Alcaldesa, y noticias, y "bolos" + La Fundación La Caixa desmiente a Cubainformación y asociados

Alcaldesa, y noticias, y "bolos" + La Fundación La Caixa desmiente a Cubainformación y asociados

Jorge Ferrer

UPDATE:

Rebelión y Kaos en la red reproducen encantados una nota aparecida hoy en Cubainformación, un portal castrista financiado por el gobierno autónomo vasco.

«Fundación La Caixa pide disculpas por patrocinio de foro contra Cuba», titularon los de Vascongadas. «La Caixa afirma sentirse engañada por la Consejería de la Comunidad de Madrid para ceder sus instalaciones para unas jornadas contra Cuba», se lee en Rebelión.

El foro en cuestión tuvo lugar el pasado 7 de julio en la sede de Caixa Forum en Madrid y contó con la asistencia de Mario Vargas Llosa, Rafael Rojas y Carlos Alberto Montaner, entre otros, bajo la rúbrica Cuba: de la dictadura a la democracia.

Cierto Juan Manuel Morales escribió entonces a La Caixa para anunciar que retiraba un cuarto de millón de euros que su empresa tenía en depósito en una sucursal de esa Caja de Ahorros. Morales fue uno de los cuatro gatos que se apostaron a las afueras de Caixa Forum para dar vivas a Castro I y la dictadura cubana.

Ahora sostiene haber recibido una llamada del director de la Fundación La Caixa, Jaime Lanaspa, y una visita del director de Caixa Forum en Madrid para presentarle sus excusas y asegurarle que no habrá más encuentros "contra Cuba" en los salones de la Fundación.

Desde la Fundación La Caixa me dicen que miente.

Sigue su relato que ha dado pie a esos titulares:

«El día siguiente a la realización del acto, o sea , el martes 8 de Julio a las 13,25 h recibo correo del Director de la Sucursal en el que me comunica el reenvio de mi carta a los responsables de Caixa Forum.

El miercoles 16 recibo una llamada telefónica del mismo Director solicitándome una entrevista en la que me anuncia que varios cargos de La Caixa quieren conocerme y aclarar lo sucedido.

El lunes 21 recibo una llamada personal del Director General de la Fundación La Caixa Don Jaime Lanaspa desde Barcelona interesándose por el asunto y dándome todo tipo de excusas y diciéndome textualmente que le habían engañado y que se trataba de un abuso de confianza, al serles solicitado el auditorio por medio de la Consejería de Integración de la Comunidad de Madrid. Afirmó que no podían sospechar que se tratase de un acto como el que se celebró en realidad, que no dudó en calificar en varias ocasiones de desafortunado. Por último me manifestó que habían tomado todas las medidas necesarias para que actos como el presente no volviesen a celebrarse en los espacios que gestiona la Fundación La Caixa.

El miércoles 23 recibo en mi despacho situado en un polígono industrial a las afueras de Madrid al Director de la Sucursal Enrique Mata, al Director del Área de Negocio Delfin Martín y a Ricardo Rodriguez-Vita Pérez, Director de CaixaForum Madrid, que de igual modo se desplazan para reiterarme sus disculpas en los mismos términos que ya había manifestado el Director General de la Fundación.»

¡Tremendo el ajetreo que provocaron esos 250.000 euros! Cabría pensar que con tener un millón en cuenta, a los zapatos de Morales le habrían sacado brillo a lametazos los trajeados ejecutivos de La Caixa.

Sin embargo, según el portavoz de la Fundación La Caixa con quien hablé esta mañana, Morales miente, y con él toda la prensa procastrista que le sirve de eco.

La llamada del Sr. Lanaspa, en efecto, se produjo, me confirma. Se le dijo que la Fundación La Caixa lamentaba se hubiera sentido ofendido, pero en ningún caso que se consideraba engañada. Sabían de qué evento se trataba y lo acogieron de buen grado.

Mucho menos se le dijo que se habían tomado medidas para que no se repitieran tales actos. La Fundación, me dice con rotundidad el portavoz, se siente satisfecha de haber acogido el evento Cuba: de la dictadura a la democracia y continuará cediendo sus espacios para cualesquiera otros eventos organizados por el exilio cubano, toda vez que se trata de una entidad apolítica y no prejuzga el posicionamiento ideológico de los ponentes que acuden a los actos que acoge.

Dicho queda.

 

«¿Qué tal anda aquí la convivencia con los extranjeros?», le pregunto a la alcaldesa (socialista) de un pueblo de la costa catalana al que acudí hoy para servir de testigo en una boda.

«Muy bien», me dice. «Hay negros, hay moros y hay gente del Este. Dieciocho mil habitantes y 172 nacionalidades diferentes. Y todos se amoldan a las normas del país. Aquí no hay privilegios para nadie.»

