Una estupidez tras otra
Michel Suárez | 01/09/2007 16:28
Bolivia arde por los cuatro costados. La demanda de capitalidad plena de la ciudad de Sucre ha puesto al límite la seguridad del país. Este sábado suman ya 29 los heridos en enfrentamientos entre manifestantes y policías.
El mismo Morales que en su gloriosa etapa cocalera promovió bloqueos de carreteras, huelgas violentas y hasta prometió incendiar la sede del parlamento, ahora lanza el ejército a la calle para controlar lo incontrolable. Poca credibilidad tiene Evo para invocar la paz social y el derecho pacífico de manifestación. Como tampoco mano izquierda para llevar a buen puerto su proyecto estrella, la Asamblea Constituyente, atrapada en asuntos tan banales como cuál es la capital del país y hasta cómo debe llamarse técnicamente a los ministros.
Leo los diarios bolivianos y no salgo del asombro. Los universitarios de Sucre intentan quemar la prefectura y el ejército les dispara balines y gases (como en cualquier país del mundo, sea de izquierda o de derecha, donde los manifestantes adoptan acciones violentas). La tensión llega tan hondo que Morales envía al ejército a proteger las instalaciones gasíferas.
En medio de este lodazal, Evo pierde el tiempo y se lo hace perder al resto de los constituyentes. La más reciente bobería es querer cambiar el término "ministro" por el de "servidor público".
"Personalmente, no estoy de acuerdo y quiero que se cambie el término ministro por servidor, servidor en educación, servidor en agricultura", señaló el mandatario a la prensa y agregó: "Servidor es servir al pueblo como autoridades. ¿El término de ministro de dónde habrá venido?".
Pero los que no parecen servir son él y su gabinete, incapaces de sacar adelante una Constitución que debió haberse terminado en agosto pasado y de gobernar el país con solvencia.
Uno de los últimos dislates es la administración de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), el organismo creado por Morales tras la nacionalización de los hidrocarburos. Ahora resulta que los bolivianos, que tan soberanamente exigieron a las empresas y gobiernos extranjeros el control y gerencia de sus recursos naturales, no saben cómo manejar la producción y comercialización del gas que antes operaba la brasileña Petrobrás.
Es lo que sucede cuando lo simbólico se impone a lo pragmático. Ahora el gas es de los bolivianos, pero también lo son sus pérdidas, incumplimientos de contratos, inexperiencias y la consiguiente merma en los ingresos del país.
A ver si el señor aymará se entera, por fin, que gobernar es otra cosa.
- P.D:
Leo en El Universal unas declaraciones de un viceministro venezolano que no puedo dejar de compartir. Es la estupidez, pero en grande: Venezuela se inspirará en los soviets para desarrollar la economía socialista.
"La inclusión de los consejos obreros como un brazo del poder popular, en el marco del proyecto de reforma a la Constitución Nacional presentada por el Presidente Hugo Chávez, permitirá que estas instancias participen en la planificación, evaluación y control de gestión de las empresas, y no solo en la formación política e ideológica de la masa trabajadora como se había planteado inicialmente".
"La información la dio a conocer el viceministro del Trabajo, Rafael Chacón, quien agregó que el precedente sentado por los 'soviets' durante la Revolución Rusa se tomará en cuenta para definir los mecanismos de participación de los trabajadores a través de esos consejos. Los 'soviets' eran organizaciones que constaban de varias escalas de poder que integraban al alto gobierno con los trabajadores en las empresas, bajo un esquema de decisiones burocrático. En el marco de la revolución soviética, fueron el elemento de transformación social y política de un esquema tradicional a uno denominado la dictadura del proletariado, basado en la dominación de la burguesía por parte de la clase obrera con la anuencia del Estado".
Publicado en: Con lupa | Actualizado 02/09/2007 12:08
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