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    América Latina y Cuba desde España

    Autor: Michel Suárez

    Autor: Michel Suárez, periodista. Madrid, España.
    Contacto: info@michelsuarez.com

     

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    El Che, rey de los argentinos

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    Mano en pecho y, eso sí, montados en la polémica, los argentinos han seleccionado al Che Guevara como "el mayor político y personaje histórico" de su país en el siglo XX, según una encuesta de un programa de televisión del canal Telefe que, para más INRI, se llama El Gen Argentino.

    La elección del guerrillero, icono de la izquierda radical y ahora también del mercantilismo capitalista —todo a la vez—, no es gratuita ni accidental.

    Basta con ver el quebranto general del país que se autoproclamó "europeo" en medio de una América Latina cuasi africana; las convicciones democráticas de unos ciudadanos y políticos que todavía viven enchufados a la red eléctrica del mesianismo peronista (y a sus imágenes, como si fuera una religión); el sinsentido que representa haber sufrido una dictadura militar y al mismo tiempo ensalzar a los que han instaurado una similar en Cuba (entre ellos, su mítico pistolero); ser madre o abuela doliente de la Plaza de Mayo y justificar el atentado terrorista contra las Torres Gemelas de Nueva York; pasar de ser la nación latinoamericana de nariz más respingada a convertirse en la asistente doméstica de Venezuela, y así mucho más.

    Es cierto que Néstor Kirchner contuvo la grave crisis económica de principios del siglo XXI. También que su gestión ayudó a mitigar, colateralmente, la sangrante emigración de argentinos (hecho, a propósito, que les puso los pies en las tierra acerca de sus propias debilidades); pero la administración kirchenista no ha podido ser más ridícula, políticamente, e intervencionista desde el punto de vista económico.

    No puede decirse que su proyecto comulgue con la izquierda radical, pero sí con la más mediocre. Una encuesta realizada por la Fundación Atlas 1853, dada a conocer este martes, afirma que para el 50.37% de los participantes el presidente Kirchner será recordado, en un futuro, como un jefe de Estado que perdió una gran oportunidad para mejorar la situación de la Argentina.

    Kirchner ahora intenta pasar el testigo presidencial a su esposa, la senadora Cristina Fernández, a quien le fascinan las comparaciones con Evita Perón. Por su parte, una derecha dividida, con pocas ideas y también sometida a la cruz de Perón (qué manera de dar trigo este triste personaje), es incapaz de constituirse en alternativa. Existe una derecha liberal, técnica y decente, la de López Murphy y Lavagna, y otra tan desastrosa como sus rivales, que presiden Menem y De la Rúa.

    En un país así, es normal que una cantidad significativa de ciudadanos elija al terrorista, homófobo, totalitario y desastroso 'economista' Guevara como su personaje más influyente, que Evita sea la titular del segundo puesto y que los pobres patriotas libertadores José de San Martín y Manuel Belgrano, junto al escritor Jorge Luis Borges, tengan que conformarse con el resto.

    Así las cosas, hay que prepararse para cuando un programa de televisión saudí de los próximos veinte años elija al 'compañero Osama' el hombre más importante de la historia de ese país. Estamos en un mundo en el que los métodos violentos de unos sirven para afirmar la argentinidad, y los de otros, para condenarlo. No es la incoherencia, sino la estupidez. ¡Ay, Argentina!


    Caridad del Cobre descafeinada

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    No es que vaya a misa el día de la Caridad del Cobre —Patrona de Cuba— buscando oír mensajes políticos o autoafirmación, pero en una fecha así (a pesar del hartazgo que me producen ciertos rituales) uno espera hallar al menos la complicidad de nuestra Iglesia con la tragedia que a cada cual le ha tocado.

    La Iglesia cubana, dentro o fuera, está lejísimos de ser la de Noruega o Suecia, donde quizás el mensaje estrictamente textual halle tierra fértil. Estas últimas son sociedades cuyos problemas democráticos y materiales, mayoritariamente, están resueltos. La cubana ni siquiera se asemeja a la española, que diariamente da la guerra desde el púlpito contra problemas artificiales — como los supuestos peligros de la libertad religiosa o de la familia—, lo que ya es el summun de la manipulación por parte de un segmento del episcopado español.

