“Chancleteo” oficialista
La “jabaita” Randa da las buenas noches y agradece la teleaudiencia. Con su voz deprimentísima y los baches profundos en la cara, presenta a los invitados (obligados) que han acudido al solar de P y 23 para ver cómo se desarrolla el “dime que te diré”.
Es otro capítulo de eso que ya aburre y asquea. Pero son fuertes, no quieren dejar para nadie. Y ahí están, listas para el nuevo episodio del chancleteo oficial.
Junto a la Randa pasaron antes por los camerinos de maquillaje de Rubencito, y están ahora en el mejor escenario de la cuartería, la Lázara y la que tala el leed. Juntas van a armar el pataleo contra los que no tienen cómo defenderse, contra las que fueron expulsadas del trabajo por pensar en una vida más allá del sicote.
- ¡¡¡Las “mercenarias” reciben dólares!!! Grita airada la Lázara desde el comienzo de la actividad cultural.
- ¡Y los gastan en el Hotel Comodoro! Apunta la que tala el leed, un poco histérica y ahogándose de tanta saliva, porque en la escuela donde estudió (¿periodismo?) no le enseñaron a respirar cuando se habla en televisión.
- Lo de ella era la “chivatería na má”, agrega el Arleeno, que está con un abogado famoso pero un poco mongoloide allá en su casa tomando Café Cubita del Comité Central. El “bombero mayor” del “club de los confiables” reporta que es ilegal todo lo que hacen las “mercenarias”. Y que el pueblo tiene que oponerse a tal infamia, a la “mafia de Miami”.
- ¡Leen los correos de la gente! ¡Ñoooo…! ¡Apretaron! Dice la Serrana que está en el piso de arriba del solar esperando que se acabe el festival de la chancleta para presentar el bloque de chismes que le dieron para que leyera hoy.
Pero la Randa sigue la salsa que pasa del horario previsto.
- ¡Conmigo si que no! Deja bien dicho mientras se roba la escena para darle voz y voto al que también le vigila y le sabe y que muestra, con orgullo, como se repartió un dinero ahí.
La que tala el leed se ríe y grita:
- ¡Descaradas!
Mientras, limpia toda la saliva que soltó y escribe (escondido) en su libretita de anotaciones: ¡Quién pudiera ser ellas!
En los otros solares del barrio la gente se pregunta por qué tanto barullo allí en 23 y P.
- Todavía no es fin de semana. ¿Quién autorizó ese carnaval fuera de época caballero? Voy a tener que llamar a la presidenta del Comité, dice Fefita.
- Ni lo intentes “manita”, responde Juana. La jefa fue quien mandó a formar todo eso. La china está pegada a la tele y dice que: con ella hay que bailar con la misma chancleta que con su hermana, la que sigue en secreto.
- ¡No me digas!, se pone triste Fefita.
- Nada mi´jita, la vida sigue igual…y continúa Juana: Y a propósito, ¿llegaron los huevos?
Sí
No
21/05/2008 22:06
Sí