Comentario de Anonymous User (La hermana de Juana)
Modificado: 15/04/2008 17:00
Se sabe, o mejor dicho, muchos sabemos cuáles son las limitaciones del régimen en su propósito de “cambios”. La historia anterior al 24 de febrero del 08, el ejecutivo que fue ratificado por la Asamblea Nacional (ni siquiera designado por esta), y las actuaciones posteriores nos indican hasta dónde están dispuestos a llegar: nada que poca mínimamente en precario su estabilidad en el poder. Coincido con usted, en que las presiones para lograr algo verdaderamente democrático deben partir de la población cubana. Hay un aspecto que este régimen (sigo la definición que usted nos proporciona) no ha atendido todavía, al menos hasta hoy, y es la separación de poderes políticos de los administrativos. Baste leer las noticias: el primer vicepresidente lo mismo chequea cómo esta la reparación de un nite club en Santiago de Cuba, que se viste de miembro de Buró Político y asiste ese mismo día a una asamblea de balance del PCC. Es más, Lugo Fonte, que está al frente de un sector principal de la sociedad cubana, que son los campesinos, en medio de esta “prioridad” que se le está dando hoy los cambios en la agricultura, comparece ante la TV y habla del Ministerio de Agricultura como su organismo, o asiste como miembro del Consejo de Estado a cuadrar negocios en Colombia. Así no se llega muy lejos. Mejor dicho, así no se cambia el rumbo incluso del actual régimen. Pero, no quiero ser pesimista: al menos el gobierno decidió venderle a la población DVDs contrario al berrinche de Fidel Castro. Algo es algo, por ahora.
Comentario de Anonymous User (La hermana de Juana)
Modificado: 15/04/2008 17:00
Se sabe, o mejor dicho, muchos sabemos cuáles son las limitaciones del régimen en su propósito de “cambios”. La historia anterior al 24 de febrero del 08, el ejecutivo que fue ratificado por la Asamblea Nacional (ni siquiera designado por esta), y las actuaciones posteriores nos indican hasta dónde están dispuestos a llegar: nada que poca mínimamente en precario su estabilidad en el poder. Coincido con usted, en que las presiones para lograr algo verdaderamente democrático deben partir de la población cubana. Hay un aspecto que este régimen (sigo la definición que usted nos proporciona) no ha atendido todavía, al menos hasta hoy, y es la separación de poderes políticos de los administrativos. Baste leer las noticias: el primer vicepresidente lo mismo chequea cómo esta la reparación de un nite club en Santiago de Cuba, que se viste de miembro de Buró Político y asiste ese mismo día a una asamblea de balance del PCC. Es más, Lugo Fonte, que está al frente de un sector principal de la sociedad cubana, que son los campesinos, en medio de esta “prioridad” que se le está dando hoy los cambios en la agricultura, comparece ante la TV y habla del Ministerio de Agricultura como su organismo, o asiste como miembro del Consejo de Estado a cuadrar negocios en Colombia. Así no se llega muy lejos. Mejor dicho, así no se cambia el rumbo incluso del actual régimen. Pero, no quiero ser pesimista: al menos el gobierno decidió venderle a la población DVDs contrario al berrinche de Fidel Castro. Algo es algo, por ahora.