«¿Y las mezquitas?», le pregunto.

«A mí me da lo mismo que sean anglicanos o musulmanes: el que quiera un sitio de oración que lo compre. Nosotros no estamos para pagar iglesias. Lo malo de los musulmanes es que se amontonan fuera de los locales después de la oración y molestan. Pero ya nos ocuparíamos de que eso no pasara.» Sonríe con malicia.

Sensata la alcaldesa. Sin complejos. Dice «moros» y dice «mezquitas» como quien dice panes y peces.

Al final, es muy fácil defender los valores de Occidente sin recurrir a circunloquios, eufemismos, a la falsa máscara de la solidaridad, ese animal enfermo. Bastan el sentido común y el respeto a las ordenanzas municipales basadas en el tal.

 

Estuve unos días sin atender a los titulares que me sirve el Agregador de noticias que utilizo. Vuelvo a él y me encuentro con cerca de 2.500 noticias esperándome. Las sirven las páginas a las que estoy suscrito por RSS, etc.

Cuando las revisas permanentemente, eres capaz de procesar toda esa maraña noticiosa y no eres conciente del tiempo que le roban al trabajo.

Atiendes aquí, discriminas allá. Lees o no lees, pero «sabes».

Venidas de golpe, no se me ocurre más que borrar todos esos ecos del mundo. Un clic y desaparecen seis días del falso mundo que dibujan los titulares.

Y me pregunto, claro: ¿de veras me importa toda esa información que sirven Prensa Latina o NOVOSTI, El País o Trabajadores, Le Monde o Haaretz, The Miami Herald o Kaos en la red, CubAhora o el Boston Globe?

 

Ayer se hablaba aquí, en los comentarios, de una presunta actitud desdeñosa hacia los rusos en las últimas notas que he subido.

Inserto un breve fragmento de texto más extenso y en proceso editorial en los EE.UU., donde me refiero a ese desdén.

Al cómo la jerarquía político-cultural cubana por voz de Abel Prieto Jiménez, ministro de cultura del castrismo tardío, intenta desmarcarse de la huella rusa en la cultura de tantos cubanos. Préstese atención a ese funcionario y a su discurso sobre «los bolos». Son otros los que desdeñan.

Algún desconcierto (fragmento)

Por Jorge Ferrer

(…) Tras el divorcio entre la URSS y Cuba –primero hubo separación; después, divorcio y, en medio de éste, se produjo la muerte de la URSS, de manera que Cuba fue mujer abandonada a la vez que viuda… Tras el divorcio, la maquinaria política cubana activó un bien aceitado mecanismo de reideologización, que respondía plenamente al paradigma de la excepcionalidad. No es este el lugar para exponer detalladamente los modos de repliegue de los discursos políticos cubanos hacia un plano identitario y un nacionalismo recuperado a lo largo de la década de los noventa del pasado siglo. Reparemos, sin embargo, en cómo se produce un brusco deslinde de la otrora hermana Unión Soviética, en lo que respecta al discurso cultural.

Dice Fidel Castro en 1991, verificada ya la ausencia de la Unión Soviética, apagado ya el Sol alrededor del cual trazábamos díscolas elipsis: «¡Ahora sí le estamos diciendo al mundo qué somos los cubanos! Durante mucho tiempo nos calumniaron, decían que… éramos un satélite de la Unión Soviética, y hoy es que se viene a comprobar con toda claridad que somos satélite de los principios, que somos satélite de las ideas, que somos satélite de un ideal que es como un sol de justicia alrededor del cual giramos y giraremos siempre. La historia nos dio la oportunidad de demostrar cuán independientes somos; la historia nos dio el derecho a proclamar que somos hoy ¡el país más independiente sobre la Tierra!». La conocida secuencia que va de Tycho Brahe a Isaac Newton, pasando por Kepler y sus tres célebres leyes, el curso que lleva al descubrimiento de la Ley de la Gravedad, enmudece ante un país que, según se mire, es ingrávido o padece de una ominosa gravedad, vecina del ridículo.

Mas no bastaba con colgarse la nueve medalla de la excepción, el nuevo «el más lo que sea del mundo». La pasada dependencia molestaba como una losa. Era menester borrar las huellas del delito.