    Una celebración de la Caridad del Cobre no debería ser como la de Santa Brígida en Suecia o San Canuto en Dinamarca. Hacerlo es un fraude, por más que tambores y maracas criollicen el ritmo del "Hosanna, santo, santo es el señor". Una estafa hilvanada con discursos —y recursos— retóricos que huye de la esencia de la crisis. ¿Dónde está el mensaje cristiano liberador? ¿Qué Iglesia es esta que mira para otro lado, y nos duerme arrodillados con lecturas y homilías que no son capaces de arriesgar ni un palabra en nombre de los que más sufren?

    El sábado estuve en una de las misas madrileñas por el día de la Patrona. Confieso que me sentí escandinavo, fuera de lugar y hastiado de tanta hipocresía. Al punto de preguntarme si no era mejor continuar mi fe en ámbitos privados. Allí, con la mayor de las naturalidades, se habló de una Cuba virtual, de la reconciliación y el amor en estado puros… y de mucho más. No tengo nada contra el desarrollo teórico de estos conceptos, pero, ¿cómo se traducen?

    Hace un par de años, incluso se abordó el tema del hambre en África (sí, en la misa de la Patrona de Cuba); pero esta vez ni eso. Estamos en una fase de verbo ilusionista, gafas oscuras y cerilla en los oídos.

    Y para que el juego no fuera de no hit no run, el sábado 8, casi al final, como en ronda de consuelo, el sacerdote (cubano) dijo: "También hemos tenido presente a los que sufren en Cuba". Vale. ¿Quiere usted que le de las gracias por acordarse en el último minuto del primer y más importante dilema de Cuba?, pensé.

    ¿De qué asuntos puede tratar una homilía cubana en septiembre de 2007? ¿Cuáles son las urgencias de un país repartido a pedazos por el mundo? ¿Cuál es el mensaje de alivio de la Santa Madre Iglesia para los que nada tienen, ni siquiera esperanza?

    Y esta es la experiencia de una de las celebraciones fuera de la Isla, en ámbitos de libertad (salvo que se pretenda argüir ahora que el coco Zapatero nos está coartando los derechos) y con un auditorio mayoritariamente exiliado. ¿Qué decir de algunos mensajes radiofónicos en la Isla, publicados en la web de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC)?

    No cuento con una valoración total, porque ni todos los mensajes radiales autorizados por el gobierno han sido publicados, ni tampoco he leído las homilías dictadas en los templos. Pero basta como botón de muestra el discurso radiofónico del presidente de la COCC y arzobispo de Camagüey, o los de los prelados de Guantánamo-Baracoa y Bayamo-Manzanillo, para observar cómo los mensajes evangélicos de los actuales obispos orientales (antes los de mayor activismo contra el régimen) emulan en asepticismo político-social con los de un país del primer mundo con déficits exclusivamente espirituales.

    Quien por las homilías y discursos actuales quiera estudiar, en el futuro, la coyuntura histórico-social de la Isla, se llevará idéntico fiasco que el que pretenda hacer lo mismo con la prensa oficialista.

    De todos los leídos u oídos, me quedo con el mensaje del joven sacerdote holguinero Olbier Hernández, durante la celebración de la Caridad del Cobre en la ciudad española de Valencia:

    "…No hemos de temer los necesarios cambios que el momento presente nos va sugiriendo a través del Espíritu. La Iglesia hoy necesita con urgencia cambiar métodos, posturas, discursos que no ayudan o no revelan con claridad la presencia de la Caridad, esto es del amor en su seno. Hemos de abajarnos, porque ciertamente hay gente que no se puede levantar".

    "…Madre de la Caridad del Cobre, no más llanto entre tus hijos, no más miedo en nuestras calles, no más violencia en nuestros hogares, no más presos en nuestras cárceles. Que Cuba sepa atravesar este momento de su historia con serenidad, que se rompan los cerrojos de las cárceles y volvamos a ver sonreír a los que están presos. Que vuelvan los que se han marchado, que se levanten los que han caído, que se arrepientan los que han faltado. Que haya pan en nuestras mesas, alegría en nuestros rostros, fiesta en nuestras vidas".

