Rehenes de la Revolución
¿Por qué nos conmueve a todos la historia de Ingrid Betancourt? ¿Cuál es la fibra humana universal que toca la saga de su calvario y liberación? La tragedia central en todo secuestro es la separación involuntaria de los seres queridos y la impotencia ante un poder que los arrebata haciendo uso de la fuerza. Las razones bajo la cual se realiza esa criminal acción son irrelevantes como lo es la naturaleza de la organización que la ejecuta. Da igual si el que nos separa de nuestra madre o hijos se llama FARC, Partido Comunista de Cuba o Al Qaeda. Su lógica no es diferente a la de una mafia criminal que persigue beneficios financieros o políticos.
Ingrid Betancourt fue secuestrada porque las FARC veían ganancias potenciales en esa acción. Les importaba poco el sufrimiento de su madre e hijos para no hablar de aquellos causados a la víctima. Desde su perspectiva la vida humana, su dignidad, no tienen valor alguno frente a los objetivos de “La Causa”. El apotegma de que el fin justifica los medios tomó aun mayor fuerza durante la Guerra Fría y terminó arrastrando a algunos movimientos progresistas del siglo XX al lodazal del crimen. Muchos activistas de esas organizaciones, creyéndose emuladores de Robin Hood, descendieron a vulgares delincuentes.
Pero el gobierno cubano no era ajeno a esa lógica perversa. Es por ello que las declaraciones de Fidel Castro sobre la liberación de Ingrid Betancourt no dejan de resultar sorprendentes. Principios éticos elementales me inhiben de remover ciertas cosas. Estoy por superar conflictos, no por atizarlos. Pero ante lo insólito y provocador de este esfuerzo revisionista de la historia reciente es bueno refrescar la memoria acerca de lo ya expuesto y publicado por protagonistas directos de esos episodios.
Con independencia de las malas relaciones que siempre prevalecieron entre las FARC y La Habana, ¿de dónde les vino la retorcida idea de la virtud revolucionaria de una acción de esa naturaleza a algunos de estos grupos en nuestra región? ¿No fue acaso el gobierno cubano el que informó a los movimientos revolucionarios latinoamericanos que no podía subsidiarlos de manera infinita por lo que debían emprender sus propias iniciativas para recaudar fondos? ¿No facilitó La Habana la logística, asesoría, entrenamiento y coordinación entre elementos de diversas nacionalidades para que emprendiesen secuestros, asaltos y extorsiones contra personas e instituciones civiles incluso en países latinoamericanos bajo regímenes democráticos? ¿Eran los campamentos de Punto Cero y El Petén lugares de turismo, templos de reflexión teológica o centros de entrenamiento para ensayo en maqueta de acciones violentas que luego serían ejecutadas en otros países de la región? ¿Quiénes fungieron de mediadores, mucho antes de la sórdida Causa 1, entre la mafia y el M-19 colombiano para que entregasen armas al segundo a cambio de permitir al primero el paso de drogas hacia Estados Unidos por aguas cubanas? ¿No se encomendó a ciertos funcionarios y oficiales de la isla la tarea de realizar misiones encubiertas internacionales para lavar el dinero obtenido por estos movimientos en sus acciones de “recaudación revolucionaria”?
Tómese debida nota: no aludo en este instante el apoyo ofrecido a quienes resistían dictaduras militares sino específicamente el brindado a grupos con el objetivo previamente acordado de que ejecutasen delitos comunes contra personas e instituciones civiles incluso en contextos democráticos. La historia puede “explicarse” –que no equivale a “justificarse”. Puede incluso mostrarse el deseo de corregir su proyección futura con nuevos actos. Pero lo sucedido no puede ya alterarse. Ni puede eludirse la responsabilidad por hechos que resultan irreversibles.
¿Quién era la máxima autoridad cubana que conocía y autorizaba esas operaciones? Hay entonces que preguntarse como el Rey de España, ¿por qué no se calla? O aun mejor, ¿por qué no lo callan?
Si el actual gobierno cubano desea a partir de ahora tomar distancia de la lógica maquiavélica de los tiempos de Guerra Fría, muy bienvenido sea. Pero, ya que el Asesor en Jefe reconoce la naturaleza “injustificable” de un secuestro, ¿por qué no comenzar por casa poniéndole fin de una vez por todas a los permisos de entrada y salida del país? Así se liberaría a once millones de “rehenes de la revolución” para que puedan abrazarse, sin cortapisas, con otros dos millones de familiares en la diáspora, como Ingrid pudo finalmente hacer con sus hijos.
Sí
Sí
diáspora, Fidel Castro, Ingrid Betancourt
08/07/2008 4:23
Sí
por (Usuario no autenticado) 08/07/2008 16:40
Este es un tema que debería estar en una agenda común: la reunificación familiar y la libertad de movimiento.
