Comentario de Anonymous User (J.Campos)

Modificado: 07/06/2008 0:40


Blanco, perdone usted que repita aquí el comentario que ya puse donde Ferrer, pero no pude soportar la tentación. Su artículo es "compellent"
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En Miami, le llaman “el negro que quiere vivir en la Casa Blanca”. Lo cual en sí no es sólo patético, sino muestra de una estrechez mental que sólo la sobrepasan los terroristas extremistas islámicos.

Personalmente, no votaré por Obama porque sea negro, ni porque me sienta yo mejor con eso, ni porque crea que va a cambiar en algo el futuro de Cuba. Tampoco sé si su elocuencia, su magnetismo personal concretarán en algo más que, como dice Ferrer, simplemente, el próximo presidente de Estados Unidos.

Votaré por Obama porque no quiero a otro militar, héroe de guerra, anciano y conservador recalcitrante, ensartado en el esquema mental de la confrontación de EEUU con el resto del mundo. Votaré por Obama porque, francamente, no será lo perfecto, pero es lo mejor para mi país.

Ni a mí, ni a ningún cubano le pusieron un puñal en el pecho para que se hiciera americano. Independientemente de las razones por la que cualquiera de nosotros decidió vivir aquí, el tener la familia, el alma y el pensamiento en Cuba, definitivamente nos empaña el raciocinio.

Toda la frustración, la rabia, la culpa y demás mezcla de infinitos sentimientos que pesan sobre el exiliado cubano, no tienen nada que aportar a la hora de influir sobre el futuro presidente de Estados Unidos. De lo contrario, se vota cometiendo la ingenuidad de querer influir sobre el futuro de Cuba, como si eso fuera posible. Es una alucinación tan inconsecuente, como esperar del actual gobierno cubano cualquier cosa que no sea su supervivencia a cualquier precio y en cualquier circunstancia.

No sé si los americanos estamos listos para tener un presidente de piel negra. Pero para aquellos ilusos que creen que Cuba será ó estará algo mejor si votan por McCain, que les aproveche; Habrán perdido la oportunidad (una vez más) de pensar en el país donde viven, donde morirán y verán crecer a sus hijos.