    "…Concédenos la gracia de ver terminar de una vez para siempre esta noche oscura que ya cansa sobre nuestro pueblo (…) Recibe el esfuerzo de tantos cubanos que quieren conducir a Cuba, por los caminos de la reconciliación, la paz y el diálogo…".

    Amén.

    • P.D: - El obispo de Santa Clara, Arturo González, mencionó en las dedicatorias finales de su mensaje radiofónico a "exiliados y emigrantes". Ha sido el más osado hasta el momento. Su Eminencia el cardenal Jaime Ortega dedicó toda su homilía a recapitular la historia de la Caridad.
    • EL DATO: Cerca de 20 mil personas en la procesión de Guantánamo, una cifra impresionante.

    Tropiezos salvadores

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    En Bolivia, donde todavía hay fuerzas sociales y políticas capaces de plantar cara a los apetitos totalitarios de Evo Morales, no ha podido aprobarse la nueva Carta Magna por una afortunada —digámosle así— falta de consenso. Si no fuera por la insuficiente mayoría gubernamental en el foro constituyente, los bolivianos ya tendrían una nueva ley de leyes a la medida de Morales y de sus preceptores.

    El aviso va para los ecuatorianos, que, según algunas encuestas privadas, entregarán un poder suficiente a Rafael Correa —el próximo 30 de septiembre— como para destrozar la ya endeble democracia del país andino.

    La resistencia opositora en el Congreso boliviano, la independencia de la mayoría de los medios de comunicación (son críticos, pero mesurados) y los movimientos cívicos regionales (a veces, lamentablemente, demasiados asidos a los métodos violentos) colocan freno democrático a las ambiciones gubernamentales, al extremo de que algunos ministros han debido acudir a la marcha atrás, más de una vez.

    El caso más reciente es el del titular de Presidencia, Juan Ramón Quintana, que la semana pasada acusó a periodistas y columnistas bolivianos de ser pagados por Estados Unidos. Vamos, lo típico. No se desvió un renglón del gastado libreto que endilga a la CIA el patrocinio financiero de cualquier disidencia mundial, sea política o periodística.

    Ayer, Quintana ha tenido que retractarse, ante el contundente pedido de pruebas de las principales organizaciones periodísticas bolivianas. Ahora dice que fue malinterpretado, que jamás afirmó tal cosa. Por lo pronto —no se sabe hasta cuándo— la presión del cuarto poder funciona en Bolivia. Por su irresponsabilidad y graves acusaciones sin fundamento, el ministro debería marcharse a casa con un estruendoso portazo a sus espaldas.

    Aunque por causas diferentes, la ministra de Defensa de Ecuador, Lorena Escudero, sí que ha renunciado. Se negó a secundar la teoría de la conspiración sobre la presunta preparación de un "inminente atentado" contra el presidente Rafael Correa. Desde el gobierno, en plena campaña electoral y capitalizando el victimismo, se mencionó hasta el arma del magnicidio (un cohete), que nunca apareció ni nadie pudo probar su existencia. La ministra negó tener pruebas y hasta ahí llegó su influencia en el gabinete.

    Del cohete y del supuesto atentado ya no se ha habla. Rafael Correa, el mismo que conminó a los ecuatorianos a no leer periódicos ni ver la televisión (según él, no lo hacía), ha iniciado esta semana una gira piel-de-oveja por las radios y televisiones ecuatorianas para apoyar a sus candidatos a la Asamblea Constituyente.

    ¡Qué educado se le ve! ¡Qué buenas maneras, qué imagen de burgués de izquierda transmite!

    Que lo compre el que no lo conozca.


    Castrismo versus 'socialismo del siglo XXI'

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    Hablé este miércoles con algunos periodistas independientes en Cuba. Ninguno supo decirme a qué se refería Fidel Castro con su diatriba contra los ahora llamados "superrevolucionarios". Gracias a esa graciosa costumbre que tiene la prensa oficialista de editorializar sin mencionar los hechos, nombres o contextos informativos, la mayoría de los cubanos se han quedado sin saber de qué hablaba el ayatolah en su periódico privado.

