El Benny que no conocí

El Benny que no conocí

La primera vez que oí hablar de Benny Moré fue en el año 1983, durante la polémica gira de Oscar D' León por Cuba. Tenía entonces diez años de edad. Uno de esos días, Oscar pidió en televisión —no recuerdo con cuáles palabras exactamente— que no se le comparara con Benny, porque este último era superior a él.

Oscar D' León tenía en su repertorio los clásicos del Benny y una larga lista de joyas cubanas, a cuyos autores e intérpretes originales no conocían varias generaciones, en medio de la desidia gubernamental hacia la música popular (incluso en los conservatorios no se impartía música cubana y repiquetear un tambor era sacrílego).

En 2003 entrevisté a D' León, y algunas de sus respuestas sobre Benny Moré y la música cubana fueron estas:

Oscar, hace 20 años le recordaste al pueblo de Cuba que tenía un patrimonio musical grandioso. Hasta tu llegada pocos jóvenes conocían al Benny y muchos recordaron contigo un hermoso repertorio que permanecía en la sombra. ¿Fue lo más positivo de tu visita a la Isla?

"Indudablemente, porque, si se quiere, yo fui a llevar algo que allí se había perdido un poco: el genuino son cubano. Ellos dijeron al oírme: ¡Pero esto que nos ha traído este señor es nuestra música… esta música es de nosotros!, y empezaron a desplegarse una serie de agrupaciones. Yo creo que eso fue muy positivo, porque la música cubana es la que siempre me ha dado esa presencia mundial. No ha sido otra".

Varias veces te viste en la necesidad de hacer rectificaciones en las comparaciones que algunos hacían con Benny Moré…

"Sí, tuve que hacer algunas rectificaciones, porque lo de Benny Moré era una cosa innata. Hacer comparaciones con una persona que dejó un legado tan hermoso, de calidad, no era bueno, porque nadie lo podrá emular. Y menos yo, que no tengo esa capacidad que tuvo el Benny de grabar en vivo y hacerlo con tanta afinación. Ése es mi estilo, nunca he tenido el interés de imitarlo, simplemente de honrarlo".

¿Por qué crees que Cuba se mantuvo tantos años de espaldas a su propia música?

"Nosotros siempre hemos comentado que cuando hay un cambio político en un país, llámese como se llame, los medios de comunicación tienen mucho que ver en ello. Los medios le dan capacidad de difusión a los cambios generados por cada movimiento político. A eso se debió que el son, aunque no desapareció, estuviese oculto por un tiempo. Como dice el dicho, nadie sabe para quién trabaja. Los que trabajaron en aquella época dejaron ese legado hermoso y yo entonces rescaté un poco de él. Al llegar a Cuba, los medios estaban promocionando —más que todo— la nueva trova y otras cosas. El son y el guaguancó estaban en el baúl. Y entonces llegó el negro, con toda su honestidad y sinceridad, y les devolvió su música a los cubanos" (Encuentro en la Red, 16 de junio de 2003).

También el hoy muy ponderado Eliades Ochoa, del Buena Vista Social Club, confesó en una entrevista para mi libro Son de la Loma, que en los años 70 a él le invitaban en Santiago de Cuba a reconvertirse en roquero, porque su propuesta tradicional sonera "era para viejos".

Por suerte, Ochoa ha vivido para ver el cambio que, dígase también —tanto con Oscar D' León como con Buena Vista Social Club—, siempre vino de la mano de un extranjero.

Nos es casualidad que el estancamiento que nuevamente se ha producido en los últimos siete años también sea consecuencia de la sobresaturación de música cubana en el mercado europeo, la muy limitada participación en su mercado más próximo (Estados Unidos) y de las disparatadas políticas comerciales y promocionales dentro de la Isla.

Sólo un botón de muestra: el disco compacto, como soporte tecnológico, ha cumplido 25 años en el mercado, pero todavía no está al alcance de los cubanos de a pie. Es evidente que lo que se produce en la Isla va dirigido al consumo exterior y que depende de éste. Vamos, que, también en esto, sin ellos no somos nada.

Sin contar, además, con que los espacios de música en vivo han sido afectados por el "fuego amigo" de la "guerra contra las drogas". La solución salomónica ha sido cerrarlos, como sucedió con el Palacio de la Salsa del hotel Riviera y con cuanta discoteca en la que se oliera un aromilla de marihuana.

En términos generales, no puede decirse que la música cubana de hoy sea inferior a la de hace 50 años; pero, como mínimo, tiene más problemas para realizarse y darse a conocer, a pesar del aporte técnico de las escuelas de arte. Pero estas son las paradojas de la vida. Benny, sin estudios musicales, supo imponerse en un entorno muy competitivo en el que la libertad —no sólo la creativa— daba mucho de sí.

24/08/2007 21:41

por jose alfonso (Usuario no autenticado) 30/08/2007 13:10

Al salir de Cuba hace ya casi tres decadas y poco despues de haber oido a fania me encontre con una musica que me sonaba vieja
a estrellas cubanas aragon conjunto casino etc.
Nada que ver con Van Van Iraquere o los reyes 73
Poco despues me di cuenta que el genio musical de gente como Formell Pablito y muchos otros tenian solo dos opciones o te vendes como un panfletario oficial o desvirtuas tu composicion detras de vulgarisimas letras o estupidos estribillos.
Jamas donde no haya libertad surgira un cronista como Ruben Blades o un Poeta como Serrat por muy virtuoso que pueda ser tu fondo musical