Tan pronto como en abril de 1994, el novelista y ensayista Abel Prieto Jiménez, en calidad de presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, presenta una ponencia en la que revisa la relación entre Cuba y la URSS. Me temo que habré de citarlo in extenso: «Con los años, los medios de difusión imperiales y contrarrevolucionarios darían un vulgar uso propagandístico al viejo esquema plattista que condena al cubano a la subordinación, para tildar a Cuba de "satélite soviético", y a nuestros internacionalistas de "mercenarios" pagados por el oro de Moscú. Dejando a un lado tales difamaciones, que no merecen comentarios, sí valdría la pena investigar hasta dónde tuvo consecuencias culturales el copismo del modelo soviético (…) Es probable que haya rasgos neoplattistas en el pensamiento burocrático del copismo, y desde antes, en sectores dogmáticos, y aquí o allá, en aquellos intentos de aplicar esquemas y categorías seudomarxistas a la historia de Cuba… Sin embargo, a nivel popular nunca se percibió la relación entre Cuba y la URSS como un vínculo plattista; ni se crearon entre nosotros sentimientos antisoviéticos, que se advertían con mayor o menor virulencia en los países de Europa oriental. En Cuba nadie hubiera podido concebirse como habitante de un satélite de la URSS: había y hay entre nosotros una percepción demasiado vívida, y permanentemente renovada, de la absoluta independencia de la dirección revolucionaria, como para convivir con una idea semejante.» Sentados esos precedentes, Prieto Jiménez se aventura a la percepción popular de los soviéticos, ésos que apenas cinco años atrás, en el Conservatorio Chaikovsky, la Universidad Lomonosov, la Academia de Ciencias de la URSS o los cientos de universidades repartidas por todo el país, educaban a la clase llamada a dirigir los destinos de Cuba socialista: «El cubanísimo epíteto de bolos, que aludía a la presunta falta de refinamiento y agudeza de los soviéticos, era más bien una ironización benevolente, perdonadora, donde no había rencor ni hiel. Esta expresión de bolos, incluso, nos separa radicalmente de todo mecanismo plattista de subordinación: coloca al cubano en una instancia superior, casi paternal, y contempla al bolo como a alguien proveniente de un mundo rudimentario. No hay, pues, la admiración plattista por el extranjero, ni la envidia, ni el afán de imitación, ni el odio que se genera en el reverso del plattismo contra el colonizador. Aunque hubo zonas de la cultura y la educación que sufrieron la dañina influencia del copismo, en el arte y la literatura esa resonancia fue muchísimo menor (…) Entre los cubanos, el arte y la literatura de la URSS y de otros países socialistas tuvieron una repercusión limitada. Con excepción de cierta narrativa soviética, de tema bélico, que se leyó mucho en los 60 tempranos, nunca hubo una recepción de masas en nuestro país para estas culturas. Se puso de manifiesto una especie de discrepancia cultural básica, una fisura, una resistencia (…) Nuestro público, formado con patrones occidentales —europeos, norteamericanos y también latinoamericanos—, e influido sin duda por la cultura de masas al estilo yanqui, se resistía ante ciertos temas, ante ritmos, mensajes y formas que sentía demasiado ajenos y terminaban por aburrirle.»

Abel Prieto Jiménez relata, ufano, la historia del fracaso de dos décadas de sovietización. «¿Sovietizados nosotros? ¡Jamás!», se felicita. El suyo, por ser el relato de un escritor, es un relato delirante y mezquino. Uno imagina a los escritores cubanos de su generación, mirando desde la atalaya de su cultura superior a aquellos pobres seres provenientes de un mundo rudimentario y no puede menos que echar una carcajada (…).

 

De contra:

¡Y qué vivan los novios!

Cada vez que alguien, yo mismo y a diario, se siente pesimista respecto al futuro de Cuba, pienso en personas como esos amigos entrañables y jóvenes y cubanos. Disipan todos los nubarrones con su frescura, su cubanía y su saber vivir en libertad.

¡Qué vivan esos novios, carajo!

No

25/07/2008 1:40

por Teresa Cruz (Usuario no autenticado) 25/07/2008 3:11

!Que vivan los novios!


por Hemingway (Usuario no autenticado) 25/07/2008 15:19

Muy práctica la alcaldesa y así debe ser. Hay una constitución, un código penal y unas ordenanzas municipales que todos, sin excepción, estamos en la obligación de respetar. Es la única manera de convivir pacíficamente en una democracia.

Lo de Prieto es de toma pan y moja. Este tipo de gente le tiene tanto miedo a hacer el ridículo que resultan patéticos. No tienen arte ni para caerse de la mata pero qué les gusta sacudir el árbol. Que gente así tenga algún tipo de poder resulta estremecedor.

Me sumo a la felicitación a los novios y si son jóvenes cubanos y buenas gentes pues con más razón. ¡Viva la vida!

