Qué risa la cartica de los infracubanos éstos residentes en sabe Dios que Europa, pero lo mejor y no sé si te diste cuenta Jorge es el pie de la foto que la ilustra: Pérez Roque y Moratinos, Ministros de Asuntos Exteriores de Cuba y Estado Español....imagínate, ¡"Estado Español"!...igualito que los de Eskerra.Sin comentario.
Lo del alcalde de Oleiros ya se sabe: en la democracia cabemos todos y es igual de válido hacerle un monumento al Che que dos legislaturas después echarlo abajo. Lo que costó hacerlo y lo que costará tirarlo ¡qué más dá!. Si algo tienen en común todos los sistemas es que los paganos siempre somos los mismos.
En el año 1994 y por razones de trabajo me mudé de Las Palmas hacia un pueblo del sureste de Gran Canaria que se llama Vecindario. En esa época no tenía internet por lo que la comunicación con mi gente de Cuba era telefónica o epistolar. Cuando llamaba, todo bien: pero cuando recibieron la primera carta desde la nueva dirección se quedaron estupefactos porque les escribía desde la calle Ernesto Che Guevara Nº28. ¡Imagínense el choteo!.
Comentario de Anonymous User (Hemingway)
Modificado: 28/06/2008 14:13
Qué risa la cartica de los infracubanos éstos residentes en sabe Dios que Europa, pero lo mejor y no sé si te diste cuenta Jorge es el pie de la foto que la ilustra: Pérez Roque y Moratinos, Ministros de Asuntos Exteriores de Cuba y Estado Español....imagínate, ¡"Estado Español"!...igualito que los de Eskerra.Sin comentario.
Lo del alcalde de Oleiros ya se sabe: en la democracia cabemos todos y es igual de válido hacerle un monumento al Che que dos legislaturas después echarlo abajo. Lo que costó hacerlo y lo que costará tirarlo ¡qué más dá!. Si algo tienen en común todos los sistemas es que los paganos siempre somos los mismos.
En el año 1994 y por razones de trabajo me mudé de Las Palmas hacia un pueblo del sureste de Gran Canaria que se llama Vecindario. En esa época no tenía internet por lo que la comunicación con mi gente de Cuba era telefónica o epistolar. Cuando llamaba, todo bien: pero cuando recibieron la primera carta desde la nueva dirección se quedaron estupefactos porque les escribía desde la calle Ernesto Che Guevara Nº28. ¡Imagínense el choteo!.