Realmente uno de los mejores post. Coincido con Damian y Neuromante que no requiere comentarios. Felicidades!!! No obstante, es inevitable decir algo. (Padezco de incontinencia verbal... me contagie hace tiempo)
La Revolución Cubana todavía vive hoy de la patina de gloria justiciera que tuvo hace mucho, mucho tiempo. Traducido al cubano:vive del cuento.
por (Usuario no autenticado) 08/07/2008 16:40
Excelente post, Juan Antonio. Excelente. Se ha hablado, analizado, propuesto mucho, sobre lo que hay que hacer en Cuba. El punto número uno, prioritario, urgente, absolutamente necesario, es pasar a retiro real a Fidel Castro. Sólo así se demostraría la real disposición del gobierno actual de iniciar una nueva etapa en Cuba. Los cubanos, latinoamericanos, caribeños, ciudadanos de todas las latitudes que con decencia han seguido al mito, repito, mito, que Fidel Castro ha sido, no merecen más mentiras. Urge que la dirección del país tome distancia de Fidel Castro. Pero, hasta hoy, martes 8 de julio, no se ha hecho ningún cambio de significación que indique la disposición de “cambiar”; los hechos de las últimas semanas, desde la recuperación de Castro, indican lo contrario, cuando no un muy lamentable estancamiento. Ojalá las sesiones de la Asamblea Nacional me desmientan; de momento, los resultados del Congreso de la UPEC me dan la razón, contrario a los aires esperanzadores que el de la UNEAC suscitó.
por (Usuario no autenticado) 08/07/2008 21:40
pues si señor mio, una vez mas me saco el sombrero. nada que agregar a su post. solo queria decir que es cierto que el "caso ingrid" nos toca fibras sensibles a todos. y este post es el mejor ejemplo. es la primera vez que le leo tan apasionado y "denunciador". tiene usted toda la razon. es un poco tarde pa que manolo "rectifique" sus acciones pasadas... sin embargo no es tarde para que el actual gobernante cambie esa situacion de secuestro multitudinario a que tienen sometido a todo un pueblo.
por (Usuario no autenticado) 09/07/2008 16:40
El texto de Blanco es oportunista y navega entre verdades y mentiras, estas últimas, sutilmente insinuadas. Nada se habla de las causas reales del conflicto colombiano y regional. Es un post, además, muy desvalanceado, sin rigor objetivo. Sin embargo, lo más significativo es el coro de aduladores y el aplauso virtual enardecido del club de lectores-fans de JAB. No aprenden los cubanos a moderar sus emocines; los dictadores despiertan sed por el caudillismo. Nefasto lastre sanguíneo adquierido.
Viva Juan Antonio Blanco
Juan antonio Blanco for President
Hasta la victoria, siempre... camaradas.
por (Usuario no autenticado) 09/07/2008 21:00
hace poco tiempo que tengo acceso a estos blogs, en tu caso me llama la atención que mientras en los otros la gente se involucra en debates, y busca complementos o discrepa, en el tuyo dejas a los lectores con la boca abierta, sin tener nada más que añadir...la gente se queda con la mandibula desencajada porque como decía Tía tata cuenta cuentos...no se te va ni un detallito...Muy bueno tu post...si lo pudieras publicar en Juventud Rebelde???? Ná, pellizcame que estoy soñando...gracias por servir de vocero a los que no tenemos tu excelente manera de decir...eres un volao!!!Cuando sea grande quiero ser como tu...
por (Usuario no autenticado) 10/07/2008 3:00
En blogs o sitios web sobre Cuba que sólo se pueden leer en el exterior, o por parte de muy pocos cubanos en la isla, es donde se está dando el verdadero debate de opiniones sobre Cuba. Este post y otros que he leído sobre el asunto Colombia-FARC-Fidel Castro debiera haber sido publicado en la prensa cubana, como decía aquí una comentarista. No todos los trabajos coinciden. No hace falta tampoco. Este post en particular, es el tipo de comentario, por contundente, que la dictadura se siente en las mismas entrañas. No ofende, dice y sugiere. El buen entendedor necesita de pocas palabras. Algunas de las cosas sugeridas aquí nos hicieron a algunos romper lazos con el gobierno de Fidel Castro y salir de Cuba. Hay mucha verdad en lo escrito.
por (Usuario no autenticado) 10/07/2008 4:40
Nos hemos acostumbrado, porque nacimos en esas condiciones a ver cosas totalmente anormales como normales, a aceptarlas como hace siglos los plebeyos aceptaban las prebendas de los reyes. !Eso era lo normal! ¿Quién iba a pensar que a un rey le cortaran la cabeza? Nadie (Ojo que no estoy insinuando cortar ninguna cabeza, no a esta altura de la vida).
Lo que quiero decir es que hay una generación de cubanos que nació, creció y envejeció aceptando arbitrariedades: tener una propiedad y no poder venderla, no poder invertir en su propio país, pedir por un "permiso de salida" (ahora dicen que los van a dar los Comités Ja!), por una "carta de liberación", por lo que me tocó en la libreta, por aprender ruso y no inglés porque el ruso iba a ser el idioma del futuro, porque los transexuales se puedan cortar el badajo, pero no ser gay públicamente, por tantas y tantas estupideces que damos pena...
Nada más que decir. Felicidades Blanco
por Neuromante (Usuario no autenticado) 08/07/2008 6:38
Excelente su post.
La impunidad con la que estos señores actuaron es asombrosa.