Y muchos jóvenes ví también en Berlín para escuhar a Obama. Independientemente de la política, la imagen era hermosa y esperanzadora. Nada que ver con la sensación que me provoca ver - ahora mismo lo estoy viendo- la imagen de Chávez con el Rey de España. ¡Qué esperpento de tipo!





por E.C. (Usuario no autenticado) 25/07/2008 15:41

Hemingway, en general siempre me han gustado su prosa y su razón, y no imaginé que viera belleza y esperanza en un montón (caterva también se puede decir) de jóvenes (tan jóvenes, que dolor!) amontonados para oir el recital del Obama.
Coincido en que la imagen de muchos jóvenes, reunidos, tiene muy pocas cosas que se le comparen en belleza; un grupo o montón de jóvenes es una de las cosas más hermosas de la naturaleza.
Pero, ay!, cuando mirándolos veo un poco más adentro, ya no hay belleza ni esperanza. Es: sácalos de ahí!
La imagen de Chávez con el Rey no me preocupa tanto: ya se sabe que son ambos, y más o menos, en que terminará todo.
Pero esos jóvenes, felices jóvenes, son nosotros mismos.


por pablo de la torriente brau (Usuario no autenticado) 25/07/2008 15:52

cuatro gatos, compañero tu no aprendiste a contar en cuba.


por joseluis sito (Usuario no autenticado) 25/07/2008 21:11

Jorge Ferrer sus envíos desde Moscu de mucho precio. El precio que tienen las cosas que no se pueden comprar.
No hay que confundir las "vueltas a" con las "vueltas de".
Cuando "vuelve a" Moscu es para ver la "vuelta de" una cierta forma de seguridad inquietante.

La prueba que siempre está todo por re-volver, volver a empezar, nunca lo obtenido es definitivo, una conquista ad vitam eternam. Los que se imaginan que la Libertad de Cuba conquistada todo estará terminado se meten el dedo en el ojo.

Las vascongadas (no digo país vasco adrede para joder todos estos nacionalismos miserables) financiando una dictadura es algo que a nadie preocupa. La ETA y las FARC mismo combate, destruir una democracia y reinar con el estalinismo a la salsa castro-chavista.
Chavez lamiendo las botas del rey de España para silenciar el “porqué no te callas”, es una banalidad para este tipo de golpistas, dispuestos a rebajarse hasta los tobillos con tal de ganar algo. El viaje de propaganda en vísperas de elecciones funciona a fondo.

¿Todo está oscuro y sin posibilidad de esperanza? Tonterías. La carcajada leyendo a Abel Prieto y la boda con sus alegrías es mas que un signo para seguir gozando: es una prueba.

Vengo de escuchar sucesivamente a Jimi Hendrix, y a Bebo Valdes con el Cigala en “lagrimas negras”. ¿ Lagrimas? de alegría.

RESISTENCIA ¡! UNION ¡!
VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡!


por Enhorabuena (Usuario no autenticado) 25/07/2008 21:21

Buen trabajo, Jorge. Demuestra con facilidad que la prensa "alternativa" no se molesta en acudir a las fuentes como tú hiciste y solo lanza mentiras sobre Cuba para consumo de sus mismas huestes. Gracias por este Tono de la voz bárbaro y profesional, noi.
Un favor: ¿podrías decir de qué ciudad del litoral es esa alcaldesa? Estoy escribiendo un artículo sobre inmigración en Catalunya y me gustaría entrevistarla.


por El comegofio (Usuario no autenticado) 25/07/2008 23:44

Saludos Ferrer de vuelta a El tono...desde barcelona. buen par de post(es?), este y el anterior. tengo amigos que estudiaron en la union sovietica y mis recuerdos de sus experiencias son positivos.

Alguien me podría explicar lo que es un "mecanismo plattista"? disculpen la ignorancia, justificada, tratandose de nuestro ilustre ministro de cultura. su texto sobre los bolos, habitantes del planeta sovieskaya y su satélite cubanion, me parece tan "profúndico" que supongo le haya costado un par de meses solo para escribir el fragmento que nos ha traído Jorge.

Los dioses deberían condenarlo, al benevolente y perdonador Abelprieto (tú calnéentidá), a cien años viendo initerrunpidamente, en un krin-218 en blanco y negro, los muñequitos de volka y lolka.
Saludos a todos


por Jorge Ferrer (Usuario no autenticado) 26/07/2008 0:33

Pablo de la Torriente: la expresión "cuatro gatos" no implica que fueran precisamente "cuatro" los reunidos. Digo yo que para la convocatoria que lanzaron con toda fanfarria los reunidos fueron... eso: cuatro gatos.
Enhorabuena: escríbame a la dirección de correo asociada a El Tono... y le facilito los datos que me pide.
Comegofio: ese cuento del "plattismo" lo tienen bien entrenado. Para ellos, plattistas y anexionistas somos todos los que no comulgamos con el castrismo. Sería de risa, si no resultara tan eficaz el mecanismo.
A todos, gracias por leer y comentar.
Salud.