
- Exiliado: Expatriado generalmente por motivos políticos. (Diccionario de la Lengua Española, Edición 22, Madrid, 2001).
- Destierro: Pena que consiste en expulsar a una persona de lugar o territorio determinado para que temporal o perpetuamente viva fuera de el. (Diccionario de la Lengua Española, Madrid 1970).
- Refugiado: Persona que escapa de su país debido a tener un buen fundado temor a ser perseguido por razones de raza, religión, nacionalidad, membresía a un grupo social particular u opiniones políticas, y estando fuera del país de su nacionalidad no puede, o debido a esos temores, no desea volver a él. (Manual de Terminología Internacional de Derechos Humanos. H. Víctor Condé, basándose en la Convención de Refugiado de 1951).
Muchos cubanos ostentan la condición de exiliados porque decidieron salir de Cuba por razones de conciencia y/o temor fundamentado a ser víctima de persecuciones, acosos y discriminaciones o exclusiones sobre la base de tener y expresar ciertas ideas políticas, económicas o culturales. Algunos de los que decidieron exiliarse tuvieron que hacerlo solicitando asilo o refugio en otro país. Otros simplemente salieron y no retornaron.
Pero hay muchos también que hubiesen preferido ser simples emigrantes para probar fortuna de manera temporal o permanente en otro lugar –algo que hicieron antes desde Benny Moré hasta Camilo Cienfuegos- pero al comunicar honradamente su deseo, las autoridades sólo les ofrecieron la “salida definitiva del país”.
Desde ese momento, todos –exiliados, asilados y aspirantes a emigrados- comparten la condición de desterrados por decision del gobierno cubano.
A todos se impuso por igual el castigo del destierro. Se nos expulsa del territorio nacional de manera definitiva al que se nos permite acceder si estamos dispuestos a someternos al principio de pedir un permiso –de 30 días prorrogable a otro mes- que nos puede ser negado sin que medie explicación alguna.
El gobierno de Cuba no reconoce la segunda ciudadanía adquirida en el exterior por una parte de los que se radicaron fuera. Los sigue considerando ciudadanos a los efectos de aplicarles su política migratoria, pero les niega esa condición y trata como desterrados sin derechos para otras cosas, como proponer candidatos y votar en las “elecciones”, o expresarse en los recientes procesos de discusión sobre temas nacionales.
El gobierno cubano no podría alterar nuestra nacionalidad –porque esa la otorga el hecho fortuito del lugar en que se nació. Pero si desea arrancarnos los escasos y mediatizados derechos que otorga la constitución vigente a los ciudadanos cubanos entones debería ser consecuente y quitarnos la ciudadanía de manera clara y plena, o permitirnos decidir si deseamos mantenerla o sustituirla (si no es admitida la doble ciudadanía) por la de algún país que nos acogió y nos permite actuar como genuinos ciudadanos en vez de como súbditos de una monarquia absoluta.
Si el gobierno cubano quiere insistir en que el exilio es una ficción y somos simples migrantes, tiene la posibilidad de hacer más creíble ese punto de vista levantando el destierro a todos.
Sugiero que a esta nueva reunión que convocan para fines de mes no la llamen la "Nación y la emigración", sino la "Nación y el destierro". Bajo esa mayor precisión conceptual podrian abordarse finalmente las realidades del país en lugar de invertir las energías en seminarios culturales sobre el significado de la cubanía.
Publicado en: Cambio de época | Actualizado 08/03/2008 19:55




37 Comentarios
22 por Favio Herrera (Usuario no autenticado) 08/03/2008 14:40
El Sr sito se manifiesta con una realidad superior y indiscutible, de tal manera que deja un ejemplo para el analice, lo felicito.
21 por Para la señora Negrín (Usuario no autenticado) 08/03/2008 14:40
Señora Negrín, vaya al médico porque luce enferma... de envidia. Los oficiales de la seguridad y los funcioanrios del MINREX se creen el cuento de que los cubanos que estamos fuera sufrimos por no estar en la isla, pero siento decirle que se equivocan, la gran mayoría de los que estamos fuera estamos muy contentos de habernos ido y no queremos regresar. Ni lo haríamos, aunque todo cambiase mañana. Si nos preocupamos por Cuba es porque, a diferencia de Uds, los comunistas, tenemos responsabilidad moral y cuando llegamos afuera y vemos lo que, sin justificación racional de ningún tipo, pasan los cubanos de adentro se nos parte el corazón de verlo sin que podamos hacer nada. En vez de clasificarnos a nosotros de almas en pena, use su compasión para los cubanos de adentro que son los que la necesitan. Y vaya al médico antes de que el hígado se le reviente.
