Estimado Yodel Pérez:
He leído con atención su opinión a mi ultimo comentario sobre el articulo anterior y en secuencia este nuevo articulo suyo que ciertamente es continuidad del anterior.
Sobre la ética personal y profesional del periodista Ernesto Pantaleón Medina no debo opinar pues desconozco su trayectoria, aunque rechazo un sistema que no permite la libertad de expresión ni el contraste de opiniones .
Sobre su ultimo comentario en el post anterior y en referencia a la construcción de realidades del resto del mundo por la prensa cubana , no debo incluirme dentro de esa dependencia ya que disfruto del privilegio de acceder a noticieros y gacetas desde un país con ese derecho defendido y de viajar con libertad.
Puedo decirle que conozco Guatemala y mas en concreto C. Guatemala y es una capital en que la presencia del estado se reduce a determinadas zonas, zona 10 por ejemplo, en donde la red de comunicaciones es muy deficiente ( los ricos utilizan helicópteros para traslados internos)y en la que existen numerosos barrios de infraviviendas construidos sobre laderas de barrancos que con frecuencia se deslizan provocando muertes ,la violencia social es muy alta, sin comparación con la de Cuba, y la existencia de servicios médicos y de enseñanza alcanza a una pequeña parte de la población. Yo no deseo caer en anécdotas como el niño de la tortilla pero si puedo decir que no es ocasional ver enfrentamientos de bandas en calles no marginales.
Esa es una realidad al igual que lo es la degradación social y de la vivienda en Centro Habana y otros lugares de Cuba.
Mi opinión es que Cuba esta en mejores condiciones para enfrentar esas realidades pues ha logrado avances en los problemas esenciales que soportan estas miserias como son: la cohesión social, la organización institucional de toda la sociedad, el sistema sanitario , la generalización de la enseñanza ...etc, pero que precisa de encontrar un camino que permita además generar mayor riqueza material y en el orden político garantizar la existencia de contrapoderes, con todo lo que esto implica.
Comentario de Anonymous User (Sandro)
Modificado: 16/06/2008 2:00
Estimado Yodel Pérez:
He leído con atención su opinión a mi ultimo comentario sobre el articulo anterior y en secuencia este nuevo articulo suyo que ciertamente es continuidad del anterior.
Sobre la ética personal y profesional del periodista Ernesto Pantaleón Medina no debo opinar pues desconozco su trayectoria, aunque rechazo un sistema que no permite la libertad de expresión ni el contraste de opiniones .
Sobre su ultimo comentario en el post anterior y en referencia a la construcción de realidades del resto del mundo por la prensa cubana , no debo incluirme dentro de esa dependencia ya que disfruto del privilegio de acceder a noticieros y gacetas desde un país con ese derecho defendido y de viajar con libertad.
Puedo decirle que conozco Guatemala y mas en concreto C. Guatemala y es una capital en que la presencia del estado se reduce a determinadas zonas, zona 10 por ejemplo, en donde la red de comunicaciones es muy deficiente ( los ricos utilizan helicópteros para traslados internos)y en la que existen numerosos barrios de infraviviendas construidos sobre laderas de barrancos que con frecuencia se deslizan provocando muertes ,la violencia social es muy alta, sin comparación con la de Cuba, y la existencia de servicios médicos y de enseñanza alcanza a una pequeña parte de la población. Yo no deseo caer en anécdotas como el niño de la tortilla pero si puedo decir que no es ocasional ver enfrentamientos de bandas en calles no marginales.
Esa es una realidad al igual que lo es la degradación social y de la vivienda en Centro Habana y otros lugares de Cuba.
Mi opinión es que Cuba esta en mejores condiciones para enfrentar esas realidades pues ha logrado avances en los problemas esenciales que soportan estas miserias como son: la cohesión social, la organización institucional de toda la sociedad, el sistema sanitario , la generalización de la enseñanza ...etc, pero que precisa de encontrar un camino que permita además generar mayor riqueza material y en el orden político garantizar la existencia de contrapoderes, con todo lo que esto implica.