Dos con literatos y socialismo
Cuenta Serguei Dovlátov en sus Cuadernos de apuntes anécdota con Joseph Brodsky. Ambos eran escritores soviéticos exiliados en Nueva York:
Brodsky me hizo una petición la mar de sorprendente:
–Pásese por la biblioteca que tenéis en Radio Liberty y hágame fotocopias de los índices de todos los números de la revista Iunost (revista literaria soviética) de los últimos diez años. Después, envíemelas, las repasaré y veré qué hay en ellas que valga la pena, se lo anoto y usted me fotocopia esos textos.
Me fui a la biblioteca. Cogí los ciento veinte (¡120 !) números de la revista Iunost. Copié todos los índices. Y se los mandé a Brodsky por correo urgente.
Me puse a esperar su llamada. Pasó una semana. Otra más. Y le llamé yo mismo:
–¿Recibió el paquete que le envié?
–Ah, sí, me llegó hace días.
–¿Qué le pareció interesante para fotocopiar?
–Nada.
Repasando Cuba Absolutely, que junto a The H Magazine (Ceiba), son dos curiosos proyectos de inserción del nombre «Cuba» en una dinámica que reúne arte y mercado, me tropiezo con desconcertante lista: THE BEST 25 BOOKS EVER WRITTEN BY A CUBAN WRITER.
La compuso cierta Silvia Gómez y consta en realidad de 20 títulos, como si la hubiera paralizado la ignorancia llegada a ese punto.
Atiéndase a la selección, que anoto en el orden establecido por la improvisada canonizadora. Y atiéndase a que se trata de revista hecha con capital inglés, no una sucursal de la UNEAC.
1) Leonardo Padura. La neblina del ayer.
2) Abel Prieto. El vuelo del gato.
3) Pedro Juan Gutiérrez. El rey de La Habana.
4) Marilyn Bobes. Alguien tiene que llorar.
5) Senel Paz. El lobo, el bosque y el hombre nuevo.
6) Lisandro Otero. Temporada de ángeles.
7) Daniel Chavarría. Joy.
8) Eduardo Heras León. Los pasos en la hierba.
9) Norberto Fuentes. Condenados de Condado.
10) Miguel Barnet. Biografía de un cimarrón.
11) José Lezama Lima. Paradiso.
12) Guillermo Cabrera Infante. Tres tristes tigres.
13) Manuel Moreno Fraginals. El Ingenio.
14) Alejo Carpentier. El siglo de las luces.
15) Cintio Vitier. Lo cubano en la poesía.
16) Fernando Ortiz. Contrapunteo cubano entre el tabaco y el azúcar
17) Nicolás Guillén. Sóngoro cosongo.
18) Roberto Fernández Retamar. Calibán.
19) José Martí. La edad de oro.
20) Cirilo Villaverde. Cecilia Valdés.
De contra:
En The H Magazine, por cierto, y para quienes no la conozcan, la Torre Marianao, un proyecto de Maikel Menéndez y Pepe Lezcano.
Adviértase a la izquierda el edificio de la Maternidad Obrera y al fondo el obelisco dedicado a Carlos J. Finlay.
Sí
No
28/07/2008 16:32
Sí
por (Usuario no autenticado) 28/07/2008 19:42
¿Pero esa torre está construida o es un proyecto?. Estoy por pensar que en Cuba la norma es que la ficción supere a la realidad. Siento curiosidad por conocer el sobrenombre que le dan los habaneros a...éso.
¿Algún comentarista ha leído algo de Abel Prieto?, ¿es bueno?.
Gullermo tú no deberías estar en esta lista ni en ninguna. Tú estás por encima de cualquier lista. Cada vez estás más vivo, más vigente. Lo demás es puro humo Guilermo, Puro Humo.
por (Usuario no autenticado) 28/07/2008 21:20
Lista alternativa breve:
1- GCI: Tres tristes tigres.
2- Reynaldo Arenas: El color del verano.
3- Alejo Carpentier: Los pasos perdidos.
4- Zoe Valdes: La nada cotidiana.
5- Carlos Montenegro: Hombres sin mujer.
6- José Martí: Nuestra América.
7- Lezama Lima: La expresión americana.
8- Julián del Casal: Nieve.
9- Jesús Díaz: Los años duros.
10- Benítez Rojo: Tute de Reyes.
por (Usuario no autenticado) 29/07/2008 0:32
Hemingway: la torre es un proyecto. No se ha levantado nada parecido. ¿Con qué?
The Very Best: No está nada mal, mi amigo. Casi me tienta a escribir una lista propia...
Otra sorprendida: no es una broma: siga el enlace y se encontrará esa lista hasta con descripción de cada libro.
Gracias a todos por leer y comentar.