    Un día después de la 'reflexión', el presidente del Movimiento Juvenil Martiano y vicepresidente de la Sociedad Cultural José Martí, Carlos Rodríguez Almaguer, sale en ayuda de su comandante en jefe para aportar algo de luz sobre la crítica a la "extrema izquierda". Pero sólo algo. Pone un nombre sobre la mesa: Heinz Dieterich, el denominado padre del socialismo del siglo XXI. Castro no lo menciona en su artículo porque el "teórico" alemán, residente en México, es actualmente asesor de Hugo Chávez. Quién lo iba a decir: autocensura y contención en las actitudes del temerario comandante.

    Rodríguez Almaguer resume sus reproches hacia Dieterich así, en el periódico de la "extrema izquierda" Kaos en la Red:

    • "Obviamente ni el contexto es el mismo, ni yo soy Federico Engels (ni me pretendo comparar siquiera con ese verdaderosabio alemán (que tuvo la humildad [tan necesaria a Dieterich] de proclamar que el sabio era Carlos Marx, y él a lo sumo un hombre de talento), ni Heinz Dieterich es el señor Dühring. Sin embargo, el empeño por aplicarle su 'receta infalible' al renacer de viejos sueños libertarios en los países de lo que José Martí llamó Nuestra América, lo acerca bastante a ese antiguo (...) padecimiento teutón de querer encerrarlo todo en un sistema que incluya etapas, períodos y plicas de cualquier tipo, como si el decursar de la existencia humana pudiera predecirse en un papel como si fuera el plan de estudios de la universidad".
    • "No voy a ponerme a desbarrar de este reconocido, potenciado y controvertido pensador alemán asentado en México, que se suma a los llamados internacionales en defensa de la Revolución Cubana y al mismo tiempo pretende empinársele de agorero de sus destinos, condicionando la supervivencia del proceso cubano a la adhesión o no del mismo a su acuñado concepto de 'Socialismo del Siglo XXI', que según creo, comenzó sus afanes hegemónicos en la esfera del pensamiento de izquierda con el nada humilde nombre de 'Nuevo Proyecto Histórico' (…) Pero el más elemental sentido común me lleva a preguntarle al señor Dieterich lo que cualquier guajiro cubano, después de leer por sí mismo (…) la altanería de sus pretendidas lecciones a la dirección revolucionaria de Cuba, podría preguntarle mirándole fijamente a los ojos: a saber, ¿Cuántas revoluciones ha hecho usted, señor Dieterich? ¿Dónde están sus heridas en combate? ¿Cuánto tiempo guardó prisión por intentar guiar a un pueblo a la lucha por conquistar para todos sus ciudadanos 'la mayor suma de felicidad posible', como quería Simón Bolívar? ¿Qué tiempo ha tenido que ocultarse en la clandestinidad para escapar de las persecuciones de los asesinos de los pueblos?...".
    • "Siempre le agradeceremos a Dieterich su apoyo a Cuba, pero tenemos el derecho de responder cuando consideremos que algo de lo que diga respecto a nuestro país no se atiene a las realidades contundentes...".

    Al rayito de luz que aporta el combativo Rodríguez Almaguer sobre el origen de la invectiva castrista, sumemos varias ideas —alocadas también pero polémicas en torno al régimen de La Habana— del maestro Dieterich en sucesivas publicaciones:

    • "Cuba tiene dos alternativas: o se integra al naciente debate mundial sobre el Socialismo del Siglo XXI o se quedará aislado de esta torrente mundial, con un alto costo teórico y político para la Revolución. Y la idea, de poder impedir el debate, es ilusoria".
    • "Se presenta, entonces, la paradójica situación de que la teoría del socialismo del siglo XXI ha sido publicada en chino, enruso, en alemán, en turco, en inglés, en castellano, en checo y en catalán, y prácticamente en todos los países de América Latina, pero no en Cuba, única nación de la Patria Grande que se define como socialista".
    • "¿Tendrá la vanguardia intelectual cubana la capacidad renovadora y el valor de evolucionar el socialismo histórico hacia el Socialismo del Siglo XXI o permitirá que el paradigma del pasado liquide a su gran obra revolucionaria?".