20 por Desde donde estoy en el exilio (Usuario no autenticado) 08/03/2008 4:00
Ah...si...by the way..."El gobierno revolucionario favorece los contactos entre los emigrados y los cubanos residentes en el exterior y su país de origen...." reportó Granma ayer, después de explicar que "... en el curso de los años, Cuba ha flexibilizado y sigue intentando agilizar las reglas migratorias, que como parte de su defensa contra las agresiones norteamericanas, había tenido que adoptar.
Si, si...by the way...
http://www.granma.cu/espanol/2008/marzo/jue6/11demanda.html
19 por joseluis sito (Usuario no autenticado) 07/03/2008 21:40
Según el 36 congreso de la FIDH, “En el 2005 hubo en el mundo aproximadamente 25 millones de migrantes procedentes de Latinoamérica y del Caribe. La emigración hacia los Estados Unidos representa tres cuartas partes de los flujos migratorios.” Y España es el segundo país de migración, con 1,4 millones de migrantes en 2004, invirtiendo la tendencia histórica desde el siglo XIX.
Lo que importa comprender es el porque de esta migración masiva. Todos lo sabemos, pobreza generalizada, bajos salarios, desempleo, acceso mínimo o nulo a la educación, instabilidad política y social.
Es un hecho que España dejó de ser un país de migración a partir del fin de la dictadura. Con la democracia llegó el bienestar y la estabilidad de los individuos. Sabemos también que los sistemas democráticos producen riqueza, y sobre todo que la reparten con igualdad, aunque esa igualdad esté todavía por mejorar. Pero la diferencia entre una dictadura y una democracia es justamente que una dictadura no se considera mejorable, sus fines y propósitos son inmortales como lo proclama el Partido Único.
Una democracia “à venir”, como lo escribía Derrida, una democracia es “un análisis interminable”. “A causa de la incertidumbre misma de su concepto, o más bien de la ausencia de su concepto, la democracia se establecería entonces como continuo inacabado e interminable.” La indeterminación y la abertura muy grande del concepto “democracia”, es esto lo que justamente es el “à venir”, por llegar, por venir de la democracia, allí donde la dictadura, por el contrario radical, es un sistema fijado, estático, esclerótico y estancado, el paradigma es el régimen dictatorial cubano, mismos carros y mismas ideas desde hace 50 años.
Esto significa que una dictadura o regimenes autoritarios o seudo-democráticos como los podemos ver todos los días en America Latina, no pueden producir otra cosa que miseria, pobreza, desempleo, incultura e insatisfacción generalizada de las poblaciones. Esto conlleva inevitablemente a migraciones, a veces catastróficas, trágicas, como la de los haitianos hacia Republica dominicana, o la de los cubanos.
Nuestra America no detendrá el flujo migratorio constante y masivo de sus pueblos hasta que no haya fijado las reglas democráticas y de derecho que imperan en los Estados desarrollados.
El primer párrafo de la Constitución americana utiliza la palabra Libertad, y cuando se vuelve uno americano se jura fidelidad a este documento. Los americanos son americanos cuando juran fidelidad a este documento. No se necesita otra cosa. No importa de donde vienes, ni lo que piensas, ni lo que pregonas, religión o creencias. La Constitución y su Libertad es a esto a lo que prestas juramento. Es esto precisamente lo que ha convertido a Estados Unidos en una potencia. Podemos estar de acuerdo o odiar a George Bush, pero dentro de unos meses ya no será nada mas que un ciudadano cualquiera. Cuando Castro muera, después de 50 años de reinado, continuaran sus herederos a proclamar su gloria, eterna e inmortal. Y los Chavez y Correa quisieran ser monarcas estalinistas para toda la vida. Trágica diferencia.
De esto no van a hablar en este coloquio hilarante, ridículo, porque la falsificación generalizada que cubre las dictaduras impide cualquier expresión libre y autentica. Es también esta falta de libertad de expresión que hunde nuestros pueblos en la miseria y la indignidad donde están metidos. Chavez y Castro los hundirán cada vez mas.
RESISTENCIA ¡!
VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡!
18 por Alexis Figueredo (Usuario no autenticado) 07/03/2008 21:40
Yo no creo que el anexionismo sea una ofensa ni descalifique a nadie. Es una corriente de pensamiento antiquísima y, en el caso cubano, es bastante popular por las condiciones geográficas e históricas de la Isla. Más bien considero, que se debía tratar el tema sin prejuicios y con profundidad. Así lograremos esclarecer muchas posiciones que hoy en día necesitan enmascararse para pronunciarse. El debate honesto y desprejuiciado agilizaría las definiciones y posiciones de los cubanos. Muchas veces, inconscientemente se reacciona de la misma manera que accionan los supuestos contricantes.
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