Salud!
por (Usuario no autenticado) 29/07/2008 6:46
Con todo el respeto de los "mas leidos" , y mas alla de mi gusto -- que no niego -- por las aventuras de Mario Conde, creo que en la lista maldita aparecen algunas obras dignas -- eso de de seleccionar los diez mejores libros escritos en Cuba es mucho para mi -- de estar entre lo mejor de la literatura nacional.
por (Usuario no autenticado) 29/07/2008 15:04
A la lista de la señora Silvia Gómez (no se si será la misma, pero así mismo se llamaba una temba, bacana ella, que vivia al lao dencase mi abuela y se dedicaba a despedir duelos, a la silvia no se le escapaba un muerto y lo mejor es que lo hacía por amor al arte) le faltan por lo menos un par de títulos memorables:
1- EChG. El socialismo y el hambre en cuba
2- FCR. La historia me absorverá
claro que demás decir que entre los THE BEST 25 BOOKS... nunca podría haber ningun título de, por ejemplo, Cevero Sarduí o Virgilio Piñera, ni que decir de una irrisoria novelita sobre un negro que se convierte en mosquito durante la revolución haitiana. A propósito, una vez una amigo me dijo que "El reino de este mundo" era lo mejor que había leído en su vida, pero yo creo que estava exagerando.
p.d. Silvia es la leche, imagino que con su lista acaba de despedir el duelo de la literatura cubana
por (Usuario no autenticado) 29/07/2008 15:31
"El reino de este mundo" es muy buena novela. A lo mejor tu amigo no había leído nada "más mejor" a eso , así que tenía razón, Comegofio. Yo me curo en salud y abomino de toda la literatura cubana posterior a 1959 y publicada por el castrismo con aplausos, aún si es anterior a esa fecha la obra. Con ese método no me tengo que lamentar de perder el tiempo. Puede ser injusto, ya lo creo, pero salvo mi hígado. Los escritores que no publicó el gobierno, o que fueron perseguidos de cualquier manera, esos si tienen algo que decir y lo dicen en su obra. Lo demás es digno de esa listica.
por (Usuario no autenticado) 29/07/2008 22:32
Después de medio siglo de castrismo nadie puede nombrar algún monumento, obra de arte publica o edificio del que se pueda sentir orgullo. En toda la isla no hay ninguno.
Lo único que existe son trabajos de propaganda, ideológicos, como la Plaza de la revolucion de Santiago o el monumento al Che de Santa Clara. Los dos de una calidad artística nula, anticuada, formalmente pobre, de contenido dogmático estalino-fascista. Una miseria de conceptos y de formas.
El proyecto de esta torre no rompe con esa pobreza creadora, ya solo con ver en ella una alusión risible, una sugerencia burlesca a otra obra de un siglo ya bien pasado, la Torre Eiffel de Paris. Al menos que insinúe una posible nave espacial dispuesta a llevarlos a la luna. Los hierros amenazantes que aquí se alzan hacia las nubes, deben quizás corresponder a esos sueños de divina ascensión del socialismo que debía culminar en una apoteosis futura del Todopoderoso comunismo. Si no tienen dinero para comprar hierros retorcidos, puntiagudos y cortantes pueden reciclar los de la Plaza de la revolución de Santiago de Cuba. Hay toneladas.
No podemos culpar a los artistas o arquitectos de la miseria formal y de contenido de sus obras si conocemos la servidumbre, la domesticidad servil, que impera en los regimenes totalitarios y a la que los someten. Sometimiento al gusto del Dictador, a la ideología, al dogma. Cuando la Libertad del creador está bajo la bota de un déspota ideologizado fanáticamente, no hay creación digna de valor que aparezca. Solo puede existir allí donde el artista está alejado de los ojos y los oídos de la Seguridad del Estado, solitario en su taller o su estudio, delante de su tela o su hoja blanca. En publico solo aparece visible y espantosa la mano del Dictador.
Desgraciado el que cae bajo la mirada del control y de la vigilancia. Le espera la encarcelación, el exilio exterior o interior, la muerte simbólica o real. Las mas grandes obras literarias de Cuba son exposiciones , tangibles, de lo amargo que supone continuar a vivir y crear rodeado de la mentira.
Lydia Cabrera es para mi un monumento de la literatura cubana. Sobrepasa la literatura misma y nadie puede ignorar sus “cuentos de Jicotea”, escritos durante su exilio. Cabrera Infante o Lezama Lima cada uno en su exilio preciso, juntos con Carpentier o Guillen, forman dos parejas fundidas en el mismo afecto por sus origines criollos, refractarios a cualquier “parametraje” posible, una palabra empleada después del caso Padilla para domesticar los escritores.
En 1971 el Dictador Máximo lanzaba su primera consigna, “el arte es un arma de la revolución”. Había que comprender el arte es el arma del castrismo. Lo sigue siendo; más que nunca.
Estas palabras de Cabrera Infante en una entrevista, que pienso gustaran a “Hemingway” : “El pueblo cubano le ha dado a Castro un alias apropiado: lo llaman Armando Guerra Solo”
RESISTENCIA ¡! UNION ¡!
VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡!
por Esteta de Guardia (Usuario no autenticado) 28/07/2008 18:30
Entonces queda aclarado por que se llama H Magazine. La H no es por Havana, si no por cHicHarrones. Lo de Brodsky es genial. Y la nave extraterrestre esa en Marianao es lo más picúo que ojos humanos han visto.