    Y quizás lo que más ha enfurecido al ahora aislado e insignificante enfermo es el "elogio" dieterichiano a Raúl Castro el 2 de agosto de este año:

    • "El discurso de Raúl Castro del 26 de julio, 2007, austero y, en el sentido epistemológico, materialista, introdujo al debate público el problema de los precios administrativos de la economía cubana, es decir, de los precios fijados por el Estado. El Presidente interino constató inequívocamente que los precios estatales para los productos del campo y para la mano de obra (salarios), han tenido tres efectos negativos: a) han bloqueado el desarrollo de las fuerzas productivas; b) han generado la corrupción que el Estado no ha podido controlar, y c) han afectado negativamente la calidad de vida de los ciudadanos. Las implicaciones de esta afirmación son revolucionarias".

    Dieterich es el autor de una descabellada teoría, sobre el valor de la producción socialista, que ahora intenta aplicar en Venezuela. Para defenderla, incluso apela al pensamiento económico del Che en los primeros años de revolución cubana. Es lo que le faltaba a Cuba. Otro experimento.

    De momento, las fieras de la "izquierda extrema" —es raro que Castro se excluya de esta categoría, de la que ha sido paradigma y maestro— sacan levemente sus uñas y amagan con arañarse. Sin embargo, no creo que haya tiempo —de vida— como para una guerra entre el castrismo y el socialismo del siglo XXI. Pero, de todo esto, pueden extraerse algunas conclusiones: las carencias ideológicas del régimen de La Habana quedan al desnudo ante el resto de la caverna izquierdista y las propuestas de ésta "para salvar a Cuba" son más de lo mismo, una reinterpretación extemporánea del marxismo.


    Libertad económica: el tramo entre Chile y Venezuela

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    Acaba de publicarse el Índice de Libertad Económica 2007, cuyos leads se resumen de la siguiente manera: Hong Kong sigue imbatible en el primer lugar (89,29%), Chile es el líder latinoamericano y número once del mundo (78%), Venezuela continúa retrocediendo (47,68%) y Cuba ocupa el penúltimo lugar (29,68%). Peor que la Isla sólo está Corea del Norte (3,00%).

    ¿Por qué Chile alcanza cada vez mayor libertad y Venezuela menos?

    La investigación, organizada por Heritage Foundation y The Wall Street Journal, señala que Chile es "una potencia económica regional y obtiene buenos puntajes en prácticamente todas las áreas de libertad económica", entre ellas "libertad fiscal, libertad frente al gasto gubernamental, libertad monetaria, derechos de propiedad y libertad laboral". Agrega que desde 1990 Chile es un país gobernado por una coalición de centroizquierda "comprometida con las exitosas instituciones de libre mercado".

    En el reverso de la moneda, Venezuela se ubica en el puesto 135 entre los 157 países que comprende el Índice Mundial de Libertad Económica 2007. Observa el diario El Universal que esto representa una caída de nueve puestos con respecto al conteo del año anterior.

    El informe le señala al régimen de Hugo Chávez debilidades en cuanto a libertad laboral, libertad financiera, libertad frente al gasto gubernamental, derechos de propiedad y libertad frente a la corrupción. La larga lista de problemas continúa: proceso regulatorio comercial oneroso y confuso, gran influencia del gobierno sobre el poder judicial, alta corrupción, posibilidades de expropiación que desestimulan la inversión extranjera, etc.

    La peor situación del mundo occidental la sigue presentando Cuba. "Todas las operaciones de negocios son controladas por el gobierno y el sector privado es muy pequeño". Así resume la investigación el panorama cubano.

    De forma general, Hong Kong conserva la mayor calificación del mundo, seguido de Singapur, Australia, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Reino Unido, Irlanda, Luxemburgo, Suiza, Canadá, Chile y Estonia, en ese orden. España aparece en el puesto 27 con un 70,87% de libertad económica.

    En los últimos lugares se ubican Corea del Norte (3%), Cuba (29,68%), Libia (34,48%), Zimbabwe, Birmania, Turkmenistán, Congo, Irán y Angola, entre otros.

    El informe completo aquí: