Japón, socialista
Michel Suárez | 15/08/2007 2:20
Germinan hoy conatos de fascismo, incluso tras las máscaras de un presunto izquierdismo. ¿Vamos a conformarnos con que una agenda sea "de izquierda" sólo porque es abiertamente antiimperialista? ¿Quiere esto decir que si cumple este primer requisito, ya todo lo demás vale?
Recientemente se abrió en Caracas una nueva batalla diplomática, esta vez con Japón, cuando el embajador nipón dijo que en una entrevista: "Los japoneses somos más socialistas que Chávez (...) La clave no radica en que un gobierno sea capitalista o socialista, sino en cómo organiza a la gente para que sea más productiva y supere la pobreza. Por eso queremos ver cómo el presidente (Chávez) enfrentará una economía mixta".
Por supuesto, el presidente se quejó ante Tokio. No faltaba más. Pero, probablemente, los venezolanos en unos pocos años podrán valorar con mayor conocimiento de causa las aseveraciones del diplomático japonés, al evaluar el impacto real del boom petrolero en sus bolsillos. En medio de tanto derroche de dinero público, conoceremos finalmente quién es quién en el socialismo mundial. Porque de lo que se ha tratado, por los siglos de los siglos, es de erradicar la pobreza y construir el Estado social de Derecho y de las libertades. ¿O no?
De momento, continuamos a la espera de leyes socialmente audaces, como la de las parejas homosexuales, y de que se deroguen las reglas que limitan la libertad de expresión de los extranjeros. Por estos últimos rumbos va actualmente la izquierda que construye. Valdría la pena izar velas en este sentido: extender derechos, crear riqueza y redistribuirla, siempre lejos del bobo asistencialismo y de la tentaciones autoritarias.
Por otra parte, la biblia progresista afirma que un gobierno de izquierdas no olvidará jamás la agenda ecologista. Pero se refiere a la propia, no a la paja medioambiental del ojo ajeno. Sin embargo, en Ecuador, el muy izquierdista presidente Rafael Correa recientemente ordenó deportar a un ecologista norteamericano que participó, junto a la policía, en el decomiso de dos toneladas de aletas de tiburones secas en la ciudad de Manta.
No voy a entrar a fondo sobre la situación de la pesca del tiburón en Ecuador, por carecer de información sobre la magnitud del problema y por su implicación en las economías familiares de uno de los países más pobres de América Latina. Pero lo que resulta inadmisible es que un gobernante de izquierdas arremeta personalmente contra un ecologista… por hacer su trabajo y por ser extranjero.
"Ya lo estoy haciendo expulsar del país, porque no voy a permitir que ningún extranjero venga acá a decirnos que hacer", dijo Correa, según un cable de la agencia AP.
Correa tendrá sus razones —económicas y electorales— para autorizar el aumento de la pesca del tiburón. Sin embargo, al mismo tiempo que defiende su propuesta, le falta temple para sobrellevar la crítica proveniente del ecologismo y de la sociedad civil. No es muy de izquierdas abrir fuego inmisericorde contra los promotores medioambientales sólo por la nacionalidad de sus pasaportes. Ni lo uno ni lo otro.
Ser de izquierdas conlleva más responsabilidad democrática de lo que algunos imaginan. No es cuestión de un cartelito en la frente, mucha retórica antiyanqui y relajo en las cuentas públicas. Con sus matices, en el camino de los que construyen están Lula, Zapatero, Bachelet, Vázquez, Torrijos Jr... De estos casos, el más polémico es el del presidente español —a veces frívolo, a veces mediocre—; pero, ¿quién pone en duda su defensa de la empresa privada, el mercado, el uso racional del dinero púbico, la prensa libre...?
El mensaje principal del embajador nipón va sobre todo para Chávez y Correas, quienes pretenden resucitar cadáveres y tomar atajos en el siglo de las grandes autovías. Al final, la verdad es que un imperio parlamentario como Japón reproduce y reparte mejor la riqueza que la república de Venezuela, quinta potencia petrolera del mundo.
¿Qué dice Chávez?
Publicado en: Con lupa
Dirección URL:
http://www.cubaencuentro.com/michel-suarez/blogs/con-lupa/japon-socialista